Zorin OS 5.2: el mejor sistema que he probado

Me encontraba a la espera del anuncio oficial del lanzamiento de Linux Mint, cosa que se produjo precisamente ayer, y en una de mis frecuentes visitas a Distrowatch me fijé en una distribución de la que jamás había oído hablar que se encontraba en el puesto 15 del ranking de popularidad. Siendo el día de mi cumpleaños, que lo era, no pude recibir mejor regalo que el descubrimiento de esta distribución irlandesa, construida en base a Ubuntu 11.04 con la que comparte los repositorios, pero en la que se han esforzado en pulir los defectos de la distro de Canonical a la par que en dotarla de un aspecto similar a Windows en varias de sus versiones (permite elegir). El resultado es absolutamente magnífico. No solo desde el punto de vista estético, sino sobre todo desde el de la productividad. Me encuentro ahora mismo escribiendo desde un escritorio confortable, rápido y eficaz. Y no es Arch Linux con KDE, no. Es Zorin con Gnome 2. No puedo pedir más.

Bien, voy a dejar las alabanzas “per se” para fundamentar un poco el porqué esta distribución me ha cautivado de forma tan contundente. Zorin se auto-define como una distribución de elección para iniciarse en el mundo de Linux viniendo desde el “lado oscuro” de Microsoft. En ella todo está diseñado para hacer la transición más sencilla, por ello implementan una interfaz para Gnome que trata de imitar, con éxito a mi juicio, la de Windows 7. Si se está acostumbrado al ya clásico Windows XP se puede cambiar el aspecto con un sencillo clic (Sistema-> Preferencias -> Look changer) y un reinicio de la sesión. Fácil. Obviamente esto es muy útil si se está empezando con Linux pero, al no ser mi caso, elijo la tercera opción, esto es un escritorio clásico de Gnome 2.

Instalación del sistema
La instalación desde un pendrive no ofrece mayor dificultad, es la misma interfaz que Ubuntu, aunque no ofrece instalar códecs no libres porque ya los trae por defecto. Como curiosidad, el hecho de no poder elegir como nombre de usuario “shadow”, que es el que suelo poner en las revisiones, al dar un mensaje de error que argumenta que está reservado para el sistema. Ni idea de qué va esto, la verdad. El pase de diapositivas mientras se instala se inicia con una melodía, elemento diferenciador para con Ubuntu. Igualmente reseñar que durante la sesión “live” se produjo repetidas veces un error del menú GnoMenu que luego no vuelve a ocurrir una vez se instala el sistema.

Al entrar por primera vez al escritorio lo primero que hago es instalar el idioma español, puesto que lógicamente está todo en inglés. En el menú Sistema –> Administración –> Soporte de idioma se pueden instalar o desinstalar los paquetes de lenguaje que deseemos. Como apuntaba antes, el “look” Windows 7 puede ser muy útil, pero prefiero cambiarlo al Gnome de toda la vida. Los iconos del tema por defecto no me resultan muy agradables, diseñados también para parecerse a sus homónimos de Windows, de modo que instalo los de Faenza desde aquí. Una vez descargado el archivo, basta descomprimirlo y ejecutar, desde una terminal:

sudo ./INSTALL

Para que funcione tendremos que estar dentro del directorio donde se ha descomprimido el fichero. Bien, con iconos Faenza, desactivando los efectos de escritorio (como siempre funcionan a medias, dado mi limitado hardware) y añadiendo todos mis accesos directos y un fondo de escritorio nuevo queda tal que así:

Nótese el logo de Ubuntu en la parte superior izquierda, esto se elige al instalar los iconos Faenza, siempre se puede dejar el de Zorin o poner el que se prefiera. En la pantalla de login permite elegir el tipo de sesión, pudiendo especificarse si queremos o no que los efectos de escritorio estén habilitados.

Navegación web
Zorin opta por Chrome como navegador por defecto, en concreto la versión 15.0, si bien posee una utilidad que se asemeja a aquella que “obligaron” a Microsoft a introducir en su sistema operativo para evitar las acusaciones de prácticas monopolistas referidas al uso de Internet Explorer. Nos permite elegir entre el propio Chrome, Firefox, Opera y Midori, buen abanico. Chrome va perfectamente, muy rápido y con flash funcionando de serie.

Vídeo
Vienen instalados tanto Tótem como VLC. Los colores, la reproducción de alta definición, todo funciona a la primera y sin la necesidad de instalar ningún códec. Simplemente magnífico. Ignoro qué han tocado o instalado, porque lo que es en Ubuntu esto no ocurría así. Toda la incompatibilidad de la distro sudafricana con mi hardware parece haberse evaporado con esta Zorin.

