Experimento en LSDH: ¿Cuál es nuestro escritorio ideal?

Hace unas semanas, shadow -ahora Enrique– compartía con nosotros su inquietud por el futuro del blog. Tengo que confesar que me produjo cierta inquietud leer esta entrada. Navego mucho por la red, paso horas y horas leyendo cosas sobre linux -aunque ya no tanto, sinceramente- y este blog es un lugar especial, distinto, es muy parecido a lo que yo hubiera hecho, de haber tenido la energía que tiene Enrique. La Sombra Del Helicóptero (LSDH) es un blog tranquilo, respestuoso, no comercial y libre, valores todos ellos que me encantan. No recuerdo haber leído una entrada en la que hubiesen trolls (toco madera) ni tampoco debates desaforados y/o extremistas. Todo esto es gracias al talante de su principal autor, y cómo no, de sus lectores, claro.
Pero no quisiera desviarme del tema… Enrique se preocupaba por su falta de energía, por su agotamiento, y nos lo hacía saber. 
Afortunadamente, la respuesta de la “comunidad” de este blog (yo ya la considero así, que aunque no es numerosa, tiene una tremenda calidad) fue muy positiva, esperanzadora, la respuesta natural ante un buen proyecto, que la gente reconoce como cercano y gusta de participar.
Estuve dándole vueltas a la cabeza con aquella entrada, y decidí que tenía que ayudar de alguna manera, al fin y al cabo, soy coautor del blog, y creo que algo de responsabilidad me pertoca en este tema.
Tras algunas horas de darle vueltas, se me ocurrieron algunas ideas, que decidí transmitir a Enrique vía google+. Como es normal, algunas le gustaron, otras no tanto.
Y en esas estamos, esta es la primera entrada, un experimento que, dependiendo de como salga, se repetirá o no, claro.
La idea es la siguiente: quiero probar/intentar implicar a la comunidad del blog (más aún) en la construcción y mantenimiento de éste, y a partir de ahí, a ver que pasa…

¿Cómo?

Muy sencillo, os voy a lanzar una pregunta, con la intención de montar un debate sano sobre cómo nos gustaría que fuese nuestro entorno de escritorio ideal, luego ya vendrán otras partes del sistema, no os preocupéis. Pero creo que el entorno es seguramente, la parte que más nos da que hablar, y la que más disfrutamos o sufrimos.
 
Reglas:
  1. Cada lector es libre de comunicar su idea, siempre con respeto y tolerancia.
  2. No es obligatorio hacer una descripción de todo el entorno, podemos aportar una opinión simplemente diciendo que parte  de él nos gustaría encontrar, o que característica determinada debería tener.
  3. Esto no es una guerra de entornos, es decir, el debate no versa sobre si es mejor KDE o Gnome o Xfce, la comunidad debe “construir” su propio entorno. Por lo tanto, es recomendable evitar comparaciones, al menos, de modo acusatorio (no se puede utilizar una comparación para atacar a un entorno, pero sí para explicar una característica o mejorar la comprensión de esta).
  4. Están permitidas las réplicas entre usuarios, siempre y cuando el replicante aporte razones, ya sean de índole técnica, emocional, funcional o humana, y por supuesto desde el respeto y la tolerancia. Es decir, “por que sí”, “por que no” o “por que es más pesado” no vale. Tómese como un ejercicio también de aprendizaje, por ejemplo: ¿por qué hace más pesado el entorno determinada característica? Porque… […]
  5. Los moderadores (Enrique y yo) tendremos postestad de “encauzar” el debate, si este viaja hacia otros derroteros no previstos.

Así pues… ¿qué os parece la idea? ¿lo intentamos? quién sabe… igual de aquí nace el próximo “KDE” (por decir uno) del software libre… es lo bueno que tiene el Open Source, todos podemos aportar. Ánimo compañeros, veamos qué tal…

¿Cómo sería nuestro entorno de escritorio ideal?


