Mis problemas con NetworkManager

Hay que ver qué manía tan cansina tienen los desarrolladores de ciertos programas o aplicaciones en GNU/Linux de estropear lo que bien funciona. Es una cosa que me irrita sobremanera. Por lo general, cuando sucede algo así tiendo a saltar de distribución en busca de aquella en la que el error no se produzca y quedarme agazapado a su sombra, esperando el siguiente problema que dispare un nuevo cambio. Pero las cosas han mejorado para mí y hace ya bastante tiempo que salir de Chakra no me comporta más que quebraderos de cabeza e incomodidad. Esto lo tengo más que visto y comprobado porque sigo con mis permutas compulsivas de cuando en cuando, aunque cada vez son más esporádicas y de menor duración. Cambiar por cambiar, gracias a la inestimable ayuda de Clonezilla, para rápidamente regresar al hogar. Y en una de éstas, NetworkManager me ha dejado tirado, infortunio que provoca el artículo de hoy que es mitad relato, mitad petición de ayuda.

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Instalar el sistema base de Debian

Si eres nuevo en GNU/Linux debes saber que conocer los comandos más básicos es de lo mas importante para cualquier usuario respetable. Se que para algunos resulta tedioso o incluso aburrido ver una linea tras otra, en cada linea o en cada paso voy a explicar el comando o hacer un comentario en relación a lo que estamos haciendo. Vamos a empezar!

Primero que nada descarga la ISO de Debian en la página oficial del Debian Project, crea una USB arrancable de esta manera

$ sudo dd if=debian-stable-whatever.iso of=/dev/sdc

OJO: Debes estar en el directorio donde se encuentra la imagen ISO, normalmente es en Descargas. Ahora la parte de of=/dev/sdc corresponde a la ubicación de la unidad USB, si no sabes su ubicación este comando te lo va a decir:

$ sudo fdisk -l

Terminada la creación de la USB arrancable, reinicia la computadora con la USB insertada y verás el asistente de instalación de Debian, solamente en el menú tendrás que seleccionar la opción de instalación sin interfaz gráfica. Posteriormente sigue los pasos usuales de instalación como seleccionar el idioma, tu ubicación geográfica y el keymap de tu preferencia.

Ahora espera algunos segundos para que se instalen algunas cosas como componentes adicionales, configuración de red, etc. La parte siguiente te pide asignar el nombre del hostname o de la máquina, escribe lo que gustes.

Ahora viene lo bueno: la contraseña del root, piénsala muy bien, ya que con un acceso completo al root, algún cracker malvado o tu adversario favorito (NSA, CISEN, etc.) pueden romper tu sistema completamente. Después de esto escribe el nombre del usuario del sistema, puede ser tu nombre real, un apodo o el nombre de tu mascota o personaje de anime favorito y asígnale un password fuerte y que recuerdes.

Lo que sigue es configurar el reloj, te pide tu zona horaria y listo, ahora espera otros segundos ya que se instalan ciertos componentes. A continuación viene la parte sensible de la instalación, que es el particionado del disco duro donde el sistema va a ser instalado.

Vamos a asumir que el disco esta vacío y lo quieres usar completamente, entonces debes seleccionar el el asistente de configuración la opción de usar el disco completo, que normalmente es llamado sda. Ahora van los tipos de partición, para fines de no hacer largo el proceso vamos a seleccionar la manera convencional, que es todo en una partición, es decir: tanto root, el home y otras cosas raras van en el mismo espacio.

Lee un poco la configuración para estar seguros que hemos configurado todo bien y aceptamos los cambios. Ahora esperamos un buen rato a que el sistema base se instale en el disco formateado.

Terminado este proceso ahora te pide instalar ciertos paquetes del package manager, si estas conectado a Internet te va a descargar muchos paquetes del mirror de tu preferencia geográfica. Espera que se configure el apt y el software.

De pronto un mensaje te va a explicar que el sistema solamente se ha instalado sus componentes más básicos, hace falta un entorno de escritorio como GNOME o XFCE y servicios como web servers, ssh y utilidades del sistema. Desmarca la opción de entorno de escritorio y continua con la instalación. Se configura automáticamente el GRUB loader y el MBR (Master Boot record), ahora la instalación se está finalizando. Reinicia.

Hasta el momento hemos instalado el sistema base sin nada gráfico en nuestra maquina, ahora vamos desde la terminal a instalar lo necesario para que nuestro equipo sea del todo funcional. Veras una pantalla en negro con el mensaje “Debian GNU/Linux 8 bla bla bla” y el clásico “debian login:”, aquí introduce tu usuario, presiona enter e ingresa tu password de usuario.

Ahora ya estás dentro del sistema, ves una cosa asi usuario@hostname:$, nos hacemos root con $ su, veras ahora esto: root@hostname:# Lo primero que hay que hacer aqui es configurar nuestra lista de repositorios. Editamos nuestra source list con: $ nano /etc/apt/sources.list, es importante comentar las opciones de paquetes del CD ROM o DVD y dejar el resto o agregar las que necesites como non-free.

Hacemos un $ apt-get update para obtener lo mas fresco de las aplicaciones de paquetes. Ahora vamos a ver la configuración del locale, escribiendo locale en nuestra terminal para verificar nuestro idioma. Instalamos lo siguiente: $ apt-get install xorg openbox obconf obmenu Esto va a instalar el servidor xorg para manejar el sistema, el openbox que es el WM ligero, el clásico menú del clic derecho de las aplicaciones de Openbox.

Ahora nos salimos del root, para seguir configurando nuestro sistema desde nuestro usuario. Creamos un directorio $mkdir -p ~/.config/openbox para nuestra configuración de Openbox, ahora hacemos un cambio al directorio a $cd /etc/X11/openbox y copiamos todo a nuestro .config $cp * ~/.config/openbox También hace falta agregar esto al archivo xinitrc en nano:$nano xinitrc dentro escribimos: “exec openbox-session” sin las comillas. Iniciamos el servicio con startx y ahora veremos un feo fondo gris cubriendo toda la pantalla y el puntero flotando por ahí.

No te asustes, solamente da clic derecho y el menú aparecerá inmediatamente, donde puedes elegir abrir una terminal, el navegador web y algunos programas listados por defecto. Si quieres agregar más programas al menú usa el programa obmenu llamándolo desde la terminal o búscalo en tus programas.

Con obconfig puedes jugar un poco cambiando temas, tipo de fuente, colores y el comportamiento del clic en las ventanas, etc. Después de terminar de jugar un poco con las configuraciones, es posible que quieras instalar y configurar un poco más; abrimos una terminal y nos hacemos root para instalar unas cuantas cosas. Simplemente escribe $apt-get install xfce4-terminal feh nitrogen oblogout iceweasel y agrega los programas que quieras instalarte.

Veamos que es cada cosa y si la necesitas, agrégala a la linea o busca tu alternativa favorita. XFCE4-terminal es una terminal sencilla y linda, feh es un visor de imágenes muy básico, oblogout te ayuda mostrándote opciones como cerrar sesión, apagar o reiniciar, nitrogen es la utilidad para cambiar el fondo de pantalla feo gris por algo más lindo y colorido. Iceweasel es el fork de Firefox para Debian.

Puedes querer instalar el gnome-settings-daemon para obtener soporte para pulseaudio, nautilus o cosas asi. De paso también quieres y hace falta una barrita importante donde puedes visualizar las aplicaciones abiertas minimizadas, ver la fecha y la hora y notificaciones como la red, batería, etc.

