Lubuntu 11.10: reina del escritorio ligero

Aunque en la última revisión supeditaba los próximos artículos a la compra de un nuevo equipo, con el presente texto me desdigo de lo afirmado. Me ha parecido que es el momento ideal para darle una oportunidad a una distribución de la que he oído hablar mucho y bien, una de las últimas incorporaciones a la familia Ubuntu. Me refiero a la versión de la distro de Canonical que presenta el escritorio ligero LXDE, llamada Lubuntu. La modesta configuración de mi actual equipo, 512 Mb de RAM y su Pentium IV a 2’8 Ghz me parece el medio de pruebas ideal para esta distribución, mucho más que el futuro ordenador (del cual ya adelanto que vendrá con procesador AMD y placa Gigabyte) que debería ser capaz de mover de forma fluida cualquier sistema.

Así es que me lanzo a probar Lubuntu 11.10. Es la primera vez que instalo este entorno de escritorio, LXDE con el gestor de ventanas Openbox. Veamos qué tal fue.

Instalación
Utilizo un pendrive con la iso de Lubuntu 11.10 Oneiric Ocelot. La sesión live funciona perfectamente y se inicia con tremenda rapidez. El instalador es el mismo que el de Ubuntu con las oportunas rectificaciones en el nombre y un slideshow totalmente nuevo y adecuado a la distro. Al igual que su distribución matriz, permite elegir si queremos instalar los oportunos códecs multimedia y las últimas actualizaciones de los paquetes.


Tras la veloz instalación nos queda un entorno de escritorio minimalista, sin llegar al extremo de un gestor de ventanas únicamente. El diseño es correcto y la sensación general es de un sistema bien acabado, destacando la tipografía de Ubuntu, que me encanta. Como quiera que no marqué la casilla correspondiente, me toca actualizar ahora unos 170 Mb en paquetes nuevos. Una vez terminado el trámite tenemos el escritorio perfectamente funcional listo para trabajar. No hay problema alguno durante el proceso de instalación, pues.

Navegación
Chromium es el navegador por defecto. Preparado de serie para reproducir flash con total fluidez e integrando el complemento para jDownloader, que hubiera tenido más sentido si se hubiera incluido igualmente el popular gestor de descargas.

Vídeo
El reproductor multimedia que se incluye es Gnome Mplayer. Resulta correcto en la reproducción de todos los tipos de archivo, con el único problema tantas veces conocido ya en mi hardware, de la saturación de colores incorrecta. Dicho incoveniente no se soluciona con la instalación de VLC.

Música
Al igual que se apostaba por el liviano Mplayer en el apartado visual, en el de audio se opta por Audacious, un estupendo reproductor para entornos ligeros. Va muy bien, aunque su uso me descubre un problema irresoluble (al menos para mis conocimientos) con el applet de sonido en la barra de tareas. Muestra como maestro el canal equivocado, y la opción para configurar esto aparece como deshabilitada sin que haya forma de cambiarlo. Deberemos pues recurrir a un terminal y a ejecutar “alsamixer” para poder variar el volumen, algo bastante molesto, la verdad.



Ofimática
Como buen escritorio ligero se incluye la suite conformada por Gnumeric y Abiword, muy correctos en todo pero que a ciertos usuarios se les puede quedar algo corta. Si se desea optar por Libreoffice, está en los repositorios oficiales de Lubuntu.

Fotografía e imágenes
No se incluye gestor de fotografías, pero tenemos la gran mayoría de ellos disponibles en los repos, entre ellos el genial Shotwell que siempre me gusta destacar. Como programa de diseño y retoque de imágenes se incorpora uno que no conocía, mtpaint. Personalmente lo encuentro un poco parco en opciones, siempre se puede optar por Gimp que está también en los repositorios.

Gestor de software
El sencillo pero a la vez eficaz Synaptic es la opción escogida para gestionar la adición y eliminación de programas a nuestro sistema Lubuntu. Incluye también un applet de actualizaciones que nos avisa cuando están disponibles para instalar.


Reconocimiento de hardware
Lubuntu se muestra impecable en el apartado de reconocimiento de hardware. La impresora funciona con solo encenderla, el escáner igual, con el programa Simple Scan, que es el que se incluye. Para gestionar la webcam tenemos guvcviewer, alternativa a Cheese que no recordaba y que cumple perfectamente su función. Pleno de aciertos en este apartado.

