Chakra Fritz ya está aquí

Después de una larga noche de guardia en el hospital no puedo recibir el día con mejor noticia que la salida, tras cuatro meses, de una nueva iso de Chakra, bautizada con el nombre de Fritz en recuerdo de Johannes Tröscher, más conocido como Fritz_Van_Tom, desarrollador de Chakra fallecido hace un año en un trágico accidente. Esta nueva serie de la distro es la que corresponde a las versiones 4.11 del escritorio que la representa y define, el cada vez más próximo a la excelencia KDE SC.

Como es costumbre, paso a traduciros el anuncio de Neophytos Kolokotronis (algún día aprenderé a escribir su nombre de corrido) en la web oficial del proyecto Chakra:

El equipo del proyecto Chakra se enorgullece en presentar la primera versión de Chakra Fritz, nombre de una serie de lanzamientos que presentan KDE 4.11, dedicadas a la memoria de Fritz_Van_Tom.

Con esta iso ofrecemos KDE 4.11.1. Se han realizado mejoras en muchas áreas que afectan a multitud de aplicaciones, siendo la más notable de todas un aumento en la velocidad de akonadi. Los espacios de trabajo de Plasma 4.11 recibirán soporte de larga duración mientras el equipo de desarrollo de KDE se centra en la transición tecnológica hacia la versión 5.

Probablemente habréis notado la ausencia de un nuevo “artwork” en esta versión, como viene siendo habitual, debido a que no estaba listo en el momento de su lanzamiento. Esperamos que este nuevo “artwork” esté finalizado próximamente y podamos incluirlo en un próximo lanzamiento. Por supuesto, también será instalable cuando esté listo actualizando desde los repositorios.

Esta nueva versión incluye algunos ajustes finos y nuevas características:

– Detección de controladores propietarios mejorada en la iso “live”, lo que significa que nvidia y catalyst son soportados directamente desde dicha iso, al igual que sus correspondientes versiones “legacy”.

– Función “Monitor Mágico” en el nuevo Kscreen, la utilidad de manejo de monitor de KDE que sustituye a krandr. Kscreen mejora la experiencia del usuario al trabajar con monitores múltiples en KDE. Proporciona una interfaz de usuario moderna y puede guardar y restaurar automáticamente perfiles de configuración de pantalla.

– Kernel 3.10.10, con algunos parches para arreglar el controlador wifi Broadcom. Últimas versiones de Nvidia y Catalyst, así como de los controladores libres.

– Systemd 204, ver el anuncio para una lista de los cambios, es más que nada una versión de corrección de errores.

Hay algunos pequeños errores en esta iso que no hemos tenido tiempo de arreglar sin demorar más aún el lanzamiento. Decidimos que publicar una nueva iso era mucho más urgente dado que la anterior estaba completamente desactualizada. Entre ellos:

– La elección del lanzador Homerun en Kapudan no lo añade al panel.

– Si no se introduce un nombre de usuario en Tribe (nuestro instalador), aparece un mensaje de error de KDM.

Hay que tener presente que el gestor de particiones aún presenta problemas con las tablas de partición GPT. Para encontrar un modo de arreglarlo se puede consultar nuestra wiki.

El repositorio [extra] proporciona las aplicaciones GTK imprescindibles y sus dependencias, pero está deshabilitado por defecto. Para habilitar, por favor, siga esta guía paso a paso. Para más información, consulte Manejo de Repositorios en la documentación.

Además, debido a una gran demanda popular de la comunidad, ofrecemos esta nueva iso también en torrent oficial. Encontrarán el enlace en la página de descarga.

Ya instalado, Chakra proporciona las últimas versiones de sus programas favoritos:

KDE Software Compilation 4.11.1

– Web: Chromium 29.0.1547.65, Firefox 23.0.1, Opera 12.16, Qupzilla 1.4.4, Rekonq 2.3.2

– Multimedia: KMPlayer 0.11.3d, SMPlayer 0.8.6, Plasma Media Center 1.1.0, VLC 2.0.8a

– Música: Amarok 2.8.0, Musique 1.0.1, Qmmp 0.7.2, Tomahawk 0.7.0, Yarock 0.9.63

– Desarrollo: Blender 2.68, KDevelop 4.5.1, Kdenlive 0.9.6, QtCreator 2.8.1, Rosegarden 13.06.

