Sabayon 16.03: asómate a Gentoo

Dentro del amplio mundo de GNU/Linux existen varias distribuciones principales las cuales sirven, además de para realizar muy bien la función para la que fueron creadas, como base para muchos otros sistemas. Hablo de Debian, de Arch Linux, de Slackware y de Gentoo como cuatro patas para el banco que soporta a Tux. Quien escribe estas líneas siempre se movió entre las dos primeras y sus hijas tecnológicas, habiendo dado apenas un leve tiento a las dos restantes. Aclaro que me estoy refiriendo a las que más comúnmente son empleadas para la creación de “forks”, por eso no incluyo a Fedora, openSUSE y otras.

Gentoo siempre ha sido un mundo oscuro para mí. Las experiencias que tuve con Arch Linux me desaconsejaron seguir avanzando en cuanto a dificultad y tiempo de dedicación necesario, de ahí que jamás me decidiese a dar el paso. Pues bien hoy… tampoco me he decidido. Sigo lejos de Gentoo. Todo lo más, me vuelvo a aproximar a una de sus derivadas más amigables con el usuario, que no es otra que Sabayon Linux. Hace mucho que no reviso una edición de esta distribución y, animado por recientes comentarios de Jhoseph Abraham Guaraco en el artículo anterior dedicado a Chakra, me he puesto a ello. Esperaba encontrar el kernel especial del que hablaba Jhoseph, para lo cual escogí la versión con Plasma 5 de la última “ISO” disponible de Sabayon, versión 16.03. Se ofrecen también versiones con Gnome, MATE, XFCE, mínima y para servidores. Comienza el relato de una búsqueda del máximo rendimiento posible en GNU/Linux:

Instalación

Es increíble lo rápido que se ha instaurado el uso de Calamares en un buen número de distribuciones. Sabayon también lo incorpora, completamente traducido a nuestro idioma. Como detalle muy importante del “Live CD” y de la instalación propiamente dicha, cabe resaltar que se realiza utilizando los controladores propietarios de NVIDIA sin intervención alguna por parte del usuario. En este caso, Sabayon elige por ti y no da pábulo alguno a los denostados controladores Nouveau. Al igual que en Chakra, debo ajustar la tasa de refresco a 60 Hz si deseo que la imagen no quede desplazada hacia la derecha.

La instalación transcurre sin sobresaltos, una vez más, indicativo claro de la madurez alcanzada por Calamares. Además, en este caso al contrario que en Chakra, la marcación de la casilla de “auto-login” sí que es efectiva y el sistema, tras reiniciar, entra derechito al escritorio.

 

Calamares en Sabayon
El instalador Calamares también es el escogido por los desarrolladores de Sabayon

 

Diseño

Escritorio que es la viva imagen de un KDE pelado y mondado. Diseño bastante “vanilla”, al estilo del Plasma 5 que encontraríamos al instalar Arch, con la diferencia añadida de un fondo de escritorio personalizado para la distribución. En este escenario, no debe extrañar la elección de los temas de plasma e iconos predeterminados de KDE, es decir, los Brisa.

La tipografía está en la línea de todas las revisiones con Plasma 5: fea, poco definida. Echo en falta también una completa traducción del entorno de escritorio, pues hay aplicaciones que continúan en inglés aunque se escoja como idioma preferido el español en la configuración del sistema.

 

Escritorio KDE en Sabayon
El escritorio en vivo de Sabayon 16.03 KDE con Plasma 5

 

Software

Sabayon utiliza su propio gestor de paquetes (Entropy), su notificador de actualizaciones (Magneto) y su interfaz gráfica para instalación de software (Rigo). Con un diseño que difiere bastante de lo que es habitual encontrar en otras distribuciones, me resulta refrescante y bastante sencillo de utilizar. Entre sus bondades, incluye un gestor de kernels (a lo Manjaro) y una aplicación para escoger el repositorio más rápido (a lo Ubuntu/Linux Mint). Bienvenidas sean todas las ayudas para los usuarios menos avezados.