Música
Eligen Banshee, al igual que Ubuntu. Para mi gusto es mejor que Rhytmbox. Funciona bien y tampoco precisa instalar nada extra.

Ofimática
Zorin trae Libreoffice ya instalado y preparado para trabajar. Procesador de textos, hoja de cálculo, aplicación matemática, de dibujo y presentaciones. Todo lo que necesitas para producir en materia de ofimática.

Fotografía y gráficos
Aquí no iba a ser menos esta distribución. Se presenta con el gestor de fotografías Shotwell y el editor de imágenes Gimp. Sigue impecable en cuanto a mis aplicaciones favoritas, ni haciendo yo mismo la distribución hubiera acertado más. Increíble.

Gestión de software
El centro de software de Ubuntu es la aplicación elegida por los desarrolladores para gestionar la adición y eliminación de programas. Es quizás el software más completo del mundo Linux para esta tarea, junto con el que presenta Linux Mint, por lo que su inclusión está justificada. ¿Para qué cambiar las cosas que en Ubuntu ya funcionan bien? En cualquier caso, si no eres fan del centro de software puedes usar Synaptic, que también ha sido incluido.

Detección de hardware
Continuo incrédulo pero es que, es así, funciona todo y a la primera. La impresora es detectada y configurada de modo automático al encenderla, el escáner realiza su función sin más, mediante la interfaz incluida, en este caso, Simplescan, y la webcam, como demuestra la ejecución del también incluido Cheese, está perfectamente configurada y funcional. Ver para creer, no tener que pelearse con la configuración de ningún dispositivo es increíble. Ni siquiera Windows puede igualarse a esta distribución y a Ubuntu, pues en este apartado no han tenido que tocar nada, es una de las cosas en que destaca la distro de Canonical, para ser justos. ¿Instalar drivers? ¿Para qué? Todo funcionando con solo encenderlo.

Software de uso habitual
Cheese y Simplescan ya están instalados desde el inicio. Mediante el centro de software se pueden obtener Skype y Vagalume. Añadiendo el repositorio de Dropbox y descargando el paquete de jDownloader para Ubuntu desde su web tendremos todos los programas que suelo utilizar.

Gestor de arranque
Grub reconoce tanto Windows XP como Arch Linux. Lo curioso es que a los desarrolladores de Zorin se les ha pasado cambiar el nombre a su propia distribución. Lo que aparece en primer lugar en el menú es Ubuntu. Hubiera sido perfecto que se hubiese incluido la aplicación para editar el menú. Tan sencillo de instalar como abrir el centro de software y escribir “Administrador de arranque”.

Estabilidad y suspensión a RAM
La distribución se comporta fenomenalmente en todo momento, con una fluidez digna de destacar. Al iniciarse ocupa 232 Mb, cifra más alta de lo habitual, pero es el precio a pagar por tener un escritorio totalmente interconectado y preparado para trabajar. La suspensión a RAM funciona correctamente, cosa que no ocurría con el último Ubuntu, por ejemplo.

En resumidas cuentas, como advertía en el título de esta entrada, Zorin OS 5.2, una distribución desconocida para mí hasta hace unos días, es el mejor sistema operativo que he tenido la oportunidad de probar. Un sistema que funciona “out-of-the-box”, sin que haya que instalar nada adicional, sin precisar drivers de ningún tipo, con un montón de aplicaciones instaladas y muchas más disponibles para instalar, cubre necesidades de producción y entretenimiento con holgura. Además, con sus temas parecidos a Windows facilita la migración de usuarios del sistema de Microsoft hacia Linux.

Tras probar Zorin durante unas horas he decidido darle una oportunidad como sistema de producción, y es que no me duelen prendas en reconocer que mejora en prestaciones a mi Arch Linux con KDE. Para los amantes de Gnome 2 esta debe ser una distribución de referencia, como apuntaba en la revisión de Centos, a la que seguir agarrado sin tener que pasar por el tortuoso aro de Gnome 3. En serio, no se puede decir más claro, Zorin OS 5.2 es una maravilla de sistema operativo. Cogieron una Ubuntu y le pulieron los pocos bordes rugosos. El resultado es espléndido, en términos de puntuación un 9’66. Dudo mucho que pueda superarse en un futuro, expectante me hallo. Entre tanto, a disfrutarlo.

