Xubuntu 13.04: elegancia y rendimiento

Confieso que tanta revisión de la familia Ubuntu llega a cansar, es por esto que dejo la cuenta en tres, aun a sabiendas de que en el tintero se quedan interesantes propuestas como Lubuntu o la recién creada Ubuntu Gnome (¿por qué no Gubuntu?). Pero ya os digo que una detrás de otra se hace un poco pesado para mí de escribir y supongo que para vosotros de leer. A pesar de todo, como suele ser habitual, lo mejor queda para el final con esta Xubuntu Raring Ringtail que está a la altura de pasadas ediciones de la distro y bastante por encima, en mi humilde opinión, de las otras dos variantes analizadas aquí en los últimos días, tanto en aspectos meramente subjetivos, la apariencia general del escritorio, por ejemplo, como en los que no dejan cabida a lo personal, destacando entre estos la mayor estabilidad.

¿Quiero esto decir que la experiencia con Xubuntu ha sido un completo camino de rosas? No exactamente, pero en general me ha resultado bastante más placentero y menos complicado de utilizar el sistema que la comunidad xubuntera propone. Al lío.

Instalación
Creo que es la primera vez que me ocurre con una distro: el primer intento de iniciar el pendrive con el escritorio en vivo me arroja un “kernel panic”. Tal vez se debiese a un error de lectura o escritura, no lo sé, el caso es que en sucesivos intentos no se volvió a repetir. Para que quede constancia de tan insigne momento hube de utilizar la cámara de mi móvil:

No escondo que los temas azulados, fondos y tipografías escogidos por la comunidad de desarrolladores que se encuentra tras Xubuntu es, de largo, la combinación que más me gusta de todas las propuestas por el conjunto de ediciones ubunteras. Me encanta el tono suave, la elegancia y serenidad que transmite el escritorio, mi versión preferida de XFCE, incluso por encima de Manjaro, que ya es decir. Instalar Xubuntu no establece ninguna diferencia destacable de tiempo, pues me lleva veinte minutos completar el proceso. Luego de reiniciar todo continúa como debe, el gestor de arranque (que reza Ubuntu en lugar de Xubuntu) ha hecho su trabajo y además, es el único de los sistemas de su familia que me advierte de que hay actualizaciones nada más entrar por primera vez, sin que tenga que intervenir haciendo un “apt-get update”. El sistema, recién instalado, marca unos muy meritorios 380 Mb de RAM de consumo. Con este valor el buen rendimiento ha de llegar por sí solo.

Arranque y apagado
La instalación de un programa externo, como Grub Customizer, es obligada si se quiere modificar el menú de arranque de una forma sencilla. Lo hago, una vez más, vía PPA sin contratiempos. En cuanto a los tiempos de inicio y apagado, ambos son excelentes: 22 segundos en encenderse y únicamente 4 segundos en apagarse. Como podemos observar, Xubuntu va batiendo a casi todos los niveles a sus hermanas “mayores”.

Software
La colección de programas con que llega Xubuntu es la lógica de un sistema pensado para rendir en equipos de alta, media y baja gama. Navegador Firefox 20, gmusicbrowser como gestor de colecciones de música, gthumb para las fotografías, Abiword y Gnumeric para procesar textos y hojas de cálculo, Parole como reproductor multimedia. Se añade algún peso más pesado como Gimp. Obviamente todo ello es susceptible de ser cambiado vía el Centro de Software de Ubuntu, donde contamos con la misma cantidad y calidad en los programas que en la distro principal.

Hardware
No se aprecian diferencias en este apartado. Si queremos que la impresora funcione tendremos que, tras encenderla, irnos al Menú –> Administrador de configuración –> Impresoras –> Añadir. Es tan sencillo como eso. Todo lo demás, escáner, webcam, red cableada y red wifi, funciona sobre la marcha, con una particularidad que no acabo de entender en cuanto a por qué al instalar ciertos programas el sistema pide reiniciar. Me ocurre con Cheese (en la versión anterior de Xubuntu también pasaba), el cual instalo para probar la webcam, y más adelante con Shotwell. Es como si al tirar de dependencias de Gnome se instalasen paquetes claves que precisan de un reinicio. No me lo explico.