Para ello instalamos lo siguiente: $apt-get install tint2 conky docky. Tint2 es la barra, conky es un monitor de actividades que te muestra por ejemplo el uso de RAM, CPU, espacio en disco, algunos procesos abiertos, incluso la temperatura del equipo, es altamente configurable. Docky es un pequeño docker como el famoso dock en OS X, permite anclar iconos para facilitar acceso a los programas más usados sin recurrir al clic derecho.

Para poder visualizar el fondo de pantalla cada vez que inicie el equipo hay que escribir unas cuantas ordenes en el archivo autostart del openbox: $nano /user/.config/openbox/autostart, dentro escribimos lo siguiente: nitrogen --restore & y ahora para poder ver la barrita incluimos en una nueva linea: tint2 &, hacemos lo mismo con docky y conky si queremos que inicien con el sistema, escribiendo un comando por linea: conky & y docky &.

Ahora nos copiamos el archivo de configuración de conky de la siguiente ruta: $cp /etc/conky/conky.conf ~/.conkyrc, donde .conkyrc es el archivo donde podemos cambiar parámetros como alineación del conky, colores, que opciones mostrar, que no mostrar, etc. Ahora si queremos ver como nuestro sistema va tomando forma simplemente corremos cada servicio desde la terminal: $tint2 &, conky &, docky & un comando por linea. Reiniciamos nuestro equipo para ver si los cambios han quedado guardados.

Aún quedan decenas de cosas que podríamos configurar, Openbox es uno de los WM más versátiles en GNU/Linux, incluso puedes cambiar la apariencia de una distro por completo modificando tint2, o agregando docks, iconos, muchos temas; todo esto sin sacrificar los recursos de una maquina pues solamente el sistema base ha sido instalado y los programas que más usamos.

Puedes consultar los archivos de configuración de tint2 o de otras aplicaciones en mis repositorios en Github. Recuerda que tu sistema te pertenece y puedes hacer lo que quieras con él, tu mandas, eso es el software libre, eres el dueño de tu computadora.

Este post es un plagio de mí misma, fuente: https://debiangirl.github.io/blog/instalar-debian-sistema-base

 

Todo lo que necesitas saber para una certificación Linux

Una de las partes más importantes en aquellos que se enamoran del mundo GNU/Linux es demostrar lo que saben, y no hay mejor manera que obteniendo y luciendo una certificación oficial sea de la propia Linux Foundation o la gran cantidad de instituciones a lo largo del mundo que las ofrecen. Vamos a comentar el programa básico antes de la obtención de la primera categoría o certificación junior.

El examen LPI 101 y LPI 102 son requisito para la certificación LPIC-1, o sea nivel junior . La parte uno y dos previas son un amplio pero importante resumen de todo un sistema UNIX. Aqui solo voy a cubrir los aspectos básicos para la primera categoría, las siguientes categorías son LPIC-2 o nivel avanzado  y LPIC-3 o nivel senior.

Categoría de Hardware

Aquí se exige a los usuarios que puedan configurar lo básico en la BIOS de una maquina x86 como deshabilitar y configurar periféricos, manejar errores y configurar sistemas para permitir el uso de teclados, por ejemplo. El uso y configuración de tarjetas de sonido, modems, uso de comandos como lspci para conocer las especificaciones del hardware pci y el conocido por todos lsusb.
Saber configurar y entender el uso de:

  • /proc/ioports
    /proc/interrupts
    /proc/dma
    /proc/pci
    /proc/dma
    /proc/interrupts
    /proc/ioports
    /proc/pci
    lspci
    lsusb

También se recomienda conocer y saber manejar herramientas para la configuración de dispositivos SATA, conocer la diferencia de dispositivos no-IDE, configurar la BIOS para arrancar con o sin dispostivos no-IDE y/o IDE.
Entre otros aspectos de hardware también exige conocer detalles de configuración de puertos seriales, modems y soporte para dispositivos USB.

La mejor forma de aprender y estar preparado para este módulo y creo que para el resto también, es conocer nuestro equipo, aquí hace falta la practica casi diaria y ser curioso, conocer y manosear nuestro sistema desde hardware y configurarlo desde software, el mejor consejo que me han dado sobre una certificación Linux es que aprenda todo a mi tiempo, sin presiones, sin pensar que tengo un examen que resolver y no trate de memorizar nada a la fuerza; he estado en el mundo GNU/Linux por pocos años, aún asi pienso tomarme otro par para aprender más y sentirme con la confianza necesaria para realizar la certificación.

Instalación de Linux y los paquetes.
Lo más básico y que lo vemos cada vez que realizamos una instalación manual de algún sistema Linux es el particionado de nuestro disco duro, este módulo exige conocer el esquema de particiones usado por Linux, como crear la swap y elegir el sistema de archivos, crear la partición de arranque, etc. El boot manager es otro tema que debemos conocer y saber usar, saber los métodos de arranque como son por CD/DVD o una memoria USB. Conocer y configurar GRUB o LILO.

Importante conocer y usar estos recursos:

  • / (root) filesystem
    /var filesystem
    /home filesystem
    swap space/boot/grub/grub.conf
    /boot/grub/menu.lst
    grub-install
    MBR
    superblock
    first stage boot loader
    /etc/lilo.conf
    lilo
    mount points
    partitions

Otra parte que incluye este módulo es el conocimiento del uso de make, para la instalación de aplicaciones desde el código fuente, debemos conocer como descomprimir hasta como modificar los archivos makefile, compilar, comprobar errores, cambiar rutas, etc. Algunas herramientas son:

  • RPM para Red Hat y DPKG para Debian y derivadas
    /usr/src/
    gunzip
    gzip
    bzip2
    tar
    configure
    make
    unpack
    configure
    /etc/dpkg/dpkg.cfg
    /var/lib/dpkg/*
    /etc/apt/apt.conf%

Comandos de UNIX y GNU

Todos los que usaron, usamos y estamos aprendiendo GNU/Linux al menos una vez en la vida escribimos estos comandos, sea un simple cd, creamos un archivo vacío con touch, usamos pwd, listamos con ls, crear o eliminar directorios, etc. Este módulo quizá sea uno de los más fáciles en este examen, aún asi vale la pena repasarlos, grabarlos en nuestra mente y nuestro corazón, el uso día a día de la terminal en lugar de la GUI hace posible que este módulo sea pan comido.
En la parte avanzada podemos notar el uso de comandos para redireccionar, crear, matar y monitorear procesos así como entender cada parámetro del comando top, saber leer los errores y las advertencias.

El uso básico de VI es contemplado también, enfocándose en comandos de edición, etc:

  • /, ?
    h,j,k,l
    G, H, L
    i, c, d, dd, p, o, a
    ZZ, :w!, :q!, :e!
    :!

Dispositivos y sistema de archivos

Aprender a configurar particiones y a editar las actuales es parte del aprendizaje de cualquier linuxero, algún día todos nosotros nos toparemos con redimensionar, eliminar y borrar alguna partición, saber las particiones de nuestro sistema con fdisk, darle formato a un disco vacío con mkfs o crear una partición de intercambio con mkswap; también este modulo se enfoca en comprobar la integridad de las particiones, monitorear espacio libre y reparar posibles errores que se presenten.

En otro apartado vemos detalles de como administrar los archivos, cambiar sus permisos y localizar los directorios importantes de la raíz del sistema.