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Centos 6: escritorio para rato

Si bien la tendencia general dentro del mundo Linux es a tener las distribuciones lo más actualizadas posible, hablando desde el punto de vista de un usuario doméstico, existen otras necesidades, sobre todo en entorno laboral, que apuntan más a la estabilidad y el soporte como metas. Con todas las bondades de Arch Linux, ya vertidas repetidas veces en este blog, si existe un pero fundamental que se le puede poner a la distro canadiense ese no es otro que la problemática de la actualización frecuente. También es verdad que la frecuencia de actualización de una distribución depende única y exclusivamente de los deseos del usuario, se puede instalar Arch y no actualizarla nunca. Pero como quiera que se suelen desarrollar parches para determinadas vulnerabilidades y problemas de seguridad es conveniente actualizar. Ahí es donde nos podemos ver en problemas si optamos por este tipo de distribuciones que integran “lo último”, que al no haber sido, por regla general, suficientemente probado, nos puede complicar la vida. Si tenemos trabajo urgente que hacer y el sistema al actualizarse nos deja “tirados”, pues…

Las distribuciones centradas en la estabilidad, como la que hoy nos ocupa, pueden ser la solución ideal para quien no tiene interés en contar con el software más puntero y sí lo tiene en usar un sistema sólido como una roca. Es el caso de Debian, en su rama estable e incluso hasta en la inestable, si me apuras, y por supuesto de esta Centos, que en su versión 6.0 nos dará soporte hasta el 30 de Noviembre de 2020. Esto quiere decir que se seguirán publicando actualizaciones de seguridad hasta esa fecha, ¡dentro de 9 años! Si a eso añadimos que viene con un escritorio Gnome 2, Centos se convierte en la distribución ideal para los amantes de este entorno, que podrán seguir disfrutando de él todo ese tiempo.

Todo esto son ventajas, pero aún hay más. Veamos el análisis punto por punto de la distribución basada en Red Hat.

Instalación
Descargada la iso del CD de Centos 6, que se puede bajar de aquí, la grabo a un pendrive e inicio el ordenador. Nada más empezar podemos elegir el idioma español y absolutamente todo estará en nuestro idioma, punto a su favor en comparación con otras distros. Como ocurre con Fedora o Fuduntu, se puede editar el menú de arranque durante la instalación, e igualmente no detecta Arch Linux ni se puede añadir directamente (lo añadiría como si fuese un sistema tipo Windows). La instalación y configuración es sencilla y no lleva más de 5 minutos. Lo primero que recomiendo hacer, nada más instalar, es actualizar (el propio sistema te lo ofrecerá). Luego es conveniente añadir, al menos, un repositorio extra al básico de Centos, como por ejemplo RPMForge. Para Centos 6, en su versión de 32 bits, basta con descargar e instalar el paquete correspondiente aquí. Una vez hecho esto, si tenemos particiones Windows a las que necesitamos acceder, como es mi caso, habrá que descargar el soporte para ello, en concreto el paquete fuse-ntfs-3g, lo cual podremos hacer usando el gestor de software incluido en Centos o desde la consola, con el sencillo comando “yum install fuse-ntfs-3g” como root.

Navegación
Como era de esperar, la versión incluida de Firefox está ya algo desfasada (la 3.6.9) pero es totalmente funcional. Flash no viene instalado por defecto, se encuentra sin problemas en el repositorio añadido. La navegación es rápida y la experiencia excelente.

Vídeo
El reproductor que incluye Centos 6 es Tótem. Al intentar abrir un archivo de vídeo te indicará el plugin que necesitas, pero no permite instalarlo (al contrario que en Fedora). Para estos casos están las wikis, y la de Centos no es una excepción. En esta dirección están las respuestas a nuestras preguntas y en español. VLC se puede instalar desde RPMForge, aunque en mi ordenador reproduce los archivos de alta calidad a saltos, cosa que no sucede con otro reproductor, el MPlayer. En cualquier caso, puesto que es cuestión de reproductores, la experiencia con los vídeos resultó muy buena. Fluidez y colores adecuados.

Música
El sistema de sonido, pulseaudio, viene correctamente configurado (no siempre es así, por desgracia). En la edición CD no se ha incluido ningún reproductor de música específico, aunque se puede usar Tótem, pero tenemos Rhythmbox al alcance de un click desde los repos oficiales. Todo correcto.


Ofimática
Ocurre igual que en el anterior apartado, no se incluye suite de aplicaciones de oficina en el CD. En este caso podemos instalar OpenOffice desde los repositorios de Centos.

Fotografía e imagen
Incluyen Gimp y el gestor/visor de fotos gthumb. Este último se queda muy corto en cuanto a las prestaciones, esto es una cuestión de gustos, claro. Shotwell no se puede instalar desde los repos, habría que compilarlo y no resultaría sencillo dadas las dependencias.

