Chakra Ian: sobresaliente en rendimiento

Chakra OS

La nueva versión de mi distribución favorita de todos los tiempos ha visto la luz hace unos días y eso es razón más que suficiente para dedicarle un artículo. Solo faltaría. Cierto es que al tratarse de una “semi-rolling release” no tiene demasiado encanto, en el sentido de que las novedades no relucen tanto como en las “point release” y los usuarios de la distro ya disfrutan de ellas, con el simple gesto de actualizar diariamente su sistema. No obstante, me he llevado una grata sorpresa con el rendimiento de Chakra Ian respecto al de su predecesora Fermi. Y no solo comparándola con ésta sale ganando, el salto es espectacular también con el resto de distribuciones, hasta ponerse casi a la altura de Ubuntu Trusty, sistema ganador en todas las comparativas que llevo hechas hasta el día de hoy. Como no solo de rendimiento vive el “linuxero”, detengámonos un poco en varios aspectos para intentar formarnos una idea global de lo que Chakra Ian nos puede ofrecer.

Instalación

Se sigue incluyendo Calamares como instalador, decisión lógica dado el buen funcionamiento del mismo. Nada más arrancar el “Live CD”, nueva sorpresa: ¡por fin aparece completamente traducido el escritorio! Mira que me he llevado años colaborando en Transifex – junto a un equipo bastante grande de personas, por supuesto – y siempre pendiente de que a la hora de salir la nueva “ISO” estuviese todo traducido. Chasco tras chasco, lo que nosotros traducíamos allí luego no se veía reflejado en su totalidad en el escritorio. Hasta esta edición. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Además de este punto, se han corregido errores molestos, como la persistencia de los archivos de localización de todos los idiomas, algo que hacía muy tediosa la primera actualización del sistema. Tras un reinicio, todo perfecto.

 

Calamares en Chakra OS
El instalador Calamares y el entorno en vivo de Chakra Ian

 

Diseño

Aspecto algo polémico este. Los gustos son muy personales, es una obviedad como un castillo. Andaba yo – y me consta que unos cuantos más – muy contento con la posibilidad de un renacimiento de la etapa dorada del diseño de Chakra, ésa que condujera Malcer con gran acierto durante bastante tiempo. Malcer se fue y con él todo su “artwork”, desaparecido su blog y quedando su legado en forma de tema e iconos Heritage para Chakra, además de Caledonia para el público en general. Y mis esperanzas estaban puestas en los diseños de Fabián Alexis Inostroza, creador de “El General”, luego rebautizado a Antü.

Por la razón que sea – que prefiero no entrar en ella – los desarrolladores de Chakra no tuvieron a bien incluir el trabajo de Fabián como predeterminado en la distribución. Luego, Fabián adoptó KaOS (Chakra le daba fallos en su equipo) y por allí anda, más contento que unas castañuelas. Fin de la historia. En cualquier caso, son opiniones y como tal siempre subjetivas, lo cual no significa que el aspecto de Chakra Ian sea malo. Para mi gusto, podría ser mejor. El tema de Plasma 5 utilizado es, como comentaba, el Heritage (la herencia) a partir del Caledonia de Malcer. Los iconos por defecto, sin embargo, son los Brisa. El renderizado conoció tiempos mejores; ignoro si se siguen incluyendo los parches de Ubuntu para las fuentes, pero el caso es que en Plasma 5 no lucen como solían en KDE 4.

Nota: al parecer, el tema con Fabián fue un simple malentendido, ya aclarado. Las “ISOs” de mantenimiento de Chakra nunca salen con nuevo “artwork”.

 

Escritorio Chakra OS
El escritorio de Chakra Ian recién instalado

 

Software

Para instalar y quitar programas contamos con Octopi. Aun a sabiendas de que está en el espíritu de los desarrolladores de Chakra no sobrecargar el escritorio, yo hubiera incluido por defecto el notificador de actualizaciones. Sí, el fantasma ése de la barra de tareas, octopi-notifier. No pesa tanto y es una gran ayuda para el usuario novel.

En cuanto a aplicaciones, hace tiempo que el navegador Qupzilla sustituyó a Rekonq, acertadamente a mi parecer. El desarrollo de Qupzilla es lento pero, al menos, existente. Kmail es el programa de correo electrónico, Kget el gestor de descargas, Bomi el reproductor de vídeo y Tomahawk el de audio. Además, se incluye la suite Calligra, como corresponde a una distribución centrada absoluta y exclusivamente en KDE.

Lo que no encontremos en los cuatro repositorios predeterminados deberemos buscarlo en el comunitario (CCR). Aunque hay bastante software allí, no siempre encontramos las últimas versiones y el número de programas es inferior – por mucho – al que hay en AUR, el “repo” equivalente de Arch Linux. En alguna ocasión, caso de necesidad imperiosa, nos podría tocar ponernos manos a la obra para compilar lo que precisemos.

 

Webcamoid en Chakra OS
Compilando la aplicación Webcamoid desde CCR

 

Rendimiento

Ya lo apuntaba al comienzo del artículo: espectacular mejoría, probablemente apoyada en el progreso de las nuevas versiones de Plasma 5 y la suite KDE al completo. Por una cosa o por otra, los valores obtenidos en las pruebas con Phoronix Test Suite están muy próximos a los de Ubuntu Trusty, llegando a superar a ésta en el “benchmark” de descompresión, donde logra récord absoluto con un 16’93 (ninguna distribución aquí analizada había bajado de la barrera de los 17 segundos). El desempeño gráfico es idéntico al medido en Ubuntu, en este caso con una nueva versión (358) de los controladores de NVIDIA.

Lo anterior no quiere decir que Chakra antes fuera lenta o algo parecido. La fluidez, la inmediatez en la apertura de aplicaciones o el manejo de ventanas siguen presentes. Para regocijo de los usuarios de la distribución, lógicamente.

