Habilitar auto login en Skype para Linux

Como usuarios de GNU/Linux, probablemente estaremos de acuerdo en que Skype no es el mejor programa que podemos utilizar para realizar videoconferencias. Podría poner varios motivos sobre la mesa, que irían desde su aspecto poco afortunado en cuanto a su integración con los escritorios más populares hasta la importante merma de privacidad que supone dejar un servicio así en manos de una empresa que no libera el código. La realidad, amigos, que se suele imponer a menudo, dicta que es el programa más utilizado para esta tarea a nivel mundial. Y casi todos tenemos familiares que viven lejos o conocidos que habitan cerca, con los que solemos comunicarnos usando esta herramienta privativa.

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Chakra se encuentra a sí misma

Suele ocurrir cada cierto tiempo: recibo un correo de algún usuario de Chakra con una pregunta variable en su forma, pero constante en su fondo. Del tipo, “¿cómo va la distro?”, “¿para cuándo la nueva ISO?” y cosas así. Yo hace tiempo que no la tengo como distribución principal, debido al desbarajuste de los primeros meses de Plasma 5 y al fatídico mensaje de marras por el que no se extingue aún mi odio a systemd. Pero, cual amor platónico de juventud, sigo muy pendiente de ella y al final acabo volviendo a instalarla (la última vez, hace unos días). Son precisamente este tipo de cuestiones que me hacen los que aprecian a la distribución las que me terminan llevando a la conclusión de que la comunicación sigue fallando, no tanto para los que se defienden en inglés, pero bastante más para los hispano-hablantes. Así que, póngame una ración de noticias sobre Chakra, por favor.

Encuentro en Suiza

Lo podéis leer con más detalle en la página personal de Lisa Vitolo (aka shainer) quien a principios de año volvió por sus fueros colaborando con el equipo de Chakra. El pasado 19 de Septiembre tuvo lugar un importante acontecimiento que, a mi modo de ver, denota la madurez de un proyecto: el primer encuentro cara a cara entre desarrolladores. El sitio escogido fue el Valle Verzasca, en Suiza. Cuando una serie de personas decide emplear sus recursos en un viaje de esta envergadura pues, no sé a vosotros, pero a mí me lleva a pensar que se pretende dar un paso adelante en la dirección correcta, aquella que nos lleve a un desarrollo más activo y más comprometido. Para mayor regocijo, compruebo que Gallaecio ha vuelto a contribuir, en palabras de Lisa, “me gusta pensar que inspirado por nosotros”. ¿Veis a lo que me refería?

Principales respuestas a las sugerencias de los usuarios

En el foro de Chakra hay un apartado (en inglés) para que cada cual deje sus impresiones e ideas sobre mejoras que puedan implementarse en el futuro. Uno de los temas tratados en la reunión hace referencia a algunas de estas sugerencias, que han encontrado respuesta. Las detalla Neophytos Kolokotronis en el foro y os las traduzco por aquí:

  • ISO mínima. Es una petición de hace mucho tiempo. Los desarrolladores ya han implementado una opción para instalación mínima desde la red en Calamares, de modo que debería estar disponible en próximos lanzamientos.

  • Añadir un widget “Pastebin” y una identidad “Chakra Live User” a Konversation, todo ello en el “Live CD”.

  • Manjaro Settings Manager. Aunque se trata de un programa muy útil es complicado de implementar con nuestros recursos actuales, ya que arrastra muchas dependencias específicas de Manjaro. Si hay alguien dispuesto a hacer una versión para Chakra o algo similar, nos encantaría saberlo.

  • Aplicación para ordenar los “mirrors”. No queremos que se haga de forma automática, interferiría con las configuraciones particulares. Los usuarios siempre pueden utilizar “rankmirrors”. Los nuevos “mirrors” siempre se anuncian en redes sociales para conocimiento general.

  • Controlador Nvidia-testing “rolling”. Esto es demasiado para los recursos disponibles y no concuerda con nuestros objetivos actuales. En lugar de eso, debemos mantenernos en nuestro modelo de actualización 3-4 veces al año.