Conectividad
Aun siendo buena, cada vez que entra Thunar en liza hay algo que no va del todo bien, al menos en mi caso. Para empezar, al intentar conectar a carpetas de red faltan los iconos correspondientes, mostrando solo una especie de hoja a cuadros que no dice nada. Casi todo lo demás es perfecto, conecto con el portátil, hago streaming, guarda contraseñas. También monta correctamente mi disco duro externo. Sin embargo, tanto al montar la tarjeta SD como al hacer lo propio con el pendrive, el acceso a los archivos no incluye permisos de escritura, como indica el dichoso candadito bajo los iconos. A esto me refería con mis problemas con Thunar.

Experiencia “out of the box”
Dos palabras: absolutamente perfecta. El sistema reproduce todos los archivos de vídeo y sonido que intento abrir, lee los PDF, y al igual que Ubuntu avisa cuando no encuentra un programa, en este caso el descompresor de archivos RAR y lo instala y ejecuta solo. Facilidad de uso máxima.

Estabilidad
Sin encontrar la inestabilidad y problemática de Ubuntu y Kubuntu, con Xubuntu tampoco puedo afirmar rotundamente que no existen inconvenientes en este sentido, si bien son mucho menos acusados y más infrecuentes. De las quince o veinte veces que tuve que reiniciar Xubuntu el ordenador se me quedó colgado solamente en una usando los controladores libres y en todas las ocasiones en que lo intenté con los controladores propietarios Catalyst. Parece existir una relación de mal funcionamiento entre Xubuntu y los controladores de AMD que desaconsejan su instalación, o al menos eso ocurre en mi equipo. Podría echar toda la culpa a AMD, pero ¡ay, ese cuelgue con los controladores libres…!

En cualquier caso, la estabilidad puede no ser del cien por cien, pero el sistema con Xubuntu es mucho más estable que con Ubuntu y muchísimo más que con Kubuntu.

Fluidez
El equipo vuela, poco más que decir. En ningún momento hay sensación de pesadez, ni lentitud al abrir aplicaciones ni nada parecido. Es lo que se espera de un sistema con XFCE en un equipo de gama alta.

Gestión de energía
Exactamente igual que en Ubuntu: suspensión funcionando sobre la marcha e hibernación pendiente de habilitar por el usuario, que en caso de hacerlo comprobará (al contrario que en Kubuntu) que funciona de maravilla.

Personalizando Xubuntu
En la sección habitual de “dejemos el escritorio a lo shadow” no hube de lamentar errores de ningún tipo. Instalé Chromium desde el Centro de Software, Libreoffice (integración mejorable, la verdad), Clementine (éste sí que se integra bien), Shotwell (otra vez a reiniciar, ¿por qué?), Spotify con el repositorio de su web, Variety desde su PPA y poco más. No cambio los iconos, me gustan los Elementary que trae Xubuntu.

En cuanto a los controladores propietarios Catalyst ya he comentado arriba su incidencia directa en la estabilidad del sistema. Puede que sea alguna incompatibilidad con Plymouth lo que impide que el equipo se inicie la mitad de las veces y se apague en todas las ocasiones. Mi descontento con estos controladores en casi todas las distros, sálvese Chakra, hacen que los obvie cada vez más, y lo haría gustosamente siempre si no fuesen imprescindibles para probar el rendimiento en 3D con el conocido benchmark de Unigine Valley. Para quien desee instalarlos pese a todo los encontrará en el Menú –> Administrador de configuración –> Software y actualizaciones –> Controladores adicionales.

