Usar auriculares Bluetooth en GNU/Linux

Tres semanas, tres, llevo con la dichosa conjuntivitis. Por suerte, desde hace unos siete días puedo mirar la televisión y la pantalla del ordenador sin que parezca que alguien le está prendiendo fuego a mis globos oculares por detrás, al tiempo que los aprieta con fuerza. Es una enfermedad leve y de buen pronóstico, pero pesada como ella sola. Sé por experiencia que un distro hopper con tiempo libre tiene más peligro que un mono con dos pistolas, pero cuando el sentido de la vista está perjudicado es imposible que este axioma se aplique… o no, depende. Andaba yo usando Debian Estable cuando me sorprendía la infección ocular. Tras los primeros días en los que pude hacer vida normal, aunque de baja laboral por tratarse de una enfermedad vírica con altas tasas de contagio, llegaron los peores momentos y hube de buscar un entretenimiento diferente. Leer más “Usar auriculares Bluetooth en GNU/Linux”

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LMDE 2 Betsy: ¿estabilidad duradera?

Menudo mes y pico nos espera a los amantes del “distro hopping” por curiosidad y novelerío. Varios lanzamientos, algunos de ellos largamente esperados, copan los días venideros mientras nos frotamos las manos esperando a que caigan en nuestras ídem las imágenes prestas a su instalación. Elementary, Debian, Ubuntu y alguna que otra más, como aquella con la que vamos a comenzar el largo camino de revisiones: la nueva Linux Mint Debian Edition, de ahora en adelante LMDE, de nombre Betsy. Se trata de una versión un tanto especial, que se ha hecho de rogar y mucho, tanto que algunos de los que solían usarla llegaron a crear un “fork” (SolydXK) para satisfacer su demanda de actualizaciones.

LMDE 2, al contrario que su predecesora, asienta su base en Debian Jessie, que verá la luz, si todo va bien, de aquí a un par de semanas. Según entiendo de la documentación revisada, la distribución mantendrá los repositorios apuntando a la rama estable de Debian (LMDE 1 lo hacía a”testing”), pero con el añadido de varios “repos” de cosecha propia, donde aseguran que actualizarán ciertos paquetes, en especial los referidos a los dos entornos de escritorio que alcanzan su excelencia en Linux Mint, es decir, Cinnamon y Mate. Insisto, si he entendido bien el mensaje de Clem y compañía, las novedades en ambos entornos se lanzarán antes en LMDE que en la versión basada en Ubuntu.

Si esto es así, trabajo tienen por delante para conjugar la estabilidad a prueba de bombas que proporciona una base en Debian Jessie con la rabiosa actualidad de nuevos paquetes para Cinnamon o Mate. El tiempo dirá si lo consiguen. Por mi parte, os voy a comentar aquí mis impresiones sobre esta segunda versión de la distribución, que he probado con Cinnamon.

Instalación
Durante el inicio de la sesión en vivo se produce una larga pausa, de un minuto o más, durante la cual nada parece suceder. No hay lecturas en disco ni oigo el ventilador del equipo a tope como cuando la CPU trabaja duro. Nada de nada. Este comportamiento, que también he observado en una reciente prueba de Arch con Gnome 3.16, se reproduce una vez instalada la distribución, en todos y cada uno de los inicios al sistema. ¿Problemas con systemd? ¿El nuevo kernel? Ni idea, lo único que puedo aportar al asunto es que mi Ubuntu Trusty sigue arrancando con la rapidez habitual, libre de este problema.


En lo que a la instalación se refiere, poco nuevo que señalar. El proceso es sencillo, con una presentación de diapositivas que carece de imágenes y además, está en inglés. Todo concluye sin incidencias y al reiniciar, el entorno está en castellano y han sido reconocidos el resto de sistemas que coexisten en el equipo.

Arranque y apagado
Lo indicaba en el párrafo anterior: el arranque se hace eterno, con un minuto y treinta y seis segundos. Ya sé que el Windows de algunos tarda el triple en echar a andar, pero estamos en GNU/Linux, qué narices, y aquí en los dominios de Tux no es una cifra aceptable. Algo anda mal en el inicio del sistema. El apagado tampoco destaca para nada: once segundos. Se trata, sin duda, de los peores tiempos obtenidos últimamente en mis revisiones.


Software
LMDE, como su hermana basada en Ubuntu, viene con una buena colección de programas, entre los que se incluyen Firefox 37, Libreoffice 4.3.3, VLC 2.2.0 o Banshee 2.6.2. Sobre la reiterada inclusión de este último, bueno, en mi opinión no es la mejor opción disponible… pero son sus costumbres y hay que respetarlas.


Reconocimiento de hardware
Realmente bueno. Para configurar mi impresora tuve que hacer uso de las utilidades de HP disponibles en el gestor de programas. HP-Setup no siempre funciona, en especial falla el apartado de descarga del “plugin” propietario en determinadas distribuciones, mas no es el caso de LMDE, donde todo va como la seda. El resto de dispositivos los reconoce de inmediato.