  • Probar 5 distribuciones distintas, con base KDE, para averiguar qué nos puede faltar. Es una buena idea para poner en valor nuestra distribución, aunque difícil de llevar a cabo, dado que la mayoría de nosotros utiliza sistemas muy personalizados para su trabajo o la Universidad. Solemos probar “Live CDs” de distintas distribuciones para ver cómo funciona el instalador o para probar aplicaciones específicas. Las sugerencias de los usuarios siempre son bienvenidas.

  • Soporte de auditoría para el kernel. (N. del T: a partir de aquí todo se vuelve demasiado técnico para mí, disculpad si la traducción no es correcta). Ni tan siquiera Arch implementa esto y parece ser que solo e4rat se beneficiaría de ello. Pensamos que si tienes una buena razón para usar la auditoría, es que eres capaz de compilar tu propio kernel.

  • Kapudan. Aunque realmente nos gustaría reintroducirlo, hace tiempo que está abandonado, dado que KDE todavía no ha portado algunas librerías de Python a Frameworks 5. No obstante, hubo algunos avances durante nuestro encuentro y parece que seremos capaces de lanzarlo portado a Qt5 sin depender de dichas librerías.

  • Salida de pacman para determinados repositorios. Los repositorios no importan demasiado a los usuarios, a menos que estos sean estrictos sobre lib32 o gtk. Siempre se puede usar pacman -Sii para comprobar paquetes específicos o pacman -SI testing para ver qué paquetes están disponibles en testing. También se puede hacer una petición “upstream” a Arch para que se añada esta opción al script para comprobar las actualizaciones. Akabei podría ordenar actualizaciones por repositorios, pero todavía le falta un poco.

  • BFQ I/O Scheduler. Preferimos entregar un kernel lo más “vanilla” posible para que se ajuste a la mayoría de usuarios y que siga siendo sencillo de compilar. Se debería considerar el porqué esta característica nunca ha sido aprobada “upstream”.

  • Mantener particiones como f2fs entre instalaciones. Probablemente debería solicitarse esta característica a KDE para que la implemente en kpmcore. Además, si tuviéramos más información sobre lo que se pretende con esto podríamos responder más adecuadamente.

  • Tema claro para el escritorio. Esta es realmente una gran idea. El tema “heritage” podría adaptarse fácilmente, solo necesitamos alguien dispuesto a dedicarle tiempo a la tarea. De nuevo, si estás interesado, nos encantaría saberlo.

  • Minibackup. Está obsoleto tras el cambio a Plasma 5, por lo que ha sido eliminado de nuestros repositorios.

  • Tienda de aplicaciones. Una vez que Akabei esté finalizado, el plan es usar Discover como tienda de aplicaciones, sobre todo para programas y juegos. Queremos usarlo y contribuir al proyecto todo lo posible. Podríamos portar Octopi para implementar una búsqueda más detallada de paquetes para usuarios avanzados (comprobar librerías, etc.). Siempre se podrá usar akabei desde la terminal y, por supuesto, pakabei, que será una variante para quien prefiera seguir haciendo las cosas al estilo pacman.

Espero y deseo no haberme dejado nada y que nuestras respuestas sean satisfactorias. Por desgracia, no podemos contentar a todo el mundo, pues estamos centrados en alcanzar los objetivos que hemos fijado para Chakra, y tenemos que tener en cuenta los recursos disponibles. Como siempre, si te apetece ayudarnos a mejorar la experiencia Chakra, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros y te involucres.

Y, por supuesto, ¡que sigan las ideas y sugerencias!

Mis disculpas si la traducción no es la más acertada, reitero que algunos de los puntos tratados hacen alusión a temas demasiado técnicos para mi conocimiento de usuario medio. Siempre podéis consultar el texto original en los foros de Chakra.

Por mi parte, os dejo mi granito de arena para calmar la sed de noticias en español de aquellos que siguen a una distribución que nunca será para las masas, pero que siempre tiene contenta a una pequeña minoría. Y que así sea por mucho tiempo.

Salud

ACTUALIZACIÓN 4/10/16 : tenéis amplia información, incluyendo fotografías del encuentro, en la página de Chakra en español.