El sistema X Window

Aqui nos adentramos a conocer el sistema X Window, instalarlo y configurarlo. Se ven cosas básicas como instalar las fuentes, configurar tarjeta gráfica y vídeo; se ve también una introducción a GNOME, KDE y el uso e instalación de un Window Manager como Openbox u otros. Algunos recursos son:

  • xorgcfg
    xorgconfig
    /etc/X11/xorg.conf XF86Setup
    xf86config
    xvidtune
    /etc/X11/XF86Config
    .Xresources
    .xinitrc
    .Xdefaults
    xhost

Examen LPI 102

La segunda parte es un poco más enfocada en módulos del kernel, algunas tareas administrativas, el genial shell scripting y un poco de seguridad del sistema. Hay un módulo que habla sobre servicios de impresión, es de los más fáciles de este examen. El módulo sobre el kernel considera que sepamos comandos básicos para entender como está estructurado, la configuración actual y versión del kernel. Se enfoca en los comandos necesarios para conocer los módulos cargados; también se adentra en el conocimiento que tengamos sobre configurar el kernel actual, recompilarlo, instalar un nuevo kernel precompilado o compilarlo a mano.
Se deben conocer estos comandos  y utilidades:

  • /usr/src/linux/*
    /usr/src/linux/.config
    /lib/modules/kernel-version/*
    /boot/*
    make
    make targets: all, config, menuconfig, xconfig, gconfig oldconfig, modules, install, modules_install, depmod, rpm-pkg, binrpm-pkg, deb-pkg
    /lib/modules/kernel-version/modules.dep
    /etc/modules.conf
    /etc/modprobe.conf
    depmod
    insmod
    lsmod
    rmmod
    modinfo
    modprobe
    uname

Manuales

Para esta parte podemos aprender mucho de nuestro sistema así como identificar los manuales más importantes para su uso cotidiano. También nos invita a conocer sobre la documentación del sistema en /usr/share/doc/ y elegir cual conservar y cual no. Hay una sección donde nos indica que debemos tener habilidad de poder buscar documentación sobre un sistema Linux en Internet.

Shell scripting

Una de las partes para algunos de lo más divertidas, para otros difícil es la programación en shell, usando en este caso BASH; invita a saber crear y configurar scripts para automatizar tareas usuales del sistema o resolver las necesidades de los usuarios. Considera que debemos conocer y saber usar comandos y utlidades como:

  • ~/.bash_profile
    ~/.bash_login
    ~/.profile
    ~/.bashrc
    ~/.bash_logout
    ~/.inputrc
    function
    export
    env
    set
    lists
    seq
    unset
    for
    while
    test
    chmod

Tareas administrativas

Como todos sabemos, un sysadmin no solo resuelve los problemas que ocurran en un equipo, el soporte técnico también considera eliminar, configurar y crear cuentas de usuario, agregar o revocar privilegios; es necesario conocer el funcionamiento y contenido de ficheros importantes del sistema. Si bien cada módulo exige un número considerable de comandos, con el tiempo, el usuario se acostumbra y puede fácilmente recordar y asociar la gran cantidad de comandos con tareas hechas rutina e incluso hacer uso de comandos combinados para una mayor eficiencia. Conocer lo siguiente:

  • /etc/passwd
    /etc/shadow
    /etc/group
    /etc/gshadow
    chage
    gpasswd
    groupadd
    groupdel
    groupmod
    passwd
    useradd
    userdel
    usermod
    /etc/profile

Fundamentos de redes

Importante no solo en una certificación de Linux, sino para toda carrera en la Informática es conocer y saber configurar los protocolos TCP, IP, UDP, conocer el uso de Ipv4 e Ipv6, resolver errores, configuraciones de redes y saber usar comandos como:

  • /etc/services
    ftp
    telnet
    host
    ping
    dig
    traceroute
    whois
    /etc/hosts
    /etc/networks
    /etc/host.conf
    /etc/resolv.conf
    /etc/nsswitch.conf
    ifconfig
    ifup & ifdown
    route
    dhcpcd
    dhclient

En este módulo puedo recomendar leerte la currícula de CISCO CCNA, que contiene lo básico de redes y un poco de WAN, Wireless y mucho más. Para mi es uno de los módulos con más teoría, puesto que para entender los comandos es necesario conocer detalles como “subneting”.

También hay un modulo sobre los servicios de red, básicamente indicando que debemos saber iniciar o detener servicios como ssh o ftp, limitar el acceso de otros servicios o incluso configurar servicios de correo o configurar Apache o algún servidor.

Seguridad

Por último pero no menos importante está el modulo de seguridad, donde podemos aprender mucho sobre servicios que controlar la seguridad del sistema, el uso del archivo shadow y psswd; también nos pide conocer el uso de nmap, para auditar y verificar paquetes, redes locales, etc. Es importante saber por ejemplo administrar el archivo psswd y también apagar servicios no necesarios.

Comentarios finales

Es posible que aún falten muchas cosas, se incluyan detalles o se remuevan de los exámenes oficiales, pero esta información da una aproximación bastante certera de lo que es un examen, o mejor dicho, los dos exámenes previos a la primer certificación Linux. Espero seguir practicando al igual que ustedes si aún no han tomado estos  exámenes, si han tenido experiencias sobre ellos o han aplicado para alguno; son bienvenidos los comentarios, aportes, aclaraciones. No solo me va a servir a mí, a todo lector que quiera adentrarse a la profesionalización de su conocimiento sobre GNU/Linux le va más que bien.

Elementary OS Freya: belleza en la sencillez

Define la Real Academia Española la palabra “elemental” como aquello que es fundamental o primordial. Aplicando tal adjetivo a una distribución GNU/Linux, o más allá, a cualquier sistema operativo conocido o por conocer, encontraríamos que lo que se puede esperar de éste es su enfoque en lo útil y lo necesario, sin más florituras. Que cumpla su cometido con las herramientas que incorpora y poco más. Ello no es óbice para que los desarrolladores de tal sistema decidan adornarlo y dotarlo de un estilo, no diré único porque todos tenemos en mente a lo que recuerda, pero sí elegante y práctico en su minimalismo. Esto es, aportaciones económicas voluntarias aparte, Elementary OS, que alcanza estos días su versión número 0.3, que han bautizado como Freya.

Escojo esta introducción a tenor de varios artículos que rondan por la red de redes, casi todos de enfoque claramente negativo en su trato a la distribución y sus desarrolladores. Intuyo que puede deberse, en buena parte, a aquel asunto de las “donaciones cero”, donde hay que reconocer, más allá de sus razones, que a los desarrolladores les faltó tacto para tratar la cuestión. Se gestó entonces una corriente de opinión claramente contraria a Elementary OS, donde se le acusaba de aprovecharse del trabajo de Canonical y pretender, poco menos, que cobrar por un entorno de escritorio y punto. ¡Cobrar en GNU/Linux! ¡Blasfemia!

