Solus 1.1 Shannon: una distribución diferente

Ante todo, conviene aclarar que la revisión de hoy se refiere al nuevo “Proyecto Solus“, que solamente comparte con el anterior dos cosas: el nombre (la desaparecida SolusOS) y el creador barra desarrollador principal, el señor Ikey Doherty. Dos detalles muy importantes, qué duda cabe. Cuando Ikey, al poco tiempo de dar carpetazo a su antigua distribución, una interpretación personal muy bien lograda de Debian estable con Gnome 2, anunció que se embarcaba en la tarea de inventar un entorno de escritorio, Budgie, que luego derivaría en la bandera principal de una nueva distribución, Evolve primero y luego Solus, reconozco que pensé que había que mostrarse cauto. Me pareció que sería demasiado trabajo para una sola persona. Y supongo que así es, pero la verdad es que no está solo en su aventura, como se puede comprobar en la wiki del proyecto, apartado “Developers”.

Con el lanzamiento de la primera “point release” de la serie Shannon, anunciada hace unos días, se han realizado muchas mejoras y añadido nuevos paquetes. Para los que no conozcan la distribución, Solus ha sido creada desde el principio, esto es, no deriva de Debian, Arch o ninguna otra. Para instalar y eliminar paquetes se usa el gestor de software Evolve, o bien la herramienta de consola eopkg. Con estas dos simples afirmaciones ya se infiere que esta no es una distribución cualquiera, es todo un proyecto que busca hacerse un hueco en GNU/Linux con apuestas tan sólidas como el entorno de escritorio Budgie, una variación de Gnome 3 que recuerda, por su minimalismo y eficacia, al Pantheon de Elementary OS, y por su semblanza de Windows 10 (solo en el panel lateral, que os conozco), un poco a Deepin.

Instalación

Conforme a estas premisas ya se puede comprobar, desde el instalador, que Solus no comparte con ninguna otra distribución, lo que os comentaba. El minimalismo y la sobriedad priman sobre cualquier otro aspecto en el sistema. Estamos por ello ante una instalación sencilla e intuitiva, pero a la vez completa y que permite retroceder pasos si nos parece que debemos cambiar alguna decisión o algún parámetro, sin perder lo ya configurado. Tiene una pega que puede ser importante: está totalmente en inglés.

 

Instalador de Solus 1.1 Shannon
El instalador de Solus está completamente en inglés, algo que esperemos se arregle en el futuro

 

Las buenas noticias son que el inconveniente del idioma se soluciona tras instalar y reiniciar, si bien hay algunas pequeñas partes del entorno de escritorio que permanecen sin traducir. Pero son muy pocas, ciertamente.

Diseño: el escritorio Budgie

Si por algo se distingue a Solus es por su apariencia, con el escritorio Budgie luciendo en todo su esplendor. Destaca el panel de configuración, a lo Deepin o a lo Windows 10, como comentaba más arriba, así como el estilo “flat” presente gracias a los iconos Faba y el tema de escritorio Arc-darker, que vienen por defecto. En lo negativo, un renderizado de fuentes que no me apasiona, muy susceptible de mejora en próximas entregas.

El entorno de escritorio Budgie fue creado también desde cero, intuyo que ante el dilema de no quedar convencido con ninguna de las soluciones disponibles actualmente en el panorama “linuxero”. Algo que a mí me ha pasado, por ejemplo, hasta acomodarme en Cinnamon. Ikey decidió fabricar su propia versión de Gnome y a fe que ha logrado un escritorio con personalidad propia. A destacar lo fácil de configurar que resulta, merced a las opciones pertinentes alojadas en el menú lateral que se abre al pulsar sobre la bandeja del sistema. Desde ahí se pueden añadir o quitar barras de tareas, controlar las notificaciones y hasta cambiar por completo los temas de escritorio e iconos. Fácil y manejable. Y me da en la nariz que esto es solo el principio…

 

Panel lateral de Budgie
El panel lateral recuerda al de los últimos Windows… o a Deepin

 

Software

En este apartado encuentro el talón de Aquiles de la distribución. Pocos paquetes disponibles, aunque los que hay permiten cubrir una gran mayoría de las necesidades informáticas de un usuario medio. Incluidos de serie están, entre otros, Firefox, Thunderbird, Transmission, VLC, Rhythmbox y un gestor para la instalación de controladores propietarios que funciona perfectamente. Encuentro a faltar, ya no solo en la instalación inicial sino en los propios repositorios, algunas soluciones comunes como Shotwell o Skype.

 

Centro de software en Budgie
No están todos los que son, pero son todos los que están. O algo parecido.

 

No obstante, tal y como indican en la wiki del proyecto, ciertos paquetes no pueden incluirse en los repositorios oficiales por cuestiones de licencia. Ello implica a Chrome, Opera, Vivaldi o Spotify, que son instalables vía terminal. En la misma wiki tenemos la lista actual de paquetes de aplicaciones que podemos instalar en Solus.