Software de uso habitual
Los gestores de escáner y webcam vienen instalados por defecto, como veíamos más arriba, y son Simple Scan y guvcviewer. Dropbox y Vagalume están en los repos, pero este último no conecta con los servicios de Last.fm al aducir un error desconocido. Skype no está en los repos y se debe instalar desde su web, eligiendo el paquete correspondiente a Ubuntu, descargándolo e instalándolo con Gdebi (incluido en el sistema con acierto). Para tener el gestor jDownloader hay que usar el script de la web del programa.

Gestor de arranque
Grub funciona bien, reconociendo los sistemas del equipo. En este momento son Arch con KDE, Windows XP (hace un siglo que no lo uso, felizmente) y Crunchbang 10 (la distro desde la que escribo estas líneas). Para cambiar algo en el menú de Grub podemos instalar, como siempre, startupmanager desde los repositorios de Lubuntu.

Estabilidad y suspensión a RAM
Nada que reseñar en cuanto a la estabilidad. Cero problemas. Un sistema muy estable y muy rápido. Suspensión funcionando.

Ciclo de desarrollo
Lubuntu respeta el ciclo de desarrollo de Ubuntu, con lo cual presenta una nueva versión de su distribución cada seis meses, en Abril y en Octubre. El tiempo de soporte de cada una es de tres años, si bien a partir de la versión 12.04 se ampliará a cinco.

No iban desencaminados los comentarios que había leído sobre Lubuntu. Me parece una distribución muy buena, que combina las ventajas de la popular distribución de Canonical con el uso de un entorno de escritorio liviano y a la vez sencillo de usar. Lubuntu me parece una gran alternativa para aquellos que no gustan de Unity o Gnome shell, ya sea por escasez de recursos de hardware o por que los consideran entornos poco funcionales (me incluyo en ambos supuestos). Obtiene un 9’13 de valoración. Espero que el próximo post sea el de presentación del nuevo equipo en el que se realizarán las futuras pruebas. Aún estoy dudando sobre qué sistema instalar como entorno de trabajo principal, entre Arch y LMDE estará posiblemente. Un saludo hasta entonces.

Anuncios

Sabayon 8 KDE: una buena opción

Antes de jubilar definitivamente mi Pentium IV voy a revisar la última actualización de la distro italiana Sabayon, de la cual dimos cuenta en su anterior versión con un buen resultado. Mi viejo HP d530 SFF está dando sus últimos coletazos, tras perder uno de los módulos de memoria RAM (ahora se queda en 512 Mb) y la tarjeta PCI con puertos USB y Firewire. Si algo aprendí durante mi breve paso por la Facultad de Informática es que esto, además de ciencia, es un negocio. Supongo que de ahí viene mi animadversión a los sistemas operativos, juegos y programas que devoran y devoran cada vez más recursos hasta que el usuario se siente obligado a gastar su dinero en un nuevo equipo. Período de obsolecencia le llaman y sí, gracias a Linux se puede quintuplicar el tiempo de uso de un equipo.

Historias y creencias personales aparte, la última distro que voy a revisar en este vetusto (aunque de grandes prestaciones) ordenador va a ser Sabayon 8. Realmente se encuentran pocas diferencias con su predecesora, no en vano hay solamente cuatro meses de espacio entre ambas. Pero veamos que tal se desenvuelve:

Instalación
No sé si será a consecuencia de la pérdida de RAM o a los fallos en tarjetas PCI, el caso es que no conseguí hacer funcionar el escritorio live. Se quedaba contínuamente leyendo del pendrive y no se podía utilizar. Opté por la opción que nos da Sabayon de instalar directamente, sin iniciar el entorno de escritorio. Dicha instalación nos permite también seleccionar la opción “Full language support”, activando la cual el sistema se encargará de descargar todos los paquetes de idioma para traducir el escritorio al completo, al igual que veíamos en la revisión de PCLOS. Opción muy útil, como ya reseñé, que debería plantearse en toda distro amigable que se precie de serlo.