Conectividad
Vaya si echaba de menos los tiempos en que todo iba de maravilla en este apartado. La pre-configuración de Samba incluida en LMDE es perfecta, haciendo que la conexión con un equipo Windows sea un juego de niños. Recuerda las contraseñas de una sesión para otra y permite hacer “streaming” multimedia sin que el usuario tenga que configurar nada en absoluto. Perfecto. Los tiempos de acceso para lectura y escritura a periféricos, por el contrario, son harina de otro costal, obteniendo unos pobres resultados muy por debajo de los de Linux Mint Rebecca.


Experiencia “out of the box”
Absolutamente genial. Poco más que añadir. Reproducción sobre la marcha de cuantos archivos le puse por delante, de vídeos en Youtube, extracción y compresión, lectura de PDFs… Y, nuevamente, sin que el usuario deba preocuparse de instalar nada.


Estabilidad, fluidez y gestión de energía
Como comentaba antes, ignoro si el equipo de desarrolladores conseguirá mantener la estabilidad que se presupone a Debian Jessie tras la inclusión de nuevos paquetes de los repositorios de pruebas de Linux Mint. Hoy por hoy, doy fe de que lo han logrado. La experiencia de uso ha sido muy buena, con total fluidez del sistema y sin cuelgues de aplicaciones ni del entorno gráfico. Tan solo un pequeño lunar, que califico como error leve: tras un cierre de sesión, al volver a entrar, el entorno había cambiado al idioma inglés, siendo preciso volver a seleccionar el español en el apartado correspondiente. Es extraño, porque en dicho apartado figuraba el español como escogido, pero no fue hasta que volví a insistir en seleccionar lo ya seleccionado, que el entorno regresó al castellano. Nimiedad de fácil solución, por fortuna.

Rendimiento
Por debajo de Linux Mint Rebecca, con especial énfasis en los tiempos de lectura y escritura al “pendrive” y la tarjeta de memoria. En lo referente a la prueba de rendimiento gráfico en 3D, Unigine Valley, destacar que obtuve un valor mucho mayor tras seleccionar la casilla “desactivar composición de ventanas a pantalla completa”, disponible en las opciones generales de LMDE. Un considerable incremento del rendimiento, de 437 a 468 puntos. Valga el consejo para quienes pretendan usar la distro para juegos.

Finalizada la revisión de LMDE Betsy me vais a permitir que insista en que, quizás, lo más destacable estriba en la incertidumbre que adorna el título de este artículo. Como idea, esto es, en la teoría, la distribución puede ser un auténtico bombazo: la tan ansiada búsqueda del equilibrio entre estabilidad y novedad puede haber finalizado con la decisión que ha llevado a Clem Lefebvre y su equipo a plantear su versión “debianita” de Linux Mint en estos extremos.

Y es que, sinceramente, todo lo demás me sobra por ya conocido. Alguien que tenga la intención de instalar esta distribución podría plantearse, antes que nada, qué le va a aportar que sea distinto a instalar Debian puro y añadir Cinnamon. Algo que, dicho sea de paso, nunca fue tan sencillo al incluirse esta posibilidad en el nuevo instalador de la “gran dama”. La respuesta está en la propia página de descarga de LMDE:

LMDE no es tan “mainstream” como Linux Mint, con una base mucho más pequeña de usuarios, no es compatible con PPAs y carece de ciertas características. Esto la hace algo más complicada de usar y de encontrar ayuda, por lo que no se recomienda para usuarios noveles.

LMDE es, sin embargo, ligeramente más rápida que Linux Mint e incorpora paquetes más nuevos. La vida en LMDE puede ser apasionante. No hay versiones intermedias en LMDE 2, salvo para reparar errores y parches de seguridad, los paquetes básicos no cambian, mientras que los componentes del escritorio y paquetes propios de Mint son actualizados contínuamente. Cuando están listas, las nuevas características desarrolladas entran directamente en LMDE 2, mientras quedan aplazadas en Linux Mint hasta su inclusión en la nueva versión intermedia (N. del T.: point release, es decir, la 17.1 o 17.2, por ejemplo). En consecuencia, los usuarios de Linux Mint solamente acceden a las nuevas características cuando sale una nueva versión intermedia, y escogen actualizar. Los usuarios de LMDE 2 no tienen esta posibilidad de escoger, pero a cambio reciben los primeros estos paquetes, y no tienen que esperar. Es más arriesgado, pero más emocionante.

Creo que el texto lo deja bastante claro. LMDE Betsy es una distro estable pero inestable. Debian Jessie con paquetes nuevos que sirven de probatura a la distro principal de Linux Mint, en particular todos los referidos a nuevas características de Cinnamon y Mate, o a los programas de factura propia, como MintInstall. En principio parece una gran idea, aunque cabe puntualizar que del comunicado se desprende que los paquetes nuevos se van a limitar a los mencionados, por lo que nadie debe esperar encontrar en LMDE las últimas versiones de programas como Libreoffice o VLC, por poner un par de ejemplos. Con lo que el puzzle se completa: base estable + escritorio “testing” + programas obsoletos. Interesante, cuanto menos.

No seré yo quien prejuzgue esta extraña combinación. Bien llevada puede ser, como digo, una genial idea. Os corresponde a vosotros, a los que la curiosidad os esté picando para instalar este nuevo sabor mentolado, la última palabra. Por el momento, en mi experiencia durante sus primeras horas de vida, LMDE Betsy se ha comportado de modo impecable. El reto está en mantenerse así durante todo su larguísimo ciclo de vida.