 

Benchmark Chakra OS

 

Unigine Valley en Chakra OS
Resultado de Unigine Valley en Chakra Ian

 

Estabilidad y errores

Estabilidad: mucha. Todavía hay veces que Plasma 5 hace “crash” en algún programa, pero con cada nueva versión esto se mejora. Errores, pues no sufrí ninguno importante, sí algunos menores que detallo:

Hay un extraño error en la barra de tareas, donde parece faltar un icono junto al de la red. Ignoro de qué se trata, pero el “bug” es persistente.

Fallo barra de tareas Chakra OS
¿Qué icono falta en ese espacio de la barra de tareas?

Durante la instalación en Calamares, aparece seleccionada la opción de “login” automático. Sin embargo, a la hora de entrar al sistema se nos solicita el nombre de usuario y contraseña.

Al instalar los controladores propietarios NVIDIA, siguiendo la correspondiente entrada de la wiki, todo va bien pero, al reiniciar, el escritorio aparece como desplazado hacia la derecha. Es un error que ya me sucedió en la anterior versión de Chakra. A pesar de instalar NVIDIA-settings (un programa GTK, por cierto), y toquetear las distintas opciones disponibles, el único modo de arreglarlo fue a través de las propiedades del sistema de KDE. En el apartado “Pantalla y monitor”, “Configuración de la pantalla”, “Preferencias avanzadas”. Cambié la tasa de refresco de 75 Hz a 60 y se solucionó… por llamarlo de alguna forma, pues me obliga a usar una tasa menor para que el escritorio quede encuadrado en el monitor. Extrañamente, al tratar de capturar la pantalla para aportar documentación gráfica del problema, todos los pantallazos salían bien, como si el error no existiese. Así que opté por hacer una foto con mi móvil:

Error NVIDIA en Chakra OS
El reloj de la barra de tareas se pierde por el borde derecho de la pantalla

El icono de volumen de la barra de tareas toma como salida predeterminada de audio la clavija HDMI de la tarjeta gráfica NVIDIA. De tal suerte que deberemos cambiar esto, apagando el mencionado perfil en “Preferencias de volumen del sonido”, apartado “Configuración”.

Mi opinión de Chakra Ian

Nuevamente me veo en la tesitura de tratar de juzgar esta edición de Chakra desde mi posición de enamorado de la distribución. Pelín sesgado el análisis, supongo. Aun así, por intentar ser imparcial, que no quede. Creo que Plasma 5 se lanzó con un grado de inmadurez elevado, lo cual hizo que se resintiera la calidad de la gran mayoría de las distribuciones que lo incluyeron. El caso de Chakra fue un tanto especial, pues esperaron a la versión 5.4.2 del entorno para tirarse a la piscina con un poco más de agua. A pesar de lo cual, los errores existieron y existirán, pero con cada nuevo lanzamiento se muestran en menor cantidad.

Por este motivo, Chakra sigue avanzando a la par que crece la estabilidad y el número de características de Plasma 5. A día de hoy es un entorno que sigue sin llenarme del todo – uno de los motivos por los que continúo usando Linux Mint con Cinnamon – sin que esto sea óbice para que haya dejado de lado a Chakra por completo. En mi portátil sobrevive la mar de a gusto, con el añadido de que se trata de un equipo más modesto (Intel i3 del 2010, si no me equivoco, con gráfica integrada) donde la distribución mejor se mueve y más notoria se hace su fluidez y velocidad.

Así que, avisados estáis. Si KDE os llama y pensáis que vuestro equipo no resistirá la demanda de recursos que conlleva, dadle un tiento a Chakra. Tal vez os sorprenda lo ligero y bien optimizado que puede llegar a estar en manos de los desarrolladores adecuados. Casi me olvido: enorme detalle dedicar la versión, como en su momento ocurriese con otras personalidades del software libre, al tristemente desaparecido Ian Murdock, fundador de Debian y parte responsable, junto a muchos otros, de que este mundo GNU/Linux sea lo que es hoy día. No han podido ofrecerle mejor homenaje que un lanzamiento de tal calidad.

Salud

 

Webcam en Chakra OS
La webcam funcionando en Chakra Ian

 

Puntos fuertes: como siempre, de los mejores KDE que se pueden encontrar. Rápido, completo, eficaz.

Puntos débiles: Plasma 5 sigue fallando en pequeños detalles.

Recomendada para: usuarios con conocimientos medios con preferencia por KDE.

[yasr_multiset setid=0]

Anuncios

Manjaro Deepin 16.03: combinación ganadora

Logo de Manjaro Deepin

No me digáis que no os picaba la curiosidad. A un servidor, sí, y mucho. Desde que supe de la existencia de una versión comunitaria de la gran Manjaro con el pujante escritorio chino estaba deseando hincarle el diente. Uno es un enamorado de las novedades y si son atractivas desde el punto de vista estético, pues doblemente. Y es el caso, vaya si lo es. Hay que tener en cuenta, porque ya lo advierten en el anuncio oficial publicado en la web de Manjaro, que Deepin es todavía un escritorio joven, no exento de errores. Esto también es cierto, como he podido comprobar por mí mismo en la revisión. ¿Cuál es el resultado de mezclar una distribución rápida, actualizada y amigable para el usuario con un escritorio novedoso como Deepin? La respuesta a esta pregunta tratamos de encontrarla en el artículo de hoy.

Instalación

Como es habitual en todas las ediciones de Manjaro, se nos permite escoger tres métodos de instalación: uno en modo texto (CLI), el clásico instalador de la distribución (Thus) y el nuevo, que tiene ya cierto recorrido (Calamares). Para el análisis he usado el último de ellos, con el cual tengo ya experiencia por su inclusión en Chakra, KaOS y otras distribuciones.

La instalación transcurre sin incidencias y eso siempre es buena noticia. Además, el tiempo pasó volando mientras me dedicaba a inspeccionar los muchos recovecos desconocidos para mí en este escritorio.