Tras la ración de azúcar, los palos. Estos señores desarrolladores continuan presentando un slideshow en el cual se descalifica a Debian. Esperaba que hubiesen retirado su ofensiva frase (“Debian stable? Pfft, old”) pero no ha sido así. Esta tontería arruina la imagen de sistema profesional que en el resto de facetas ofrece Sabayon, pero allá ellos con sus complejos. La frase, a la que no le veo la gracia, sigue ahí.

También pude apreciar un aumento considerable en el tiempo de instalación, si bien puede deberse a la combinación de dos factores: la instalación de paquetes de idiomas y la pérdida de RAM de mi equipo, por lo que no lo considero extraño. Tras acabar y reiniciar tendremos un escritorio KDE clásico, con un fondo de pantalla que recuerda al predeterminado en Gnome 3 y los efectos de escritorio activados. Si el ordenador no es muy potente y/o nos dan igual los efectos, los podemos desactivar “sobre la marcha” con una simple combinación de teclas: Alt+Mayúsculas+F12.

Navegación
Podemos elegir entre Chromium y Konqueror, por velocidad y compatibilidad recomiendo el primero. Está todo bien configurado y la experiencia de navegación es insuperable. Flash funciona desde el principio.

Vídeos
Tenemos VLC como reproductor de archivos multimedia. Al igual que en el apartado anterior, perfectamente funcional. Reproduce todos los tipos de archivo que se nos ocurran sin saltos o problemas de color. Genial.

Música
Aquí contamos con el clásico Amarok. Tardó una eternidad en iniciarse (mis 512 Mb de RAM, tal vez) y para colmo cambió de repente el tema por defecto de todo el escritorio, de modo que me encontré con una barra negra en la que apenas se podían leer los títulos de las ventanas minimizadas. Extraño este comportamiento, parece un bug de la nueva versión de KDE. Por lo demás, Amarok funciona bien, pasado el minuto y medio largo que tardó en iniciar.


Ofimática
El paquete Libreoffice viene instalado y funciona perfectamente.

Fotografía e imágenes
Sabayon, pese a los más de dos gigas y medio que ocupa la iso de instalación, no cree conveniente incluir ni gestor de fotografías ni editor de imágenes. Podremos instalar Digikam o Shotwell desde Entropy Store (el gestor de programas) así como Gimp.

Gestor de software
Se sigue apostando por el excelente, aunque algo lento, Entropy Store. Esta utilidad de instalación de programas convierte en un paseo lo que en Gentoo resulta un poco más complejo. Buena utilidad, a la que se añade el avisador de actualizaciones Magneto, que se integra bien con el entorno de escritorio.


Reconocimiento de hardware
Sabayon lo reconoce todo, si bien es preciso realizar un paso en la configuración de la impresora. Tras encenderla, debemos irnos al menú del sistema (abajo a la izquierda) y escribir “Configuración de impresora” en el recuadro de búsqueda. Luego elegiremos dicha utilidad y en la pestaña “Impresora nueva” podremos añadir el aparato, que ya debe aparecer como una opción disponible. Curiosamente, una vez que termina de instalarse la impresora el sistema nos avisa de que falta un controlador. Esto no sé si será cierto o no, pero la impresora funciona sin problemas. El escáner, con la utilidad “AcquireImages” también va bien, al igual que la webcam, que tuve que probar instalando Skype debido al ya conocido error de Cheese en sus versiones actuales (al menos, error con mi hardware).

Software de uso habitual
El ya mencionado error de Cheese junto a la no disponibilidad de Kamoso en los repositorios hacen difícil el uso de la webcam. Con el programa “AcquireImages” podemos hacer uso del escáner. jDownloader se descarga desde su web, con el típico script de instalación. Tanto Skype como Vagalume como Dropbox están en los repositorios oficiales. Sin embargo, si pretendemos instalar nautilus-dropbox en Entropy, tendremos que instalar prácticamente todo el escritorio Gnome, lo cual no es nada práctico en términos de ahorro de espacio y de recursos. Es mejor optar por dropbox a secas, si bien tendremos que iniciar el programa, una vez instalado, desde un terminal con Konsole, pues no se va a mostrar entre los programas en el menú.