Salud

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LMDE 2 BETSY LSDH
Instalación 10
Arranque y apagado 5
Software 10
Hardware 8,75
Conectividad 10
Out of the box 10
Estabilidad 10
Fluidez 10
Gestión de energía 3,33
Pybench 2.993
Apache 15.488,92
Encode-flac 13,15
Unpack-linux 17,92
Unigine Valley 468
Browsermark FF 2.930
Browsermark GC 4.146
Transf. pendrive 5,19
Transf. disco USB 0,56
Transf. SD-card 6,44
Corrección por rendimiento -0,81
Corrección por errores -0,25
CALIFICACIÓN 7,94

Linux Mint Debian Edition: reconciliándome con Cinnamon

Si hay una distribución a la que no le auguraba futuro alguno esa es la conocida en el mundillo Linux por su acrónimo: LMDE, versión de la distro de Clem y su equipo que se basa directamente en Debian y no en Ubuntu. La razón era el creciente descontento entre sus usuarios habituales por lo que se había dado en llamar una especie de “traición” a los principios por los que se suponía se iba a regir la distro, muy especialmente a su carácter de “rolling release”. Para los que no estén familiarizados con LMDE, digamos que se trata de una distribución con una periodicidad y método de actualización algo peculiar, pues retienen los paquetes nuevos en pruebas durante meses, para luego lanzarlos todos juntos en un pack (“update pack”), al estilo de los “service pack” de Windows.

Imagen de Desde Linux

Como ya desarrollábamos en la última revisión de LMDE, era este estilo de manejar las actualizaciones lo que tenía a muchos usuarios molestos. Fue, a su vez, uno de los motivos que llevaron a Ikey Doherty, a la sazón uno de los creadores, si no el alma máter, de esta versión de Mint, a abandonar el barco e iniciar su propia aventura con SolusOS. Personalmente no encuentro tan dramático el asunto, observo que LMDE viene a situarse en un punto intermedio entre la tardanza en actualizarse de Debian Stable y el vertiginoso ritmo de las “rolling release”. No veo nada malo en ello. Y a juzgar por la continuidad del proyecto hay más gente que no lo considera tampoco un modelo tan nefasto.

El caso es que ahí sigue LMDE, que alcanza ya su versión 2013.03, correspondiente al pack de actualizaciones número 6 (UP6). Como quiera que ha desaparecido ya la advertencia que solía adornar cada nuevo lanzamiento de la distro referente a la conveniencia de usar MATE en lugar de Cinnamon, parece buen momento para tratar de probar un poco más a fondo la variante de Gnome 3 que más está calando entre los ex-usuarios del escritorio de la huella. Mis escarceos con Cinnamon han sido más bien escasos (un par de días en Debian Wheezy, creo recordar) debido sobre todo a la explosiva combinación de los controladores gráficos AMD/ATI y todo lo que huela a Gnome 3. Algo de eso ha habido, como vamos a ver a continuación.

Instalación
Procedo a iniciar LMDE 2013.03 desde mi pendrive de siempre, grabado con el socorrido comando “dd” desde Arch Linux con KDE. Como es habitual, parpadeos al iniciar que denotan la presencia de los controladores AMD/ATI libres. Inicio al escritorio en vivo sin dificultades, salvo la imposibilidad de escoger el idioma, que llevará a realizar todo el proceso de instalación en inglés. En veinte minutos cronometrados tenemos LMDE instalado en la partición de pruebas del disco duro.

El reinicio me confirma que Grub, por una vez, sí que ha identificado todas las particiones del disco, de manera que tengo disponibles para iniciar tanto Arch como Windows 7. Es un detalle que últimamente no ocurría con frecuencia, la verdad. Todo el escritorio aparece traducido a nuestro idioma, sin fallos o ausencias parciales. La sensación general que produce el entorno recién instalado es la de hallarnos en Linux Mint (cosa que es cierta, claro), con el “artwork” ya habitual de la distro, su fondo de pantalla, iconos y temas de siempre. No insistiré en el tema, ya desgranado en la entrada sobre Linux Mint Nadia, de la conveniencia de dar un refrescante lavado de cara al aspecto de la distro. Es una cuestión de gustos, por supuesto, y como tal es algo subjetivo.

Tan solo 3 paquetes requieren actualizarse tras la instalación, siendo uno de ellos el que contiene la lista de espejos (“mirrors”) desde los que podemos descargar las actualizaciones. Dicho paquete realiza, tras la descarga de su nueva versión, una comprobación de los mirrors más cercanos y nos permite ajustar, de modo automático, para que las sucesivas descargas se realicen desde dicho espejo. Un detalle muy interesante.

Controladores propietarios: un infierno
¿Qué voy a contar a estas alturas del cariño que le tengo a mi gráfica integrada AMD/ATI? Los lápices vienen con goma de borrar, lo sé, pero cualquiera se aventura, tal y como están los tiempos, a darse el capricho de comprar una Nvidia… si, a fin de cuentas, los problemas pueden ser parecidos. Sobra decir que, si las cosas no cambian mucho de aquí a unos años, mi próximo equipo será Intel con toda seguridad.