Dejando la ironía del asunto a un lado, no estoy para nada de acuerdo en que Elementary OS sea Pantheon y cuatro aplicaciones vacías de contenido. Entiendo que el nombre de la distro la define: enfoque en lo elemental. No busque usted más allá, porque no encontrará. Foré, James y compañía nos presentan un sistema que puede ser más o menos bonito – la belleza está en los ojos de quien mira – y que, es innegable, rezuma olor a Cupertino por todas partes. A mí esto me encanta, pues nunca escondí mis preferencias por los gustos artísticos de la compañía de la manzana mordida. En cualquier caso, mi análisis de hoy no variará por mucho de los habituales, tratando a la distribución como un todo y evaluando su facilidad de uso por encima de otras cuestiones. Sí creo necesario, y por ello lo hago, centrarme en las aplicaciones que diferencian a Elementary OS del resto del nutrido y más que saturado ecosistema linuxero. Mi experiencia con Elementary OS Freya, basada en Ubuntu 14.04, ha sido la siguiente:

Instalación
El aspecto es fantástico, como siempre, desde que uno inicia al entorno en vivo. En esta nueva edición se ha optado por dotar de transparencia a la barra superior, salvo en los casos en que una ventana se maximiza, momento en que vuelve a su tonalidad negra habitual. Los fondos de pantalla, otra virtud conocida, también son una gozada visual. Hay, sin embargo, pequeños detalles que no se han cuidado tanto, como el pobre aspecto de Grub o la raquítica ventanita durante la instalación, sin presentación gráfica, que chirría bastante en el conjunto.

El instalador, además, se muestra bastante lento y errático, en lo que parece ser un problema con “os-prober”: cada vez que se ejecuta el susodicho programa, la demora alcanza los 5 minutos donde da la impresión de no estar haciendo nada. Si se tiene paciencia se puede comprobar que no es un cuelgue, sino algún algoritmo que se alarga mucho más de lo necesario. Como quiera que el instalador llama a “os-prober” varias veces (por ejemplo, al instalar el kernel o ejecutar “mkinitcpio”) el resultado es un proceso que llega a hacerse eterno. Detalle importante a mejorar, sin duda.

Una vez acaba el “suplicio” de la instalación, nos da la bienvenida una pantalla de “login” renovada en su totalidad, con el distintivo aspecto de Elementary OS. La entrada al escritorio nos desvela una apuesta continuista: el clásico “dock” de borde inferior de pantalla, con un icono nuevo destinado a hacer más fácil la multitarea y el cambio de escritorio virtual.

Arranque y apagado
Se vuelve a repetir el error que encontré en Arch y en LMDE Betsy: una demora inexplicable a la entrada al sistema que no me sucede con Ubuntu Trusty. Debe ser cosa del kernel o el controlador gráfico. Como consecuencia obtengo unos tiempos muy desiguales: arranque en un minuto y veinticinco segundos, apagado en solo cuatro segundos.

Software
Elementary OS incorpora el centro de software de Ubuntu Trusty, en la que se basa, pero con una nueva inconsistencia gráfica: no aparecen la mayoría de iconos de los programas a instalar. Nada grave pero, una vez más, queda feo y no está en consonancia con el cuidado aspecto de la distro. Vamos a ir desgranando, una por una, las aplicaciones que los desarrolladores han incluido en Freya y que se consideran básicas para un uso habitual del sistema. 

Navegador Midori. En su versión 0.5.9, a esta ligera aplicación que conocí, si mal no recuerdo, en mi primer encuentro con la minimalista Bodhi Linux, le sigue faltando para ser una opción a tener en cuenta. No en vano, la gran mayoría de la actividad que realizamos con el equipo suele hacerse con el navegador web, de lo que se deduce que estamos ante una aplicación clave que no puede fallar. Bien es cierto que Midori va mejorando, que reproduce Flash sin problemas e incluye bastantes extensiones de serie que antes no incluía. Pero su lentitud en el “scroll” me exaspera hasta límites insospechados. Su rendimiento en el “benchmark” Browsermark fue, además, bastante discreto, con 2.367 puntos, por debajo de Firefox y Chrome. 

Correo Geary. Aquí sí que aprecio una importante mejoría. Para empezar, Geary se puede iniciar con el sistema a través de una opción disponible en el apartado de configuración de Elementary OS. Se inicia, además, minimizado. Puede parecer baladí, pero para hacer lo mismo con Thunderbird precisamos de la extensión Firetray, por no hablar de la imposibilidad de hacerlo con Evolution (yo, al menos, nunca lo he logrado). Geary, en su versión 0.8.3, se integra con el “dock” y nos muestra el contador de mensajes no leídos. Si algo se echa en falta es una gestión de la libreta de direcciones decente. Por lo demás, “chapeau” para Geary que, en su ligereza, poco tiene que envidiar a otras opciones disponibles.

  
Calendario. Otra sencilla aplicación que simplifica el acceso a nuestros calendarios en la red. Probado con Google Calendar, opera perfectamente, incluyendo el modo bidireccional (de nuevo, algo que precisa de la pertinente extensión en Thunderbird, además de Lightening).

 

Música. Programa que en inglés se llama “Noise” (ruido) vaya usted a saber por qué… Aprecio, como en el resto de aplicaciones comentadas, mejoras importantes respecto a la anterior versión (que en mi experiencia se colgaba con facilidad, de hecho). No obstante, la incorporación de mi colección de música se eternizó más allá de los diez minutos, algo que Clementine, por ejemplo, hace en cuestión de segundos. Como punto destacado, la integración con Last.fm que lleva a recomendar canciones similares a la que estemos escuchando. En lo negativo de la balanza, pondría la no aparición de las carátulas incrustadas en los archivos hasta que no se han reproducido por vez primera, así como su parquedad en opciones (una extensión con las letras de las canciones es para mí fundamental).

Vídeos. El reproductor de vídeo, para empezar, no respeta el tema predominantemente gris de Elementary OS, y se muestra en negro. También limitado en opciones, al menos incluye el sonido dual y la posibilidad de añadir subtítulos. Si lo cerramos, al volver a abrirlo continúa la reproducción del último archivo escogido, en el punto en que lo dejamos. Para el uso que yo hago de este tipo de programas, es más que suficiente.

Fotos. El programa de gestión de fotografías, aunque su nombre no aparezca por ninguna parte, es Shotwell. O una adaptación casi idéntica del mismo, desde luego. De sobra conocido, poco puedo comentar del que sigue siendo mi gestor preferido para estas lides, y que Gwenview y sus admiradores me perdonen.

Cámara. Elementary OS también nos trae como novedad este programa, cuya única utilidad es tomarnos fotografías con la webcam. Aparte de eso, no permite nada más, ni tan siquiera la grabación en vídeo. ¿He mencionado ya el minimalismo en este artículo?

Scratch. El “editor de texto que funciona” (lema de sus desarrolladores) sigue en su nivel habitual. Vuelvo a incidir en lo ya comentado en otras revisiones de Elementary OS: no busquéis la opción de grabar el archivo, pues lo que vas escribiendo se va almacenando sobre la marcha. De nada.

Reconocimiento de hardware
Las cosas no son exactamente iguales en Elementary OS y en su distribución base, Ubuntu Trusty. Un ejemplo lo encontramos en el reconocimiento de la impresora e instalación del “plugin” propietario de HP. El programa, una vez instalado, no se muestra entre los disponibles en el menú de aplicaciones. Si lo lanzamos desde consola nos dejará esperando eternamente en bucle, pues carece de permisos para descargar e instalar el “plugin”. La solución estriba en lanzarlo con “gksudo hp-setup” y listo. El resto de periféricos, sin problemas que mencionar.