Gestor de software
Para esta función se ha elegido el sencillo y funcional gpk-application. Ofrece actualizaciones automáticas y permite añadir o quitar repositorios. Sobre este tema también hay información en la wiki de Centos, en concreto aquí.

Reconocimiento de hardware
Uno de los puntos fuertes de Centos 6 en mi equipo. Lo reconoce todo y sin necesidad de editar o configurar archivos. Con solo encender la impresora (esto es una bendición en todas las distros derivadas de RHEL) ya la tenemos lista para funcionar. El escáner también va perfecto, si bien el programa Xsane que está en los repositorios no conseguí hacerlo funcionar debido a un error de argumento incorrecto que ya se ha reproducido en muchas distribuciones con este kernel. La solución, si tienes un escáner Epson, está en la web de Avasys, como se explica en la revisión de Fuduntu. Con la webcam no hay ningún problema, se inicia Cheese y funcionando. Perfecto.

Software de uso común
Tenemos Cheese instalado por defecto, una aplicación de manejo de escáner (Xsane) en los repos oficiales y Dropbox en el repositorio RPMForge. Para instalar jDownloader hay que recurrir a su página web y a descargar el script de instalación. Funcionará siempre que hayamos instalado el metapaquete Java desde los repositorios de Centos. Si queremos Skype tendremos que añadir el repositorio EPEL (más información en la wiki). Vagalume no es instalable.

Gestor de arranque
El problema con GRUB lo comenté más arriba, detecta Windows XP pero no Arch Linux. La solución pasa por editar como root un archivo de configuración. Lo expliqué también en la revisión de Fuduntu, aquí. No incluyen un editor del menú de arranque.

Estabilidad y suspensión a RAM
Otro de los aspectos destacables. Funciona muy rápido, ocupa solamente 135 Mb al iniciar, cifra récord. Es estable, suspende bien a RAM y la podemos actualizar hasta 2017. Todo ventajas.



El único inconveniente que se le puede encontrar a Centos 6 es la escasa disponibilidad de software. No tenemos Shotwell, por ejemplo, ni Vagalume. Al ser una distribución centrada más en su uso en servidores que en escritorio, esto es comprensible. Si usas el ordenador para lo básico y no sueles emplear un arsenal de programas no veo ningún problema en esto. Tendrás un sistema estable a más no poder, con Gnome 2 (lo cual dentro de poco será imposible, todas las distros migran hacia la versión 3, mal que me pese) y soportado probablemente más tiempo de lo que durará tu ordenador en funcionamiento. Si las últimas novedades te dan igual y tu escritorio favorito es Gnome 2 no sé a qué estas esperando para instalar Centos. Le doy un 8’03.

Cómo aligerar de peso KDE

Son ya varias las distribuciones que llevo probadas desde que empecé el blog en las cuales me encuentro, nada más iniciar, con un KDE más pesado de lo habitual. En el sistema en el que trabajo, con Arch Linux y KDE 4.7.2, todo resulta más ligero y sencillo. Esto en parte es por la propia naturaleza de Arch (“Keep It Simple, Stupid”, algo así como “mantenlo sencillo, estúpido”) y en parte por mi costumbre de deshabilitar los servicios de búsqueda de escritorio, la terna Akonadi, Strigi, Nepomuk.

Akonadi es una especie de indexador de datos personales, como direcciones de e-mail, nombres, teléfonos, etc. Strigi es el demonio que realiza las búsquedas de indexación para el resto de datos, pasa la mayor parte del tiempo leyendo del disco y creando tablas índice. Nepomuk, acrónimo que viene a significar “Entorno en red para el manejo personalizado y basado en Ontología del conocimiento unificado” (ahí queda eso), es un organizador de metadatos. Las tres cosas juntas vienen a determinar lo que sería un “escritorio semántico”.

Pero, ¿para qué sirve todo este rollo? Con un ejemplo se verá muy claro: supongamos que tengo un montón de archivos de música en el ordenador y, cosas de la vida, no me gusta usar un reproductor con capacidades de organización de colecciones, tipo Amarok. Prefiero el uso de, pongamos, Audacious, que simplemente hace lo que promete, reproducir un archivo mp3. Ahora quiero escuchar una canción de Bruce Springsteen de cuyo nombre no me acuerdo, y no quiero buscarla entre los miles de archivos que tengo. Pues gracias al escritorio semántico, introduzco en el campo búsqueda el nombre de Springsteen y aparecerán todos los archivos que tengan algo que ver con él, entre los cuales estará el que busco. Si soy tan amigo del “Boss” que incluso tengo su dirección de correo, ésta también aparecerá por obra y gracia de Akonadi. La búsqueda me devolverá como resultado todo aquello relacionado con Bruce que tenga en el ordenador.