Pruebas de rendimiento
Realmente hay poca diferencia con Ubuntu, muy poca. En casi todos los apartados sale mejor parada Xubuntu, eso sí, pero como digo el rendimiento puede considerarse similar. Curiosamente, pese a todo lo que se ha escrito sobre Unity, parece que su incidencia sobre el desempeño de un sistema no es ya tan espectacular a juzgar por la similitud en cuanto a rendimiento que ofrecen Ubuntu y Xubuntu en la presente edición. Otra cosa es la estabilidad, claro, donde sigue ganando XFCE por goleada.

Conclusiones
No me extiendo tanto con Xubuntu Raring porque, insisto, se hace cansino de relatar lo mismo una y otra vez, por eso me centro en las diferencias con las otras dos distribuciones hermanas. Y la conclusión no ha variado con esta edición, sigue estando a la cabeza de mis preferencias y presentando el escritorio XFCE más pulido y mejor conseguido de cuantos he tenido el gusto de probar. Es realmente sencillo de manejar, corre con enorme fluidez y se beneficia de la gran cantidad de programas que nutren los repositorios de Ubuntu.

Si hay que poner un “pero” está, obviamente, en el pobre resultado de los controladores propietarios de AMD, algo cuya responsabilidad no es atribuíble del todo a los desarrolladores de Xubuntu, como bien se encargan de indicar a la hora de instalarlos. En todo lo demás, salvo por el pequeño incidente de un único reinicio fallido, Xubuntu es un sistema robusto, competente y bonito que me atrevo a recomendar, a la altura de la versión de soporte extendido Precise Pangolin. Un saludo a todos.

LO MEJOR

  • Fácil de instalar y con gran cantidad de software disponible
  • Rendimiento muy bueno, poco consumo de memoria
  • Muchos recursos e información disponibles en la red


LO PEOR
  • Problemas de encendido y apagado con controladores propietarios AMD
  • Pobre integración de LibreOffice
  • Escaso tiempo de soporte (nueve meses)

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Xubuntu 13.04 Raring Ringtail LSDH
Instalación 10,00
Arranque y apagado 8,75
Software 10,00
Hardware 9,00
Conectividad 8,33
Out of the box 10,00
Estabilidad 2,50
Fluidez 10,00
Gestión de energía 8,33
Pybench 3.160,00
Apache 21.633,20
Encode-flac 8,26
Unpack-linux 17,98
Unigine Valley 426,00
Corrección por rendimiento 0,34
CALIFICACIÓN 8,08
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Xubuntu 12.10: cada vez mejor

Las versiones comunitarias de Ubuntu parecen empeñadas en seguir el camino inverso a su distribución principal. Si en el análisis del último lanzamiento de Canonical veíamos una clara regresión, y esto no es manía mía sino algo que se repite en las revisiones que pululan por la red, con Kubuntu la tendencia era a mejorar. Turno hoy para la versión con XFCE, Xubuntu, que al igual que su compañera con KDE resulta un avance en cuanto a prestaciones, si es que esto es posible, respecto a anteriores entregas.

Logo de Xubuntu

Si en sus orígenes Xubuntu era una versión de Ubuntu destinada a equipos más modestos, hoy día, sin haber perdido la vitola de ser una de las mejores en cuanto a relación rendimiento-posibilidades, se ha convertido en un referente para muchos de los que huyen de Unity y/o de Gnome 3 y su shell. Vamos a ver qué nos ofrece la comunidad xubuntera en esta oportunidad.

Instalación
Sin ninguna duda el paso que más quebraderos de cabeza me ha causado es el primero, el de la instalación de Xubuntu. La razón, como suele ocurrirme, la ignoro por completo. La cuestión es que tanto Ubuntu como Kubuntu, además de anteriores versiones de Xubuntu, han sido instaladas desde pendrive sin mayores complicaciones. En la presente he tenido que repetir hasta tres veces, con distintos métodos, la grabación de la iso.