Nota del autor: si esto sale bien, creo que sería un buen momento para suscribirse a las entradas o comentarios del blog. 😉

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Asturix 4: Ubuntu a la española

Son muchas distribuciones analizadas sin que hayamos todavía revisado ninguna desarrollada en suelo patrio, pues bien, hoy vamos a ver cómo se comporta Asturix en su versión número 4. Esta distro que elabora un equipo de programadores asturianos nació en 2008 de la mente de un chico de 12 años llamado Luis Iván Cuende. Probablemente considerando la existencia de distribuciones creadas por y para las instituciones, especialmente autonómicas, caso de LinEx o Guadalinex, Luis Iván pensó que su comunidad, Asturias, no debía ser menos. Lo cierto es que esos fueron los inicios, pero a día de hoy Asturix ha trascendido el ámbito de la regionalidad y es bien conocida a nivel mundial, como indican sus visitas en Distrowatch.

Me parecen motivos más que suficientes como para echarle un vistazo. Y hay más, pues Asturix se presenta con un entorno de escritorio propio, una evolución de Gnome 3 al más puro estilo de Linux Mint, que han bautizado como On. Ni que decir tiene que cualquier cosa que modifique la pobre experiencia de usuario que proporciona Gnome 3 – siempre en mi opinión, claro está – va a tener mi beneplácito absoluto. Veamos, paso a paso, qué tal se comporta Asturix 4 en mi viejo ordenador.

Instalación
Se ha modificado ligeramente el instalador original de Ubuntu, eliminando el slideshow que mostraba las principales características del sistema, de modo que nos queda sola una barra de progreso. El problema es que solamente tenemos eso, la barrita, y en ocasiones tarda en avanzar, sobre todo cuando se activan las opciones de descarga de actualizaciones durante la instalación y de códecs multimedia. Basta observar el parpadeo del led del disco duro o el del router para saber que todo va bien, pero a algún usuario novel puede darle la impresión de que la instalación no avanza. No estaría de más proporcionar más detalles. La instalación resulta lenta en comparación con otras distribuciones, aunque no más que la propia Ubuntu, lógicamente. Alrededor de 30 minutos es el tiempo total de instalación en mi obsoleto hardware. Ni que decir tiene que tanto en el proceso de instalarla como en el posterior desempeño con el escritorio podemos usar el castellano y absolutamente todo está traducido. Podemos, como es natural, usar también el asturianu…

La pantalla de entrada, tras reiniciar el equipo, nos ofrece cuatro alternativas para nuestro sistema. En primer lugar, el escritorio Gnome 3/Openbox, supongo que mezclando el entorno de la huella con el gestor ligero de ventanas. Y digo supongo, pues no puedo acceder a esta modalidad, ya que el sistema arroja un mensaje de error (falló al cargar la sesión “ubuntu”). Tenemos también el novedoso escritorio On (a la sazón, el elegido para hacer las pruebas) y su versión Lite, si bien esta última no se integra tan bien en el conjunto de la distribución al carecer de un look moderno, lo mismo que ocurre con el Mate que presenta Linux Mint. Siempre hablando desde mis gustos particulares, evidentemente. La última opción es un escritorio Openbox, simple y liviano.

El escritorio On se nos presenta con una imagen muy cuidada, iconos Faenza incluidos, y con algunos efectos de escritorio activados por defecto. Teniendo en cuenta mi tarjeta gráfica integrada, una Intel 82865G de la prehistoria, se podría decir que funciona razonablemente bien. Algo más lento que Arch con KDE, pero nada exagerado. Destaca por encima de todo la opción escogida de mostrar todas las aplicaciones en el escritorio. Si bien puede ser muy efectivo desde el punto de vista de la productividad, en el aspecto visual resulta excesivamente cargante para mi gusto y creo que debería ser posible desactivar dicha opción.

Navegación
El navegador por defecto es Chromium. Funciona perfectamente, con soporte para flash y con fluidez absoluta. Quien prefiera Firefox, Opera o cualquier otro navegador lo tendrá a su disposición en el Centro de Software.