 

Instalador Manjaro Deepin
Progreso de la instalación de Manjaro Deepin en mi equipo

 

Diseño

No existe nada parecido a Deepin en GNU/Linux. Y mira que hay escritorios para dar y regalar. El diseño de esta pequeña obra maestra china nos descubre un despliegue magnífico de transiciones, efectos, sonidos y demás, todo ello aderezado con un par de ingredientes tomados de dos populares sistemas operativos: el “dock” clásico de OSX y la barra lateral de configuración que existe en Windows desde su versión 8. Contamos también con esquinas activas y el tablero de aplicaciones, accesible desde el lanzador, que popularizó Gnome 3. Como podemos observar, toma varios aspectos de diferentes escritorios para conformar uno solo.

Me gustaría destacar la importancia de la barra de configuración, auténtica aliada del usuario novel, pues desde ella es posible manejar casi todo lo relacionado con la configuración del sistema: actualizar, cambiar el fondo de pantalla, el tema de ventanas e iconos, la fecha, conectar o desconectar a redes… es fantástico, de verdad.

 

Panel lateral Manjaro Deepin
Desde el panel lateral se pueden configurar múltiples aspectos del sistema

 

Software

Deepin no es solo un entorno de escritorio. También cuenta con interesantes aplicaciones propias, aunque algo inmaduras para mi gusto. La mejor, tal vez, sea Películas Deepin, aunque falló al reproducir un archivo de vídeo digital y parecía trabarse en ocasiones. El Reproductor Deepin, por su parte, me pareció bastante lento y fallón, además de poco intuitivo. Hay opciones mucho mejores en GNU/Linux, al menos por el momento. Entre las aplicaciones propias destaco también algo llamado Centro de juegos Deepin, lugar del que salí escopeteado por la abundancia de caracteres en lengua china que – más quisiera – no supe descifrar.

Por lo demás, el arsenal de programas es el habitual en una distribución, con Chromium como navegador de elección, LibreOffice como suite ofimática, Evolution para el correo, Sonata como reproductor de medios alternativo y la herramienta clásica de Manjaro para hacer la vida más fácil al usuario: el “Manjaro Settings Manager”, desde el cual se pueden añadir o quitar “kernels”, paquetes de idioma y controladores propietarios.

El gestor de programas por defecto es Pamac, existiendo la posibilidad de instalar Octopi desde los repositorios si es que lo preferimos. A excepción de mi problema con el archivo “.dv”, Manjaro Deepin reprodujo todo tipo de ficheros, además de los contenidos en Flash de la red.

 

Deepin Games
Deepin Games… entre el inglés y el chino anda el juego

 

Rendimiento

Por todos es conocida la fluidez y liviandad de Manjaro en su versión principal, con XFCE. Deepin, a pesar de no ocupar demasiada memoria (640 Mb al inicio), no ofrece estas mismas prestaciones. A ratos se traba bastante, con saltos en el puntero del ratón, y una tardanza al abrir algunas aplicaciones que inician rápidas como el rayo en XFCE. Obviamente, a Deepin aún le queda para alcanzar el grado de optimización de escritorios con muchos años de trabajo a sus espaldas.

Las pruebas realizadas con Phoronix Test Suite y Unigine Valley arrojan los resultados de siempre: Ubuntu se impone en todos los apartados y la prueba de rendimiento en Python no funciona en Manjaro, para variar. Si os interesan los valores numéricos, podéis verlos en el botón de aquí abajo:

 

Benchmark Manjaro Deepin 16.03

 

Unigine Valley en Manjaro Deepin
Resultados de Unigine Valley en Manjaro Deepin 16.03 Capella

 

Estabilidad y errores

Lo anuncia el equipo de Manjaro en su web: “Not yet completely bug free”. No exenta completamente de errores todavía. Lo curioso del asunto es que con dicha sentencia hacen referencia al escritorio Deepin, cuando el grueso de mis problemas tienen que ver con Manjaro y sus herramientas. Por destacar tres fallos importantes:

La primera vez que se entra al escritorio y se actualiza el sistema todo transcurre sin sobresaltos. Además, se escoge automáticamente el repositorio más veloz para ganar tiempo. Sin embargo, al reiniciar por segunda vez y tratar de instalar los paquetes de idioma faltantes, previa notificación, se produce un error de bloqueo de pacman que hay que resolver en consola. Esto me ha ocurrido más veces con otras ediciones de Manjaro.

Al tratar de instalar los controladores propietarios de NVIDIA, vía “Manjaro Settings Manager”, todo parece ir bien pero, tras reiniciar, me encuentro pantallazo negro y cursor parpadeante. Mis peores recuerdos de Arch, ATI y yo… lo imposible. Pero esta vez con NVIDIA. Se me ocurre salir a consola e instalar el último kernel disponible con los controladores correspondientes (paquete linux44-nvidia). Tras reiniciar… voilà. Todo funcionando. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas, que dicen por mi pueblo. Traducción: si al final tengo que tirar de consola, ¿de qué me sirve el “Manjaro Settings Manager”?

Por último, un error achacable a Calamares, supongo, y es que la distribución de teclado escogida durante la instalación no aparece por ninguna parte, quedando solamente el teclado en inglés. Fácilmente solucionable, además desde la propia barra lateral de configuración, pero error, al fin y al cabo.

Actualizando Manjaro Deepin
Primera actualización de Manjaro Deepin, que incluye el kernel

 

Mi opinión de Manjaro Deepin 16.03 Capella

En líneas generales, esta original edición de Manjaro me ha gustado. Soy de esos usuarios a los que se les gana por los ojos, y en ese aspecto, Deepin es muy resultón. Escritorio moderno, con aires de algo conocido, lo cual parece una buena combinación que puede atraer a muchos usuarios. Fácil de usar e intuitivo como ninguno, a mi entender, creo que es una gran apuesta que, a poco que siga evolucionando, dará bastante que hablar. Aunque no lo parezca, todavía hay mucha gente a la que no hay escritorio en GNU/Linux que le llene por completo. Yo les recomendaría echar un vistazo a Deepin, porque a lo mejor es lo que andaban buscando.