Dentro de los programas que encontramos de inicio están Chrome, el navegador de Google, como predeterminado, así como otros clásicos del software libre: VLC, LibreOffice y Clementine. También programas que no suelen venir ya instalados en casi ninguna distribución, como Steam y Kodi, en su versión Isengard. No tuve problemas en encontrar en los repositorios oficiales aplicaciones que uso con asiduidad, como Skype o Spotify, sin necesidad de añadir “PPAs” o “repos” comunitarios. Señalar que Sabayon viene perfectamente preparado para su uso sobre la marcha, siendo capaz de reproducir todos los archivos multimedia y el contenido Flash.

Y, por supuesto, algo que para muchos es importante: el carácter “rolling release” de la distribución permite que se pueda disponer de las últimas versiones de los programas.

 

Rigo en Sabayon Linux
El gestor de aplicaciones Rigo es un programa con opciones interesantes

 

Rendimiento

Leitmotiv principal de esta revisión, he de admitir que me llevé una pequeña decepción con Sabayon. Veréis, no tengo ni idea de parámetros del kernel, pre-compilaciones milagrosas y demás parafernalia que mencionaba Jhoseph en su comentario, pero lo que me han mostrado las pruebas de Phoronix y Unigine Valley es que Sabayon rinde de un modo normal, tirando a bajo si se compara con Ubuntu. Esto es lo que dicen los números.

Pero hablemos de sensaciones. Y en este campo, Sabayon se mueve ligero como una pluma. De inicio, nos carga la RAM con tan solo 490 Mb. La apertura de aplicaciones es realmente rápida, al nivel de Chakra si no más, aunque se trate de algo difícil de asegurar por la naturaleza subjetiva de la cuestión. Hasta Google Chrome me pareció mover las páginas con mayor celeridad. ¿Realidad o placebo? Cada cual tendrá que sacar sus propias conclusiones. La mía es que se trata de una de las distribuciones con KDE que más ligera se siente, al menos en mi equipo.

 

Benchmark Sabayon

 

Unigine Valley Sabayon
Resultados de Sabayon 16.03 KDE en Unigine Valley

 

Estabilidad y errores

Los pequeños inconvenientes encontrados en Sabayon son, en su mayoría, producto de los errores “upstream”, inherentes a Plasma 5 y su estado de desarrollo. Sí, ya sé que no es una “beta”, pero sigue fallando en cosas puntuales. Enumerándolos:

El problema de las traducciones. Sigue presente en importantes aplicaciones, como Dolphin y Konsole, creando extrañas mezclas de inglés y español en las órdenes y los menús.

El también conocido problema del indicador de volumen en la barra de tareas. Al igual que en Chakra, me toma la salida HDMI de la NVIDIA GeForce como fuente primaria.

Ídem con la pantalla desplazada por el controlador propietario de NVIDIA si se deja la tasa de refresco en 75 Hz. Además, al tratar de ejecutar el “benchmark” gráfico me encontré un problema con este controlador preinstalado por los desarrolladores, y es que no se encuentra a pleno funcionamiento hasta que se hace uso de una instrucción para activarlo, tal y como indican en la wiki de Sabayon. Claro, esto me deja perplejo. Si el controlador no estaba activo, ¿por qué se desplazaba la pantalla a la derecha, si con Nouveau esto no ocurre? Y, si se instala de oficio, ¿por qué no se activa igualmente?

Activar controlador NVIDIA en Sabayon Linux
Si no se usa una instrucción en consola no se activa el controlador de NVIDIA

 

Mi opinión sobre Sabayon 16.03 KDE

Mucho ha llovido desde mi última probatura de esta distribución italiana. En aquel artículo me preguntaba si no sería mejor espaciar las revisiones de esta distribución “rolling release”… se vé que me lo tomé demasiado a pecho: casi cuatro años hace de eso. Y claro, GNU/Linux, como todos nosotros, ha cambiado mucho en ese tiempo.