Vídeo
VLC viene ya instalado y funcionando. Lo curioso es que, a diferencia de mi experiencia con Ubuntu, la reproducción es perfecta. No hay saltos en los vídeos de mayor calidad ni saturaciones erróneas de color. Extraño, si bien ya ocurría con Zorin, que las derivadas de Ubuntu no presenten un problema que sí era patente en la distribución original. Buen trabajo.

Música
La elección de Clementine como reproductor de audio por defecto es muy acertada. Los que añoramos el viejo Amarok sabemos apreciar las virtudes de este excelente programa. Funcionando a pleno rendimiento y reproduciendo mp3 desde el inicio.

Ofimática
Libreoffice, como no podía ser de otra forma. Instalado y funcionando sin contratiempos.

Fotografía e imágenes
Tanto Shotwell como Gimp están instalados y ambos van como la seda.

Gestor de software
Asturix hace uso del Centro de Software de Ubuntu para la instalación y desinstalación de programas. También podemos usar el simple y llano Synaptic. Las actualizaciones se nos ofrecen de manera automática.

Reconocimiento de hardware
Ningún problema, como era de esperar. Al igual que ocurre con Ubuntu y derivadas, basta encender la impresora, el escáner o la webcam para que estos dispositivos estén plenamente operativos. Complicaciones no, gracias.

Software de uso habitual
Tenemos instalado Simple Scan, el programa de gestión del escáner. Podemos obtener de los repositorios Cheese (no funciona, una vez más), Dropbox, Vagalume (tampoco va, se queda conectando indefinidamente y hay que matar el proceso para salir) y Skype. La instalación de jDownloader con el consabido script de su web funciona sin problemas.

Gestor de arranque
Se instala Grub y reconoce todos los sistemas operativos del equipo. El programa para modificar el gestor de arranque lo tenemos disponible en los repositorios (startupmanager).

Estabilidad y suspensión a RAM
Reconozco que Asturix me ha dado algunos problemas de estabilidad, como la mencionada imposibilidad de cerrar Vagalume sin matar el proceso, algún que otro zombie que achaco a un mal funcionamiento de Chromium o un cuelgue al ir a cerrar la sesión que me obligó a matar el servidor gráfico. El escritorio On a veces pierde los iconos, son cosas que creo que tienen que ver con los efectos gráficos en un hardware tan antiguo. La suspensión funciona bien.

Ciclo de desarrollo
Según informan en la wiki del proyecto, el ciclo de desarrollo incluye un nuevo lanzamiento cada seis meses, característica que comparte con Ubuntu, por tanto.

Asturix me parece un proyecto tremendamente interesante y ambicioso. No busca solamente la funcionalidad y productividad, sino que también pretende hacerse atractivo visualmente y sobreponerse a las trabas que, ya de por sí, le pone el basarse en una distribución que funciona sobre Unity y Gnome shell. La aportación del entorno de escritorio On es positiva, y al igual que ocurre con otras derivadas de la distro de Canonical, como Mint, pretende mejorar un producto que ya es bueno en principio. Otras aportaciones son de destacar, como Asturix Bridge para integrar aplicaciones web en el escritorio,  la posibilidad de usar una paleta de colores ampliada a más de 5000 tonos, o la previsualización de documentos con solo pulsar la barra espaciadora del teclado.

Me quedo con la sensación de no haber podido sacar todo el jugo al novedoso entorno On a causa de las limitaciones que me impone mi sistema. En realidad, creo que Asturix está enfocado a usuarios con hardware más moderno que el mío (esto es, el 99% de la población), si bien existe una variante de la distro en su versión anterior, Asturix 3 Lite, que sí va dirigida a ordenadores antiguos. En cualquier caso es un honor que una distribución tan bien acabada, innovadora y con aspiraciones de figurar, de pleno derecho, entre las punteras del mundo Linux lleve sello español. Muy satisfecho con Asturix, atento quedo a las futuras versiones. Tiene un 9’09. Saludos.