Conectividad
Todo lo relacionado con Samba y su configuración funciona de maravilla. Se pueden compartir archivos con Windows e incluso reproducirlos de modo remoto, si bien el programa Vídeos lo hace a saltos. Con VLC, en cambio, la reproducción es perfecta. Los tiempos de lectura y escritura a periféricos no son malos en absoluto, con especial mención al referido al disco duro externo.


Experiencia de uso “out-of-the-box”
No hay nada que reprochar a Elementary OS en este aspecto. El único tipo de archivo para el que no hay programas pre-instalados es el “.rar”, pero el propio sistema te da la opción de instalar el correspondiente descompresor y lo ejecuta seguidamente.

Estabilidad, fluidez y gestión de energía
En mis horas de uso de Elementary OS no hubo cuelgues ni precisé reiniciar en ningún momento. La experiencia es fluida, con algún pequeño retardo en ciertas animaciones en los efectos de escritorio. Pero, en cualquier caso, nada grave ni que arruine la impresión general que ofrece la distribución. El tema de la gestión de energía es un caso perdido con la actual versión de los controladores de AMD, ya sean libres o propietarios: nada funciona… (insértese aquí, por enésima vez, el dedo corazón que Linus dedicó a Nvidia, versión AMD).

Rendimiento
Cuestión importante, en tanto en cuanto se tiene la idea preconcebida de que Ubuntu con Unity es un devorador de recursos. Tomando esta premisa como cierta, Elementary OS debería comportarse mejor en cuanto a rendimiento que su “madre”, al haberse eliminado el voraz entorno de escritorio. Pero hete aquí que no ocurre de ese modo. Como en el resto de distribuciones analizadas hasta ahora, Ubuntu “gana”. Bien es verdad que por un pequeño margen, pero la distro de Canonical sigue siendo la que mejor me funciona a mí, en el caso particular de mi equipo.

Y es por este, y otros motivos de índole personal, como el cansancio del “distro hopper” más “hartible” del universo, que no siento la tentación de instalar Elementary OS como distribución del día a día. Aun reconociendo que es muy buena, como también denota la gran puntuación que obtiene en nuestras pruebas (por fin, una distro que supera a Windows), se antoja demasiado básica para mis necesidades habituales. Ojo, no lo afirmo como algo negativo. “No eres tú, soy yo”, que diría en una ruptura sentimental… Es una distro que me encanta a nivel gráfico, pero cuyas utilidades por defecto siguen siendo, dentro de su mejoría, parcas en opciones para mí.

Por suerte o por desgracia, la adición de varios programas de uso cotidiano terminan por romper el encanto, pues no se integran en la forma en que deberían. Se ven extraños, como fuera de lugar, y dan al traste con la gran experiencia que antes señalaba. Por eso, Elementary OS no se me antoja una opción válida para quienes precisan de muchas aplicaciones más allá de las que vienen por defecto.

Ahora bien, terminaré instalándola en el portátil, probablemente. Porque es un equipo al que doy un uso muy elemental, valga el juego de palabras, y a nadie le amarga un dulce de vez en cuando. Sin duda, el cuidadísimo aspecto y la experiencia de uso general de Elementary OS bien merecen tenerla al alcance, aunque solo sea a ratos. Para todo lo demás, un servidor se sigue quedando con Ubuntu.

Salud

 

ELEMENTARY OS FREYA LSDH
Instalación 10
Arranque y apagado 6,25
Software 10
Hardware 8,13
Conectividad 10
Out of the box 10
Estabilidad 10
Fluidez 8’75
Gestión de energía 3,33
Pybench 3.130
Apache 21.069,27
Encode-flac 13,20
Unpack-linux 18,40
Unigine Valley 470
Browsermark FF 2.756
Browsermark GC 4.089
Transf. pendrive 4,44
Transf. disco USB 0,53
Transf. SD-card 5,05
Corrección por rendimiento -0,10
Corrección por errores 0,00
CALIFICACIÓN 8,73

LMDE 2 Betsy: ¿estabilidad duradera?

Menudo mes y pico nos espera a los amantes del “distro hopping” por curiosidad y novelerío. Varios lanzamientos, algunos de ellos largamente esperados, copan los días venideros mientras nos frotamos las manos esperando a que caigan en nuestras ídem las imágenes prestas a su instalación. Elementary, Debian, Ubuntu y alguna que otra más, como aquella con la que vamos a comenzar el largo camino de revisiones: la nueva Linux Mint Debian Edition, de ahora en adelante LMDE, de nombre Betsy. Se trata de una versión un tanto especial, que se ha hecho de rogar y mucho, tanto que algunos de los que solían usarla llegaron a crear un “fork” (SolydXK) para satisfacer su demanda de actualizaciones.

LMDE 2, al contrario que su predecesora, asienta su base en Debian Jessie, que verá la luz, si todo va bien, de aquí a un par de semanas. Según entiendo de la documentación revisada, la distribución mantendrá los repositorios apuntando a la rama estable de Debian (LMDE 1 lo hacía a”testing”), pero con el añadido de varios “repos” de cosecha propia, donde aseguran que actualizarán ciertos paquetes, en especial los referidos a los dos entornos de escritorio que alcanzan su excelencia en Linux Mint, es decir, Cinnamon y Mate. Insisto, si he entendido bien el mensaje de Clem y compañía, las novedades en ambos entornos se lanzarán antes en LMDE que en la versión basada en Ubuntu.

Si esto es así, trabajo tienen por delante para conjugar la estabilidad a prueba de bombas que proporciona una base en Debian Jessie con la rabiosa actualidad de nuevos paquetes para Cinnamon o Mate. El tiempo dirá si lo consiguen. Por mi parte, os voy a comentar aquí mis impresiones sobre esta segunda versión de la distribución, que he probado con Cinnamon.

Instalación
Durante el inicio de la sesión en vivo se produce una larga pausa, de un minuto o más, durante la cual nada parece suceder. No hay lecturas en disco ni oigo el ventilador del equipo a tope como cuando la CPU trabaja duro. Nada de nada. Este comportamiento, que también he observado en una reciente prueba de Arch con Gnome 3.16, se reproduce una vez instalada la distribución, en todos y cada uno de los inicios al sistema. ¿Problemas con systemd? ¿El nuevo kernel? Ni idea, lo único que puedo aportar al asunto es que mi Ubuntu Trusty sigue arrancando con la rapidez habitual, libre de este problema.


En lo que a la instalación se refiere, poco nuevo que señalar. El proceso es sencillo, con una presentación de diapositivas que carece de imágenes y además, está en inglés. Todo concluye sin incidencias y al reiniciar, el entorno está en castellano y han sido reconocidos el resto de sistemas que coexisten en el equipo.

Arranque y apagado
Lo indicaba en el párrafo anterior: el arranque se hace eterno, con un minuto y treinta y seis segundos. Ya sé que el Windows de algunos tarda el triple en echar a andar, pero estamos en GNU/Linux, qué narices, y aquí en los dominios de Tux no es una cifra aceptable. Algo anda mal en el inicio del sistema. El apagado tampoco destaca para nada: once segundos. Se trata, sin duda, de los peores tiempos obtenidos últimamente en mis revisiones.


Software
LMDE, como su hermana basada en Ubuntu, viene con una buena colección de programas, entre los que se incluyen Firefox 37, Libreoffice 4.3.3, VLC 2.2.0 o Banshee 2.6.2. Sobre la reiterada inclusión de este último, bueno, en mi opinión no es la mejor opción disponible… pero son sus costumbres y hay que respetarlas.