Sabayon es una buena distribución. Cumple, como casi todas, una función, que a mi parecer consiste en facilitar el uso de paquetes de Gentoo a usuarios con menos tiempo y/o menos conocimientos. Sí, la comparación es manida y sencilla, pero es así: Ubuntu de Debian, Manjaro de Arch, Sabayon de Gentoo… ¿o aquí vendría Funtoo? Que me perdonen los entendidos, insisto en que no es la parcela de GNU/Linux que mejor domino.

Por desgracia, mis ilusiones de encontrar la panacea del rendimiento linuxero no han encontrado adecuada respuesta. Es cierto que alimentaba estas ideas con la creencia de que Gentoo siempre fue especial en cuanto a lo ligero y optimizado de sus configuraciones. Pero claro, para eso habría que usar la distribución “madre”, compilar uno mismo con los “flags” más convenientes y a campeonar… Mucho trabajo para alguien a quien esas cosas ya se le van haciendo más que cuesta arriba.

Resumiendo, que es gerundio: Sabayon, ¿ligera y eficaz? Sí. ¿Rendimiento espectacular en gráficos y tareas varias? No. Prueba, por tanto, no superada.

Salud

 

Webcam en Sabayon Linux
Probando la webcam con VLC en Sabayon

 

Puntos fuertes: orientada al usuario final. Buena selección de software instalado y en los repositorios.

Puntos débiles: ninguno propio, realmente. Si acaso, arrastra algún error “upstream” de Plasma 5.

Recomendada para: usuarios noveles y quienes quieran un primer contacto con el mundo de Gentoo.

[yasr_multiset setid=0]

Sabayon 9: Gentoo para todos

Las últimas semanas han sido accidentadas para mí, desde el punto de vista informático única y exclusivamente, por suerte, de modo que tras varios ataques de distrohopping, un grave problema de cuasi-destrucción de preciados recuerdos de por medio y varios momentos de lucidez en cuanto a sentido común, llega por fin un nuevo análisis. Lo hace desde una máquina virtual dentro de SolusOS, único sistema operativo que queda en mi máquina principal, por cuanto incluso Windows 7 (que resultó ser una copia no original instalada por el vendedor del equipo) también ha sido eliminado.

Resumiendo el asunto, me disponía a grabar la iso de Sabayon 9 KDE dentro de Arch Linux cuando cometí el error de no apagar el disco duro externo USB en el que guardo todas las copias de seguridad. Acababa de reformatear el disco del ordenador, con lo que todavía no había restaurado dichas copias. Al preguntarme Imagewriter por la unidad donde debía copiarse la iso de Sabayon, me equivoqué de letra y escogí el disco externo. Resultado: se borra la tabla de partición de dicho disco y mis archivos, en su mayoría material fotográfico y de vídeo familiares, quedan “perdidos” en la inmensidad de los 500 gigas del mismo. Supongo que es conocida la expresión “quedarse más blanco que una pared”, en alusión a los muros pintados de cal de antaño. Tal fue el color de mi cara cuando caí en la cuenta de lo que acababa de hacer.

Afortunadamente existen programas como Testdisk, además de que disponía de una copia de muchos de los archivos en el portátil Acer que usa principalmente mi mujer. Esto es lo que me ha salvado, básicamente. El quid de la cuestión al que pretendo llegar es que este incidente me ha servido de “distrohopper stopper”, pues de no haber sido por encontrarme en pleno cambio de distribución (borrado de Chakra y SolusOS para volver a instalar Arch, eliminación de Windows, cambio de tamaño de la partición de datos) el problema hubiera quedado en nada. Me planteo entonces dejar de saltar, y por mucho que sea un arquero incorregible, Arch se encuentra en plena época de cambios y no parece el mejor momento para ser usada como único sistema estable. Estoy seguro de que volveré a Arch algún día, pero ahora mismo me he planteado como reto personal (ya saben, a lo “Veintiocho días“) estabilizarme con SolusOS y en plena faena me hallo.

