Linux Mint Debian Edition: excelente

Como quiera que últimamente se estrenan pocas novedades en el mundillo de las distribuciones Linux he querido tomar la oportunidad para probar una que siempre ha sido de mis favoritas. Se trata de Linux Mint Debian Edition (conocida popularmente por su acrónimo, LMDE), la versión de la distro irlandesa que, en lugar de basarse en Ubuntu, lo hace directamente en Debian. Es una rolling release muy interesante, con los repositorios apuntando a la rama testing de la distro de la espiral carmesí.

La única versión publicada hasta ahora se conoce con el nombre de Lanzamiento 1, y fue editada en septiembre de 2011. Lógicamente, al tratarse de una rolling release, se ha actualizado bastante a día de hoy. Se nos presenta con un escritorio Gnome 2 clásico y aunando todas las virtudes de Linux Mint con las de Debian. Ahí es nada. Ni que decir tiene que me ha causado una impresión muy buena, prácticamente inmejorable, la cual paso a detallar a continuación.

Instalación
LMDE posee su propio instalador gráfico distinto al de la versión principal de la distro y también diferente al de Debian. Es conciso, rápido, eficaz y tremendamente sencillo de utilizar. En apenas 15 minutos tendremos preparado nuestro escritorio, completamente en castellano si así lo hemos elegido al inicio de la instalación. Los efectos de escritorio vienen desactivados de forma predeterminada, algo fundamental para ordenadores tan arcaicos como el mío.


Al reiniciar el equipo lo primero que nos encontramos es un aspecto visual muy cuidado, análogo al de las versiones anteriores de Linux Mint (la 10 y la 11) mucho mejor que el de la actual versión aún empleando MATE. Colores, tipografías, iconos… todo es armonía. El tradicional mintUpdate (el icono del escudito típico de Mint) nos avisará de que hay gran cantidad, 415 en mi caso concreto, de actualizaciones pendientes. El descargarlas y aplicarlas me lleva un rato, sin demasiados problemas salvo por un paquete que no podía descargarse, probablemente por un fallo puntual del servidor, ya que al cabo de unos minutos ya estaba disponible.

Navegación
El navegador web por defecto es Firefox. El no emplear Iceweasel es una diferencia con Debian, positiva en mi opinión, si bien ambos navegadores son virtualmente idénticos. Indico esto porque las versiones anteriores de Iceweasel, hablo de la 3.0 a la 3.5, siempre me produjeron más dolores de cabeza que sus correspondientes versiones de Firefox. De la 4 en adelante no encuentro problemas en las versiones de Debian. Firefox viene con todo instalado de serie, la navegación es fluida y la experiencia con flash y reproduciendo vídeos es muy buena.

Vídeos
Tenemos para elegir entre VLC, MPlayer y Tótem. Me quedo con el primero, desde luego. Se reproducen todos los formatos, con el único pero de los saltos en vídeos de alta definición de más calidad, un problema que achaco más a mi obsoleto hardware (¿quién tiene una gráfica integrada Intel 82865G hoy en día?).

Música
LMDE viene con Banshee como reproductor de audio predeterminado. Funciona a la perfección y se integra completamente con el escritorio Gnome 2 gracias a las notificaciones en la bandeja del sistema.


Ofimática
Tenemos Libreoffice instalado, actualmente la versión 3.3.3 para Debian. Funciona correctamente.

Fotografía e imágenes
Contamos con Gimp instalado para retocar los archivos de imagen así como con gThumb para ordenar y clasificar las fotografías. Los que, como es mi caso, encuentren gThumb algo parco en opciones pueden instalar Shotwell o F-Spot desde los repositorios.

Gestor de software
El siempre genial mintInstall funciona de maravilla, poniendo a nuestra disposición más de 30.000 paquetes en los repositorios de la rama de pruebas de Debian. La utilidad mintUpdate se encarga de mantener nuestro sistema actualizado de forma automática, algo imprescindible en una rolling release.


Reconocimiento de hardware
Genial en este apartado también. La impresora se configura de forma automática al encenderla, el escáner es reconocido y se emplea gracias a Simple Scan, que viene instalado. Cheese no funciona, para variar, al tratarse de su versión 3, que no he conseguido poner en marcha en ninguna distribución analizada hasta ahora. Sin embargo, tenemos más opciones, así que instalo Camorama desde los repos. Ningún problema, webcam funcionando.

Software de uso habitual
La ingente cantidad de paquetes disponibles es un sello “marca de la casa” en Debian. Encontraremos casi cualquier cosa que busquemos en los repositorios, si bien no en sus últimas versiones al tratarse de la rama de pruebas de la distro (para eso habría que apuntar a “unstable”, como ocurre en otras distribuciones, siendo Aptosid santo y seña en este sentido). Camorama, como hemos visto antes, está en los repos y funciona. Simple Scan viene instalado. Dropbox, Vagalume y Skype también están en los repos y van perfectamente, al igual que jDownloader que se instala con el script de siempre, disponible en su web.

Gestor de arranque
Grub reconoce todos los sistemas de mi equipo y los inicia sin complicaciones. Tenemos el gestor Startupmanager disponible para descargar en los repositorios oficiales.

Estabilidad y suspensión a RAM
Como ya comentaba en la revisión de Aptosid, la rama “testing” o de pruebas de Debian es casi tan estable como la propia “stable”. Con programas algo más nuevos, si lo que tenemos es un sistema doméstico vamos sobrados. Con esto me refiero a que la rama estable es más apropiada para sistemas que se emplean como servidor y han de estar en funcionamiento todo el día sin ningún problema. En resumidas cuentas, LMDE es sólida cual roca y suspende a RAM sin complicación alguna.

Ciclo de desarrollo
No hay que preocuparse por reinstalaciones, LMDE es rolling release, por lo que conforme van llegando los paquetes a los repositorios de Debian testing los tendremos disponibles a través de mintUpdate.

Voy a continuar probando a fondo esta distribución, como en su día hice con Zorin, ya que me ha impresionado bastante tanto en el aspecto estético (que ya conocía por la versión principal de Linux Mint) como en el funcional. Su consumo de RAM es ridículo, 114 Mb al iniciar, lo que le añade un plus de velocidad al desempeño de las aplicaciones bastante apreciable. Me quedo con la duda de si su carácter de rolling release puede causar situaciones de dependencias incumplidas, como a veces pasa en Arch, si bien cada vez de forma menos frecuente, la verdad.

Pero eso son conjeturas. La realidad, a día de hoy, es que LMDE es una distribución extraordinaria que combina a la perfección la belleza y usabilidad de Linux Mint con la solidez y disponibilidad de software de Debian. Una gozada, recomiendo a los usuarios de la versión principal darle una ojeada a esta LMDE. En mi opinión, esta rama de desarrollo debería ser la principal en la que se centrasen los responsables de la distro irlandesa en un futuro. Tiene un 9’36. Saludos.

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