Gestor de arranque
Sabayon viene con su propia utilidad para editar el gestor de arranque, que encontramos en el menú –> Preferencias del sistema –> Arranque y apagado –> Cargador de arranque. Por desgracia, dicha utilidad se cargó el inicialmente perfecto Grub, pues después de usarla me devolvió un error desconocido y dejó como único sistema iniciable al propio Sabayon. Lamentable error.

Estabilidad y suspensión a RAM
No hay problemas reales de estabilidad, algo de lentitud que se puede entender en un sistema tan mermado en recursos. Si acaso el par de errores ya mencionados, con el gestor de arranque y la impresora, mucho más irritante y pesado de solucionar el primero, pues el segundo no llega a ser un problema en sí. La suspensión a RAM funciona bien.

Ciclo de desarrollo
Como ya se encargan de reseñar y de jactarse por ello, Sabayon es una de las distros con ciclo de desarrollo más corto, en apenas cuatro meses tienen lista una nueva versión del sistema operativo. En cualquier caso es rolling-release, con lo que no es preciso instalar desde cero.

Y cabe preguntarse la necesidad de tan estrecho margen de tiempo para trabajar. Cuatro meses no es suficiente para que una distribución cambie de una manera significativa, lo único quizás reseñable es la inclusión de KDE 4.7.4 y poco más. Pero no seré yo quien de consejos sobre el ciclo de desarrollo a los encargados de Sabayon, menos aun cuando se trata de una distro que se puede actualizar sobre la marcha, dado el marcado caracter rolling-release (“extreme rolling”, que señalan en su web) que presenta.

En lo estrictamente funcional, buena distribución, con una extensa gama de programas a elegir en los repositorios y que acerca al gran público a una distro (Gentoo) que de otra forma resulta más difícil de conocer. La nota baja ligeramente respecto a la versión anterior, obteniendo un 8’79. En fin, me hallo inmerso en la búsqueda de un nuevo ordenador, por lo que mientras dure la misma no habrá revisiones. En cartera, de momento, la nueva versión de Chakra. Un saludo.

PCLinux OS 2012.02: centrado en la usabilidad

Vamos a revisar hoy una distribución originaria de Estados Unidos, PC Linux OS (PCLOS para los amigos) en su versión 2012.02, con escritorio KDE. En un principio se trataba de un fork de Mandriva, pero actualmente es una distro totalmente independiente, si bien su apariencia recuerda ligeramente a la distribución francesa que la originó. Mis anteriores experiencias con PCLOS (he probado casi todo, soy un distro-hopper enfermizo) no fueron realmente buenas, pero tampoco lo habían sido con Mandriva y derivadas, pero ello no desembocó en una mala experiencia con Mageia, por ejemplo.

Y con PCLOS, como veremos a continuación, viene a ocurrir más o menos lo mismo. Un sistema con muchas peculiaridades que lo hacen bien diferente del que se obtiene con la instalación de otras distribuciones y que le dan un “look & feel” muy particular cuya principal característica es la usabilidad, esto es, poner todos los medios al alcance de los desarrolladores para facilitar la experiencia de uso a quien instala y ejecuta su sistema. Adelanto que lo consiguen, en casi todos los aspectos posibles. Lástima de algunas pequeñas aristas.

Instalación
El inicio desde pendrive, aunque fue posible, derivó en un sistema que nunca termina de arrancar, con lecturas constantes de la unidad flash y uso completo del procesador. Preferí reiniciar y utilizar la opción que PCLOS pone a nuestro alcance para instalar directamente el sistema, saltándonos el paso del escritorio live. El programa de instalación es muy sencillo y permite montar particiones de tipo NTFS desde el inicio, lo cual es muy de agradecer. Antes de comenzar a copiar el sistema al disco duro, tras elegir las particiones correspondientes, se nos presenta la utilidad de edición del menú de arranque. Compruebo con desazón que no se detecta ni Windows XP ni Zorin, sí en cambio Arch. El sistema operativo de Microsoft es sencillo de añadir, pero al intentar hacer lo propio con Zorin constato que, aunque se me permite elegir la partición en que se encuentra éste, no puedo seleccionar el kernel correcto (se me da a elegir únicamente el kernel de PCLOS, lo que formaría un galimatías de cuidado al iniciar, ciertamente).