Vamos al grano. Analizo en este artículo una nueva entrega cuatrimestral de los desarrolladores italianos de Sabayon, versión KDE. Para los que, como yo, nunca han sido capaces ni siquiera de intentar montar una Gentoo, esto es lo más parecido al rendimiento que se supone obtendrían con ella. Y es bastante satisfactorio, la verdad. Sabayon mejora un poco con cada nueva edición. Veamos lo que nos puede ofrecer.

Instalación
Al haberme decantado por las pruebas en máquina virtual, usando Virtualbox para Debian bajo SolusOS 1.1 Eveline, no tuve necesidad de grabar la iso de Sabayon. Obviamente, los tiempos de instalación se acortan sobremanera usando este sistema. Al iniciarse la instalación se nos permite escoger el idioma y podemos elegir también la descarga de los paquetes de lenguaje correspondientes a las aplicaciones ya instaladas de inicio. La estética de Sabayon ha variado poco con respecto a la anterior edición, sigue apostando por tonos azulados y negros y se ve elegante y con acabado profesional. Insisto, y ya son tres las veces que lo comento, en la necesidad casi obligada de eliminar ese penoso “Debian Stable? Pffft, old!” con el que los “ingeniosos” desarrolladores italianos nos obsequian durante la instalación. Alguna vez tendrán la deferencia de suprimir semejante chiquillada que afea un trabajo muy bien terminado en todos los demás aspectos.

La detección de sistemas en Grub no la he podido realizar, ya que no había nada instalado en la máquina virtual. La próxima vez, puesto que estará Sabayon, se podrá evaluar sin problemas. En cualquier caso, la edición número 8 sí detectaba todo. Al iniciar por vez primera nos da la bienvenida una página abierta en Chromium y un inquietante mensaje sobre alguien intentando hacerse con el control de nuestra configuración ???? No pasa de ser una anécdota, probablemente referida al script de instalación que modifica la página de inicio de Chromium, pero puede haber quien piense que su seguridad está en entredicho y hackers anónimos pretenden entrar en su equipo… Nada de esto, de verdad. También se abre la ventana de KWallet para su primera configuración y se nos advierte de la existencia de gran cantidad de actualizaciones para Sabayon que se recomienda instalar.

Se abre, pues, una ventana con Rigo Application Browser (única novedad destacable de esta Sabayon) que nos indica lo que vamos a actualizar y nos avisa de tres errores conocidos: algo acerca de iconos que faltan en Gnome, algo sobre Libreoffice colgándose al abrir no-se-qué documentos y una alerta sobre la incompatibilidad de los drivers privativos de Nvidia con el xorg 1.11. Se agradece el detalle.

Tras la rápida puesta al día del sistema, entramos en materia.

Navegación
Sabayon apuesta por Chromium 19 como navegador predeterminado y Konqueror como segunda opción. Todos los plugins necesarios están instalados, de modo que se puede navegar desde el principio con rapidez y sin problemas.

Vídeo
Contamos con VLC para la reproducción de archivos multimedia en general, misión que cumple con creces y sin ningún inconveniente. Todos los tipos de archivo son reconocidos y mostrados a la perfección.

Música
El reproductor y organizador de colecciones musicales es Clementine. Poco más que añadir, salvo que funciona bien, con los códecs para mp3 ya preinstalados.


Ofimática
Libreoffice, para qué cambiar aquello que tan bien funciona.

Fotografía e imágenes
Escogen a Gwenview como único software de organización de imágenes, tal vez algo escaso de funciones. En cualquier caso, contamos con otros programas más válidos en los repositorios oficiales. Probé a instalar Shotwell y Gimp sin incidencias. Sí que me llamó la atención la versión de Gimp escogida, la 2.7.5 (una beta).


Gestor de programas
En esta versión de Sabayon se han olvidado de Entropy Store y apuestan por Rigo Application Browser. Me parece un gran acierto la inclusión de este programa, que funciona con mayor fluidez de lo que lo hacía el anterior, a mi juicio. Además permite incluir comentarios, crea colas de descarga (esto no lo había visto nunca), avisa de errores y, en general, cumple sobradamente. Muy buena elección.