Reconocimiento de hardware
Realmente bueno. Para configurar mi impresora tuve que hacer uso de las utilidades de HP disponibles en el gestor de programas. HP-Setup no siempre funciona, en especial falla el apartado de descarga del “plugin” propietario en determinadas distribuciones, mas no es el caso de LMDE, donde todo va como la seda. El resto de dispositivos los reconoce de inmediato.


Conectividad
Vaya si echaba de menos los tiempos en que todo iba de maravilla en este apartado. La pre-configuración de Samba incluida en LMDE es perfecta, haciendo que la conexión con un equipo Windows sea un juego de niños. Recuerda las contraseñas de una sesión para otra y permite hacer “streaming” multimedia sin que el usuario tenga que configurar nada en absoluto. Perfecto. Los tiempos de acceso para lectura y escritura a periféricos, por el contrario, son harina de otro costal, obteniendo unos pobres resultados muy por debajo de los de Linux Mint Rebecca.


Experiencia “out of the box”
Absolutamente genial. Poco más que añadir. Reproducción sobre la marcha de cuantos archivos le puse por delante, de vídeos en Youtube, extracción y compresión, lectura de PDFs… Y, nuevamente, sin que el usuario deba preocuparse de instalar nada.


Estabilidad, fluidez y gestión de energía
Como comentaba antes, ignoro si el equipo de desarrolladores conseguirá mantener la estabilidad que se presupone a Debian Jessie tras la inclusión de nuevos paquetes de los repositorios de pruebas de Linux Mint. Hoy por hoy, doy fe de que lo han logrado. La experiencia de uso ha sido muy buena, con total fluidez del sistema y sin cuelgues de aplicaciones ni del entorno gráfico. Tan solo un pequeño lunar, que califico como error leve: tras un cierre de sesión, al volver a entrar, el entorno había cambiado al idioma inglés, siendo preciso volver a seleccionar el español en el apartado correspondiente. Es extraño, porque en dicho apartado figuraba el español como escogido, pero no fue hasta que volví a insistir en seleccionar lo ya seleccionado, que el entorno regresó al castellano. Nimiedad de fácil solución, por fortuna.

Rendimiento
Por debajo de Linux Mint Rebecca, con especial énfasis en los tiempos de lectura y escritura al “pendrive” y la tarjeta de memoria. En lo referente a la prueba de rendimiento gráfico en 3D, Unigine Valley, destacar que obtuve un valor mucho mayor tras seleccionar la casilla “desactivar composición de ventanas a pantalla completa”, disponible en las opciones generales de LMDE. Un considerable incremento del rendimiento, de 437 a 468 puntos. Valga el consejo para quienes pretendan usar la distro para juegos.

Finalizada la revisión de LMDE Betsy me vais a permitir que insista en que, quizás, lo más destacable estriba en la incertidumbre que adorna el título de este artículo. Como idea, esto es, en la teoría, la distribución puede ser un auténtico bombazo: la tan ansiada búsqueda del equilibrio entre estabilidad y novedad puede haber finalizado con la decisión que ha llevado a Clem Lefebvre y su equipo a plantear su versión “debianita” de Linux Mint en estos extremos.

Y es que, sinceramente, todo lo demás me sobra por ya conocido. Alguien que tenga la intención de instalar esta distribución podría plantearse, antes que nada, qué le va a aportar que sea distinto a instalar Debian puro y añadir Cinnamon. Algo que, dicho sea de paso, nunca fue tan sencillo al incluirse esta posibilidad en el nuevo instalador de la “gran dama”. La respuesta está en la propia página de descarga de LMDE:

LMDE no es tan “mainstream” como Linux Mint, con una base mucho más pequeña de usuarios, no es compatible con PPAs y carece de ciertas características. Esto la hace algo más complicada de usar y de encontrar ayuda, por lo que no se recomienda para usuarios noveles.

LMDE es, sin embargo, ligeramente más rápida que Linux Mint e incorpora paquetes más nuevos. La vida en LMDE puede ser apasionante. No hay versiones intermedias en LMDE 2, salvo para reparar errores y parches de seguridad, los paquetes básicos no cambian, mientras que los componentes del escritorio y paquetes propios de Mint son actualizados contínuamente. Cuando están listas, las nuevas características desarrolladas entran directamente en LMDE 2, mientras quedan aplazadas en Linux Mint hasta su inclusión en la nueva versión intermedia (N. del T.: point release, es decir, la 17.1 o 17.2, por ejemplo). En consecuencia, los usuarios de Linux Mint solamente acceden a las nuevas características cuando sale una nueva versión intermedia, y escogen actualizar. Los usuarios de LMDE 2 no tienen esta posibilidad de escoger, pero a cambio reciben los primeros estos paquetes, y no tienen que esperar. Es más arriesgado, pero más emocionante.

Creo que el texto lo deja bastante claro. LMDE Betsy es una distro estable pero inestable. Debian Jessie con paquetes nuevos que sirven de probatura a la distro principal de Linux Mint, en particular todos los referidos a nuevas características de Cinnamon y Mate, o a los programas de factura propia, como MintInstall. En principio parece una gran idea, aunque cabe puntualizar que del comunicado se desprende que los paquetes nuevos se van a limitar a los mencionados, por lo que nadie debe esperar encontrar en LMDE las últimas versiones de programas como Libreoffice o VLC, por poner un par de ejemplos. Con lo que el puzzle se completa: base estable + escritorio “testing” + programas obsoletos. Interesante, cuanto menos.

No seré yo quien prejuzgue esta extraña combinación. Bien llevada puede ser, como digo, una genial idea. Os corresponde a vosotros, a los que la curiosidad os esté picando para instalar este nuevo sabor mentolado, la última palabra. Por el momento, en mi experiencia durante sus primeras horas de vida, LMDE Betsy se ha comportado de modo impecable. El reto está en mantenerse así durante todo su larguísimo ciclo de vida.

Salud

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LMDE 2 BETSY LSDH
Instalación 10
Arranque y apagado 5
Software 10
Hardware 8,75
Conectividad 10
Out of the box 10
Estabilidad 10
Fluidez 10
Gestión de energía 3,33
Pybench 2.993
Apache 15.488,92
Encode-flac 13,15
Unpack-linux 17,92
Unigine Valley 468
Browsermark FF 2.930
Browsermark GC 4.146
Transf. pendrive 5,19
Transf. disco USB 0,56
Transf. SD-card 6,44
Corrección por rendimiento -0,81
Corrección por errores -0,25
CALIFICACIÓN 7,94

Antergos: un bonito Arch, para bien y para mal

Andaba yo a la búsqueda de una experiencia Gnome completa cuando caí en la cuenta de que no había dedicado ningún artículo a una distribución española con cierta fama actualmente. Se trata de Antergos, la que en su día se llamara Cinnarch, que si mal no recuerdo intenté revisar sin éxito. Según deduzco de mis lecturas por comunidades linuxeras varias y artículos dedicados a ella, parece ser que, junto con Fedora, su instalación constituye la mejor manera de hincarle el diente a las últimas versiones del escritorio GTK por antonomasia.