– Oficina: Calligra 2.7.2, FocusWriter 1.4.4,  Libreoffice 4.0.5

– Finanzas: KMyMoney 4.6.3, Skrooge 1.7.1

– Otros: Digikam 3.4.0, KDE Telepathy 0.6.3

Para crear un medio de instalación confiable, por favor, sigan las instrucciones de la wiki. Las imágenes iso de Chakra no son compatibles con Unetbootin, y la grabación en DVD debe hacerse a una velocidad no superior a 4x.

Como siempre, el anuncio de Neo habla por sí solo y poco más puedo añadir salvo que si no conocéis Chakra y os gusta KDE ya estáis tardando en descargar y probar esta nueva versión de una distro GNU/Linux fantástica (/modo fanboy off). En próximos días, si tengo la oportunidad y logro organizar un poco mi disco duro externo intentaré analizarla en profundidad. Espero disculpéis cualquier errata en el artículo, escribir y traducir tras noche en vela es un poco más complicado de lo habitual… Saludos a todos.

Intervención manual al actualizar Chakra

La rama estable de Chakra recibió ayer una nueva actualización, con la particularidad de que precisa cierta intervención del usuario para que no aparezcan problemas. De hecho, una mala interpretación de los pasos a seguir pueden dejarte sin sistema (sí, a mí me ha pasado), por lo que creo conveniente orientar un poco sobre qué hacer para que no ocurra semejante desgracia y como deshacer el entuerto.

Lo primero, como es natural, el anuncio oficial de rigor, por parte de Neophytos Kolokotronis:

KDE SC 4.11.1 ya está disponible oficialmente para todos los usuarios de Chakra:

Más de 70 correcciones de errores registradas, incluyendo mejoras en el gestor de ventanas Kwin, el gestor de archivos Dolphin, y otras. Los usuarios podrán notar que el escritorio Plasma inicia más rápido, el desplazamiento es más suave en Dolphin, y varias aplicaciones y herramientas usan menos memoria. Las mejoras incluyen el regreso del “arrastrar y soltar” desde la barra de tareas al paginador, arreglos en el subrayado y los colores para Kate, y la eliminación de muchos pequeños errores en el juego Kmahjongg. Hay muchas correcciones en la estabilidad y el habitual añadido de traducciones. Los cambios completos se encuentran listados aquí.

Además de eso, hemos actualizado el kernel de Linux a su versión 3.10.10. Hay que tener en cuenta que:

– Se ha prescindido de madwifi, ya que ha sido discontinuado su mantenimiento y los controladores los provee ahora el kernel. Es seguro eliminar el paquete si te impide actualizar.

– El módulo zram ha sido eliminado del kernel debido a problemas conocidos. Estamos trabajando en el tema y lo arreglaremos tan pronto como podamos.

– Notarás algunas advertencias durante la actualización de mkinitcpio a la versión 0.15.0, así como al iniciar el sistema. Por favor, consulta este post para saber qué hacer e informar sobre cualquier problema.

– También hemos lanzado la versión 319.49 de los controladores privativos de Nvidia, systemd 204 y kmod 14.

Ítem más, hemos actualizado a udisks2. Esto no debería afectar al usuario, pero si tu sistema ejecuta algún script personal tuyo debes tener en cuenta que se ha movido el directorio /media a /run/media.

Como siempre, antes de actualizar comprueba que tus repositorios están sincronizados con mirror-check (desde consola) o la utilidad Mirror-check, que se encuentra en la categoría Internet del menú de aplicaciones.