Reconocimiento de hardware
Mi particular caballo de batalla en esta Sabayon ha sido la impresora. A pesar de aparecer, con el simple gesto de encenderla, entre los dispositivos disponibles para imprimir, mi Epson Stylus 685 no ha llegado a funcionar bajo este sistema operativo. Los intentos vía “configuración de impresora” en el centro de control de KDE fueron igualmente infructuosos, cuelgue de la aplicación incluido. El escáner, con la utilidad ya instalada Adquire Images, funciona perfectamente. La webcam también, aunque Kamoso no está en los repos y tuve que instalar Cheese.

Programas de uso habitual
Pleno en este apartado. Los repositorios oficiales de Sabayon ofrecen versiones actuales de Cheese, Simple Scan, Dropbox, Vagalume y Skype, todas ellas totalmente funcionales. La instalación a través de script de jDownloader transcurre sin sobresaltos.


Gestor de arranque
No he podido evaluar este aspecto en esta ocasión, ya que Sabayon inauguró mi disco duro virtual y no había ningún otro sistema que detectar. Destacar que se incluye una utilidad de configuración del Grub que, en anteriores ediciones resultó arruinar mi arranque. En esta Sabayon me quedo sin saber si funciona o no.


Estabilidad y suspensión a RAM
De la estabilidad no tengo queja, el sistema se comportó en todo momento con gran fluidez y sin cuelgues – salvo el de la configuración de la impresora, solucionado a golpe de “killall”. De la suspensión no puedo opinar porque, sencillamente no me aparecía la opción en el menú de apagado. Ignoro el motivo, me inclino a pensar que tiene que ver con el hecho de estar corriendo bajo una máquina virtual. Por si a alguien le sirve, la hibernación funcionó correctamente.

Ciclo de desarrollo
Sabayon es una rolling release que publica una nueva versión para instalar desde cero – nuevos usuarios, se entiende – cada cuatro meses.

De esta revisión saco varias conclusiones. La primera es que no sé si merece la pena traer a este blog una nueva versión de la distro que sale con tanta frecuencia, cuatro meses es poco tiempo para apreciar cambios significativos. Quizás sería mejor espaciar un poco las revisiones de Sabayon. La segunda conclusión que saco es que siempre me va a quedar la duda, cuando algo no funciona, de si es la máquina virtual o la propia distro. Supongo que podría intentar usar mi disco duro externo como campo de pruebas real y, solo en último caso, cuando no exista otra alternativa, utilizar la máquina virtual. Pensaré en ello.


En lo que se refiere exclusivamente a Sabayon he vuelto a encontrarme una distro muy sólida, con un acabado perfecto en su versión KDE, única que he probado. Quitando el tema de la impresora, uno de los que me crean dudas sobre si el problema es virtual o real, todo lo demás se comportó muy bien. El cambio de programa de gestión de software es acertado y mejora ciertamente la distribución. Es un aspecto muy importante dado que se trata de una rolling release que se actualiza con frecuencia.

Y poco más, Gentoo sigue al alcance de unos pocos clics con esta Sabayon. Los no iniciados podemos disfrutar de sus ventajas sin tener que compilar cientos de paquetes, está claro que para los puristas no es ni jamás será lo mismo, pero para mí está bien. Es un KDE que recomiendo y que puntúo con un 8’86. Un saludo.

Sabayon 8 KDE: una buena opción

Antes de jubilar definitivamente mi Pentium IV voy a revisar la última actualización de la distro italiana Sabayon, de la cual dimos cuenta en su anterior versión con un buen resultado. Mi viejo HP d530 SFF está dando sus últimos coletazos, tras perder uno de los módulos de memoria RAM (ahora se queda en 512 Mb) y la tarjeta PCI con puertos USB y Firewire. Si algo aprendí durante mi breve paso por la Facultad de Informática es que esto, además de ciencia, es un negocio. Supongo que de ahí viene mi animadversión a los sistemas operativos, juegos y programas que devoran y devoran cada vez más recursos hasta que el usuario se siente obligado a gastar su dinero en un nuevo equipo. Período de obsolecencia le llaman y sí, gracias a Linux se puede quintuplicar el tiempo de uso de un equipo.

