Desde Linux pide disculpas: borrón y cuenta nueva

Considero que es una responsabilidad inalienable, tras difundir un artículo para llamar la atención sobre prácticas lamentables, escribir otro cuando existe pública rectificación y explicación de los motivos que llevaron a Desde Linux a plagiar entradas de autores reconocidos en la blogosfera. En el fragor de la indignación, y puesto que no era posible contactar a los administradores de la página (no existe formulario para tal fin), además de haberse inhabilitado los comentarios de la entrada en cuestión, todos cogimos las antorchas y las horcas. Reacción natural cuando las cosas duelen. Luigys Toro, alias Lagarto, actual administrador principal de Desde Linux, ofrece sus explicaciones en los comentarios a “Réquiem por Desde Linux” y a la entrada similar en el blog del principal perjudicado, “DesdePlagioLinux: tu backup web online“. Texto que cito a continuación:

 

Estimado Enrique:

Tal cual como lo he comentado en La mirada del replicante, quiero dejar muy en claro mis argumentos en tu Blog, por lo cual por temor a olvidarme de algo prefiero citarme textualmente a lo que ya escribí en el Blog mencionado.

“Puede que mi respuesta llegue un poco tarde a la publicación de este artículo, mi migración de Venezuela a Ecuador huyendo de la situación política y social de mi país, no me ha permitido ofrecer al internet el tiempo que quisiera. Soy Luigys Toro también conocido como lagarto y que por diversos motivos en la actualidad administro el tan prestigioso blog DesdeLinux, blog con una trayectoria intachable y del cual me he enamorado.

La intención de este comentario no es la justificación a los errores que he cometido al autorizar artículos que han sido parafraseados de esta web, la intención de este comentario es dar a conocer las razones y consecuencias por los que estos artículos fueron publicados en nuestra web con el desconocimiento de nuestra parte del plagio que estaba cometiendo uno de nuestros redactores..

Desde que estamos al mando de DesdeLinux, hemos ido captando a profesionales conocedores del mundo Linux, para que de una u otra manera puedan colaborar con sus artículos a darle vida de nuevo a DesdeLinux, con la firme intención de convertir a este blog en la referencia que hasta hace un año era. Nuestro objetivo desde el principio ha sido rescatar esa capacidad de redacción continua e inspiradora que los fundadores y los colaboradores de DesdeLinux tuvieron, esto nos ha llevado a la inclusión de varios profesionales, los cuales con una excepción, han ido escribiendo artículos de calidad y sobretodo con muchas ganas, porque al igual que nosotros desean que el software libre siga creciendo y conociéndose.

Pero en todos los rebaños hay ovejas descarriadas, para todos los redactores tenemos las reglas que deben seguir los lineamientos de redacción que en su momento se crearon y que lo pueden conseguir en http://blog.desdelinux.net/guia-redactores-editores/, pero sumado eso exigimos que sus artículos pasen una prueba automatizada de plagio, que ustedes también puede probar http://smallseotools.com/plagiarism-checker/, todos los artículos antes de ser publicados deben ser aprobados por este sistema de plagio y de igual manera se les hace una revisión personal. En ambos casos ninguna de las 2 revisiones arrojaron plagio debido a que nuestro redactor supo cómo superar estas herramientas de control, parafraseando las palabras de los autores originales y engañando el algoritmo del sistema…

Es una pena total, fuimos victima de alguien sin escrúpulos que sin importarle nada tomó el trabajo de otros y lo hizo pasar por suyo, asumimos toda la responsabilidad de nuestra parte, porque han fallado los mecanismos que utilizamos con la firme intención de que nuestros contenidos sean de calidad y únicos para nuestros lectores y para San Google.

Una vez explicado lo acontecido, no queda más que pedir disculpas a el equipo de La mirada del replicante y a toda la comunidad Linux en general, somos humanos y cometemos errores (en este caso un horror) pero estamos acá para dar la cara y asumir el reto público de mejorar a DesdeLinux a los niveles que cada uno de ustedes estaba acostumbrado. Hemos tomado acciones para de una u otra manera solucionar los daños ocasionados, una de ella es que hemos borrado los artículos que verificamos que Robertucho ha plagiado. De igual manera, adelantamos mecanismos más sinceros y más robustos para verificar la calidad y la originalidad de los nuevos artículos que se publicarán.

Ya para finalizar un gran abrazo a los que hicieron de DesdeLinux este sitio tan especial, a los colaboradores que en la actualidad escriben para el Blog que sé que se esmeran un mundo en hacer sus artículos y también una invitación abierta para cada uno de los que quieran aportar sus conocimientos en este proyecto.”