Pero, a día de hoy, me toca lidiar de nuevo con los controladores privativos y su instalación. Los quebraderos de cabeza que provocan son independientes de la distro que uno use. Por poner un ejemplo, actualmente tengo habilitado el repositorio [xorg113] en mi Arch (gracias, Vi0l0), debido a la conocida tardanza de AMD en sacar controladores que soporten las nuevas versiones de xorg (hace poco salió la 1.14). En LMDE el proceso fue largo y penoso…

En primer lugar decidí buscar algo de información al respecto, para ello me dirigí a blogs especializados en la distro, como LMDE cosillas y me dispuse a seguir los tutoriales, que básicamente se limitaban a describir el proceso de instalación de un par de paquetes de fglrx que tiraban del resto de dependencias necesarias. Tras instalar con Synaptic (¿estuvo aquí el error al no usar la consola?) la salida del paquete me indica hacer lo de siempre, un “sudo aticonfig –initial” y es lo que hago. Tras cruzar los dedos, reinicio al canto.

Aunque se muestra el escritorio, lo único que veo son los iconos. Cinnamon no se ha cargado, como se encarga de mostrarme un mensaje en la esquina superior derecha, por ausencia de aceleración gráfica 3D. Comienzo mi particular “ensayo-error” para depurar responsabilidades con la eliminación de los paquetes “xserver-xorg-video-ati” y “xserver-xorg-video-radeon”. Reinicio y obtengo más de lo mismo.

Decido, pues, que más vale prueba con controladores libres que ausencia de prueba. Sigo las instrucciones que encontré para regresar a ellos, pero obtengo como único resultado el fallo del servidor X que me obliga a entrar en LMDE en modo consola. Vuelta a los propietarios y como obviamente no he cambiado nada sigo sin tener aceleración 3D.

Se me enciende una bombillita y decido que va a ser la última intentona, pruebo a descargar el último controlador privativo disponible en la web de AMD, Catalyst 13.1, elimino y purgo cualquier resto de los controladores anteriores y ejecuto el script de instalación. ¡Eureka! Definitivamente, decir “no” a AMD en Linux te alarga la vida, seguro.

Navegación
En esta nueva versión de LMDE contamos con la versión 19 de Firefox. Como es la norma en cualquiera de los sabores de Mint, los códecs están instalados por defecto, proporcionando una experiencia de navegación sin sobresaltos.


Vídeos
El sencillo reproductor de Gnome, Tótem, cumple de sobra con la misión para la que fue creado. Insisto, la inclusión de todos los códecs necesarios tiene mucho que ver en ello.


Música
Banshee, al igual que en la versión derivada de Ubuntu, es el reproductor multimedia escogido. Sin problema alguno.


Ofimática
Libreoffice, versión 3.5. No es la última disponible, pero ciertamente los cambios acaecidos en la versión 4 de la suite ofimática no son tantos como para que la incorporada en esta LMDE resulte obsoleta en modo alguno.


Fotografía e imágenes
Echo en falta Shotwell (el gestor de fotos predeterminado es gThumb), pero nada que no se solucione con el gestor de programas. Gimp sí viene instalado de inicio. Ambos programas funcionan muy bien.


Gestor de software
El archiconocido mintInstall, que si bien parece ir un pasito por detrás del Centro de Software de Ubuntu, me da la impresión de funcionar con más fluidez que éste. Las actualizaciones automáticas están garantizadas con el script mintUpdate.


Reconocimiento de hardware
Al encender mi impresora aparece un mensaje que aduce la falta de un controlador como excusa para no completar la instalación. La solución es bien simple: Menú –> Impresoras –> Añadir. Desde esta ubicación se elige el modelo correspondiente y se acabó. Impresora funcionando a las mil maravillas. Con Simple Scan compruebo que el escáner marcha igualmente bien y con Cheese hago lo propio con la webcam. Fácil y rápido.


Navegador de archivos
El equipo de Linux Mint creó hace algún tiempo un derivado de Nautilus, llamado Nemo, que es el que incorpora LMDE. Resumiendo, no es más que el Nautilus de siempre, antes de que los desarrolladores de Gnome decidieran qué funciones no eran ya útiles en su navegador de cabecera y las eliminaran. Pensar (y decidir) por el usuario, vaya. En Linux Mint no estuvieron muy de acuerdo, y yo que me alegro, de modo que crearon su “fork”. Nemo funciona perfecto, no tuve problemas para la navegación remota en mi portátil con Windows, ni siquiera para la reproducción en “streaming”. El montaje de todos los dispositivos externos que probé funcionó como un reloj.

Gestor de arranque
Un Grub funcional y completo, por primera vez en varias revisiones es motivo de alegría. Por si fuera poco contamos con el viejo y útil Startupmanager en los repositorios, programa que nos permite, entre otras cosas, cambiar el sistema predeterminado de inicio.


Estabilidad y suspensión a RAM
Se puede afirmar taxativamente que LMDE con Cinnamon es estable. No hay cuelgues del sistema ni mensajes de error en las aplicaciones que he probado. Sí que noto pequeñas cosas que me resultan molestas, pero ninguna de ellas se puede poner como ejemplo de inestabilidad del sistema.


Rendimiento gráfico
Las pruebas con Unigine Valley reflejan resultados algo por debajo de los obtenidos con otras distros, si bien es una diferencia muy poco notable y que no supone una gran pérdida de eficacia en el rendimiento. 415 puntos logra LMDE Cinnamon, solo 2 puntos menos que Arch KDE o Chakra.