Mi primer intento, que normalmente no falla, es utilizar la terminal. Lo hago desde mi partición principal de trabajo, en estos momentos ocupada con SolusOS 1.2 Eveline, empleando el comando:

sudo dd if=nombre de la iso of=ruta del pendrive bs=4M

Tras finalizar la copia y reiniciar, veo el logo de Xubuntu y poco más. Pasados un par de minutos de espera, el sistema me arroja un mensaje de error que indica que no es capaz de encontrar no se qué directorio.

Segundo asalto, el otras veces socorrido Unetbootin, también en SolusOS. El resultado es aún peor si cabe, lo único que llego a ver en mi pantalla es la frase “Boot error” (error de arranque). Un poco mosqueado ya y sopesando la utilidad de gastar un CD para probar esta versión de Xubuntu, decido dar una última oportunidad a la distro: inicio mi partición con Manjaro 0.8.2 (versión MATE), y descargo el programa SUSE Imagewriter que está en sus repositorios.

Éxito, por fin. Reinicio y después del logo de Xubuntu aparece la pantalla donde se puede escoger entre iniciar el escritorio “en vivo” o instalar la distro. Como siempre hago, decido obviar la primera opción y me sumerjo de lleno en la instalación. Lo cierto es que, con cada entrega de Xubuntu, tengo la impresión (y la mía es, como todas las demás, algo muy subjetivo) de que el aspecto visual mejora. Los temas que incorpora Xubuntu me transmiten tranquilidad y sosiego, ignoro el motivo pero así es. Además, la presentación que acompaña la instalación me parece muy cuidada y más bonita que la del resto de versiones de Ubuntu, mención aparte para el par de pantallas que dedican a mostrar al usuario una introducción a su nuevo sistema, algo así como “conozca su escritorio”. Bien pensado y mejor ejecutado, una delicia visual.

Me lleva unos veinte minutos terminar de instalar Xubuntu con la opción de descarga de codecs multimedia activada. Nada más reiniciar nos encontramos con la clásica implementación del escritorio XFCE que caracteriza a Xubuntu, en mi opinión la más lograda junto con la de Manjaro. Al contrario que con Ubuntu y Kubuntu, lo primero que se me presenta es el aviso de que existen actualizaciones disponibles. Al finalizar la instalación de las mismas, para variar, me dispongo a acometer la tarea, de incierto resultado en ocasiones, de tratar de vestir mi sistema con los controladores privativos de AMD/ATI para Radeon.

Actualizaciones automáticas en Xubuntu

Pero como ya voy sobre aviso tras lo acontecido con Ubuntu, sé dónde buscarlos. En el menú de XFCE escogemos Configuración –> Orígenes del software y dentro de la ventana que se abre, la pestaña Controladores adicionales. Tan sencillo como eso, cuando se sabe, claro está. Como ya me quejé en la revisión de Ubuntu no quiero insistir más con lo mismo, pero Jockey era una forma mucho más fácil e intuitiva de instalar el driver y sigo sin explicarme por qué lo han desestimado. Vuelvo a reiniciar y todo está como debe estar. El único pero que le puedo poner al aspecto de Xubuntu es el hecho de que aparezcan por duplicado todas las particiones del disco duro en el escritorio. Esto es poca cosa, pues basta deseleccionar “mostrar volúmenes” en el apartado escritorio de la configuración del sistema. Al contrario que en otras implementaciones de XFCE, en Xubuntu tienen la buena costumbre de eliminar el horrendo fondo que acompaña a los iconos del escritorio, haciéndolo transparente.

Controlador ATI en Xubuntu

Navegación
Firefox 16 en su última versión. Con flash, fluidez y rapidez, poco más se puede pedir.

Firefox en Xubuntu


Vídeo
Xubuntu es la única distro que he revisado, si la memoria no me falla, que incluye en reproductor de medios ligero Parole. Lo cierto es que funciona muy bien y reproduce todos los tipos de archivo sin inmutarse. Tratándose de un reproductor creado por y para XFCE, parece la opción más lógica, por otra parte.