De igual manera quiero decirte, que al igual que tú, yo también soy amante del Software Libre, también creo en la meritocracia y conozco lo que significa trabajar para dar a conocer lo que uno sabe y siente. Sin duda alguna, el plagio es una bofetada a las cosas que se hacen bien, a partir de esto nace para nosotros un nuevo reto, en primera instancia demostrar que vamos a trabajar para solucionar los problemas ocasionados por nuestro redactor pero sobretodo aumentar la calidad y dar a nuestros lectores lo que realmente se merecen.

La comunidad sin duda alguna es la que ha hecho que el Software Libre sea lo que es hoy en día, sus reiteradas actualizaciones, su corrección de bugs, sus ideas innovadoras, su adaptación al mercado, su libre acceso, ha hecho que numeroso software se haya convertido en software exitoso por encima del Software Privativo. Me quiero enfocar en eso, quiero hacer que este capítulo de DesdeLinux se tome como una corrección de bugs por parte de la Comunidad, está en nuestras manos ahora corregir, actualizar e innovar.

 

Por mi parte está todo muy claro. Comprendo lo que ha pasado y admito la valentía y la honradez de asumir responsabilidades. Me alegra mucho que Luigys haya dado el paso y voy a volver a colocar a Desde Linux entre mis marcadores. Espero que este nuevo comienzo sea eso, un principio que devuelva a dicha web al lugar en que debe estar, por su trabajo y el de sus creadores originales (Ernesto Acosta, Alejandro, Pablo Castagnino, Nano…) que no merecían un final así. Contento y feliz me hallo. Dejemos, pues, los llantos y que el réquiem no sea por Desde Linux, sino por la carrera de “escritor” de Robertucho.

Salud

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Geeko y compañía

Han sido dos semanas intensas. Uno, por muy crecidito que esté ya, sigue albergando en su interior a un niño que mamó de la teta del equipo de la casta y el coraje, curtidas las posaderas en aquellos escalones de cemento armado, con mucho sol y alguna que otra lluvia, junto a los mismos incoercibles, auténticos Guardianes de Nervión. Por mucho que pueda reconocer que el fútbol actual vive en la desmesura, que los problemas de muchas personas son de una infinita importancia al lado de este circo mediático y de millonarios, el niño del Sánchez-Pizjuán sigue estando ahí. Permítanme que me dé el gusto de utilizar este pequeño espacio personal en la red para gritarlo a los cuatro vientos: gracias Sevilla, por haberme dado tanto.

Pero, ¿esto no era un blog de Linux? Sí, de GNU/Linux, pero también un blog personal. Ya pueden mis lectores odiantes de la fe palangana y/o balompédica, si es que tengo alguno, borrarme con mueca de asco de sus marcadores. Hala, con Dios. Venía hoy a escribir acerca de mi experiencia con openSUSE como sistema único en mi equipo de sobremesa y el primer párrafo que me ha salido pues, qué quieren que les diga, ha resultado como ha resultado. Lo dejo ahí, pero es que tanto morderse la lengua y aguantar a anormales por las redes sociales cansa una mijita. No se arañen más la cara que hace pupa. Vamos con Geeko.

Lo primero es lo primero, así que lo suelto sin más dilación: Geeko vuelve a tener compañía. Recuerden que había hecho una copia de seguridad de mi disco duro SSD, el cual tenía instalados Windows 10 y Linux Mint 17.3 Cinnamon. La situación hoy ha cambiado. Han vuelto los de Redmond… pero Geeko no se ha ido. El reto consistía en aguantar con openSUSE Leap 42.1 como sistema para todo, recurriendo a Wine en caso necesario. Máquinas virtuales con Windows, pues como que no, porque no soporto la virtualización que se come los recursos con voracidad y no sirve para jugar. Si hay que ir se va, pero ir “pa ná” es tontería. Traducción: para instalar Windows en Virtualbox, lo instalo en hardware real y a otra cosa.

Lo que he echado en falta en openSUSE

Se podría resumir en dos palabras: muy poquito. Todo lo más, un par de cosas, pues al fin conseguí instalar Spotify en la distro del camaleón gracias a las siempre útiles indicaciones que uno encuentra en los foros comunitarios. Con Acestream no hubo suerte, aunque me sirvió para probar de primera mano lo que es tener un repositorio propio en OBS y lo frustrante que resulta el intentar durante horas hacer funcionar algo que no está hecho para la distribución que uno usa. Es lo que más me molesta de la diversidad linuxera… la existencia de unos mínimos estándares se me antoja ya imprescindible para avanzar. Algo que nunca llegará y, por eso, amén de otras cuestiones externas, el año de Linux en el escritorio siempre será el que viene. Le tenía fe a los paquetes Snap de Ubuntu, mas me da que va a tardarse una eternidad en convertir eso en un estándar, si es que alguna vez sucede.