Ciclo de desarrollo
Queda bastante claro en el resto del artículo que el modelo que sigue LMDE es exclusivo de la distro, como comentaba más arriba, y se basa en la edición de paquetes de actualización sin una periodicidad establecida de antemano. Salen cuando están listos, con lo que la etiqueta “rolling release” no se puede aplicar a la distribución, claramente. Se basa en la rama Testing de Debian, por lo que esta versión todavía incorpora el kernel 3.2, por ejemplo.

El principal caballo de batalla lo he tenido con los controladores propietarios, nada nuevo bajo el sol. Me gustaría destacar de esta experiencia la notable mejoría que ha experimentado el entorno de escritorio Cinnamon, que se ha convertido en santo y seña de los desarrolladores de Linux Mint y cuyo uso se está haciendo extensivo a muchas otras distribuciones. Encuentro al Cinnamon actual mucho más usable que al de antaño, más fácil de configurar (cada vez se encuentran más extensiones, applets y temas en la web del entorno) y en definitiva supone una considerable mejora en la experiencia de usuario con respecto a sus anteriores versiones y, por descontado, con respecto a Gnome 3.

Sin embargo… no me convence del todo. Por un lado está la necesidad heredada del entorno en que se basa de tener que añadir extensiones para cosas que deberían proveerse de serie, a mi entender. Por otro, esos pequeños problemas gráficos que siguen presentes, esos “glitches” (no sé como nombrarlos en español, tal vez artefactos) que aparecen de cuando en cuando, las capturas de pantalla que no me funcionan bien (a veces solo captan un fondo negro) ni con el programa predeterminado ni con Shutter, el extraño renderizado de fuentes… Son eso, pequeños detalles, pero detalles al fin y al cabo que normalmente terminan por dar al traste con la experiencia de uso.

Como sé, y me consta, que todo ello no tiene por qué darse en otros equipos, especialmente si no tienen la “fortuna” de “disfrutar” de gráficos AMD/ATI, concluyo que es preferible quedarse con lo positivo de esta prueba, que en realidad es mucho. Cinnamon ha madurado y lo sigue haciendo con cada nuevo lanzamiento, demostrando que el equipo de Linux Mint que auspicia el proyecto tiene muy en cuenta la opinión de sus usuarios y en base a ella, junto con otras consideraciones, faltaría más, va perfilando y retocando su entorno de escritorio. Es la diferencia, obvia, con otras actitudes y otras aproximaciones con las que no estoy tan de acuerdo.

Añado, para acabar, que de ser usuario de Linux Mint Debian Edition probablemente seguiría optando por la nostalgia productiva que proporciona MATE. El tema de lo idóneo de la continuidad de este escritorio se ha debatido ya en la red, con opiniones que lo comparan con seguir usando Windows XP en la actualidad. Bueno, es cuestión de adaptación o no, a mí me sigue pareciendo una estupenda solución de escritorio. Para todo lo demás, este Cinnamon tampoco está nada mal. 9’81 de valoración para LMDE, una distro cuya filosofía y forma de trabajar tengo que admitir que me encanta. Es por ello que sigo aconsejando a los “minteros” que aún no la han probado que lo hagan. Un saludo.

Linux Mint Debian: sencillamente genial

Seis meses después de revisar por vez primera a la hermana debianita de Linux Mint y quedar bastante satisfecho con el resultado me propongo repasar en qué momento se encuentra la distribución. La idea viene motivada por la corriente de opinión que percibo en la red acerca del supuesto engaño por parte de Clem Lefebvre a los usuarios de LMDE por proponerles una distribución rolling-release y finalmente convertirla en otra cosa. Al parecer, cansados de las rupturas del sistema inherentes a la mezcla de repositorios entre Mint y Debian Testing, el equipo de desarrollo prefirió cambiar a un modelo a base de packs de actualización lanzados cada cierto tiempo. Una especie de semi-rolling, al estilo de Chakra pero con actualizaciones mucho menos frecuentes que en ésta, y desde luego nada que ver con una distribución rolling-release como la propia Debian Testing o Arch.

Logo Linux Mint Debian Edition

Antes de debatir lo acertado de la decisión y el modelo escogido he creído conveniente echar un nuevo vistazo a LMDE. La descargué, la instalé y podríamos decir que aluciné… Esperaba una pléyade de errores y encontré una distribución prácticamente perfecta. Paso a desgranar la experiencia:

Instalación
La iso escogida es la que se presenta con MATE y Cinnamon como entornos de escritorio, existiendo también la alternativa de una iso con XFCE. Todo el análisis lo he realizado con MATE, a mi parecer Cinnamon, siendo un proyecto que promete, se encuentra todavía lejos de funcionar correctamente, al menos con gráficas ATI y drivers privativos.

El instalador no tiene nada que ver con el de Debian, tampoco con el habitual de Linux Mint. Es un programa propio, sencillo y de buena presencia, a pesar de la ausencia de un slide-show. Una vez más el driver libre de ATI me obliga a estar pendiente de la pantalla durante todo el proceso de instalación para evitar que el equipo entre en modo de reposo, una situación que es irreversible con dicho driver. Así que, a mover el ratón de cuando en cuando. Es algo que ocurre en toda distro que no sea Chakra, donde los desarrolladores tienen la deferencia para con los sufridores de ATI de instalar los drivers privativos nada más iniciar al entorno en modo live.