Para actualizar sin complicaciones

Como indica el anuncio, los consabidos pasos que jamás debemos olvidar:

mirror-check
sudo pacman -Syu

Si la salida de este comando nos indica que madwifi necesita un kernel menor al que provee la nueva actualización, tendremos que eliminar el paquete:

sudo pacman -R madwifi

Y a lo nuestro:

sudo pacman -Syu

Una vez finalizada la actualización hemos de seguir los pasos que propone el post del foro de Chakra (en inglés):

1º Modificar el mkinitcpio.conf

sudo nano /etc/mkinitcpio.conf

En la línea que comienza con “HOOKS”, podemos eliminar varios parámetros cuyo uso se ha discontinuado o reemplazado por “block”. Podemos eliminar de la línea los parámetros fw, usb, scsi, mmc, pata, sata y virtio. Lógicamente no estarán todos, pues depende del hardware de cada cual, en mi caso solo scsi, pata y sata.

Tendremos que añadir tanto “block” como “systemd”. ¡Ojo, el orden es muy importante! Deberá quedar tal que así:

HOOKS = "base systemd autodetect block keymap resume filesystems"

Tras guardar (CTRL+O) y salir (CTRL+X) hacemos:

sudo mkinitcpio -p linux

2º Modificar el grub

sudo nano /etc/default/grub

En la línea que se inicia con “GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT” hemos de añadir el parámetro “rw”, la mía queda:

GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT="quiet rw splash"

Tras guardar y salir como antes, rehacemos el grub. Si tenemos una partición con Windows debemos montarla antes (con Dolphin, por ejemplo, simplemente pulsando sobre el disco que aparecerá en el panel izquierdo) para que sea añadida. Como siempre, esto lo conseguimos con:

sudo update-grub

Ahora sí, toca reiniciar y disfrutar de KDE 4.11.1 y el kernel 3.10.10 que incorpora esta nueva actualización de nuestra distro favorita.

Qué hacer si Chakra no inicia

Este tipo de intervenciones manuales normalmente no suponen ningún problema, pero para que todo vaya como la seda es muy importante hacer todos los pasos en orden y exactamente como se indica. En mi caso coloqué el parámetro “systemd” donde me dio la gana (error de principiante, lo sé) y como consecuencia obtuve una bonita pantalla negra cuando debían iniciarse las X. Sea este tu problema o no, hay una elegante manera de tratar de solucionarlo, lo único que necesitaremos será un “Live CD” de una distribución GNU/Linux a mano.

Dispongo de un pendrive con la versión 2013.03 de Chakra Benz, la última ISO que no causaba problemas de ningún tipo al instalarla. Bien, tras iniciar sesión lo primero es abrir un terminal para crear nuestro directorio, que será el que acogerá nuestra partición raíz. Lo llamaremos, por ejemplo, chakra. Lo haremos como root, utilizando el comando su (la contraseña en el “Live CD” de Chakra es “root”):

su
mkdir /mnt/chakra

Ahora averiguamos, si es que lo ignoramos, la partición en que tenemos instalado nuestro Chakra habitual:

fdisk -l

En mi caso, dicha partición es sda2. Por lo tanto:

mount /dev/sda2 /mnt/chakra

Con lo cual estamos montando la raíz de esa partición en nuestro directorio recién creado, de nombre chakra.  Si tenemos particiones separadas para boot, var u otros directorios también habría que montarlas, aunque sospecho que si tus conocimientos dan para eso no precisas de este tutorial…

A continuación montamos los sistemas de ficheros:

cd /mnt/chakra
mount -t proc proc proc/
mount -t sysfs sys sys/
mount -o bind /dev dev/

Y entramos como root en nuestro sistema:

chroot /mnt/chakra

Desde este momento podemos proceder como si estuviéramos (que de hecho, lo estamos) trabajando directamente con nuestro Chakra, el que no inicia. Por tanto, podemos editar como se explica más arriba nuestro archivo /etc/mkinitcpio.conf y dejarlo todo en orden. Para acabar, es preciso volver a generarlo:

mkinitcpio -p linux

O, dependiendo de dónde estuviera el error, también hará falta editar el grub y regenerarlo con:

update-grub

Hecho todo lo anterior si, tras reiniciar, nuestro Chakra no ha vuelto a la vida, solo me queda recomendar que abráis un post en los foros, ya sean los oficiales o la comunidad en español. Saludos.