Pasando por alto el problema de reconocimiento de otros sistemas, la instalación es rápida y eficaz. 15 minutos y listo. El problema viene justo al terminar, indica reiniciar el equipo, como es lógico, y ahí se queda, congelado el escritorio sin posibilidad de hacer otra cosa que apagar manualmente. Muy feo, da muy mala impresión que esto ocurra nada más instalar el sistema.

Vuelvo a encender el equipo y se presenta Grub, iniciando sin problemas el nuevo sistema instalado. Me encuentro ante un escritorio KDE con alguna modificación, como el acortamiento de la barra inferior, el menú K al estilo de KDE 3 y unas tipografías de tamaño mayor al acostumbrado en otras distribuciones, que lejos de resultar molestas le dan una apariencia distintiva a PCLOS. Los desarrolladores recomiendan hacer una actualización nada más iniciar, para lo cual dan detalles del procedimiento a seguir mediante el uso de Synaptic.

Aunque todo el escritorio está en inglés es muy sencillo revertir la situación. PCLOS está tan enfocado a la facilidad de uso que existe un script, iniciable mediante un icono en el escritorio, que nos permite elegir el idioma que queremos para nuestro sistema. Al hacer esto, el propio script se encarga de descargar todos los paquetes de idioma que necesitan los programas instalados (algo que lleva un tiempo, el mismo script te indica que te prepares un café o un sándwich de bacon). Esta utilidad, llamada AddLocale, resume perfectamente el espíritu de PCLOS, algo que en otras distribuciones es muy complicado de hacer, aquí se hace con unos clics. Y funciona, la traducción es de la totalidad del escritorio y sus aplicaciones. Perfecto.

Navegación
Podemos elegir entre Firefox 10 y Konqueror. Cualquiera de los dos se desenvuelve muy bien, la navegación es muy fluida y se reproducen los vídeos flash sin complicación alguna.

Vídeo
Viene instalado VLC. La reproducción es excelente, reconoce todos los tipos de archivo y no hay saltos o problemas de color en ninguno de ellos. Incluso los de formato en alta definición van como la seda. Nada que objetar en este apartado, algo poco habitual en mis revisiones, por desgracia.

Música
Los desarrolladores siguen con su buen gusto a la hora de seleccionar aplicaciones. Para la gestión de colecciones de música y reproducción de archivos de sonido tenemos Clementine. Funciona a la perfección.


Ofimática
Por cuestiones de espacio no viene instalado Libreoffice, pero sí un script que se inicia desde un icono del escritorio (LibreOffice Manager). Este programa nos instalará Libreoffice y los archivos locales de lenguaje.

Fotografía e imágenes
Para estos menesteres contamos con Gimp y Digikam ya instalados. Si preferimos Shotwell lo tenemos disponible en los repositorios oficiales de PCLOS.

Gestor de software
El gestor elegido es Synaptic, simple e intuitivo. Lo único que se echa en falta es la opción de actualizar automáticamente, un sencillo script al uso de esta distribución no hubiera estado de más, para no romper la armonía. En cualquier caso ofrecen instrucciones claras de cómo realizar el proceso en el manual que acompaña al sistema y en la wiki de PCLOS. La frecuencia de actualización recomendada por los desarrolladores es, como mínimo, de 2 veces al mes.


Reconocimiento de hardware
Por extraño que parezca esta es la parte de la revisión donde la distro patina. Exceptuando la webcam, que se reconoce bien como pude comprobar tras instalar Kamoso, no pude hacer funcionar ni la impresora ni el escáner. Viendo que, con el solo hecho de conectar los dispositivos no ocurría nada, me dispuse a utilizar el completo centro de control del sistema, el llamado PC Linux Control Center. En su apartado de hardware tenemos la opción de instalar nuevas impresoras, pero a pesar de que lo intenté de varias formas no conseguí que reconociera la Epson Stylus Color 680. Ídem para el Epson Perfection 640U, la utilidad de configuración del escáner tampoco lo detecta y XSane no puede encontrarlo. Un desastre que tira por tierra todo lo bueno visto hasta ahora. En la página de PCLOS hay una base de datos, por llamarla de alguna forma, con hardware compatible con la distro, pero apenas se listan 10 modelos de impresora y escáner.