Evidentemente todo esto puede resultar una pérdida absurda de recursos. Si usas el ordenador como lo uso yo, esto es, colocando cada cosa en su sitio, las carpetas de música correctamente etiquetadas y el programa Amarok u otro similar, localizar ese archivo de música te será muy sencillo. No tanto como con los servicios del escritorio semántico, pero esto es un lujo que no te puedes permitir si sólo tienes 768 Mb de RAM, como es mi caso. De modo que, al grano, veamos cómo desactivar todo esto:

En primer lugar tendremos que asegurarnos de que Akonadi no se carga al inicio del sistema. Lo vamos a hacer, aunque se puede y resulta más rápido, sin tocar la terminal. Nos vamos a nuestra carpeta personal en Dolphin, pulsamos “Alt+punto” para ver los archivos ocultos, entramos en la carpeta .config y luego en akonadi. Editamos el archivo akonadiserverrc con un editor de texto, Kate por ejemplo, y en la línea donde pone “StartServer=true” cambiamos el valor por “StartServer=false”. Guardamos y salimos. Cuando reiniciemos la sesión Akonadi estará deshabilitado.

Terminar con Nepomuk/Strigi es aún más sencillo. Nos vamos, en el menú de KDE, a Preferencias del Sistema y entramos en Búsqueda de escritorio.

Una vez allí deshabilitamos la casilla de Nepomuk (lo cual, a su vez, deshabilitará la de Strigi).En la imagen vemos la casilla habilitada, basta hacer clic para anular el servicio Nepomuk.

Y nada más. Al entrar de nuevo a nuestro escritorio KDE estará ligero como una pluma. Es más que recomendable hacer esto si se tienen menos de 2 Gb de RAM de memoria y se está acostumbrado a ser más o menos ordenado con los archivos del equipo. En ordenadores modernos que tengan más cantidad de memoria no tiene sentido privarse de esta sencilla forma de encontrar lo que se busca, pero allá cada cual. Ahí lo dejo, un saludo.

openSUSE 12.1: un pasito atrás

Turno para la revisión de otro de los gigantes del mundo Linux. La nueva versión de openSUSE continúa en la línea de las anteriores en lo que al aspecto visual se refiere, con una imagen muy cuidada y un diseño que denota profesionalidad. Sin embargo, no encuentro a esta versión igual de continuista en el aspecto fundamental, la usabilidad. Veamos por qué.

Optamos en esta revisión por la versión KDE. Si bien openSUSE no se edita con un escritorio “por defecto” es de todos conocida su afinidad por la plataforma KDE, siendo considerada por muchos – y me incluyo – la distribución que mejor integra este entorno de escritorio. El intento de arranque desde un pendrive resulta fallido, por lo que grabo la iso en un CD. Al iniciar el escritorio, se queda leyendo el CD indefinidamente y no hay forma de conseguir hacer nada. Es un problema que también encontré cuando probé el DVD de Sabayon 7 y que, jugando a adivinar, puede tener que ver con no deshabilitar la búsqueda de escritorio, que consume gran cantidad de recursos y probablemente intenta indexar – insisto, estoy especulando – el contenido del CD. El caso es que no pude probar la versión “live” del escritorio y tuve que optar por instalar directamente, opción que nos ofrece la distro cuando la iniciamos.

Instalación del sistema
Una vez más, y por desgracia ocurre con frecuencia, la selección del idioma español en la primera pantalla no sirve absolutamente para nada. Toda la instalación se realiza en inglés. ¿Cuál es el sentido de incluir una selección de idioma si luego no va a tener como resultado la traducción del proceso a dicho idioma? Absurdo. Aun en inglés, el instalador resulta muy sencillo de usar y ofrece un aspecto muy amigable. El particionador de disco reconoce NTFS, con lo cual podremos montar la partición Windows – si la tenemos, claro. Antes de iniciarse el proceso de instalación propiamente dicho se nos presentará un resumen con todo lo que se va a realizar, pudiendo cambiar algo si no estamos de acuerdo. Esto incluye la edición del menú de arranque, aspecto muy típico de openSUSE y que aumenta mucho su usabilidad. Una vez finalizada la instalación, que no toma más de 20 minutos, el sistema se autoconfigura – reconocimiento de hardware incluido – y actualiza los repositorios de paquetes sin que tenga que intervenir el usuario.