Acestream es, por tanto, el único programa que empleo habitualmente que no fui capaz de instalar en openSUSE. Y es una falta menor, dado que suelo darle uso en el salón y no en la habitación donde tengo el equipo de escritorio. Mientras tenga Linux Mint en el portátil, donde Acestream funciona de fábula, no supone problema alguno. Cuestión diferente es la de los juegos. En concreto, aquellos de Steam que, no existiendo para GNU/Linux, se deben utilizar bajo la versión para Windows, que en mi caso anda en Wine con PlayOnLinux. El rendimiento es bastante bueno, si acaso un puntito por debajo, del que se logra en el sistema de Microsoft. Sin embargo, hay programas auxiliares y utilidades que no corren ni para atrás. Uno de estos ejecutables es el que permite actualizar la base de datos de Pro Evolution Soccer a la temporada actual, que recién acaba – seguimos hablando de fútbol, después de todo – lo cual es importante para jugadores quisquillosos como yo.

En resumidas cuentas: pelín menos de rendimiento e imposibilidad de lanzar ciertos programas, lo cual me lleva las típicas preguntas de siempre: ¿para qué molestarse? ¿Por qué auto-limitarse si se dispone de licencia de Windows? O aunque ésta no se tenga, Windows 10 se puede descargar y el único precio a pagar por no activarlo es una marca de agua que apenas se percibe. Por ideario… no sé, ya eso es harina de otro costal. Mi intención con este experimento no era satisfacer la demanda romántica del usuario exclusivo de un sistema operativo libre. Me centré únicamente en lo práctico y, en ese aspecto, creo que el arranque dual es mucho mejor.

Y sin embargo me quedo con el Geeko

Aunque restauré mi disco duro original gracias a Clonezilla, apenas un rato de uso de Linux Mint 17.3 Cinnamon – pedazo de sistema, estable y sencillo – me hicieron echar de menos al entrañable camaleón. Ya dispongo de Linux Mint en el portátil, donde me permite hacer aquello para lo que uso ese ordenador, con total libertad y sin cortapisas a la instalación de Acestream. Esto no ocurre en openSUSE, pero como sistema de escritorio con su Plasma 5 pulido y la adición de los geniales iconos de Fabián, se alegra la vista. Uno está hecho a KDE, después de todo. “¡Distro hop!” y ale, cambiamos Linux Mint por openSUSE. Santas Pascuas.

 

Plasma 5 en openSUSE
Mi escritorio Plasma 5 en openSUSE Leap 42.1 con los iconos Antü

 

Como ya estoy más quemado que los palos del churrero, no voy a empezar con la retahíla de motivos por los cuales openSUSE mola mucho y Linux Mint un poco menos. O Chakra y sus limitaciones, lo mismo da. Todos tienen algo que les falta a los demás. Grandes sistemas inacabados donde falta un punto para la cuasi perfección, eso que podríamos conseguir si atendiésemos un poquito a los estándares y no existiese la imperiosa necesidad de tirar cada uno para un lado, muchas veces mirando su ombligo sin importar nada más. Yo quiero un “FrankenLinux”, con el aspecto y la versatilidad del Plasma 5 de openSUSE, la buena integración con la nube de Gnome en Antergos, la popularidad y cuota de uso de Ubuntu o Linux Mint, la estabilidad de Debian, la vertiente innovadora de Fedora, la comunidad de Chakra… Nueve años después, sigo buscando sin hallar. Y lo que te rondaré, morena. Porque eso es algo que no existe. Y si existiera, sería perfecto para mí, pero no lo sería para otro.

Conclusión que saco de las dos semanas de experiencia exclusiva “opensusera”: me encanta la distro, tanto que sigo usándola. Su estabilidad y su Plasma 5 donde todo funciona bien me han ganado para la causa. En otras implementaciones del escritorio KDE, es decir, en otras distribuciones, sigo encontrando errores aquí y allá, a veces relacionados con el dichoso systemd (dichoso es un eufemismo para no afear demasiado el texto con términos soeces) y otras con el propio Plasma 5. En openSUSE todo parece ir bien, al menos por el momento. Otro gallo cantaría si tuviese que escoger un único sistema para usar exclusivamente, por narices. Tendría que ser, todavía a día de hoy, año 2016, el de Microsoft. Afortunadamente existe el arranque dual y uno puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos a voluntad.

Salud y Geeko para todos

openSUSE como único sistema: ¿es posible?