Mi experiencia con GNU/Linux y el software libre

Tal día como hoy de hace 5 años nacía este blog. No tengo por costumbre publicar artículos en las efemérides, que yo recuerde solamente me salté la norma en el primer aniversario. Hoy tampoco iba a hacerlo, pero he recibido un correo electrónico de un lector del cual hace tiempo no tenía noticias, pidiendo un espacio para publicar sus vivencias en este mundo del pingüino, incluyendo las motivaciones e influencias externas que le llevaron a adentrarse en él. Entre estas últimas cita este pequeño rincón de la red, motivo de orgullo para todos los que lo hacemos y razón de sobra para acceder a su deseo.

El mensaje lo firma Marco Galicia, que en esa particular nomenclatura que componen los “nicks” siempre fue conocido por aquí como HydrosIII. Escribe lo siguiente:

 

Hola Enrique, escribo esta carta, que me gustaría, hicieras pública, ya que aunque había tenido la intención de escribirla hace rato no había hallado el tiempo y me gustaría compartir con los lectores y la comunidad de tu blog una experiencia personal.

He sido lector asiduo de tu blog desde hace mas o menos tres años (con el seudónimo de hydrosiii, he comentado bastante, pero de esto ya tiene un tiempo) cuando aún tenía otra presentación, y se discutían otras cosas. Y estaba solamente dedicado a la revisión de distribuciones, mas que otra cosa. Reconozco que gracias a tu blog, logré echar a perder mi computadora unas 15 veces cambiando de distribución en distribución. Me gustaría dar a conocer un poco de mi historia, ya sea para animar a los lectores de tu blog al conocimiento de GNU/Linux, ya sea para compartir experiencias en cuanto a la vida y el mundo real en que vivimos.

Soy mexicano, comencé con GNU/Linux, cuando recién me graduaba de la Universidad de la Licenciatura en Relaciones Internacionales. En el proceso de hacer mi tesis, tuve mucho de procrastinación y tiempo libre por lo que me entretuve en desarmar y armar computadoras con diferentes distribuciones Linux. El vicio fue a tanto que terminé instalando distros como Arch Linux o
Gentoo, y sabiendo cada uno de los componentes del kernel Linux. Esto me valió para poner en funcionamiento en la empresa familiar un sistema de punto de venta y ERP, llamado Openerp y con lo cual, se mantienen hasta hoy día.

Cuando salí por fin de la Universidad con mi tesis concluida, el desafío de colocarme dentro del mundo laboral se resolvió de una manera inédita. Cuando unos amigos y yo íbamos a una manifestación pacífica en contra de las violaciones de derechos humanos que se dieron en Ayotzinapa en el 2014, ellos fueron golpeados por la policía. En mi indignación, lo que hice fue montar un servidor con una aplicación llamada ushahidi, misma que fue utilizada en Kenia para el monitoreo electoral. Un grupo de amigos y yo resolvimos que podía ser utilizada para monitorear las violaciones de derechos humanos en las marchas.

Esta iniciativa en ese momento fue acogida con algo de éxito en algunas organizaciones de la sociedad civil, que buscaban desesperadamente soluciones nuevas, por lo que durante un momento tuve la oportunidad de conocer a algunas personalidades de este ámbito, momento que en realidad fue muy breve.

Cuando el momento político pasó me hallé promocionando mi iniciativa de manera altruista en un hackaton organizado por GIST TECH. En donde llegué sin saber que lugar ocupaba en el mundo informático, ni que conocimientos tenía. Ya que mis conocimientos fueron adquiridos de manera empírica durante un año de encierro y procrastinación.

El equipo con el que me uní ganó, con otro proyecto, el hackaton tanto a nivel nacional como posteriormente a nivel internacional, lo cual me valió convertirme en el empleado de una startup que recién estaba surgiendo, y que ahora, dos años después, se dedica a la ciencia de datos en México.

A través de esos dos años, trabajé en esa empresa, teniendo unas perspectivas de salario mejor que muchos de mis compañeros graduados de la universidad en mis mismas circunstancias, ya que es bien sabido que el mundo informático, por su hermetismo, es bien pagado cuando los conocimientos son suficientes.