Rendimiento

Aunque el desempeño es correcto, en general, y el escritorio Budgie se mueve con fluidez, en ciertas ocasiones se nota un extraño retardo en la ejecución de algún programa. Quiero decir con esto que no me da la sensación de liviandad que he podido notar en otros escritorios. Y el asunto no se queda en percepciones subjetivas, sino que se confirma con las pruebas de rendimiento, en las que Solus no supera a Ubuntu en ninguna de las cuatro que he podido realizar. Y ya me extraña, pues es una de las supuestas señas de identidad de Budgie, un escritorio que al arrancar solo me ocupa 412 Mb de RAM.

Lo anterior no significa que estemos ante un escritorio pesado, más bien que se encuentra todavía en pleno desarrollo. Estoy seguro de que va a mejorar con el tiempo. Además, es una circunstancia que ocurre muy de vez en cuando en el uso del equipo, un pequeño retardo, casi imperceptible, pero que está ahí. Eso sí, los tiempos de arranque y apagado son excepcionales, así como la fluidez con la que se reproduce el vídeo o la imagen en mi “webcam”, la mejor hasta ahora en mi experiencia con GNU/Linux.

 

Benchmark Solus 1.1

 

Unigine Valley en Solus
Resultado de Unigine Valley en Solus 1.1

 

Estabilidad y errores

Ningún problema con la estabilidad del sistema. Prácticamente tampoco he encontrado errores de bulto, más allá de fallos de traducción en ciertas aplicaciones. Si acaso, la sorprendente paradoja de tener instalado el paquete con el controlador libre Radeon – lo descubrí mediante una sugerencia de actualización – cuando estoy usando exclusivamente la Nvidia que Yoyo me regaló en su día. Extraño, como poco. Pero que esté instalado no implica que esté en uso, obviamente, sino más bien un exceso de celo en proveer el máximo de controladores posibles para dotar a Solus de compatibilidad con un buen número de equipos. Prevención, después de todo.

 

Actualización en Solus
Se me ofrece actualizar un paquete que no estoy usando

 

En cuanto al soporte, Solus cuenta con 2 años a partir del lanzamiento de la versión “punto cero” de la rama. Es decir, Solus 1.0, que vio la luz en Diciembre de 2.015 recibirá actualizaciones hasta Diciembre de 2.017. Cuatro veces al año se producen lanzamientos menores, como esta versión 1.1, destinados principalmente a resolver errores y actualizar ciertos programas, que no todos.

Mi opinión de Solus 1.1 Shannon

Es difícil para mí mostrarme imparcial cuando se trata de analizar algún producto – una distribución GNU/Linux lo es, aunque no se venda como tal – en el cual esté involucrado Ikey Doherty. SolusOS Eveline fue para mí un sistema maravilloso que usé durante algún tiempo y acerca del cual recientemente comentaba como seguía funcionando en una instalación que realicé para mi cuñado años atrás. Sólido, como su base Debian estable; bonito y funcional, gracias a los añadidos de Ikey. Él fue también uno de los impulsores de LMDE, proyecto que abandonó para crear su propia distribución.

Pero tratando de dejar a un lado mi admiración por este talentoso programador, creo que esta nueva andadura suya está destinada a afianzarse como un sistema popular, a poco que vaya creciendo en paquetería. Budgie es un buen escritorio, algo que creo queda patente en el hecho de que varias distribuciones ya lo ofrecen en sus repositorios como alternativa a Gnome, Cinnamon, XFCE o Mate, los escritorios GTK por excelencia. De hecho, el propio equipo de desarrolladores da soporte a Budgie en Fedora y openSUSE, además de encontrarse en el AUR de Arch. Cuenta así mismo con el apoyo de una animosa comunidad. Solo hay que darse una vuelta por los foros (casi mil usuarios ya) o por Google Plus (1.166 miembros en el momento de escribir esto), donde el número de personas es impresionante para una distribución de tan corta vida. Aun quedan para los más de 15.000 de Elementary, pero todo se andará.

 

Webcam en Solus
Imagen nítida y de gran fluidez en la webcam con Solus

 

¿Cuál sería el usuario medio al que recomendar Solus? Un poco al estilo de KaOS, pero con corazón GTK. Ambas son distribuciones creadas desde cero y mantenidas por unas pocas personas, con entusiastas comunidades detrás que arropan sus decisiones y participan de ellas. Gente a la que no le importe tener que compilar un determinado paquete que no esté en los repositorios, algo que se puede hacer siguiendo la guía que, a tal efecto, se encuentra en la web del proyecto Solus. Y así, de paso, arrimar el hombro. Con el pragmatismo en mente, los desarrolladores solamente mantienen un único kernel, sobre el que implementan las mejoras precisas para asegurar la compatibilidad del hardware de los usuarios. Sí, habéis leído bien: si algo no os funciona es posible que os parcheen el kernel para solucionarlo, una vez informéis del problema en los foros.

Algo tendrá Doherty cuando tantos se acercan a sus proyectos y los adoptan. Pasó con SolusOS y está pasando con Solus. Si queréis averiguar qué es, tendréis que probar la distribución. Yo ya estoy afianzado en Linux Mint y no deseo más saltos… vosotros mismos.

Salud

Puntos fuertes: el entorno de escritorio Budgie, ligero y eficaz.

Puntos débiles: poco software, comparado con otras distribuciones.

Recomendado para: usuarios con conocimientos medios.

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