El problema de cara al usuario más novato es el de siempre, por mucho que Manjaro sea el “Arch para seres humanos” que se demandaba hace años: hay errores, algunos no fácilmente solucionables si no se está acostumbrado a bregar con ellos. Mi problema con el controlador propietario, que termina con un equipo que no inicia, espantaría a buen seguro a alguien recién llegado a GNU/Linux.

En cualquier caso, coincido con los desarrolladores de Manjaro en que Deepin ha evolucionado mucho y muy rápido. Tiene una pinta inmejorable y estoy seguro de que va a ir a más. Bien haríamos en estar pendientes de su crecimiento, porque una bonita fachada siempre es un buen aliciente para algunos usuarios, lo cual termina yendo en beneficio de todos los que a diario empleamos y amamos este sistema operativo. Hala, ya he saciado mi curiosidad. ¿Y vosotros?

Salud

 

Webcam en Manjaro Deepin
Manjaro Deepin incluye una bonita selección de fondos de pantalla

 

Puntos fuertes: escritorio moderno e intuitivo, muy agradable estéticamente.

Puntos débiles: algún error importante. Aplicaciones propias todavía muy verdes.

Recomendado para: usuarios con conocimientos medios de GNU/Linux.

[yasr_multiset setid=0]

Solus 1.1 Shannon: una distribución diferente

Escritorio de Solus 1.1 Shannon

Ante todo, conviene aclarar que la revisión de hoy se refiere al nuevo “Proyecto Solus“, que solamente comparte con el anterior dos cosas: el nombre (la desaparecida SolusOS) y el creador barra desarrollador principal, el señor Ikey Doherty. Dos detalles muy importantes, qué duda cabe. Cuando Ikey, al poco tiempo de dar carpetazo a su antigua distribución, una interpretación personal muy bien lograda de Debian estable con Gnome 2, anunció que se embarcaba en la tarea de inventar un entorno de escritorio, Budgie, que luego derivaría en la bandera principal de una nueva distribución, Evolve primero y luego Solus, reconozco que pensé que había que mostrarse cauto. Me pareció que sería demasiado trabajo para una sola persona. Y supongo que así es, pero la verdad es que no está solo en su aventura, como se puede comprobar en la wiki del proyecto, apartado “Developers”.

Con el lanzamiento de la primera “point release” de la serie Shannon, anunciada hace unos días, se han realizado muchas mejoras y añadido nuevos paquetes. Para los que no conozcan la distribución, Solus ha sido creada desde el principio, esto es, no deriva de Debian, Arch o ninguna otra. Para instalar y eliminar paquetes se usa el gestor de software Evolve, o bien la herramienta de consola eopkg. Con estas dos simples afirmaciones ya se infiere que esta no es una distribución cualquiera, es todo un proyecto que busca hacerse un hueco en GNU/Linux con apuestas tan sólidas como el entorno de escritorio Budgie, una variación de Gnome 3 que recuerda, por su minimalismo y eficacia, al Pantheon de Elementary OS, y por su semblanza de Windows 10 (solo en el panel lateral, que os conozco), un poco a Deepin.

Instalación

Conforme a estas premisas ya se puede comprobar, desde el instalador, que Solus no comparte con ninguna otra distribución, lo que os comentaba. El minimalismo y la sobriedad priman sobre cualquier otro aspecto en el sistema. Estamos por ello ante una instalación sencilla e intuitiva, pero a la vez completa y que permite retroceder pasos si nos parece que debemos cambiar alguna decisión o algún parámetro, sin perder lo ya configurado. Tiene una pega que puede ser importante: está totalmente en inglés.

 

Instalador de Solus 1.1 Shannon
El instalador de Solus está completamente en inglés, algo que esperemos se arregle en el futuro

 

Las buenas noticias son que el inconveniente del idioma se soluciona tras instalar y reiniciar, si bien hay algunas pequeñas partes del entorno de escritorio que permanecen sin traducir. Pero son muy pocas, ciertamente.

Diseño: el escritorio Budgie

Si por algo se distingue a Solus es por su apariencia, con el escritorio Budgie luciendo en todo su esplendor. Destaca el panel de configuración, a lo Deepin o a lo Windows 10, como comentaba más arriba, así como el estilo “flat” presente gracias a los iconos Faba y el tema de escritorio Arc-darker, que vienen por defecto. En lo negativo, un renderizado de fuentes que no me apasiona, muy susceptible de mejora en próximas entregas.

El entorno de escritorio Budgie fue creado también desde cero, intuyo que ante el dilema de no quedar convencido con ninguna de las soluciones disponibles actualmente en el panorama “linuxero”. Algo que a mí me ha pasado, por ejemplo, hasta acomodarme en Cinnamon. Ikey decidió fabricar su propia versión de Gnome y a fe que ha logrado un escritorio con personalidad propia. A destacar lo fácil de configurar que resulta, merced a las opciones pertinentes alojadas en el menú lateral que se abre al pulsar sobre la bandeja del sistema. Desde ahí se pueden añadir o quitar barras de tareas, controlar las notificaciones y hasta cambiar por completo los temas de escritorio e iconos. Fácil y manejable. Y me da en la nariz que esto es solo el principio…

 

Panel lateral de Budgie
El panel lateral recuerda al de los últimos Windows… o a Deepin

 

Software

En este apartado encuentro el talón de Aquiles de la distribución. Pocos paquetes disponibles, aunque los que hay permiten cubrir una gran mayoría de las necesidades informáticas de un usuario medio. Incluidos de serie están, entre otros, Firefox, Thunderbird, Transmission, VLC, Rhythmbox y un gestor para la instalación de controladores propietarios que funciona perfectamente. Encuentro a faltar, ya no solo en la instalación inicial sino en los propios repositorios, algunas soluciones comunes como Shotwell o Skype.