Persiguiendo un sueño: la diversidad en GNU/Linux

No son pocas las ocasiones en que leemos a lo largo y ancho de la blogosfera opiniones encontradas acerca de lo que algunos llaman fragmentación, con la consiguiente reprimenda y rechinar de dientes de quienes detestan la palabrita de marras. Se han abierto con demasiada frecuencia encendidos debates, apasionadas diatribas tanto en un sentido como en otro, por parte de quienes defienden la libertad creativa y el espíritu altruista y comunitario que lleva a algunos desarrolladores a emprender el camino por su cuenta, frente a los que esgrimen lo equivocado de esta idea, argumentando que se trata del principal causante del supuesto estancamiento de GNU/Linux como sistema de uso masivo.

Por mi parte, si es que me he posicionado alguna vez, y como enemigo que soy de los extremismos, he defendido una postura intermedia. Diversidad sí, pero con matices, sin crear distribuciones que únicamente aportan fondos de pantalla distintos a los de aquella en la que se basan. Tal vez me equivoco, no lo sé, por aquello de la imposibilidad de vallar el campo, pues dentro de la bendita libertad que existe en GNU/Linux, ¿quién soy yo para decirle a alguien que no cree su “distro-wallpaper”?

Al hilo de estas reflexiones me encuentro esta mañana con un comentario en Google + de Ikey Doherty, desarrollador casi en solitario de SolusOS, quien a tenor del tono de su discurso empieza a estar cansado de que le digan qué puede y qué no puede hacer, si debe continuar su aventura o debe unirse a otros, si SolusOS es un intento estéril que debería quedarse en aportar Consort para que otras distribuciones lo incluyan entre la nómina de escritorios como alternativa al tantas veces denostado Gnome 3. Pues sí, Ikey se ha cansado y utiliza la popular red social para desahogarse y expresar su postura sobre el tema. Como me parece una deliciosa lectura, os la sirvo traducida:

Empiezo a estar algo confundido acerca de la actitud que se está tomando sobre la diversidad en el software libre hoy día. Había una época en que la gente se mostraba entusiasmada ante la oportunidad de probar “cosas nuevas” sin razón, por puro interés pueril.

 

En la actualidad uno debe justificarse sobre cada pequeño programa que hace (aunque se trate de una pieza de código de 20 líneas, test.py, para pruebas). Tengo que admitir que esto me desconcierta bastante. Llevo algunos años ya en este “juego de las distros” y en muchas ocasiones he visto artículos o posts (en foros, g+, etc) que predicen la defunción inminente de todos y cada uno de los proyectos en los que he trabajado o con los que he contribuido.

 

Me he dado cuenta de que no estoy solo. Volviendo la vista atrás hacia mis primeros días construyendo distros (LMDE, por ejemplo) uno recuerda un punto de vista completamente distinto. LMDE era “algo excitante” y mucha gente se congratulaba de su aparición. Es la misma reacción que (inicialmente) se dio cuando presenté SolusOS 1 al mundo.

 

Entonces, ¿qué ha cambiado? ¿Acaso las distros y proyectos de software libre se han vuelto impopulares de repente? No precisamente. Incluso en mi experiencia particular, cuando recibo preguntas sobre SolusOS 2, veo comentarios de gente que en principio apoyaron a LMDE y SolusOS 1, que parecen ahora tirarse a la calle en manifestación, a menudo (demasiado a menudo) gritando cosas como “¿Por qué? ¿Por qué no te unes a todas esas distros para crear una SuperFantástica Fedebiantu, para que todos podamos beneficiarnos de esos programadores que realmente no están haciendo aquello que adoran?”