Historias y creencias personales aparte, la última distro que voy a revisar en este vetusto (aunque de grandes prestaciones) ordenador va a ser Sabayon 8. Realmente se encuentran pocas diferencias con su predecesora, no en vano hay solamente cuatro meses de espacio entre ambas. Pero veamos que tal se desenvuelve:

Instalación
No sé si será a consecuencia de la pérdida de RAM o a los fallos en tarjetas PCI, el caso es que no conseguí hacer funcionar el escritorio live. Se quedaba contínuamente leyendo del pendrive y no se podía utilizar. Opté por la opción que nos da Sabayon de instalar directamente, sin iniciar el entorno de escritorio. Dicha instalación nos permite también seleccionar la opción “Full language support”, activando la cual el sistema se encargará de descargar todos los paquetes de idioma para traducir el escritorio al completo, al igual que veíamos en la revisión de PCLOS. Opción muy útil, como ya reseñé, que debería plantearse en toda distro amigable que se precie de serlo.

Tras la ración de azúcar, los palos. Estos señores desarrolladores continuan presentando un slideshow en el cual se descalifica a Debian. Esperaba que hubiesen retirado su ofensiva frase (“Debian stable? Pfft, old”) pero no ha sido así. Esta tontería arruina la imagen de sistema profesional que en el resto de facetas ofrece Sabayon, pero allá ellos con sus complejos. La frase, a la que no le veo la gracia, sigue ahí.

También pude apreciar un aumento considerable en el tiempo de instalación, si bien puede deberse a la combinación de dos factores: la instalación de paquetes de idiomas y la pérdida de RAM de mi equipo, por lo que no lo considero extraño. Tras acabar y reiniciar tendremos un escritorio KDE clásico, con un fondo de pantalla que recuerda al predeterminado en Gnome 3 y los efectos de escritorio activados. Si el ordenador no es muy potente y/o nos dan igual los efectos, los podemos desactivar “sobre la marcha” con una simple combinación de teclas: Alt+Mayúsculas+F12.

Navegación
Podemos elegir entre Chromium y Konqueror, por velocidad y compatibilidad recomiendo el primero. Está todo bien configurado y la experiencia de navegación es insuperable. Flash funciona desde el principio.

Vídeos
Tenemos VLC como reproductor de archivos multimedia. Al igual que en el apartado anterior, perfectamente funcional. Reproduce todos los tipos de archivo que se nos ocurran sin saltos o problemas de color. Genial.

Música
Aquí contamos con el clásico Amarok. Tardó una eternidad en iniciarse (mis 512 Mb de RAM, tal vez) y para colmo cambió de repente el tema por defecto de todo el escritorio, de modo que me encontré con una barra negra en la que apenas se podían leer los títulos de las ventanas minimizadas. Extraño este comportamiento, parece un bug de la nueva versión de KDE. Por lo demás, Amarok funciona bien, pasado el minuto y medio largo que tardó en iniciar.


Ofimática
El paquete Libreoffice viene instalado y funciona perfectamente.

Fotografía e imágenes
Sabayon, pese a los más de dos gigas y medio que ocupa la iso de instalación, no cree conveniente incluir ni gestor de fotografías ni editor de imágenes. Podremos instalar Digikam o Shotwell desde Entropy Store (el gestor de programas) así como Gimp.

Gestor de software
Se sigue apostando por el excelente, aunque algo lento, Entropy Store. Esta utilidad de instalación de programas convierte en un paseo lo que en Gentoo resulta un poco más complejo. Buena utilidad, a la que se añade el avisador de actualizaciones Magneto, que se integra bien con el entorno de escritorio.