 

Centro de software en Budgie
No están todos los que son, pero son todos los que están. O algo parecido.

 

No obstante, tal y como indican en la wiki del proyecto, ciertos paquetes no pueden incluirse en los repositorios oficiales por cuestiones de licencia. Ello implica a Chrome, Opera, Vivaldi o Spotify, que son instalables vía terminal. En la misma wiki tenemos la lista actual de paquetes de aplicaciones que podemos instalar en Solus.

Rendimiento

Aunque el desempeño es correcto, en general, y el escritorio Budgie se mueve con fluidez, en ciertas ocasiones se nota un extraño retardo en la ejecución de algún programa. Quiero decir con esto que no me da la sensación de liviandad que he podido notar en otros escritorios. Y el asunto no se queda en percepciones subjetivas, sino que se confirma con las pruebas de rendimiento, en las que Solus no supera a Ubuntu en ninguna de las cuatro que he podido realizar. Y ya me extraña, pues es una de las supuestas señas de identidad de Budgie, un escritorio que al arrancar solo me ocupa 412 Mb de RAM.

Lo anterior no significa que estemos ante un escritorio pesado, más bien que se encuentra todavía en pleno desarrollo. Estoy seguro de que va a mejorar con el tiempo. Además, es una circunstancia que ocurre muy de vez en cuando en el uso del equipo, un pequeño retardo, casi imperceptible, pero que está ahí. Eso sí, los tiempos de arranque y apagado son excepcionales, así como la fluidez con la que se reproduce el vídeo o la imagen en mi “webcam”, la mejor hasta ahora en mi experiencia con GNU/Linux.

 

Benchmark Solus 1.1

 

Unigine Valley en Solus
Resultado de Unigine Valley en Solus 1.1

 

Estabilidad y errores

Ningún problema con la estabilidad del sistema. Prácticamente tampoco he encontrado errores de bulto, más allá de fallos de traducción en ciertas aplicaciones. Si acaso, la sorprendente paradoja de tener instalado el paquete con el controlador libre Radeon – lo descubrí mediante una sugerencia de actualización – cuando estoy usando exclusivamente la Nvidia que Yoyo me regaló en su día. Extraño, como poco. Pero que esté instalado no implica que esté en uso, obviamente, sino más bien un exceso de celo en proveer el máximo de controladores posibles para dotar a Solus de compatibilidad con un buen número de equipos. Prevención, después de todo.

 

Actualización en Solus
Se me ofrece actualizar un paquete que no estoy usando

 

En cuanto al soporte, Solus cuenta con 2 años a partir del lanzamiento de la versión “punto cero” de la rama. Es decir, Solus 1.0, que vio la luz en Diciembre de 2.015 recibirá actualizaciones hasta Diciembre de 2.017. Cuatro veces al año se producen lanzamientos menores, como esta versión 1.1, destinados principalmente a resolver errores y actualizar ciertos programas, que no todos.

Mi opinión de Solus 1.1 Shannon

Es difícil para mí mostrarme imparcial cuando se trata de analizar algún producto – una distribución GNU/Linux lo es, aunque no se venda como tal – en el cual esté involucrado Ikey Doherty. SolusOS Eveline fue para mí un sistema maravilloso que usé durante algún tiempo y acerca del cual recientemente comentaba como seguía funcionando en una instalación que realicé para mi cuñado años atrás. Sólido, como su base Debian estable; bonito y funcional, gracias a los añadidos de Ikey. Él fue también uno de los impulsores de LMDE, proyecto que abandonó para crear su propia distribución.

Pero tratando de dejar a un lado mi admiración por este talentoso programador, creo que esta nueva andadura suya está destinada a afianzarse como un sistema popular, a poco que vaya creciendo en paquetería. Budgie es un buen escritorio, algo que creo queda patente en el hecho de que varias distribuciones ya lo ofrecen en sus repositorios como alternativa a Gnome, Cinnamon, XFCE o Mate, los escritorios GTK por excelencia. De hecho, el propio equipo de desarrolladores da soporte a Budgie en Fedora y openSUSE, además de encontrarse en el AUR de Arch. Cuenta así mismo con el apoyo de una animosa comunidad. Solo hay que darse una vuelta por los foros (casi mil usuarios ya) o por Google Plus (1.166 miembros en el momento de escribir esto), donde el número de personas es impresionante para una distribución de tan corta vida. Aun quedan para los más de 15.000 de Elementary, pero todo se andará.

 

Webcam en Solus
Imagen nítida y de gran fluidez en la webcam con Solus

 

¿Cuál sería el usuario medio al que recomendar Solus? Un poco al estilo de KaOS, pero con corazón GTK. Ambas son distribuciones creadas desde cero y mantenidas por unas pocas personas, con entusiastas comunidades detrás que arropan sus decisiones y participan de ellas. Gente a la que no le importe tener que compilar un determinado paquete que no esté en los repositorios, algo que se puede hacer siguiendo la guía que, a tal efecto, se encuentra en la web del proyecto Solus. Y así, de paso, arrimar el hombro. Con el pragmatismo en mente, los desarrolladores solamente mantienen un único kernel, sobre el que implementan las mejoras precisas para asegurar la compatibilidad del hardware de los usuarios. Sí, habéis leído bien: si algo no os funciona es posible que os parcheen el kernel para solucionarlo, una vez informéis del problema en los foros.

Algo tendrá Doherty cuando tantos se acercan a sus proyectos y los adoptan. Pasó con SolusOS y está pasando con Solus. Si queréis averiguar qué es, tendréis que probar la distribución. Yo ya estoy afianzado en Linux Mint y no deseo más saltos… vosotros mismos.

Salud

Puntos fuertes: el entorno de escritorio Budgie, ligero y eficaz.