 

 Y entonces lo veo. No es que los usuarios hayan cambiado en absoluto, son los medios en Internet. Echando la vista unos años atrás teníamos las mismas fuentes de información sobre distros de Linux (y proyectos de software libre en general) donde la gente solía encontrar desde cambios apasionantes hasta utilidades aleatorias, totalmente absurdas y sin sentido.

 

Lo que en realidad ha cambiado es cómo la gente usa servicios como Blogger, Google+, etc. Unos pocos elegidos se volvieron populares demostrando, al principio, una mente abierta. Después de algún tiempo, algunos de estos blogs (o incluso feeds de G+) se volvieron completamente venenosos, clamando contra todo. Tras unos cuantos años de proliferación de ese tipo de artículos, hoy día es una “Cosa Totalmente Terrible” iniciar un proyecto en solitario. De igual modo es una “Idea Absurdamente Estúpida” ser independiente.

 

Pues bien, puede que yo sea un completo idiota, pero cualquiera que repase la historia del software libre, y de Linux, se dará cuenta de inmediato que muchos grandes proyectos se tomaron como “Locuras En Principio”, y fueron creados por un “Ejército De Un Solo Hombre”.

 

De modo que, resumiendo, no soy yo el que en realidad está haciendo nada diferente, o dividiendo nada. Sí, estoy creando una distro a mi manera, pero lo estoy haciendo con exactamente la misma idea que aquellos que me precedieron. Y aún ando por aquí, y eso es SolusOS. Tal vez todos tengamos que recapacitar un poco y decidir qué pensamos realmente del software libre, y quizás no permitir que unas ideas erróneas lanzadas por unos pocos blogs envenenados afecten a nuestra propia percepción de las cosas. Recordemos, incluso aunque un proyecto termine siendo público, nueve de cada diez veces ese proyecto se inicia por razones totalmente egoístas. El desarrollador tenía sus razones para desarrollar “Lo Que Sea”, así que tal vez no fuese una idea tan estúpida. Lo que hay que preguntarse es ¿por qué/cómo esa idea era útil para ese desarrollador, y por qué la gente sigue realmente ese proyecto? Eso nos dirá qué tiene de bueno y podremos decidir a partir de ahí (sin la influencia de blogs, posts, etc) si merece la pena. Los desarrolladores no están creando ese software para ti, pero han decidido que quieren compartir su trabajo con el mundo, si es que el mundo está un poco interesado al menos (Si no es así, no se ha perdido nada. Los desarrolladores solo están persiguiendo su sueño 🙂 )

Tenéis la reflexión original, libre de mi imperfecta traducción (no me dedico a eso, aunque siempre será mejor que el traductor de la “gran G”, pido perdón de antemano), en este enlace. Merece la pena tomar una buena bocanada de aire, al menos yo la he tomado, tras su lectura y el modo tan apasionado en que Ikey Doherty defiende su idea. Que, a fin de cuentas, es la misma idea de libertad y hacer lo que le gusta, además de compartirlo con el mundo GRATIS, que muchos de los que leemos blogs como este tenemos. No me doy por aludido cuando se refiere a que hay mucha gente “envenenada” por ciertos blogs que atacan continuamente la diversidad de GNU/Linux, como comentaba antes si algo he apoyado ha sido cierta moderación en la creación de distribuciones. Nunca he ido más allá. Tampoco me veo en disposición de defender “una distro para gobernarlos a todos”, sobre todo teniendo en cuenta que soy usuario de una distribución minoritaria que poca gente utiliza.

Aun así, la parrafada de Ikey me ha hecho pensar y creo que tiene toda la razón. Defendamos la libertad por encima de todo, a nadie daña el que un programador quiera realizar su sueño, su propia distribución a su manera y sin injerencias de nadie más. Sigamos defendiendo nuestra libertad para usarla o no, ignorarla o no, criticarla – en esta parte creo que Ikey falla en su razonamiento un poco, solo un poco – o no. Pero no esgrimamos la “dichosa fragmentación” como la causa de todos los males en GNU/Linux, no es ese el enemigo, si es que hay alguno. Como no es el uso masivo de nuestro sistema preferido el objetivo marcado. Nunca lo ha sido y, a poco que uno conozca como funciona el mundo, nunca lo será.