Si bien el proceso es bastante sencillo, todo resulta muy pesado en mi equipo. La respuesta del ratón, la tardanza ante la pulsación de cualquier botón, absolutamente todo. Es algo que no ocurría con anteriores versiones y que resulta muy fastidioso, da la sensación de que la distro necesita más recursos que Windows Vista. Una vez iniciamos al escritorio, la sensación sigue presente, lentitud exasperante en todo lo que hacemos. La cosa cambia radicalmente al desactivar mi trío de aplicaciones “favorito” (nótese aquí la ironía, claro está), que no es otro que el conformado por akonadi, nepomuk y strigi. Después de hacer esto, todo se vuelve más rápido, aunque no al nivel de otras distribuciones, y la cantidad de recursos que ocupa el sistema en “idle” se reduce a 160 Mb de RAM. Esto es otra cosa.

Antes de iniciar las probaturas es importante añadir los repositorios de la comunidad. Esto se consigue iniciando el administrador del sistema – aka yast2 – en su opción “Software repositories”. Allí hacemos click en “Add” y añadimos los repos que creamos convenientes de entre los incluidos en la comunidad. Recomiendo activar como mínimo los que aparecen el la imagen de abajo.

El problema del escritorio configurado en inglés solo fui capaz de solucionarlo parcialmente. Como se aprecia en la imagen de arriba, yast está íntegramente en inglés. Y todo eso después de instalar los paquetes bundle-lang-kde-es, kde4-l10n-es, kde4-l10n-es-data y kde4-l10n-es-doc que deberían proporcionar la traducción tanto del entorno de escritorio como de los programas incluidos, cosa que hace en parte. Es un problema extraño, la verdad.

Navegación
Es el aspecto en que más destaca openSUSE en mi equipo, desde el momento de iniciar, y sin tocar o instalar nada, todo funciona de maravilla. Firefox 7.0.1 va perfecto, reproduce flash (tras la primera actualización automática el propio sistema ofrece instalar el soporte) y el desplazamiento y suavidad es muy bueno incluso en páginas cargadas de código. Excelente.

Reproducción de vídeo
La versión 12.1 de openSUSE incluye el reproductor Kaffeine. Al intentar reproducir un vídeo el programa avisa de que faltan los códecs y ofrece instalarlos. Pese a que estaban añadidos los repositorios de la comunidad, Kaffeine fue incapaz de instalar ninguno de estos códecs de forma automática. Para hacerlo manualmente se debe ir a http://opensuse-guide.org/codecs donde nos permiten incluso la instalación con un solo click. El reproductor VLC está también en los repositorios comunitarios. En cuanto a la calidad de las reproducciones, al contrario que en anteriores versiones, bastante mal. Saltos en los vídeos de alta definición y gran consumo de recursos.

Música
Como reproductor musical se ha escogido Amarok. Al igual que ocurriera con Kaffeine, nos advierte al intentar abrir un fichero mp3 de que se necesita el códec, pero en esta ocasión sí que lo instala sin problemas (paquete gstreamer-0_10-fluendo-mp3). Amarok funciona bien, como es habitual.

Ofimática
Libreoffice es el paquete por defecto. Aunque viene instalado, la primera vez que se inicia advierte de que necesita una máquina virtual java para funcionar. Esto es la primera vez que se me presenta, ¿para qué incluir un programa que no funcionará si no se incluye otro? O están los dos o no está ninguno, es algo incomprensible. En fin, de todas formas, el paquete se encuentra en los repos, java-1_6_0-openjdk.

Imagen y fotografía
Viene con Gimp instalado y puedes encontrar digiKam o Shotwell en los repositorios de la comunidad.


Gestor de software
El módulo encargado de instalar y quitar software es “Software management” incluido dentro del centro de control yast. Sencillo de utilizar, no ofrece grandes diferencias con el resto de utilidades.

Reconocimiento de hardware
Uno de los puntos fuertes en toda edición de openSUSE que se precie, no lo es tanto en la actual. Para empezar no se añade la impresora automáticamente, como ocurre en Ubuntu o Fedora, sino que se debe ejecutar el módulo correspondiente en yast, en este caso “Printers”. Si se elige la opción “Automatic configuration” no ocurrirá lo que el nombre sugiere, esto es, la configuración automática de la impresora, sino que te saluda una ventanita de error (“no hay cola de impresora”) que da al traste con el intento. Si vamos por el lado menos sencillo, “Add”, para añadir nueva impresora, nos insta a elegir qué driver queremos. Aquí el usuario más novel se perderá entre nombres que no le dirán nada, como foomatic o ghostscript. El resultado es, tras elegir dos drivers distintos y reiniciar, que la impresora se detecta, pero no imprime nada. Genial.
Con el escáner tuve más suerte, al iniciar el módulo correspondiente en yast te indica que se van a instalar los paquetes necesarios. Luego instalé por mi cuenta el gestor Skanlite, que no viene incluido por defecto, y una vez reiniciado el sistema todo funcionaba bien.
La webcam tampoco iba. Tras instalar Cheese e iniciarlo no se capta más que una imagen negra. Aquí poco se puede hacer. Desastre.