Puntos débiles: poco software, comparado con otras distribuciones.

Recomendado para: usuarios con conocimientos medios.

[yasr_multiset setid=0]

Zorin OS 11: facilitando el cambio

Logo Zorin OS

De Windows a GNU/Linux, se entiende, pero el título quedaba muy largo. Hoy vengo a hablaros de Zorin OS, a quien ya dediqué tres artículos con anterioridad y distribución que usé como principal durante algún tiempo, allá por 2011. En todo este tiempo muchas cosas han cambiado (salvo la crisis económica, de eso nos queda para rato… con minúsculas) y Zorin también, aunque mantiene una característica fundamental: es la distribución GNU/Linux que se entrega con una mayor semejanza a Windows. ¿La convierte eso en el mejor sistema para un usuario novel? Esto se vendría debatiendo si Zorin OS despertara mayor interés en las redes. Lo cierto es que tiene un buen puñado de usuarios satisfechos y vamos a tratar de explicarnos por qué.

Instalación

Advertencia muy importante: si os planteáis pasaros a Zorin OS yo, de vosotros, esperaría. Esta versión número 11 tiene un escaso tiempo de soporte, el mismo que la distribución en que se basa, Ubuntu 15.10 Wily Werewolf, finalizando en el mes de Julio del presente año 2016. Es cierto que podemos instalar la versión de soporte extendido, Zorin 9, pero no merece la pena estando tan cerca el lanzamiento de Ubuntu 16.04, que dará base a una nueva Zorin LTS.

Hablando de versiones, Zorin se ofrece en cuatro distintas, que nos explican en la web del proyecto: Core (la cual analizo aquí) es la predeterminada y que servirá para la gran mayoría de usuarios. Luego está Lite, para equipos más antiguos (solo en 32 bits) y dos lanzamientos que son de pago, llamados Business y Ultimate, que incorporan algo llamado “software premium” y soporte por parte del equipo de desarrolladores. Ambas cuestan más o menos lo mismo, 8.99 euros la primera y 1 euro más la segunda. Todas las podéis descargar desde aquí.

 

Versiones de Zorin OS
Las cuatro versiones disponibles de Zorin OS 11

 

El proceso de instalación es casi idéntico al de Ubuntu (usa la misma aplicación, Ubiquity), con la diferencia puesta en el pase de diapositivas y en un vídeo de introducción que ofrece una melodía pegadiza. Amén de adaptar los colores, claro está, siendo el azul el predominante en Zorin OS, en lugar de los tonos marrones y anaranjados de Ubuntu. Nada que reseñar en el aspecto negativo, transcurriendo la instalación sin incidencias.

Diseño

Sin lugar a dudas uno de los puntos fuertes de Zorin OS, salvo que odies con todas tus fuerzas la presencia de Windows. Me evoca una mezcla entre Windows XP y Windows 7 que, a la sazón, contentará a los muchos usuarios que provengan de ambos sistemas, los más usados y populares de la compañía de Redmond. Y a los que no, siempre pueden optar por la herramienta Zorin Look Changer, que en un par de clics les permitirá transformar la apariencia del sistema para que luzca como un Gnome 2, por ejemplo.

 

Escritorio de Zorin OS
Escritorio de Zorin OS 11 con su impresionante fondo de pantalla por defecto

 

Me gustaría destacar un par de características. Por una parte, el renderizado de fuentes es excelente, sin duda heredado de Ubuntu, que a mi parecer no tiene rival en GNU/Linux en lo que a dicha materia se refiere. Por otra, la elección de Avant Window Navigator como barra de tareas predeterminada es el ingrediente primordial para remedar el escritorio de Windows, con sus transparencias e iconos que se asemejan en todo a los del sistema privativo en sus anteriores versiones. Hasta el punto que comparte la molesta – para mí – necesidad de hacer clic en el icono de volumen para poder subir o bajar, en lugar de usar simplemente la rueda del ratón una vez se posa el puntero sobre el icono. Ya veis, a lo Windows, incluso en las incomodidades.

Software

Una selección bastante acertada de programas por defecto es lo que nos ofrecen los desarrolladores. Además de los habituales en cualquier GNU/Linux que se precie, como Firefox o LibreOffice, tenemos Geary como cliente de correo o California, el gestor de calendarios de Gnome 3 que permite usar un calendario en la red.

Se incluyen también aplicaciones que facilitarán el arreglo a distancia por parte de ese familiar que todos tenemos – cuando no somos nosotros mismos, lo más frecuente – conocido como “el informático”, que no lo es. Me refiero al cliente de escritorio remoto Remmina. Además, para los que necesiten imperiosamente software de Windows, Zorin OS trae Wine, Play On Linux y Winetricks instalados y preparados para funcionar.

Mención aparte merecen las herramientas propias del sistema Zorin OS, como la que nos permite el cambio de aspecto o de tema, o el instalador de navegadores, que nos deja Google Chrome, Web de Gnome y Midori al alcance de un clic.

 

Software en Zorin OS 11
Algunas herramientas propias de Zorin, como el instalador de navegadores

 

Aunque Zorin funciona “out-of-the-box” casi en su totalidad, en el supuesto caso de que intentemos abrir o reproducir un fichero para el cual no exista ningún programa instalado, será el propio sistema quien nos ofrecerá un puñado de aplicaciones para la ocasión. Esto es tremendamente útil cuando se es usuario novel y todavía no se domina la instalación de programas en GNU/Linux. Zorin, por cierto, usa el Gestor de software de Ubuntu, solo que ligeramente adaptado al aspecto de la distribución.