Parole en Xubuntu

Música
Algo parecido a lo que ocurre con Parole, la elección de gmusicbrowser es casi exclusiva de Xubuntu.  Se trata de un reproductor musical escrito en Perl que es definido por sus creadores como ideal para el manejo de grandes colecciones de archivos de sonido. Es altamente personalizable, pudiendo añadirse diversos plugins con funcionalidades adicionales, además de poder asemejarse en aspecto al reproductor que escojamos (Rhythmbox, Exaile, itunes…). Funcionamiento perfecto y, de nuevo, excelente integración con XFCE.

gmusicbrowser en Xubuntu

Ofimática
Los desarrolladores únicamente incluyen como aplicación de ofimática el procesador de textos ligero Abiword. Si deseamos instalar otros programas de esta índole los tenemos en el centro de software, por poner un ejemplo, Gnumeric o la suite completa Libreoffice.

Libreoffice en Xubuntu


Fotografía e imágenes
Para manejar nuestra colección de fotos se opta también por una aplicación ligera que cada vez incorpora mejores prestaciones: gThumb. Como suele ser habitual, en los repositorios están el resto de opciones: Shotwell, Digikam, etc. Gimp también podemos instalarlo.

gThumb en Xubuntu

Gestor de programas
El centro de software de Ubuntu controla todo lo relacionado con la instalación y desinstalación de programas. Intuitivo y completo, resulta ideal para usuarios noveles que no quieren liarse con la consola para estos menesteres. El sistema, como veíamos al principio, nos avisa de las actualizaciones disponibles. Me ocurrió algo extraño, pues después de terminar la instalación de Cheese el sistema mostró el aviso de que era preciso reiniciar, como si en lugar de instalar una aplicación para usar la webcam hubiera actualizado el kernel. Curioso…

Cheese en Xubuntu


Reconocimiento de hardware
Nada que objetar, como en el resto de versiones de Ubuntu. Reconocimiento instantáneo de la impresora al encenderla, funcionamiento normal del escáner con Simple Scan y webcam operativa desde el comienzo de la instalación del sistema.

Instalación de la impresora en Xubuntu


Navegador de archivos
Thunar, el navegador de cabecera de XFCE. Cumple de sobra con todas mis necesidades, pues no uso pestañas (aspecto que muchos echan de menos, por lo que leo en la red, y que pronto será implementado). La conexión con mi portátil con Windows 7 es perfecta, pudiendo reproducir archivos en streaming sin mayor dificultad. Thunar reconoce y monta el pendrive, el disco duro externo y la tarjeta de memoria SD.

Thunar en Xubuntu

Gestor de arranque
Otra de las señas de identidad de la familia *buntu, jamás me han dejado de reconocer un sistema instalado en el equipo. Debería ser lo habitual, pero con otras distros no sucede, vaya usted a saber por qué. Xubuntu reconoce todo lo instalado: Windows 7, SolusOS y Manjaro, y al igual que en el resto de versiones, podemos añadir el siempre útil Grub Customizer en su PPA correspondiente.

Grub Customizer en Xubuntu

Estabilidad y suspensión a RAM
Inicio y apagado rápido, trabajo fluido, sistema estable. No pido más y todo me lo ofrece Xubuntu. La suspensión también funciona, vuelvo a insistir como en cada revisión, siempre que se instalen los controladores privativos.

Ciclo de desarrollo
Xubuntu sigue idéntico ciclo que Ubuntu, con nuevas versiones cada seis meses. La actual, Quantal Quetzal, estará soportada hasta el mes de Abril de 2014.