No es que me declare ferviente “gnomero”, a decir verdad he practicado tanto “distro hopping” y “desktop hopping” que ya no sé ni lo que soy. Un chalado con curiosidad y un alto nivel de novelería, supongo. Sea lo que fuere, mis intenciones me llevaron a toparme con Antergos y echarle un vistazo. La distribución está disponible con varios entornos de escritorio, pudiendo escoger cuál de ellos instalar en el momento oportuno. Es decir, la iso es única (con Gnome, escritorio principal y al que más esmero dedican), pero nos permite instalar hasta seis entornos adicionales. Está basada en Arch, o más bien, es Arch, con un repositorio adicional añadido al final del “pacman.conf”, lo cual le confiere la menor prioridad a la hora de instalar los paquetes, una lista de los cuales podéis consultar aquí. Y, no menos importante, con un instalador para seres humanos. Es broma. Digamos, un instalador gráfico para no perder tanto tiempo como con la instalación a golpe de consola de Arch Linux. Mejor así.

Instalación
El susodicho instalador se llama Cnchi y está escrito en Python. Me parece muy funcional y elegante, a la par que rápido y seguro. La belleza está en los ojos del que mira, por supuesto, pero si observáis las capturas que acompañan a estas líneas podréis comprobar a lo que me refiero. Sobriedad, tonos azulados y los iconos Numix, que parecen haber tomado el relevo de los ya algo ajados Faenza como la elección número uno entre los linuxeros.


Cnchi también nos permite escoger realizar una instalación en línea de comandos (CLI), para usuarios avanzados que deseen controlar en todo momento qué y cómo se instala. Una opción interesante que añade un plus a la distro. Llegado el momento, como os comentaba más arriba, podemos escoger realizar una instalación básica (sin entorno de escritorio), o bien elegir entre Gnome, KDE, XFCE, MATE, Openbox y Cinnamon. Más completo, casi imposible. Además se nos permite instalar otras funciones, como el soporte de impresión, cortafuegos, la suite Libreoffice, fuentes tipográficas añadidas o incluso habilitar el repositorio comunitario AUR. Libertad de elección por todas partes, que de eso se ha de tratar.

 

 

Es por tal cantidad de virtudes que considero que Cnchi constituye, sin duda, el valor más atractivo de los que podemos encontrar en Antergos. Para mi gusto, por supuesto. Una instalación limpia, rápida (aunque depende de nuestra conexión a Internet, conviene aclararlo) y con la única salvedad de que, tras el reinicio de rigor, nos deja un escritorio con la entrada de teclado mal configurada. Al menos, es lo que me encontré en la opción con Gnome. Constituye un error leve, que se soluciona con entrar en “Región e idioma” y añadir como fuente de entrada el español. Poco más.

Arranque y apagado
Ignoro el motivo, pero el caso es que se demora más de un minuto en entrar al sistema (un minuto y veinte segundos, para ser exactos). Algo anda mal, obviamente. El apagado, por el contrario, es rápido cual rayo, tomando únicamente 3 segundos.

Software
Entre la colección de programas nos encontramos a Chromium como navegador por defecto, más la pléyade habitual en escritorios GTK. Con una extraña salvedad, por cierto: el reproductor de medios escogido es Xnoise. Y digo que es extraña porque durante el modo “live” podemos iniciar “Música”, la nueva aplicación de Gnome, que tras la instalación ha sido borrada del mapa en favor de esta otra opción. Nada tengo en contra de Xnoise, pero su integración con el escritorio resulta pésima, con una ventana mal dimensionada y fuentes ilegibles en la lista de música.

Para instalar aplicaciones se emplea, además de la consola, por supuesto, el programa PacmanXG, que todavía se encuentra en versión beta. Se trata de una aplicación muy completa, con el impedimento de que algunas de sus opciones no han sido traducidas del inglés, lo cual le resta usabilidad para algunas personas. Ello no es óbice para dejar de alabar su multitud de opciones (nuevamente en Antergos, las opciones son lo más importante) y su facilidad de uso. Lo encuentro, pese a todo, algo más complejo que Octopi, con la desventaja añadida de que no incluye un notificador de actualizaciones en bandeja del sistema.

Reconocimiento de hardware
El único modo posible de instalar mi impresora adecuadamente fue utilizando la interfaz de CUPS. La colección de utilidades de HP que suelo emplear no me funcionó en Antergos, debido a la falta de ciertos paquetes. Este es uno de los inconvenientes de una distribución basada en Arch, con el minimalismo por bandera: el intento de no saturar el sistema con paquetería hace fallar algunos programas. Traté de solventarlo como pude, pero la instalación de los paquetes mencionados en ciertos hilos de foros de Arch no funcionó.

De igual modo, Antergos no viene con una utilidad de escaneo ya instalada. Tras escoger Simple Scan pude comprobar que el escáner funcionaba bien. La webcam, ídem de lo mismo. En cuanto al adaptador wifi, me encontré con un problema que tal vez esté relacionado con una de las últimas actualizaciones del kernel. O tal vez no. El caso es que, al igual que en mi antigua partición con Ubuntu 14.04.2, en ciertos momentos se pierde la conexión a Internet. Con el sencillo gesto de desconectar y volver a enchufar el adaptador USB queda solucionado el entuerto. Parece, una vez más, una de las temidas y recurrentes regresiones que, por ahora, no se me ha dado en Linux Mint Rebecca (dedos cruzados).

Conectividad
Deseaba seguir disfrutando de la posibilidad de conectarme al portátil Windows vía Samba, algo que el denostado router Livebox de Orange me había negado durante más de un año. Sin embargo volví a toparme con el minimalismo, pues Samba, pese a venir instalado, adolece de una configuración adecuada. Es algo que, probablemente, pueda solucionarse con la fantástica wiki de Arch, mas no tengo tiempo ni ganas. Intenté instalar gvfs-smb sin que nada cambiase. Nuevo ejemplo de las ventajas de Arch, que pueden volverse desventajas rápidamente, en especial para un usuario con pocos conocimientos y/o poco tiempo. El resto de dispositivos, sin problemas que reseñar en cuanto a reconocimiento, pero sí en lo relativo a las tasas de transferencia, realmente muy bajas tanto en el caso del “pendrive” como en el de la tarjeta de memoria.

Experiencia de uso “out-of-the-box”
Es en este apartado donde Antergos deja de parecerse a Arch. Los desarrolladores han instalado todo lo necesario por nosotros, de modo que podremos reproducir sobre la marcha cuantos archivos multimedia deseemos, al igual que comprimir o descomprimir diversos formatos, leer pdfs, etcétera. Un diez para Antergos en cuanto al “instalar y listo”, desde el punto de vista multimedia.


Estabilidad, fluidez y gestión de energía
No hubo problemas de estabilidad que lamentar en Antergos Gnome. La fluidez es total y absoluta, por otra parte, sin los problemas de retardo al pulsar en “Actividades” que noté en Ubuntu Gnome. La gestión de la energía es otro cantar bien distinto. Estoy habituado al mal funcionamiento de la suspensión e hibernación, pero que la pantalla no sea capaz de entrar en reposo estando correctamente configurada para ello… eso es nuevo. Y en Antergos Gnome me ha ocurrido. Ni uno, ni cinco, ni diez minutos… No hubo forma.

Rendimiento
Lo más destacable en este apartado es negativo, me temo. Los valores obtenidos con respecto a Ubuntu son similares a los logrados por otras distribuciones, salvo en lo relativo a los tiempos de transferencia de datos, algo ya comentado más arriba. Los controladores gráficos propietarios de AMD funcionan bastante bien, con un 470 de puntuación en Unigine Valley.