Otra cosa que me molesta, por su enorme tardanza, es la obligatoriedad de descargar los archivos de localización. Al igual que ocurre en Ubuntu y sus derivadas, el proceso se hace eterno cuando los servidores no van bien o se toma como espejo uno muy lejano. No estaría de más permitir al usuario decidir si esto se debe hacer durante la instalación o más tarde, en mi modesta opinión.

Tras la larga espera, toca el reinicio y la entrada a nuestro nuevo sistema. Disfrutamos ahora del premio por nuestra paciencia y tenemos un escritorio completamente en español, salvo Libreoffice, cuyo paquete de idioma no se ha descargado. Lo primero que hago, antes de actualizar, es cambiar el servidor por defecto. Para ello voy al menú –> administración –> gestor de actualizaciones –> editar –> orígenes del software –> servidor de descarga. Existe la opción de escoger el más rápido de los disponibles, que en mi caso es el francés. Sin embargo, debemos tener en cuenta que para muchos de los paquetes solamente existe un servidor (debian.linuxmint.com), el cual, por desgracia, es rematadamente lento o está muy saturado. La consecuencia es que, de nuevo, la actualización se hace eterna.

Escritorio de Linux Mint Debian Edition con MATE

El siguiente paso, habitual en mis probaturas, es habilitar el driver privativo de ATI para poder estar tranquilo respecto al desempeño del sistema. En el caso de LMDE abro Synaptic, escojo instalar el paquete fglrx (con todas sus dependencias) y en el mismo paso escojo desinstalar xserver-xorg-video-ati. MUY IMPORTANTE: antes de reiniciar el sistema hay que abrir un terminal y escribir sudo aticonfig –initial. De lo contrario no podremos entrar en modo gráfico cuando reiniciemos. Una vez que tenemos toda la potencia gráfica a la que podemos aspirar en Linux con ATI es la hora de habilitar Compiz y sus efectos de escritorio si lo deseamos, claro está.

Si es el caso comprobaremos que nuestro procesador se mantiene en torno al 50% con Compiz activado. Este es un problema conocido en MATE y que tiene una solución sencilla:

sudo apt-get install mate-conf-editor

sudo mateconf-editor (ojo a la ausencia de guión entre mate y conf)

En la pantalla que se abre vamos a ir a desktop –> mate –> session –> required_components y cambiamos, con doble clic, el valor de windowmanager de marco a compiz.

Y finalmente:

sudo mv /usr/bin/marco /usr/bin/marco-bak

Con lo que hemos renombrado marco para evitar que se siga ejecutando. Luego hemos de añadir compiz al inicio del sistema en menú –> preferencias –> aplicaciones al inicio. Allí lo añadimos con el comando compiz –replace, reiniciamos la sesión y listo. Todo debe ir sobre ruedas.

Navegación
En la versión actual de LMDE (Update Pack 4) tenemos Firefox 14, aún no ha llegado la última entrega. En cualquier caso funciona muy bien, realmente fluido y con flash habilitado y sin problema alguno. Noto un incremento importante en la velocidad de navegación con respecto a Qupzilla en Chakra, he de admitirlo.

Vídeo
Para reproducir vídeos contamos con Tótem y VLC. Los dos van muy bien y reproducen todos los formatos posibles sin instalar nada adicional.

Tótem en LMDE


Música
Banshee es el elegido. La versión que se incluye está algo obsoleta (2.2), incluso en Debian Testing cuentan con la 2.4. No sería problema salvo por la imposibilidad de instalar los plugins, que precisan una versión mayor. La solución, esperar al lanzamiento del Update Pack 5 o apuntar los repositorios a Debian Testing, como se indica en esta entrada del blog Com-SL. O bien, una tercera vía, que supone el uso de los repositorios donde se está probando el propio Update Pack, sin esperar a que sea movido a estable. Para ello habría que cambiar en nuestro sources.list (o usando Synaptic –> configuración –> repositorios) lo que tenemos:

deb http://debian.linuxmint.com/latest testing main contrib non-free
deb-src http://debian.linuxmint.com/latest testing main contrib non-free

Por esto:

deb http://debian.linuxmint.com/incoming testing main contrib non-free
deb-src http://debian.linuxmint.com/incoming testing main contrib non-free

Es decir, donde ponía latest ponemos incoming.

Banshee en LMDE

Ofimática
Contamos con Libreoffice. Si lo queremos en español hay que descargar el paquete libreoffice-l10n-es.

Fotografía e imágenes
El gestor de colecciones es el sencillo gThumb, pero también tenemos la opción de Shotwell o F-Spot en los repositorios. Para usar Gimp (eso sí, la versión 2.6) no hay que instalar nada, ya viene incluido.

gthumb en LMDE


Gestor de software
El excelente mintInstall hace las veces de centro de software, con el que podemos instalar o eliminar programas. Si bien, gracias al mintmenu, basta hacer clic con el botón derecho en cualquier entrada del mismo y podremos elegir eliminar el programa en cuestión. Con mintUpdate y su escudo de la barra de tareas se realizan las “infrecuentes” actualizaciones.

mintInstall en LMDE


Reconocimiento de hardware
Al encender la impresora aparece la notificación correspondiente a la instalación de la misma que, sin embargo, termina con un error al no poder encontrar un controlador compatible. Se nos da la opción de buscar uno, pero al pulsar el botón no ocurre nada. Es una situación extraña, por cuanto basta ir al menú –> administración –> impresión para encontrar que podemos añadir nuestra impresora sin problema alguno, escogiendo nosotros mismos el controlador disponible. Las pruebas con el escáner (Simple Scan viene instalado) y la webcam (instalando Cheese) fueron totalmente positivas.