Atendiendo al excelente rendimiento y magnífico aspecto visual de Xubuntu no veo muchos motivos para optar por Ubuntu a menos que uno sea un enamorado de Unity (que puede ser, cosas más raras se han visto). Pese a que esta versión no es de soporte extendido, mejora en rendimiento a la anterior, al menos así ocurre en mi equipo. La comunidad que se encuentra tras Xubuntu demuestra, una vez más, su buen hacer y su voluntad de entregar versiones bien acabadas y pulidas, ya sean LTS o no. Visto lo visto con Ubuntu, es de agradecer la calidad de esta Xubuntu Quantal.

Y poco más se puede añadir, salvo el deseo de que Xubuntu continúe en esta línea, la del buen trabajo que la convierte en la mejor opción dentro de su “familia”. Le damos un 9’54, difícil de superar. Un saludo a todos.

Xubuntu 12.04: una buena solución

Desde hace algún tiempo intento mantener a raya mi extraña enfermedad, conocida en el mundillo Linux como “distro-hopping”, literalmente “saltar de distro en distro”. Una de las estrategias que uso es precisamente este blog, pues probar sistemas se convierte así en un hobby y mi experiencia sirve, a la vez, para que los interesados de verdad en una distribución sepan de primera mano qué les va a deparar su instalación. La otra táctica se basa en mantener únicamente cuatro particiones en mi disco duro: una destinada a Windows, otra a realizar las pruebas y otras dos, sin contar la de intercambio y la home, que tengo dedicadas a los que yo llamo “sistemas estables”, aquellos con los cuales trabajo y me siento más cómodo, a la par que me dan una cierta seguridad de no fallar gravemente. Por poner un ejemplo, que una actualización no te impida iniciar el servidor gráfico.

Hasta hace bien poco, la terna estaba integrada por Windows, Arch Linux con KDE y Ubuntu Lucid (y su bonito tema Macbuntu). Ya comenté en anteriores artículos el problema que se llevó por delante mi Arch, el cual fue sustituido por Chakra. Ubuntu Lucid encontró su sustituta natural en Ubuntu Precise, la cual ya analicé y a la que mantenía instalada sin darle mucho juego, siendo sincero, pues Unity y yo no nos llevamos demasiado bien. Pues bien, el problema surge tras una actualización de Ubuntu que me impide entrar, desde GDM, a mi cuenta de usuario. Ni tan siquiera entrar como root me era posible, ni en modo gráfico ni desde la consola. Podría haber profundizado en el asunto más de lo que lo hice, pero ciertamente en un mundo lleno de distribuciones, perder el tiempo con algo tan básico en un sistema que se presupone seguro de usar, dada la gran base de clientes que posee me parece absurdo. Borrón y cuenta nueva.

Quería que mi nuevo sistema de producción, vamos a llamarle así, estuviese centrado en aplicaciones Gtk. Sí, soy un usuario de Chakra un poco forzado por las circunstancias, pues por mucho que me esfuerce en apreciar KDE, que lo hago, la gran mayoría de aplicaciones que se adaptan mejor a mis necesidades, para mi desgracia están escritas con las librerías gtk. Prefiero Firefox a Qupzilla, prefiero Thunderbird a Kmail, Transmission a Ktorrent, me encanta usar Docky, Shotwell me va mucho mejor que Digikam y así podríamos seguir un buen rato. El problema, lo que principalmente me forzó a apostar por Chakra, fue la deriva a la que yo creo que se encamina Gnome y mi falta de adaptación a su nueva versión y sus diferentes shells o forks o como quiera que se les llame. Todo esto ha cambiado gracias a visesen, que me descubrió la maravilla que es SolusOS, pero entre tanto no sabía de su existencia decidí llenar el hueco dejado por Ubuntu con su derivada centrada en XFCE, Xubuntu. Y aprovechar para revisar esta distro, que lejos de defraudarme ha resultado ser un sistema al que me resulta mucho más fácil adaptarme que a Ubuntu.