Así, tal cual, sin anestesia ni nada me lanzaba su pregunta un lector la semana pasada a través del correo electrónico de contacto del blog. Inquietante, Iker, que diría aquel. Reconozco que mi reacción inicial fue de rechazo: no voy. Tranquilamente instalado en la dualidad, a veces trinidad, de emplear Linux Mint para el día a día, Windows para jugar y Chakra cuando me ataca el gusanillo empaquetador y traductor, no tiene sentido mirar más allá. Lo que funciona bien no se ha de tocar. Palabra de ley en GNU/Linux. Peeeero…

Quizás fue el exceso de cerveza en una celebración el pasado fin de semana, qué se yo. O la enésima final que mi equipo va a disputar en breve. El caso es que me hallé inundado por el optimismo y la imperiosa necesidad de responder afirmativamente a la pregunta del lector. Claro que se puede, por mis castas que lo voy a demostrar. Cuando se produce ese singular “clic” en mi cabeza ya no hay vuelta atrás, lo sé muy bien porque me conozco desde hace casi cuatro décadas.

Rememorando mis experiencias con openSUSE me di cuenta de que la última vez que la tuve instalada no la quité. Se produjo un error de lectura y escritura en disco que acabó desembocando en la adquisición de mi primer SSD. No consigo recordar qué me llevó a Linux Mint en detrimento del Geeko o la propia Ubuntu, la cuestión es que no hubo espacio para openSUSE en ese disco. Supongo que fue cosa de la inmadurez de Plasma 5 y los novedosos cambios que introdujo el salto a Leap, valga la redundancia. Con la versión anterior, 13.2, llegué a estar más que satisfecho, como atestigua el artículo final de la serie “el verano del camaleón”, que dediqué a conocer mejor esta venerable distribución GNU/Linux.

 

Mi centrocampista todoterreno marcando el gol de la victoria
Una instantánea del pasado verano: jugando a Football Manager en openSUSE 13.2

 

Volviendo a la preguntita de marras, es de suponer, y así se lo hice saber al lector, que la respuesta depende de aquello que queramos hacer con el equipo. De modo que, antes de acometer la machada conviene clarificar este tema. Desde el punto de vista del usuario exclusivo de GNU/Linux, la decisión no debe tener mucha miga. Hoy en día la mayoría de distribuciones cubren todas las necesidades, con diferencias más o menos notables en cuanto al camino utilizado para hacerlo. Pero, ¿qué pasa con aquellos que jugamos en el PC? ¿Se puede considerar a openSUSE una alternativa seria en este sentido?

Teniendo en cuenta que debo instalar los controladores propietarios de NVIDIA, no parece buena idea optar por la edición “rolling” de la distro, la ya famosa “Tumbleweed” que probé en cierta ocasión. Leap 42.1, que ya tiene varios meses de recorrido, me parece la mejor elección. Y en cuanto a escritorio, bueno, a estas alturas no descubro nada nuevo cuando elijo KDE. Creo recordar además un intento de instalación con Gnome en el cual fui incapaz de levantar la red inalámbrica después de horas lidiando con el tema. Mejor me quedo en lo conocido que bastante arriesgada es ya la aventura por sí sola.

La lista de tareas que pretendo poder acometer con la ayuda de openSUSE la conformarían, más o menos, los siguientes puntos:

Cotidianas: navegar, escuchar música, descargar fotos, escribir en el blog…

Ofimática: solo uso LibreOffice, y de higos a brevas, así que poco problema veo aquí.

Deportes online: esto sí puede ser un reto, considerando que Acestream no está empaquetado para openSUSE. Veremos qué tal.

Juegos: pretendo usar también los exclusivos de Windows, mediante PlayOnLinux.

Uso del hardware: han de funcionar las dos impresoras, el escáner, los auriculares Bluetooth, la webcam y la conexión con el Moto X, vía KDE Connect.

 

¿Os creíais que era un farol? Clonezilla salvaguardando mi disco SSD

Armado con la potente Clonezilla – ya estoy cansado de reinstalar Windows – he realizado una copia del estado actual de mi SSD Samsung, con el fin de poder regresar fácilmente a aquello que actualmente me funciona. Claro, pensaréis con razón que cuando hago esto es que no estoy muy seguro de que el experimento resulte bien. Tenga o no un final feliz, pienso disfrutar y divertirme por el camino, además de ir dejando constancia por aquí del proceso. Ya sabéis que a veces me canso de probar distribuciones y decido dedicarme a otros menesteres. A ver cómo va la cosa, hagan ustedes sus apuestas. Cualquiera diría que hay preguntas de los lectores que las carga el diablo… del “distro hopping”.

Salud y Geeko para todos