KDE Connect: integra tu Android con KDE

Los seguidores de nuestro mundillo linuxero estoy seguro de que lleváis algún tiempo leyendo aquí y allá sobre las bondades de una nueva aplicación desarrollada por Albert Vaca para el GSoC 2013. Se trata de KDE Connect, una maravillosa utilidad que brilla más por lo que promete que por lo que actualmente ofrece, que tampoco es moco de pavo, por otra parte. Descubrí la aplicación de la mano del blog victorhckinthefreeworld hace unos días y desde entonces la vengo usando. Transcurrido el tiempo suficiente creo que es un buen momento para hacerle justicia a su creador dándola a conocer por el blog, a la par que orientar a los usuarios de Chakra en su instalación y uso.

Qué es y para qué sirve
KDE Connect es un programa que permite la integración entre un dispositivo Android y el escritorio KDE. Cuenta con varias funcionalidades, que veremos más adelante, y en principio se espera que se incorporen varias más a medida que el desarrollo vaya avanzando. Podemos disfrutar de todo su poder si tenemos un dispositivo cuya versión de Android sea 4.3, de casi todo si es una versión superior a la 4.0 (mi caso), o de muy poco en el resto de los casos, si bien Albert Vaca indica en su blog que se pretende extender el soporte a versiones más antiguas dentro de un tiempo.
 
Cómo instalarlo en Chakra
Gracias al excelente espíritu comunitario que nos envuelve es posible instalar KDE Connect para muchas de las distribuciones GNU/Linux, algo que es digno de destacar si tenemos en cuenta que se trata de un proyecto que está prácticamente en pañales. El programa en sí consta de dos módulos, uno para nuestro equipo con KDE y otro para el dispositivo Android. Debemos instalar primero el segundo de ellos, lo cual resulta sumamente sencillo desde hace unos días, al haberse incorporado a la nómina de aplicaciones disponibles en Google Play. En el caso de Chakra, lo tenemos en CCR. La instalación, tan sencilla como de costumbre:
 
ccr -S kdeconnect-git

El programa instala un módulo de configuración en las preferencias del sistema, así como un plasmoide para el escritorio. Como nos indica la salida desde consola, una vez instalado, debemos introducir un par de comandos, primero:

qdbus org.kde.kded /kded loadModule kdeconnect

Y luego:

kbuildsycoca4 -noincremental

Con estas dos sencillas instrucciones se habrá cargado el módulo correspondiente y únicamente nos quedará emparejar a nuestro dispositivo Android con el equipo. Según parece es posible hacerlo del modo que más nos convenga (usb, wifi…) si bien solamente he tenido oportunidad de probarlo con mi teléfono Android (un Samsung Galaxy S3 Mini, con Android 4.1.2) conectado vía wifi a mi red casera. Para emparejar ambos dispositivos, primero vamos a nuestro teléfono o tablet y ejecutamos la aplicación, cuyo logo no es otro que el de KDE, curiosamente. Allí deberá aparecernos ya el nombre con el que se identifica nuestro ordenador en la red, y podremos emparejarlo pulsando el correspondiente botón.

Nos vamos seguidamente a nuestro ordenador, al menú de KDE –> Preferencias del Sistema –> Devices. Allí aparecerán dos dispositivos, el propio ordenador (según Albert Vaca esto obedece a necesidades de depuración) y el equipo con Android. Pulsando en “Pair”, ambos dispositivos quedarán unidos.

Funciones plenamente operativas
Veamos qué podemos hacer los usuarios de un teléfono con una versión de Android superior a 4.0 y KDE Connect:

Portapapeles compartido: si copiamos una palabra, frase, párrafo o lo que se nos antoje al portapapeles de nuestro ordenador podremos pegarla directamente en nuestro Android y viceversa.