Antes de ir al grano de una vez, y como el hombre es el único animal que tropieza n veces con la misma piedra, traté de montar un sistema Arch con XFCE en mi “partición gtk”. Estuve un día entero configurando, montando, preparando y dejando el escritorio a mi gusto. Lo siguiente que hice, una vez todo estaba perfecto para mí, fue escribir las palabras mágicas “sudo pacman -Syu”. Y lo que pasó, de nuevo, es que justo ese mismo día Arch estaba sustituyendo udev por systemd. Esto no tiene mayor importancia salvo que uno sea un sufridor de ATI/AMD y se le ocurra tener el repositorio [xorg111] habilitado en su Arch. La consecuencia: desastre total e incapacidad para iniciar el sistema. Los desarrolladores de Arch dirían que la culpa es mía, por confiar en repositorios no oficiales, y tendrían razón. Lo que yo concluyo de esta nueva experiencia es que Arch no está hecho para usuarios de gráficas ATI/AMD que quieran sacar todo el jugo a sus tarjetas, porque los problemas con Catalyst te rompen el sistema a las primeras de cambio.

Paso, finalmente, a relatar mi buena experiencia con Xubuntu.

Instalación
Xubuntu no difiere prácticamente en nada en su instalación de Ubuntu. Lo único en lo que no coinciden es en el slide show que muestra el escritorio en todo su esplendor. Por lo demás, todo igual. Sufro algunos pequeños fallos gráficos durante esta fase, como ventanas cuyos contornos se quedan en el escritorio tras cerrarlas o los molestos parpadeos fruto del driver libre de la Radeon. Poca cosa, en realidad. El proceso se completa bastante más rápido que en la distro con Unity, incluyendo la parte correspondiente a la descarga de paquetería.


El aspecto del escritorio rememora lo que Ubuntu fue antes de Unity. Un XFCE sencillo pero potente, en colores azulados y negros. Los problemillas gráficos desaparecen con el reinicio y tras la instalación de los drivers privativos. En general, el aspecto está muy cuidado, con colores y tipografías suaves que aportan serenidad y facilitan el trabajo. El panel inferior se asemeja a un dock y se oculta automáticamente. Por ponerle un pero al resultado global, el texto bajo los iconos del escritorio luce horrendo debido a que se presenta con fondo opaco, algo habitual en cualquier distro con XFCE y que se puede solucionar.

El primer inicio al escritorio ya ofrece actualizar el sistema e instalar los drivers privativos correspondientes al hardware particular de cada cual. Destacar que la versión de XFCE que incluye Xubuntu es la 4.8 y no la 4.10, si bien existen repositorios desde los que es posible actualizar para quien lo desee. Tanto una versión como la otra cumplen de sobra los requisitos que pido a un sistema de escritorio: facilidad de uso y personalización. Atrás quedaron los tiempos en que XFCE era considerada casi como un gestor de ventanas por sus pocas funciones, actualmente es todo un señor escritorio que ofrece una excelente experiencia al usuario.

Navegación
Firefox 12 es el navegador que incluye de serie Xubuntu, con todos sus aderezos que permiten ponerse a navegar y ver vídeos en flash desde el inicio.


Vídeo
Contamos con el reproductor ligero Parole, que funciona bien y es capaz de descodificar todos los formatos.

Música
El reproductor y organizador de música se llama gmusicbrowser, un gestor que conocía muy poco y que pese a ser liviano ofrece gran cantidad de funciones, entre las que destaca por su originalidad la capacidad de mimetizar a otros conocidos reproductores. Podemos hacer que gmusicbrowser se parezca a Rhythmbox, a Exaile o incluso a iTunes. Curioso, cuando menos. En cuanto a aquello para lo que realmente debe servir, la reproducción de música, perfecto también.


Ofimática
Xubuntu opta por la solución más simple, Abiword para los textos y Gnumeric para las hojas de cálculo. Los más exigentes tenemos Libreoffice en los repositorios.

Fotografía e imágenes
Para organizar y ver fotos tenemos gThumb. Para editarlas, Gimp. Ambos instalados de serie, y como es habitual un arsenal de programas disponibles desde el gestor de software.


