Despedida y cierre

Bueno, amig@s, allá vamos otra vez. Dicen que a la tercera va la vencida y quien así lo sostiene llevará razón. Cambios en mi situación profesional, proximidad de nuevas oposiciones y certeza de no poder aportar nada más de utilidad a GNU/Linux me llevan a dar por terminada mi etapa como bloguero.

Han sido cinco años y medio, que no está nada mal. Considero que el objetivo principal de devolver al software libre todo lo que me ha dado está sobradamente cumplido. Cero dramas por mi parte: no soy tan importante como para que haya que lamentar mi marcha.

Por desgracia, mis intentos de financiar el servidor mediante aportaciones voluntarias ha fracasado. Agradezco de corazón a los 4 donantes de estos meses atrás su apoyo. No me apetece seguir manteniendo el sitio en línea con los costes que conlleva. Todo aquel que desee consultar alguna entrada antigua lo podrá hacer, mientras WordPress quiera, en la siguiente dirección:

Archivo de La sombra del helicóptero

Nada más, con el comienzo del nuevo mes esta web será redireccionada al archivo debido al cierre del servidor. Ha sido un auténtico placer compartir conocimientos con la comunidad.

Salud y felicidad

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Una mano más

“Es de bien nacidos ser agradecidos”, según consta en el a veces denostado refranero español. Os escribo desde mi retiro vacacional, lejos del mundanal ruido linuxero, donde no hay distribuciones, nuevos paquetes, dependencias o luchas intestinas. Tampoco hay privacidad, ni espíritu comunitario, a decir verdad. Solo hay una herramienta que funciona y no me roba más tiempo del preciso para usarla.

Como ya me conozco desde hace muchos años, sé perfectamente que el único modo de no volver de dicho retiro es mantenerme al margen de noticias, blogs amigos, redes sociales, etcétera, algo que hasta el momento ha funcionado. No obstante, “la gran G” se empeña en notificarme cuando soy mencionado en su red social, y de este modo tuve constancia de la iniciativa encabezada por Yoyo en su blog.

Desde el mismo instante de la lectura del artículo supe que acabaría redactando uno de agradecimiento. En algunos de los escritos que han secundado la idea he dejado comentarios, pero como la bola de nieve sigue creciendo y no quiero que nadie se sienta menospreciado, permitidme usar el presente texto para dar las gracias, con la mano en el corazón en lugar de ante la webcam, a todos vosotros que conformáis la gran comunidad del software libre. Vuestra generosidad no tiene límites.

No creo ser merecedor de tanto halago, lo afirmo sin falsa modestia, creédme. Solamente soy un tipo normal que un día de 2007 redescubrió GNU/Linux de la mano de Ubuntu Feisty, entrando en la tantas veces comentada espiral de instalar-probar-personalizar y vuelta a empezar. Alguien que un día descubrió que sus anotaciones sobre los sistemas operativos que continuamente instalaba podían ser útiles a otros usuarios. Alguien a quien le divertía escribir sobre ello y establecer calificaciones y estadísticas. Solo eso.

Así que termino, reiterando:

Muchísimas gracias a todos por vuestro apoyo