A la hora de hacer una valoración general de Antergos cabe valorar qué es lo que esperamos de la distribución y qué es lo que obtenemos. Hay dos lemas destacados en la web de la distribución: uno, el principal, reza “Siempre fresca. Nunca congelada”. Suena ambiguo, pero es cierto. Distro “rolling”, al día, que no sufre congelaciones, ni a nivel de paquetería ni en cuanto a la estabilidad del escritorio. Otro, “Tu nueva distribución favorita”, que podría ser más discutible y pertenece al terreno del marketing puro y duro (aunque aquí no se vende nada, ojo). La distribución, desde luego, entra por los ojos y su funcionalidad es bastante aceptable.

Porque los avezados y acostumbrados usuarios de Arch saben que configurar el sistema al principio cuesta un poco. De tiempo, que hay que tomarse para consultar la wiki, y de conocimientos, que van “in crescendo” conforme uno bucea en las páginas del compendio de sabiduría sobre GNU/Linux que es en sí misma. Por tanto, no esperéis encontrar una experiencia exenta por completo de bordes rugosos, porque no es así. Antergos es Arch, para lo bueno (que es mucho) y para lo menos bueno también (hay que dedicarle unos momentos, más o menos largos, según cada quien). Pero una vez puesta en marcha, Antergos rodará y rodará sin demasiados quebraderos. Los fanáticos de los paquetes más nuevos, aquello conocido como “bleeding edge”, estarán siempre satisfechos con las versiones que se manejan en esta distribución. La del Gnome aquí revisado, por ejemplo, es la 3.14.3.

Si a estas ventajas le unimos su estética incomparable (un gran acierto su colaboración con el proyecto Numix), pues tenemos eso: un Arch Linux bastante más fácil de instalar, ya maqueado y listo para que metamos las zarpas. Usuarios noveles, sin ganas de aprender, harían bien en abstenerse y buscar otras opciones. Es mi opinión, discutible como todas. En los comentarios podéis aportar las vuestras, si así lo deseais.

Salud

 

ANTERGOS GNOME LSDH
Instalación 10
Arranque y apagado 6,25
Software 7,50
Hardware 7,50
Conectividad 5
Out of the box 10
Estabilidad 10
Fluidez 10
Gestión de energía 0
Pybench N/D
Apache 21.662,37
Encode-flac 13,53
Unpack-linux 18,06
Unigine Valley 470
Browsermark FF 3.011
Browsermark GC 4.223
Transf. pendrive 6,39
Transf. disco USB 0,57
Transf. SD-card 7,07
Corrección por rendimiento -1,02
Corrección por errores -0,25
CALIFICACIÓN 6,77

Vivan las “caenas”

Resulta muy difícil, muchísimo, escribir en días como hoy. Como también es complicado tratar de analizar un resultado electoral que desafía el sentido común sin que se te acuse de infantil, de sufrir una pataleta, como ese niño que se quiere llevar la pelota a casa porque el marcador del partido no es el que esperaba. Aunque quienes me conocen saben que el desenlace de la expresión del pueblo soberano no me pilla por sorpresa. Pesimista era, y mi pesimismo se confirmó. ¿”Andaluces, levantaos”? Andalucía no aspira a levantarse. Seguimos anclados en lo mismo y así continuaremos por los siglos de los siglos. Es la eterna expresión del “vivan las caenas“, cambiando a Fernando VII por una nutrida representación de vividores profesionales que te roban, te engañan, se ríen de ti y, como castigo, reciben tu voto una y otra vez.

Siempre he sido firme defensor de la tesis del clientelismo y el “subvencionismo” como intento de explicación para aquello que no la tiene. Aunque cuesta mucho creer que dé para tanto. Casi dos millones y medio de votos para dos partidos sumergidos en la mierda hasta el cuello, con imputados e investigaciones para parar un tren. El bipartidismo ha muerto, decían. Sí, ya se ve. Especialmente sangrante es lo del partido que lleva 33 años metiendo las zarpas en el dinero público, que tiene a Andalucía a la cola de casi todos los indicadores de bienestar social (socialista, obrero, español) y, ahí lo tienes, aguantando el tipo, sin perder ni un puñetero escaño (votos sí ha perdido, que esa es otra, con la magnífica ley electoral con que nos ataron a todos en el 78). Con su lideresa rodeada de pelotas sonrientes que ayer conformaban un auténtico séquito en su llegada a la rueda de prensa.

¿No te gusta, Enrique? Te jodes, el pueblo ha hablado. Dicen desde Madrid que los andaluces padecemos un síndrome de Estocolmo con el PSOE. Yo no sé lo que padecen los andaluces (padecen, con “d”, porque parecer, lo que parecemos es masoquistas). Personalmente sufro algo que he bautizado como el síndrome de Frank Grimes, en referencia a un personaje de un episodio de Los Simpsons. Homer (Homero en Sudamérica) se presenta a un concurso para niños pequeños y lo gana. Todos sus compañeros le vitorean, mientras Grimes corre de un lado a otro gritando “¿Estáis locos? ¿No veis que es un concurso para niños?” Así es como me siento, como llevo tiempo sintiéndome, de hecho. ¿Es que no veis los EREs? ¿No veis la Gürtel? ¿Lo de Bankia? ¿Lo de Bárcenas? ¿Mercasevilla? ¿Estais ciegos, sois gilipollas, las dos cosas?

No sé qué más tiene que pasar para que los partidos corruptos pierdan el apoyo de la gente. Uno no puede hacer nada más que agachar la cabeza, encoger los hombros y seguir trabajando. O largarse de aquí, de esta tierra sin ambición, con paniaguados al servicio del poder establecido. Porque después del resultado de ayer, dos millones y medio de personas han perdido para mí todo el respeto. No se lo merecen. Votar a ladrones, votar a corruptos, votar a mentirosos es legitimarlos con tu apoyo. ¿Tú los apoyas? No esperes mi comprensión ni mi tolerancia. Taxativo soy desde el teclado y pienso serlo en persona. Se acabó lo políticamente correcto con aquellos que son cómplices de la ruina que nos asola y que ha robado nuestra vida y el futuro de nuestros hijos.

Imagen: Shutterstock

Espero que estas líneas no se interpreten como un alegato “podemita”. No se trata de Podemos. Se trata de no dar tu voto a gente que propone la continuidad del modelo establecido desde la incapacidad moral para dar lecciones. Había más opciones. Que Podemos ha cometido muchos errores es evidente, y bien harían en cambiar su ambigüedad y desmarcarse de ciertas cosas si realmente esperan conseguir algo más en próximos comicios que sustituir a Izquierda Unida en su papel secundario. Pero ya os digo que no se trata de eso. Lo que a mí me ha hundido de este resultado es que gente con la que convivo decida que la corrupción no tiene importancia, que les da igual que metan la mano en su cartera, que ellos también lo harían, en definitiva.

Ayer fue un día duro. No por esperado es menos doloroso. Y no hablaré de los abstencionistas, cómplices también de que nada cambie. Son tantos frentes que uno se plantea si merece la pena seguir peleando por lo que se cree… supongo que sí. Aunque, en días como hoy, el cuerpo solo te pida largarte lo más lejos posible de una tierra habitada por gente que da su consentimiento al robo y al escarnio. Andaluces, no nos levantemos, mejor quedémonos sentados y vitoreando a nuestros señores, como fieles vasallos del siglo XXI. Ya sabe todo el mundo que tenemos lo que nos merecemos.

Salud