Control remoto multimedia: se puede usar nuestro dispositivo Android como mando a distancia para controlar los programas multimedia de nuestro ordenador. Lo he probado con Clementine, Amarok y VLC y el funcionamiento es perfecto. Entre las funciones que podemos realizar están el subir o bajar el volumen, cambiar de pista, pausar y reanudar. Se accede a esta estupenda función mediante el módulo de KDE Connect en Android, con “Open remote control” mientras se está ejecutando la correspondiente aplicación multimedia en el ordenador. En el caso concreto de VLC, antes debemos ir a Herramientas –> Preferencias –> Todo –> Interfaz –> Interfaces de control –> y habilitar la casilla “Interfaz de control D-Bus”.

Pausa multimedia al recibir una llamada: si estamos escuchando música o viendo un vídeo en nuestro PC y llega una llamada a nuestro teléfono, el programa multimedia entrará en pausa automáticamente.

Ping: utilidad sencilla que nos permite comprobar la correcta conexión de ambos dispositivos, enviando un paquete de datos de uno a otro, y del otro al uno.

Integración con el teléfono: al recibir una llamada o un SMS en nuestro teléfono seremos notificados, instantáneamente, en nuestro escritorio KDE. Ello incluye el nombre o número de teléfono del que llama, con lo que si no llevamos el teléfono encima y no nos apetece contestar ya no tendremos ni que levantarnos de la silla siquiera… Lo sé, menudo futuro nos espera, habrá que apuntarse a un gimnasio para compensar la falta de actividad física. Siguiendo con el futuro, próximamente no solo recibiremos la notificación sino que… ¡podremos contestar las llamadas desde el PC!

Funciones operativas a partir de Android 4.3

Notificaciones sincronizadas: cualquier mensaje o notificación de programas del teléfono (nuevo correo, whatsapp, mensaje de Apalabrados…) se mostrará en nuestro escritorio KDE. Obviamente no lo he probado, al no disponer de un teléfono con Android 4.3. En la web de Albert Vaca se muestra esta utilidad en funcionamiento.

Funciones no operativas

Transferencia de archivos con Dolphin: Se podrá escoger nuestro dispositivo como un destino más al hacer clic con el botón derecho en un archivo en Dolphin. Genial para enviar y recibir ficheros sin necesidad de emplear utilidades como Airdroid (que es un programa excelente, dicho sea de paso).

Monitor de batería: Esta funcionalidad no he conseguido que haga lo que promete, que no es otra cosa que mostrar en el plasmoide de batería de nuestro PC no solo lo que resta de energía en nuestro equipo, sino también lo propio en la batería del teléfono. Al parecer se precisa un parche para kde-libs, disponible en la web del autor, si bien no lo considero una función tan importante como para meterme en berenjenales de ese calibre.

La aparición de esta pequeña maravilla me ha entusiasmado, lo reconozco. Considero que puede ser de gran utilidad para muchos que, como es mi caso, no estamos todo el día pendientes del teléfono y ni siquiera lo llevamos encima mientras estamos en casa. Como indica el propio autor, el objetivo principal de su programa es integrar todos nuestros dispositivos del hogar, facilitando las tareas y la vida diaria. El hecho de que esté íntimamente ligado a KDE hace que me despierte aún más interés, por obvias razones. Continuaré usándolo y estando muy pendiente de los avances en su desarrollo.

No soy amante de los vídeos o screencasts, al menos de facturación propia, pero si se desea ver a KDE Connect en todo su esplendor hay varias grabaciones pululando por ahí. A bote pronto, ésta de Tete Plaza o la del propio autor. Sin más, solo me queda agradecer a Albert Vaca su aportación al mundo del software libre y a Víctor por ser de los primeros en dar a conocer la utilidad cuando supo de su existencia. Un saludo para todos y a disfrutar de un ejemplo más de la potencia y alcance del software libre.