Reconocimiento de impresora en LMDE

 

Escáner y webcam funcionando en LMDE

Navegador de archivos
El navegador de archivos es Caja, versión 1.2.0. Con las últimas noticias sobre la decadencia de Nautilus es un gustazo comprobar como su fork Caja mantiene el clásico sabor y sus funcionalidades intactas. La compartición de archivos viene bien configurada y no presenta problemas, lo mismo que el reconocimiento y montaje de pendrive y tarjeta SD.

Caja en LMDE


Gestor de arranque
Un grub sencillo que detecta Chakra y que podemos modificar a nuestro gusto gracias a la presencia de startupmanager en los repositorios de LMDE.

Startupmanager en LMDE


Estabilidad y suspensión a RAM
Sistema tremendamente estable, se aplica sin ningún género de dudas el término “rock solid” aquí. La suspensión solamente funcionará, como ya hemos visto hasta la saciedad, si contamos con los drivers privativos Catalyst para ATI/AMD.

Ciclo de desarrollo
Quizás el asunto más controvertido en LMDE. Si bien en un principio apuntaba a Debian Testing, con lo que se iba actualizando a la par que ésta, ahora solamente se actualiza con packs de actualización que no tienen una fecha fija de publicación, se lanzan cuando están listos y solo entonces.

Las pruebas de LMDE me dejan una sensación extraña. Por un lado obtiene la puntuación más alta entre todas las distros que he analizado (9’70), superando ligeramente a su hermana basada en Ubuntu. Una puntuación tan cercana al 10, que no obtiene por el pequeño problema con la instalación automática de la impresora, amén de la no inclusión del driver privativo de ATI de inicio (o, en su defecto, de Jockey para instalarlo), es un argumento de peso para calificarla como la distribución perfecta.

El problema viene dado con las actualizaciones. Software en ocasiones tan obsoleto que plantea dudas sobre la seguridad y problemas concretos como el señalado con Banshee. Por otra parte, quizás esto no sea en absoluto un problema y sí una prueba de la versionitis que todo distrohopper que se precie padece (parafraseando a visesen en su artículo sobre el tema). Si dejo de lado este asunto, un modelo con paquetes tan probados y analizados que apenas si producirá errores es bastante atractivo per se. Si le añadimos que Compiz funciona perfecto, cosa que no ocurría en mis pruebas de Mint Maya y que alcanzo FPS con glxgears que no he alcanzado ni siquiera en Arch o Chakra (alrededor de 4.500) pues… uno se plantea ciertas cosas.

glxgears en LMDE

Analizando pros y contras de LMDE podríamos concluir que si no te importa tener las últimas versiones de los paquetes tienes aquí una distribución perfecta para ti. Todo funciona de primeras y todo funciona bien. Se cuidan tanto de dar un paso que las actualizaciones pueden tardar meses. No hay más. Por estos motivos y por su increíble desempeño en mi equipo me veo obligado (con gran placer, por qué no) a declararla distribución “cuasi-perfecta”, quien la pruebe es casi seguro que no se va a arrepentir. Saludos.

Linux Mint Debian Edition: excelente

Como quiera que últimamente se estrenan pocas novedades en el mundillo de las distribuciones Linux he querido tomar la oportunidad para probar una que siempre ha sido de mis favoritas. Se trata de Linux Mint Debian Edition (conocida popularmente por su acrónimo, LMDE), la versión de la distro irlandesa que, en lugar de basarse en Ubuntu, lo hace directamente en Debian. Es una rolling release muy interesante, con los repositorios apuntando a la rama testing de la distro de la espiral carmesí.

La única versión publicada hasta ahora se conoce con el nombre de Lanzamiento 1, y fue editada en septiembre de 2011. Lógicamente, al tratarse de una rolling release, se ha actualizado bastante a día de hoy. Se nos presenta con un escritorio Gnome 2 clásico y aunando todas las virtudes de Linux Mint con las de Debian. Ahí es nada. Ni que decir tiene que me ha causado una impresión muy buena, prácticamente inmejorable, la cual paso a detallar a continuación.

Instalación
LMDE posee su propio instalador gráfico distinto al de la versión principal de la distro y también diferente al de Debian. Es conciso, rápido, eficaz y tremendamente sencillo de utilizar. En apenas 15 minutos tendremos preparado nuestro escritorio, completamente en castellano si así lo hemos elegido al inicio de la instalación. Los efectos de escritorio vienen desactivados de forma predeterminada, algo fundamental para ordenadores tan arcaicos como el mío.