Reconocimiento de hardware
Sabayon lo reconoce todo, si bien es preciso realizar un paso en la configuración de la impresora. Tras encenderla, debemos irnos al menú del sistema (abajo a la izquierda) y escribir “Configuración de impresora” en el recuadro de búsqueda. Luego elegiremos dicha utilidad y en la pestaña “Impresora nueva” podremos añadir el aparato, que ya debe aparecer como una opción disponible. Curiosamente, una vez que termina de instalarse la impresora el sistema nos avisa de que falta un controlador. Esto no sé si será cierto o no, pero la impresora funciona sin problemas. El escáner, con la utilidad “AcquireImages” también va bien, al igual que la webcam, que tuve que probar instalando Skype debido al ya conocido error de Cheese en sus versiones actuales (al menos, error con mi hardware).

Software de uso habitual
El ya mencionado error de Cheese junto a la no disponibilidad de Kamoso en los repositorios hacen difícil el uso de la webcam. Con el programa “AcquireImages” podemos hacer uso del escáner. jDownloader se descarga desde su web, con el típico script de instalación. Tanto Skype como Vagalume como Dropbox están en los repositorios oficiales. Sin embargo, si pretendemos instalar nautilus-dropbox en Entropy, tendremos que instalar prácticamente todo el escritorio Gnome, lo cual no es nada práctico en términos de ahorro de espacio y de recursos. Es mejor optar por dropbox a secas, si bien tendremos que iniciar el programa, una vez instalado, desde un terminal con Konsole, pues no se va a mostrar entre los programas en el menú.

Gestor de arranque
Sabayon viene con su propia utilidad para editar el gestor de arranque, que encontramos en el menú –> Preferencias del sistema –> Arranque y apagado –> Cargador de arranque. Por desgracia, dicha utilidad se cargó el inicialmente perfecto Grub, pues después de usarla me devolvió un error desconocido y dejó como único sistema iniciable al propio Sabayon. Lamentable error.

Estabilidad y suspensión a RAM
No hay problemas reales de estabilidad, algo de lentitud que se puede entender en un sistema tan mermado en recursos. Si acaso el par de errores ya mencionados, con el gestor de arranque y la impresora, mucho más irritante y pesado de solucionar el primero, pues el segundo no llega a ser un problema en sí. La suspensión a RAM funciona bien.

Ciclo de desarrollo
Como ya se encargan de reseñar y de jactarse por ello, Sabayon es una de las distros con ciclo de desarrollo más corto, en apenas cuatro meses tienen lista una nueva versión del sistema operativo. En cualquier caso es rolling-release, con lo que no es preciso instalar desde cero.

Y cabe preguntarse la necesidad de tan estrecho margen de tiempo para trabajar. Cuatro meses no es suficiente para que una distribución cambie de una manera significativa, lo único quizás reseñable es la inclusión de KDE 4.7.4 y poco más. Pero no seré yo quien de consejos sobre el ciclo de desarrollo a los encargados de Sabayon, menos aun cuando se trata de una distro que se puede actualizar sobre la marcha, dado el marcado caracter rolling-release (“extreme rolling”, que señalan en su web) que presenta.

En lo estrictamente funcional, buena distribución, con una extensa gama de programas a elegir en los repositorios y que acerca al gran público a una distro (Gentoo) que de otra forma resulta más difícil de conocer. La nota baja ligeramente respecto a la versión anterior, obteniendo un 8’79. En fin, me hallo inmerso en la búsqueda de un nuevo ordenador, por lo que mientras dure la misma no habrá revisiones. En cartera, de momento, la nueva versión de Chakra. Un saludo.

Sabayon 7 Home, destacada mejoría

Seguimos con las entradas dedicadas a la revisión de distribuciones Linux y hoy le toca el turno a Sabayon Linux, derivada de Gentoo de orígen italiano. Vaya por delante que Gentoo siempre me ha causado mucho respeto, hasta el punto de que es, junto con Slackware, la única de las grandes distros poco amigables para el usuario que no he tenido arrestos para probar. El uso de portage con sus compilaciones para instalar un programa siempre me han causado pavor dado el limitado hardware con el que cuento y, dicho sea de paso, el poco tiempo que dedicarle a la tarea.