 

Sugerencias de software en Zorin OS
El propio sistema nos da varias soluciones para reproducir un archivo

 

Rendimiento

De las pruebas a las que sometí a Zorin, resultó vencedor frente a Ubuntu 14.04.4 (no olvidemos que Zorin se basa en Wily Werewolf, la 15.10) en dos de ellas, perdedor en otras dos y hubo empate en el test gráfico. ¿Qué significado tienen estos guarismos? Desde mi perspectiva, indican un desempeño muy similar, lo que me permite afirmar que Zorin OS ofrece un extraordinario rendimiento. Es algo que se puede objetivar con el simple uso del sistema durante unas horas, sin lentitud ni errores de importancia. De los pequeños inconvenientes, nos ocupamos a continuación.

 

Botón Benchmark Zorin

 

Benchmark Unigine Valley en Zorin OS 11
Resultado de Zorin OS 11 en el benchmark Unigine Valley

 

Estabilidad y errores

En términos de estabilidad, nada que objetar. Ni cuelgues, ni reinicios que no son tales, ni problemas en el apagado. Los únicos problemas me los dio la barra de tareas AWN, que dicho sea de paso no recibe actualizaciones desde el año 2013, mientras la usé con los controladores libres Nouveau. Los errores en los que desaparecen partes de la barra o ésta se comporta erráticamente superponiéndose a las ventanas persisten desde la última versión de Zorin que analicé, pero se terminan solucionando con la instalación del controlador gráfico recomendado, esto es, el privativo de Nvidia. Algunos “applets” o añadidos a la barra, como el meteorológico, tampoco funcionan, pero esto es un mal menor. Así pues, prácticamente ausencia de errores destacables.

 

Error en barra de tareas de Zorin OS
Ha desaparecido una parte de la fecha en la barra de tareas

 

Conclusiones

Creo que Zorin OS sigue cumpliendo un papel importante en el vasto mundo de GNU/Linux. Es una distribución de fácil instalación y mantenimiento, que además ofrece un aspecto gráfico muy similar al que muchos usuarios han conocido desde que usan sus equipos. Si el rendimiento no desmerece a Ubuntu, pues poco se puede concluir en negativo respecto al sistema. Que sí, que volvemos a lo mismo de casi siempre, que si no sería mejor centrarse en mejorar Ubuntu en lugar de hacer una distribución que bebe directamente de ella sin aportarle nada… Puede ser. Debate cíclico que jamás condujo a ninguna parte ni creo que lo haga nunca. Dos palabras: software libre. Fin de la discusión.

Me parece que Zorin tiene más usuarios de los que muchos creen. Concluyo esto basándome en las visitas que recibo en busca de información sobre la distribución y en su puesto en el ranking de consultas que constituye Distrowatch. Y me parece lógico, al aunar facilidad de uso, rendimiento y bonita presencia.

Salud

 

Webcam funcionando en Zorin OS 11
Comprobando el funcionamiento de la webcam en Zorin

 

Puntos fuertes: su semejanza a Windows 7 y XP puede acercar GNU/Linux a algunos usuarios. A la facilidad de uso de Ubuntu añade un aspecto agradable y conocido.

Puntos débiles: su escaso tiempo de soporte, de 9 meses desde su lanzamiento, también consecuencia de su base Ubuntu. Tienen disponible, no obstante, una versión de soporte extendido hasta abril de 2019 (Zorin 9).

Recomendada para: usuarios noveles, sin duda alguna, así como nostálgicos de la apariencia de Windows 7 y XP.

[yasr_multiset setid=0]

Arquetype 23: corazón de Fedora

Nuevo logo de Arquetype

Gonzalo Ponce daba a conocer la semana pasada el lanzamiento de una nueva versión de Arquetype con KDE, basada en Fedora 23 y llamada “Libertas”. Analizar distribuciones no es caer en el mal de siempre, que no nombraré porque estoy cansado hasta de mentarlo. Es algo más que eso: ayudar por partida doble. A los desarrolladores, porque se da a conocer su “producto”, o más bien su “regalo”, a la comunidad GNU/Linux. Y a los usuarios, porque se les da una idea de lo que el sistema puede ofrecer, por más que siempre se deba tener la precaución de no generalizar el rendimiento a todos los equipos del mundo. A mí me gusta ayudar y por eso estamos otra vez aquí.

Analicé el pasado verano la versión “rolling release” de Arquetype, también con KDE. A la espera de la salida de Libertas con Cinnamon, os presento a la basada en Fedora, una distribución con la que mis equipos, tradicionalmente, no se han llevado muy bien, por una mezcla entre mi desconocimiento de la misma y el carácter, siempre a la última, que define al banco de pruebas de Red Hat. Con esta revisión pretendo inaugurar una etapa en la que no se dé tanta importancia a la calificación, que a fin de cuentas variará mucho según el equipo en que se haya probado el sistema, además de puntualizar en ciertos aspectos, buscando análisis más escuetos y que den ideas generales de lo que el usuario se puede encontrar. Cinco apartados y una breve introducción serán suficientes. Comencemos.

¿Qué es Arquetype?

Arquetype es una distribución GNU/Linux de carácter comunitario. Se presenta en tres ediciones distintas:

Arquetype KDE. Basada en Fedora, edición “point release”, es decir, que no es de desarrollo continuo.

Arquetype Cinnamon. También con base “fedoriana”, pero usando el escritorio creado por los desarrolladores de Linux Mint.

Arquetype CRT (Continuous Release Term). Es una edición “rolling release”, con escritorio KDE y basada en Manjaro, con gestor de paquetes Pacman. Nos la entregan en versión completa o versión ligera.

Todas las imágenes se pueden descargar desde aquí. No existen versiones de 32 bits, solamente de 64.

 

Escritorio Arquetype
Arquetype 23 KDE recién instalada

 

Instalación

Al basarse en Fedora, Arquetype 23 incorpora el módulo de instalación Anaconda. Aun reconociendo que ha mejorado ligeramente, me sigue pareciendo demasiado complejo en comparación con otras aplicaciones similares. Parco en opciones, ni siquiera permite instalar el Grub en un disco distinto a aquel en el cual se instala el sistema. Recomiendo leer con mucho detenimiento cada pantalla para evitar sorpresas desagradables en forma de borrado accidental de particiones equivocadas.