Software de uso habitual
Pasado lo malo, vuelve lo bueno. Esta es la distribución, de todas las revisadas hasta ahora exceptuando Arch y su repositorio AUR, donde más fácil resulta conseguir software directamente desde los repos oficiales. XSane y Dropbox ya vienen instalados (lo de esta última no es usual, la verdad) y tanto Vagalume como Skype como Kamoso y, lo que ya es único en esta distro, jDownloader, están en los repositorios de PCLOS. Excelente, una vez más, en cuanto a facilidades para el otras veces sufrido usuario.


Gestor de arranque
Como ya vimos durante la instalación la ejecución de Grub no es del todo satisfactoria en tanto en cuanto no detecta la totalidad de sistemas instalados en el equipo. Se nos permite la edición manual desde el centro de control, por lo que no se precisa de startupmanager y no lo ofrecen en los repos. Por lo demás, un menú de arranque en modo gráfico muy agradable a la vista.

Estabilidad y suspensión a RAM
Lo cierto es que el sistema no se mostró totalmente estable. Al cuelgue inicial tras finalizar la instalación se le sumó otro en una ocasión cuando pretendía apagar el equipo. El menú dejó de responder y no tuve más remedio que apagar manualmente. La suspensión sí que funcionó sin complicaciones de ningún tipo.

Ciclo de desarrollo
PCLOS es una distribución rolling release, por lo que se puede ir actualizando continuamente a través de Synaptic. Un par de veces por semana es lo que aconsejan en la web, con un mínimo, como veíamos antes, de dos veces al mes para que el sistema no se rompa.

Es una lástima que PCLOS me haya fallado en dos aspectos cruciales, como la detección de hardware y la estabilidad del sistema. Son dos cosas muy importantes que restan nota a esta distribución. Y reitero que es una pena, porque en el resto de cuestiones es un sistema sobresaliente: el aspecto, cuidado y profesional, junto con la batería de opciones que ponen al alcance del usuario hacer cosas que en otras distribuciones requieren de más quebraderos de cabeza. La fluidez del sistema me ha impresionado, así como la integración perfecta de aplicaciones GTK + Qt, que hacen casi imperceptible la diferencia entre unas y otras, igualando por arriba en la calidad.

Aun así, teniendo en cuenta que los problemas se limitan a incompatibilidades de mi hardware, esta es una distribución altamente recomendable. Merece la pena darle un vistazo, si el hardware no falla es una distro que se va a quedar mucho tiempo en vuestro disco duro. Obtiene un 8’11. Saludos.

Saline OS 1.6: estabilidad y velocidad en XFCE

No abandonamos por ahora a las derivadas de Debian, las cuales copan el top de distribuciones analizadas con autoridad. Zorin, LMDE, Ultimate, todas tienen en común el origen, que no es otro que la Gran Dama de las distribuciones, algunas previo paso por los desarrolladores de Canonical y su Ubuntu. Nuestra distro de hoy es Saline OS, versión 1.6, gestada en Estados Unidos a partir de la rama estable de Debian. Nos presenta un escritorio XFCE que destaca, y esto no es nada nuevo, por su carácter liviano y su rapidez en la ejecución de aplicaciones.

Las ventajas de basarse en la rama estable son por todos conocidas, al igual que los contras. Una estabilidad a prueba de bombas por un lado, software más obsoleto por el otro. Vamos a desglosar lo que dió de sí la experiencia de probar Saline OS en nuestros pasos habituales.

Instalación
A destacar, tras iniciar desde el pendrive, la presencia de un enlace en el escritorio al manual de instalación. Aunque está escrito en inglés, basta iniciar el proceso para que se nos permita el cambio de todo el escritorio al castellano, incluyendo la descarga automática del manual en nuestro idioma y de los paquetes de lenguaje de las aplicaciones incluidas con el sistema. Esto, que debería ser lo más habitual, es de agradecer por su sencillez y su utilidad. El asistente de instalación es, pues, muy simple e intuitivo, más aún si se combina con el uso del manual. El proceso dura unos 20 minutos, dándosenos la posibilidad de descargar también los códecs multimedia.