Como quiera que Sabayon elimina este problema, pues cuenta con su propio gestor de paquetes, denominado Entropy, allá que vamos. La única vez que instalé Sabayon, en su versión 4, creo recordar, en mi sistema la cosa no fue nada bien, problemas con el audio, con el vídeo y no se qué más. Se podría decir que fue una instalación-desinstalación, duró menos de un día en mi ordenador.

 

Lo primero que me llama la atención de esta nueva versión es lo rápido que carga el entorno desde el live cd. El escritorio en cuestión es KDE, pues siempre he creído que es al que más atención presta esta distribución transalpina. Pues bien, carga como el rayo, menos de un minuto y funcionando. Grata sorpresa. Pero no se queda ahí, viene con compiz activado – con algunos pequeños fallos en los dibujos de los marcos de las ventanas.

La instalación también es rapidísima, 12 minutos de reloj. Destacaría dos cosas negativas de esta parte, en primer lugar la ausencia de soporte para particiones ntfs en el instalador. En segundo lugar, muy lamentable, el slide show, encargado de entretener mientras el sistema se instala. La ausencia de gráficos no es lo peor, lo peor con diferencia es el tono prepotente, hasta chulesco, de algunas frases que se leen ahí. Destaca, por encima de todo, ese “Debian stable? Pfff, OLD” con el que vienen a “cachondearse” de una distribución que es santo y seña del mundo linux. Muy, pero que muy penoso, señores de Sabayon.

Tras iniciar entramos en un escritorio KDE estándar, con pocas variantes, que resulta elegante y cómodo. Una vez desactivados los servicios de indexación, Sabayon consume 270 Mb de RAM – compiz también desactivado – una muy buena cifra. Veamos las puntuaciones:

  • Navegación. Perfecto, todo funciona desde el principio, flash incluido y con bastante fluidez. El navegador por defecto es Chromium, quizás el más rápido de los disponibles, pudiendo instalarse Firefox desde los repositorios o usar Konqueror, que también viene preinstalado. 5 sobre 5.
  • Vídeo. También perfecto, reproduce con fluidez y sin necesidad de instalar nada extra todo tipo de formatos: avi, mp4, mkv y los videos en HD. Ni un pero que ponerle a este apartado. 5 sobre 5.
  • Sonido. Viene con Amarok instalado, funcionamiento impecable y sin problemas con pulseaudio. A destacar que el applet de sonido de la barra de tareas viene configurado por defecto, cosa que no ocurre, por ejemplo en Arch o Ubuntu. 5 sobre 5.
  • Office. Libreoffice, sin problemas. Elegante y funcional, otro 5 sobre 5.
  • Fotografía. Patina un poco por la no inclusión de ningún gestor de fotografías por defecto. Igualmente tampoco está gimp, aunque se instalan sin mayor problema desde Entropy. 4 sobre 5.
  • Reconoce la impresora, si bien no lo hace directamente con solo encenderla, precisa del uso de la interfaz web de CUPS (0’25). El escáner si lo reconoce y funciona sin problemas (0’5).
  • La webcam no va. Es detectada entre los dispositivos usb pero, una vez instalado Cheese – ya que no se incluye ningún programa de este estilo – no funciona. 0 puntos.
  • Reconocimiento de otros sistemas operativos. Sin problemas, Arch y Windows XP se añaden a grub. 1 punto.
  • Software en repositorios. Algo escaso, ciertamente, para mis necesidades. Están Dropbox, Vagalume y Skype (0’6) pero faltan jDownloader y Google Earth.
  • Estabilidad muy buena, sin cuelgues y funcionando bien la suspensión a RAM. 1 punto.

La puntuación total de Sabayon Linux 7 Home con escritorio KDE es 8’15 sobre 10, muy por encima de lo que me esperaba, teniendo en cuenta los antecedentes. Por un lado hay que felicitar a los desarrolladores de Sabayon por su mejoría y por ofrecer una distribución muy cuidada y que funciona muy bien “out of the box”. Por otro, el lamentable detalle de citar a Debian despectivamente en el slide show debería de solucionarse y no repetirse. En mi opinión empaña el resultado final de una distribución más que recomendable.