 

Anaconda en Arquetype
Mucho cuidado al utilizar la opción de particionado manual

 

Diseño

Arquetype viene con muchas mejoras en el apartado gráfico, empezando por el estreno de un nuevo logo que viene a sustituir al anterior. Para el “artwork” de esta versión con KDE se ha escogido, con buen criterio a mi entender, el magnífico set de iconos Antü, creado por Fabián Inostroza y que Chakra no tuvo a bien incorporar. Sobre gustos no hay nada escrito, pero mi impresión personal es que Arquetype acierta y Chakra no. El tema de Plasma, sin embargo, no es el que recomienda el autor. Destaca la activación por defecto de algunas animaciones que no son frecuentes en otras distribuciones, como las ventanas gelatinosas o el efecto lámpara mágica al minimizar… qué buenos tiempos, los del esplendor de Compiz. Las tipografías, sin embargo, no las encuentro agradables a la vista, siendo este un defecto que observo en la gran mayoría de distribuciones con KDE Plasma 5.

En el debe, aparte del renderizado tipográfico, encuentro una mezcla de idiomas en las aplicaciones que no fui capaz de resolver, apareciendo partes de Dolphin en inglés, por ejemplo.

 

Dolphin en Arquetype
Arquetype viene con el genial set de iconos Antü

 

Software

La distribución nos trae gran cantidad de programas instalados y listos para usarse. Al software habitual de KDE se le añaden programas que uso con frecuencia, como Skype, Spotify, LibreOffice o Gimp, todos ellos en versiones recientes. El gestor de software y actualizaciones es Apper, que incluye un “applet” para barra de tareas desde el cual es posible poner el sistema al día.

Por otra parte, la inclusión de todos los “códecs” necesarios para la reproducción de archivos es algo de agradecer. No hubo problemas con ninguno de los formatos probados, ni con el contenido Flash en páginas web.

 

Software en Arquetype
Varios de los programas instalados de serie en Arquetype 23

 

Rendimiento

Al igual que solía hacer en las revisiones, voy a seguir empleando algunas pruebas de rendimiento de la suite Phoronix, junto con el “benchmark” gráfico Unigine Valley para poner en comparación a las distribuciones con aquella que, teniendo en cuenta multitud de pruebas realizadas en el pasado, considero modelo de desempeño en mi equipo: la LTS de Ubuntu, 14.04. En todos los apartados analizados salvo uno, la distribución de Canonical sale vencedora, lo cual no quita que en otros aspectos no tan cuantificables, como la fluidez con que se comporta el sistema, Arquetype cause una muy buena impresión. Se pueden consultar los resultados completos de la batería de pruebas pulsando en el botón.

 

Benchmark Arquetype 23

 

Benchmark Unigine Valley en Arquetype 23
Unigine Valley Arquetype 23

 

Resultados de Ubuntu en Unigine Valley
Unigine Valley en Ubuntu 14.04.3

 

Nota: por error, los resultados de Arquetype vienen rotulados como “Samsung SSD 850…” y los de Ubuntu como “Ubuntu vs Arquetype” en Openbenchmarking. Es lo que tiene pagar la novatada, en sucesivas revisiones espero acertar con los títulos.

Estabilidad y errores

En el capítulo de fallos, además de las traducciones parciales, destaco dos. El primero no tiene gran importancia, y es que el volumen del sistema sube al máximo cada vez que se abre el reproductor de archivos de vídeo VLC. El segundo es harina de otro costal, pues influye decisivamente en la experiencia que un usuario poco avezado pueda tener: tras la primera actualización realizada por Apper, al reiniciar, el sistema se cuelga durante el arranque en lo que parece ser un problema con el Plymouth, el famoso gestor encargado de hacer más bonita esta secuencia inicial. Imposible volver a entrar al escritorio. Tuve que recurrir al “hard reset”, para posteriormente escoger la entrada de rescate en Grub y ya poder deshacer el entuerto.

Algo que logré con la instalación, usando Apper, de los controladores propietarios de Nvidia. Por desgracia, como me ocurriera en una de mis últimas experiencias con Chakra, estos nuevos “drivers” descuadran la pantalla, sin que fuese capaz de solucionarlo por más que tratase de cambiar la resolución. Este problema, por razones obvias, escapa a la responsabilidad de los desarrolladores y habría que achacarlo a Nvidia, o al binomio que componen ésta y Plasma 5 (a mí en Cinnamon no me ha pasado).

 

Traducciones de KDE en Arquetype
Pese a seleccionar el idioma español, algunas aplicaciones no están traducidas del todo

 

Mi opinión de Arquetype 23 KDE

Como ocurre con Korora, la posibilidad de usar Fedora con el aliciente de incorporar los repositorios y paquetes que hacen la vida más fácil al usuario supone una gran baza. Este es el principal motivo, si no el único, que me lleva a recomendar la distribución. El desempeño es bueno, aunque no mejor que el de Ubuntu, como se desprende de las pruebas realizadas, pese a que viene con un kernel mucho más moderno. Por lo demás, destaco el excelente aspecto gráfico del escritorio, pese a que por alguna razón que desconozco, Plasma 5 no luce tan bien en mi equipo como lo hacía su predecesor. Es algo intangible, pero ahí está. Y, por supuesto, referido a algo tan subjetivo que muchos no tienen por qué compartir.

Salud

 

Mi mano en Arquetype 23
La cámara, como muchas otras cosas, funciona sin añadir controladores

 

Puntos fuertes: una Fedora en la que todo funciona “out-of-the-box”. Iconos y aspecto gráfico.

Puntos débiles: falló tras la primera actualización. Rendimiento mejorable.

Recomendada para: usuarios con conocimientos medios de GNU/Linux. “Fedorianos” que no se quieran complicar añadiendo repositorios imprescindibles como RPM Fusion.

[yasr_multiset setid=0]