Reflexiones a la hora de partir

Artículo escrito por Vicente Seguí para este blog. La autoría no es de Enrique Bravo, cuyo nombre figura por error al traspasar el blog a un nuevo alojamiento.

Hola Enrique:
En primer lugar creo que
lo que te mereces, y lo pido aquí públicamente, es un aplauso. No
sé como se podría hacer un aplauso en un artículo, pero en
cualquier caso, el mío lo tienes. En principio este texto iba a ser
un comentario, pero cuando iba por la mitad, se me ha ocurrido que
creo que era mejor hacer de él una entrada. Bueno, a ello voy…
Ha sido de admirar tu
esfuerzo y tesón, igual que ha sido de admirar lo bonito de la
comunidad que se ha montado alrededor de LSDH, con tu persona como
eje. Queda ahora la oportunidad de ver como reaccionará ésta, en
ausencia del líder. Quiero decirte que ha sido un placer estar a tu
lado durante un tiempo en este blog, y que las charlas que hemos
tenido “off the record”, me han ayudado muchas veces a tomar
decisiones.

En mi opinión, creo que
este micro-cosmos (LSDH y blogs amigos/afines) ha reflejado la
problemática del mundo Linux actual. Muchos micro-proyectos, muchas
veces con pocos recursos o medios, esfuerzos titánicos que acaban
por agotar al que en un principio lo emprendió… y finalmente
abandono.

Lo cierto es que no es
culpa de nadie, la libertad de poder elegir caminar un camino es eso,
aceptar que todo es y será de una manera u otra, dependiendo de la
senda que tomes. Sin embargo, a nivel global, se puede decir que el
mundo Linux, está todavía “verde”, muy joven* para
afrontar los retos que se le suponen. No importa, es cuestión de
tiempo.
Lo que muchas veces no
entendemos es que, cuando se trata de cooperar, las reglas del juego
son diferentes a las que se atienden cuando hay que competir, y
parece que el mundo Linux (empresas, expertos, comunidades y
novatos), tratan de cooperar, pero compitiendo. Es aquí donde creo
que se encuentra la razón del “fanboyismo” y demás
trolerías que se pueden ver. Si el barco se hunde, nos hundimos
todos los que estamos dentro. Así de sencillo. Pero no nos damos
cuenta.
Últimamente se ha visto
como varios proyectos de la blogosfera Linux latina e hispana han
desaparecido, se han quedado en punto muerto o se han tomado unas
merecidas vacaciones. Exactamente igual que las distros.
Otro tema que hay que
plantearse en serio es el distro hopping o distro loving,
yo el primero, en ocasiones me he sentido “un enfermo”, y
sé de varias personas que también han tenido parecidas sensaciones,
probablemente tengamos patrones en común, pero como mínimo, es como
para pararse a pensar lo “sana” que puede llegar a ser esta
afición (¿o adicción?).
Sin embargo, este no es
un post para meter caña, es un post para de agradecimiento y
homenaje a Enrique, a todos los comentaristas y visitantes, y también
un post para la reflexión, para que el adiós de Enrique no quede
como uno más, sino que haga reflexionar a la comunidad sobre hacia
donde tiene que ir. Las preguntas que debe hacerse la comunidad son
simples, pero de difícil respuesta y más difícil acción. ¿Este
es el Linux que queremos? ¿Cómo nos gustaría que fuese? ¿Qué hay
que cambiar para que llegue a ser así?
No he podido evitar darme
cuenta, en el eterno debate sobre la fragmentación de Linux, que la
comunidad, a nivel general, ya empieza a avanzar lenta pero
inexorablemente hacia una postura, que a su vez es la más lógica,
dada la evidencia. “La fragmentación es excesiva”, nadie lo
dice, posiblemente porque todavía es tema tabú (¿cómo la libertad
puede ser mala? O mejor dicho ¿cómo la libertad puede afectar
negativamente?) pero ya se puede leer entre líneas cuando te das la
vuelta por los comentarios de algún post que versa sobre este tema.
Creo que la comunidad debería tomar una postura pro-activa al
respecto de la decisión, aceptación, sin rasgarse las vestiduras,
que no pasa nada. Tomar una decisión y avanzar hacia ella es señal
de decisión y madurez. *Quejarse y no hacer nada es señal de
inmadurez.
Siempre
me gusta aportar ideas, y esta entrada no iba a terminar siendo
menos. Me gustaría proponer un proyecto a la comunidad y a sus
piezas fundamentales (líderes de los blogs hispanos linuxeros y
demás expertos en el tema). Creo que podría ser bonito, al menos
intentarlo. Oiga usted, ¿por qué no practicar con el ejemplo? ¿Por
qué no unificar los 5, 6 o 7 blogs más seguidos en uno solo? ¿Por
qué no unir los foros de éstos? ¿Por qué no comportarse como un
equipo? Menos esfuerzo, más producción, más ilusión, mayor número
de visitantes, más difusión… es una cuestión de sentarse y
hablar, y hablar, y hablar, hasta que todo quede claro. El todo es
mayor que la suma de las partes.
Quizás
no sea un proyecto para ahora, sino para un poco más adelante,
quizás se necesite un poco más de madurez, o quizás de energía.
Quizás ahora nos hemos hundido, hemos tocado fondo y necesitamos
reposar… y quizás probablemente, volveremos a subir, algún día,
más fuerte que la última vez.
Un
saludo Enrique, hasta pronto. Y gracias.
(Aplausos
en pie)
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