Al reiniciar el equipo lo primero que nos encontramos es un aspecto visual muy cuidado, análogo al de las versiones anteriores de Linux Mint (la 10 y la 11) mucho mejor que el de la actual versión aún empleando MATE. Colores, tipografías, iconos… todo es armonía. El tradicional mintUpdate (el icono del escudito típico de Mint) nos avisará de que hay gran cantidad, 415 en mi caso concreto, de actualizaciones pendientes. El descargarlas y aplicarlas me lleva un rato, sin demasiados problemas salvo por un paquete que no podía descargarse, probablemente por un fallo puntual del servidor, ya que al cabo de unos minutos ya estaba disponible.

Navegación
El navegador web por defecto es Firefox. El no emplear Iceweasel es una diferencia con Debian, positiva en mi opinión, si bien ambos navegadores son virtualmente idénticos. Indico esto porque las versiones anteriores de Iceweasel, hablo de la 3.0 a la 3.5, siempre me produjeron más dolores de cabeza que sus correspondientes versiones de Firefox. De la 4 en adelante no encuentro problemas en las versiones de Debian. Firefox viene con todo instalado de serie, la navegación es fluida y la experiencia con flash y reproduciendo vídeos es muy buena.

Vídeos
Tenemos para elegir entre VLC, MPlayer y Tótem. Me quedo con el primero, desde luego. Se reproducen todos los formatos, con el único pero de los saltos en vídeos de alta definición de más calidad, un problema que achaco más a mi obsoleto hardware (¿quién tiene una gráfica integrada Intel 82865G hoy en día?).

Música
LMDE viene con Banshee como reproductor de audio predeterminado. Funciona a la perfección y se integra completamente con el escritorio Gnome 2 gracias a las notificaciones en la bandeja del sistema.


Ofimática
Tenemos Libreoffice instalado, actualmente la versión 3.3.3 para Debian. Funciona correctamente.

Fotografía e imágenes
Contamos con Gimp instalado para retocar los archivos de imagen así como con gThumb para ordenar y clasificar las fotografías. Los que, como es mi caso, encuentren gThumb algo parco en opciones pueden instalar Shotwell o F-Spot desde los repositorios.

Gestor de software
El siempre genial mintInstall funciona de maravilla, poniendo a nuestra disposición más de 30.000 paquetes en los repositorios de la rama de pruebas de Debian. La utilidad mintUpdate se encarga de mantener nuestro sistema actualizado de forma automática, algo imprescindible en una rolling release.


Reconocimiento de hardware
Genial en este apartado también. La impresora se configura de forma automática al encenderla, el escáner es reconocido y se emplea gracias a Simple Scan, que viene instalado. Cheese no funciona, para variar, al tratarse de su versión 3, que no he conseguido poner en marcha en ninguna distribución analizada hasta ahora. Sin embargo, tenemos más opciones, así que instalo Camorama desde los repos. Ningún problema, webcam funcionando.

Software de uso habitual
La ingente cantidad de paquetes disponibles es un sello “marca de la casa” en Debian. Encontraremos casi cualquier cosa que busquemos en los repositorios, si bien no en sus últimas versiones al tratarse de la rama de pruebas de la distro (para eso habría que apuntar a “unstable”, como ocurre en otras distribuciones, siendo Aptosid santo y seña en este sentido). Camorama, como hemos visto antes, está en los repos y funciona. Simple Scan viene instalado. Dropbox, Vagalume y Skype también están en los repos y van perfectamente, al igual que jDownloader que se instala con el script de siempre, disponible en su web.

Gestor de arranque
Grub reconoce todos los sistemas de mi equipo y los inicia sin complicaciones. Tenemos el gestor Startupmanager disponible para descargar en los repositorios oficiales.

Estabilidad y suspensión a RAM
Como ya comentaba en la revisión de Aptosid, la rama “testing” o de pruebas de Debian es casi tan estable como la propia “stable”. Con programas algo más nuevos, si lo que tenemos es un sistema doméstico vamos sobrados. Con esto me refiero a que la rama estable es más apropiada para sistemas que se emplean como servidor y han de estar en funcionamiento todo el día sin ningún problema. En resumidas cuentas, LMDE es sólida cual roca y suspende a RAM sin complicación alguna.

Ciclo de desarrollo
No hay que preocuparse por reinstalaciones, LMDE es rolling release, por lo que conforme van llegando los paquetes a los repositorios de Debian testing los tendremos disponibles a través de mintUpdate.

Voy a continuar probando a fondo esta distribución, como en su día hice con Zorin, ya que me ha impresionado bastante tanto en el aspecto estético (que ya conocía por la versión principal de Linux Mint) como en el funcional. Su consumo de RAM es ridículo, 114 Mb al iniciar, lo que le añade un plus de velocidad al desempeño de las aplicaciones bastante apreciable. Me quedo con la duda de si su carácter de rolling release puede causar situaciones de dependencias incumplidas, como a veces pasa en Arch, si bien cada vez de forma menos frecuente, la verdad.

Pero eso son conjeturas. La realidad, a día de hoy, es que LMDE es una distribución extraordinaria que combina a la perfección la belleza y usabilidad de Linux Mint con la solidez y disponibilidad de software de Debian. Una gozada, recomiendo a los usuarios de la versión principal darle una ojeada a esta LMDE. En mi opinión, esta rama de desarrollo debería ser la principal en la que se centrasen los responsables de la distro irlandesa en un futuro. Tiene un 9’36. Saludos.