Una vez finaliza la instalación y tras reiniciar tenemos un escritorio XFCE sencillo, totalmente en castellano. El tema elegido es simple pero bonito, predominando los tonos azulados y el negro. Espectacular fondo de pantalla en la entrada (gdm), con una preciosa foto de una ola. En la parte superior del escritorio contamos con la clásica barra de tareas, que incluye el menú y los gadgets habituales en XFCE. En la parte inferior hay otro panel, que se oculta cuando no lo apuntamos con el ratón, el cual contiene enlaces a los principales programas del sistema. Así pues, instalación eficaz y sin dificultades de ningún tipo.

Navegación
Chromium 6.0 es el navegador que incorpora Saline OS. En principio está en inglés, deberemos abrir Synaptic y buscar el paquete chromium-browser-l10n, el cual contiene las traducciones. Si reiniciamos el navegador ya lo tendremos en castellano. Funciona muy bien, con soporte para flash.

Vídeos
El reproductor multimedia Parole es el que incorpora esta distribución de serie. Me topé con los típicos problemas de saltos en vídeos de alta definición más el añadido de la incapacidad de reproducir ficheros con extensión .mov. La instalación de VLC, disponible en los repos, no arregló el desaguisado.

Música
Como reproductor y organizador de nuestra colección de música tenemos el clásico Rhythmbox. Perfecto, como suele ser habitual en todas sus funciones.


Ofimática
La suite Libreoffice viene instalada. Además de funcionar perfectamente se nota una mejora en el tiempo que tarda en abrir la aplicación respecto a otras distribuciones. Un punto de velocidad que parece la principal distinción en esta Saline OS.

Fotografía e imágenes
Se incluye Gimp para la edición y ningún programa para gestionar las colecciones fotográficas. En Synaptic podremos encontrar Shotwell.

Gestor de software
Al tratarse de una distro que enarbola la sencillez por bandera no resulta extraño que opten por Synaptic, probablemente el gestor más escueto que existe en entornos GTK. Funciona muy bien. Para actualizar el sistema los desarrolladores han incluido un applet en la barra superior que lanza un script en la consola. Es muy sencillo y todo un acierto.


Reconocimiento de hardware
Un 10 en este apartado. Ejemplo de como una distro puede ser liviana y a la vez facilitar la vida al usuario final. Todos los dispositivos funcionan con solo conectarlos. Para la gestión del escáner se incluyen Xsane y para “juguetear” con nuestra webcam tenemos un Cheese que, y esto ya es noticia dadas las últimas revisiones, funciona sin problemas.

Software de uso habitual
El sistema ya trae instalados Xsane y Cheese, como veíamos más arriba. Dropbox y Vagalume se instalan desde los repos y funcionan muy bien. Skype debe instalarse descargando el paquete para Debian que esta en la web de la popular aplicación de videoconferencia. Con jDownloader, como es habitual, hay que bajar el script de su página y ejecutarlo en la consola. Todo funciona de maravilla.


Gestor de arranque
Para no salirnos del espíritu de simplicidad que rodea a Saline OS se instala Grub sin más artificio, sobre fondo azul. Se reconocen todos los sistemas operativos y se puede instalar Startupmanager desde los repositorios si deseamos editar el menú.

Estabilidad y suspensión a RAM
Sería lamentable que una distribución basada en Debian Stable fallara en este punto. No lo hace, es una roca. La suspensión también funciona bien.

Ciclo de desarrollo
Según se deduce de la información publicada en su web, Saline OS 1.6 recibirá soporte hasta la aparición de la siguiente versión estable de Debian, esto es Debian 7 Wheezy, lo cual está previsto que ocurra en verano de este año si siguen el ritmo habitual de 18 meses.

Una distribución que no conocía, Saline OS, y que me ha agradado bastante. Se postulan como una distro rápida y estable (“La estabilidad y la velocidad importan”, se puede leer en su web) y en resumidas cuentas cumplen lo que prometen. Sobre la conveniencia de usar software basado en una distribución que vio la luz hace ya un año (si bien esto no es del todo así, pues la última actualización de Debian Squeeze se ha lanzado hace apenas unos días) apuntaré lo de siempre, depende totalmente del usuario y de sus preferencias personales. Estabilidad contra novedad, la eterna disputa. Un muy merecido 8’94 para Saline OS, saludos.