Software de uso común
La no habilitación de los repositorios de la comunidad tendrá como resultado el que no dispondremos de ningún software, prácticamente. Una vez hecho esto encontramos en los repositorios Cheese, Skanlite y Dropbox. jDownloader es instalable desde su página web, con el script habitual. Vagalume no hay forma. En cuanto a Skype, si descargamos el paquete rpm correspondiente a openSUSE desde su web, y al intentar abrirlo con el gestor de paquetes Apper, nos tira un error de segmentación y punto.

Gestor de arranque
Grub viene con el tema por defecto de la distribución, encajando muy bien en la misma. Detecta todo y permite la edición del menú con otro módulo de yast llamado “Boot loader”.

Estabilidad y suspensión a RAM
La suspensión funciona bien. En cuanto a la estabilidad ocurrió un error durante el apagado del equipo que me obligó a pulsar el botón para lograrlo, quedando sin respuesta y evidenciando que esta edición de openSUSE no es tan sólida como las anteriores, al menos en mi hardware.

Al final, tras varios días de testeo de openSUSE 12.1 no puedo sino llegar a la conclusión de que se ha retrocedido. La edición anterior, 11.4, estuvo varios meses en mi equipo con un desenvolvimiento superior, sin apenas problemas y con una mayor rapidez en todos los aspectos. No entiendo qué ha podido pasar, si se debe a la propia distro o al hecho de que mi equipo cuente con 256 Mb menos de RAM que entonces, pero me extrañaría dado que apenas ocupa 160… En fin, tengo que admitir que me ha decepcionado algo esta  versión de la distro del camaleón, pero aun así sigue siendo recomendable por las facilidades en la instalación y lo bonito de su aspecto, así como por la gran comunidad que la respalda y en cuyos foros se pueden encontrar soluciones a muchos problemas. Lo dejamos en un 7’46. Saludos.

Fuduntu 14: algo más que Fedora + Ubuntu

Repasamos hoy una distribución con ciertos tintes exóticos, más allá del nombre, cuyo lema principal es “Punny name, serious distro”, algo así como “divertido juego de palabras, pero seria distribución”. Fuduntu, pese a este nombre que sugiere una distro suma de Fedora y Ubuntu,es en realidad una alternativa muy interesante a ambos “gigantes”. Se orienta principalmente al uso en portátiles, pero como veremos es una muy buena opción para un sobremesa arcaico como el mío. Su base es definitivamente Fedora, tomando de Ubuntu, quizás, la intención de hacerse lo más amigable posible para el usuario.

Fuduntu 14 ve la luz como una distribución tipo “rolling release”, esto es, que se actualiza con la salida de nuevos paquetes sin necesidad de esperar a un nuevo lanzamiento. Siempre estará actualizada. Se presenta con el escritorio Gnome en su versión 2.32, una opción muy estable y que aplaudo, por más que muchos la tilden de anticuada. La seguridad que ofrece este escritorio, la manera de trabajar y la usabilidad están a años luz de la que consigues con la nueva versión. Toda la instalación se realiza en español y viene a durar apenas 10 minutos, a los que hay que añadir un par de minutos más para las configuraciones iniciales. Sencillo, intuitivo y orientado al usuario novel, en menos de un cuarto de hora tendremos un escritorio muy funcional en nuestro equipo listo para trabajar. La apariencia también se ha cuidado, incluyendo los alabados iconos Faenza, así como un panel inferior que se ha sustituido por un dock, en este caso Avant Window Navigator. El resultado final es estéticamente muy agradable y consume únicamente 150 Mb de RAM.

Instalación del sistema

El instalador, como mencionaba más arriba, es de tipo gráfico y se puede poner en idioma español. Buena herramienta de particionado de discos y opción de modificar el menú de arranque sobre la marcha. Rápido y visualmente atractivo.

Navegación

Fuduntu 14 se decanta por Chromium como navegador web, en su versión 15.0. Su rapidez está fuera de toda duda. Viene con soporte para Flash, aunque lamentablemente no funciona el sonido. Debe tratarse de un problema en el plugin de los repositorios que muy probablemente se pueda solucionar en próximas actualizaciones.

Vídeo

Los desarrolladores apuestan por VLC como reproductor, la mejor elección posible. Funciona muy bien, el único pero son los saltos en vídeos de alta definición. Intenté solucionarlo con la creación y edición del xorg.conf, pero no obtuve ningún resultado.