Gestor de programas
Nuestro ya conocido Centro de Software de Ubuntu, acompañado de Synaptic como opción más simple, se encargan de la instalación y desinstalación de software en Xubuntu. Las actualizaciones automáticas nos serán ofrecidas con regularidad.


Reconocimiento de hardware
Como era de esperar, sin dificultad alguna. Impresora, escáner y webcam reconocidos de serie y funcionando con solo encenderlos. Al igual que en Ubuntu y Kubuntu, podemos tomarnos una foto durante la instalación, usando la webcam, para que nos sirva como imagen predeterminada de usuario.


Programas de uso habitual
Simple Scan viene instalado. Cheese, Vagalume y Dropbox están en los repositorios. Skype viene en el centro de software de Ubuntu, solo que nos advierte que para poderlo instalar se debe añadir un repositorio adicional, acción de la cual se encarga el propio gestor de programas sin intervención del usuario. JDownloader se instala desde su web, debiendo nosotros instalar por nuestra cuenta el paquete default-jre desde Synaptic para tener la máquina virtual Java. En el caso de Dropbox, como ya ocurriera con Linux Mint 13, se instala Nautilus como dependencia y será éste en lugar de Thunar el navegador que se abre cuando hacemos clic en el icono de Dropbox.


Gestor de arranque
En el momento de instalar Xubuntu tenía en el equipo Windows 7, Chakra y Fedora (última distribución que probé). Precisamente fue ésta la que me dió problemas, no siendo reconocida por el Grub de Xubuntu. En los repos ya no tenemos startupmanager, pero he encontrado otro programa similar llamado Grub Customizer. Si queremos tener dicha utilidad, que edita el menú de arranque y nos permite añadir o quitar sistemas además de personalizarlo a nuestro gusto, debemos añadir un repositorio de terceros con:

sudo add-apt-repository ppa: danielrichter2007/grub-customizer

Estabilidad y suspensión a RAM
Sin problemas de cuelgues en el tiempo que he estado usando Xubuntu de forma regular. Sí han ocurrido dos o tres fallos de aplicaciones, que terminan con una ventana de error que crea una traza inversa y localiza el problema, permitiéndonos enviar la información a los desarrolladores para colaborar en la solución. Suspensión a RAM perfecta siempre que instalemos los drivers propietarios ATI/AMD los “sufridores” de este hardware.

Ciclo de desarrollo
Aunque Xubuntu comparte con su “hermana mayor”, Ubuntu, el ciclo de desarrollo de seis meses, con una edición en abril y otra en octubre de cada año, ambas no ofrecen el mismo tiempo de soporte para sus ediciones LTS (como esta que nos ocupa). Si Ubuntu Precise estará soportada durante cinco años, su homónima en Xubuntu únicamente lo estará tres. Desconozco los motivos, pero así se especifica en la web corporativa xubuntera.

En resumidas cuentas, con Xubuntu podemos recuperar el estilo y el buen hacer que caracterizó a las mejores versiones, siempre en mi parecer, de Ubuntu: Lucid y Maverick. La llegada de Unity y Gnome 3 cambió por completo el panorama para los usuarios de Ubuntu. Algunos se adaptaron e incluso destacaron la mejoría. Otros no, y se vieron obligados a mirar hacia otra distribución. Los que no quieran salir de la familia Ubuntu lo tienen bien fácil, pues esta Xubuntu es una distro perfecta, basada en gtk 2 y que mejora en prestaciones y fiabilidad.

Sirva como alegato en favor del gran trabajo que desarrollan en XFCE, un escritorio relegado siempre a un segundo o tercer plano, y que al no apartarse de las líneas maestras que siempre ha venido manteniendo se ha convertido ya en refugio de muchos nostálgicos del escritorio tradicional. Mi enhorabuena a los desarrolladores de Xubuntu por una distribución muy conseguida. La puntuación es 9’32. Saludos.