Música

Se incluye Banshee, y como ocurriera con el apartado anterior, me parece el mejor reproductor disponible para este entorno de escritorio. Reproduce los mp3 directamente, sin necesidad de instalar ningún plugin por parte del usuario.

Ofimática

Bastante innovadora en este aspecto, Fuduntu 14 opta por Google Docs como paquete ofimático. Es una solución basada en la nube, no dudo de que el futuro pasa por ahí, pero de momento prefiero opciones más tradicionales. En cualquier caso, una apuesta valiente y siempre preferible a no incluir nada. Libreoffice, además, lo puedes instalar desde los repositorios.

Fotografía e imagen

Muy completa en este apartado, contamos desde el inicio con Shotwell (nuevamente, la mejor elección para quien escribe) y con Gimp.

Gestor de software

Trae gestor, en concreto gpk-application. Solución sencilla que cumple su cometido sin grandes alardes. Se desenvuelve de modo parecido a Synaptic.

Reconocimiento de hardware

Aquí obtengo resultados dispares. La impresora funciona perfectamente con tan solo encenderla, se configura automáticamente tal y como ocurre en Fedora. La webcam también funciona sin más complicaciones. El problema lo encuentro con el escáner, ya que me es imposible probar su funcionamiento al no encontrar forma de instalar una aplicación que lo use. Ni viene instalada de serie ni se halla en los repositorios oficiales. Ni tan siquiera habilitando el repo RPMFusion de Fedora se consigue encontrar Simplescan o Xsane. La única opción, en mi caso porque se trata de un escáner Epson, es el paquete iscan, que se puede encontrar en la web de Avasys. Allí podremos instalar Image Scan for Linux, una solución que Epson ofrece a sus clientes para usar sus productos en este sistema operativo. Basta seleccionar como distribución Fedora 14 y podremos descargar los paquetes iscan-data e iscan, necesarios para usar la aplicación. Una vez hecho esto, todo funciona a la perfección.

Software de uso común

Contamos de inicio con Dropbox, interesante opción dado el creciente uso de esta aplicación de almacenamiento y sincronización de archivos en la nube. Cheese también viene instalado. No hay programa de gestión del escáner, como veíamos en el párrafo anterior. Para contar con el resto de programas que suelo emplear, Skype, Vagalume y jDownloader, se necesita añadir el repositorio RPMFusion. En el caso del último programa, el gestor de descargas jDownloader, se precisa así mismo la instalación de una máquina virtual Java (paquete Java) que se encuentra en los repositorios oficiales. Para saber como habilitar el repositorio de Fedora RPMFusion, consultar aquí.

Gestor de arranque

Fuduntu 14 nos instala un Grub gráfico sencillo, que carga por defecto un sistema operativo que elijamos, salvo que pulsemos una tecla, momento en el cual entraremos en el clásico menú con las opciones de sistemas a iniciar. En mi caso no detecta Arch Linux. Durante la instalación te informa de los sistemas detectados y te ofrece la posibilidad de añadir algún otro manualmente. Es lo que intenté hacer con Arch, pero lo añade pensando que se trata de un sistema tipo Windows (chainloader) y por ello no inicia. La solución pasa por editar, como root, el archivo grub.conf, que se encuentra en el directorio /boot/grub, y modificar los parámetros para que se inicie normalmente tu otro sistema Linux. Obviamente esto requiere cierto manejo, por lo que no se puede decir que el gestor de arranque de Fuduntu 14 cumpla correctamente. Si es cierto que contamos con un administrador del gestor de arranque instalado de inicio, en el menú Sistema –> Administración, lo cual es un punto a su favor.

Estabilidad y suspensión a RAM

Ningún tipo de problemas en este apartado, el sistema funciona como una roca además de rápido. Suspende a RAM correctamente.

Y así concluye una revisión que arroja una nota muy elevada, para nada esperada por lo relativamente poco conocida que es esta distribución. Un 8’48. Aunque no es tan extraña su puntuación, dado que se orienta, como sugiere su nombre, a pulir los pocos bordes rugosos que pueda tener Fedora – sobre todo en lo referente a la inclusión de plugins para reproducir música o vídeo – para acercarla más a la facilidad de manejo de Ubuntu. Incluye además varios aspectos propios que la hacen muy especial, en el buen sentido de la palabra. La utilidad Jupiter, por ejemplo, que asegura un mejor control del rendimiento y una mayor duración de la batería en los portátiles. Fuduntu se posiciona, en esta su primera versión con repositorios propios completamente separada de Fedora, como una distribución que puede ser referente en el mundo Linux.