Junto con el frenesí de esa empresa entré de lleno en el mundo de la startup, un mundo que por lo menos aquí en México apenas acaba de surgir. En el que promocionan todo tipo de valores como el aprendizaje libre, la abolición de la educación tradicional en espacios auspiciados por compañías como Google y otras grandes del diseño de software, en donde la palabra startup y coworking son de las más populares.

Actualmente me encuentro estudiando una maestría en Ciencias de la Comunicación, en la cual analizo la dependencia de la administración mexicana, al software de compañías como Microsoft y otras,  aunque ya no me encuentro trabajando en la empresa donde estaba, gané la suficiente experiencia y conocimientos, en varios proyectos que me tocó participar. De esta manera hoy puedo hablar al tú por tú con ingenieros expertos en software, y considero mi área de especialidad los servidores y su mantenimiento, sobretodo en variantes de UNIX. Es decir, me dio una perspectiva única sobre Internet, y en pocas palabras, cambió mi vida y le dio un giro de 180 grados que yo no hubiera esperado hace dos años.

Gracias a un blog como éste y  en general a la gente que ocupa parte de su tiempo libre, en hablar de cosas de las que vale la pena hablar, en compartir conocimientos que vale la pena difundir, pude hacer esta clase de cosas. Por lo menos para mi las fuentes principales de ese conocimiento que me permitieron lograr lo que hice en los últimos dos años, fueron en mayor medida, blogs de gente que promociona Linux (sobretodo españoles), los foros de Arch Linux y su wiki y ya mas avanzado el asunto, bibliografía especializada.

Entre las cosas negativas de esta noción de comunidad que me ha tocado personalmente asistir es la caída de una iniciativa independiente que auspicié y que durante seis meses, mantuvo servidores de distribuciones como Centos y Arch Linux en México, así como un mirror para el lenguaje R de programación en la dirección jellyfish.lol. Cosa a la que dediqué tiempo y esfuerzo, pero que por falta de financiamiento se tuvo que cerrar. He de decir que aunque tuve la noción de promocionar algo como esto, la falta de tiempo, no me permitió hacerlo.

Cuento estas experiencias ya que todas surgieron de un momento en que entré a tu blog, y cuestioné la eficiencia del software que mi computadora usaba. Con el tiempo, el uso de GNU/Linux se ha vuelto un hábito. Hoy uso Arch Linux y aunque por el momento estoy algo distanciado del puro trabajo técnico en la Informática, como la programación o la administración de sistemas, si lo uso para hacer todas mis tareas cotidianas como la edición de texto (En la cual uso siempre Latex) y navegar por Internet.

Así que muchas gracias por el buen trabajo, Enrique.

 

Gracias, por descontado, a ti y a todos los lectores que han hecho de este blog un espacio peculiar, del que me gusta destacar siempre el respeto y la tolerancia en las opiniones, sean del signo que sean. Cinco años, quién me lo iba a decir.

Como sabéis por el artículo anterior andamos enredados (nunca mejor dicho) unos cuantos locos de esto y yo en la ardua tarea de poner en marcha un blog comunitario. Seguimos en ello. La convocatoria hoy de una nueva oferta pública de empleo en el servicio sanitario en que desempeño mi profesión hace aún más complicado sacar tiempo, sobre todo porque es que no lo hay, materialmente, pero os prometo intentarlo.

Salud

Arch Linux y el silencio

Para los que vivimos en el valle del Guadalquivir, sur de España, el pasar de la primavera al verano no solo representa un cambio de estación. Supone dar la bienvenida, a regañadientes siempre, a un calor asfixiante que no te deja respirar, pensar ni salir a la calle a según qué horas de la jornada. En especial se sufre mucho durante los primeros días de canícula, cuando el cuerpo no está todavía adaptado del todo. Si es que es posible imaginar que un ser humano se pueda acostumbrar a vivir a más de cuarenta grados día sí, día también. Este año, en el que he logrado mantener la promesa que me hice a mí mismo de convertirme en corredor popular, por una cuestión de salud y actividad física, la aparición del calor me obliga también a cambiar los hábitos de entrenamiento, porque a ver quién es el guapo que se pone a correr a las siete de la tarde por el parque.

No, no voy a cambiar un blog linuxero por otro de Meteorología. Lo que pasa es que mi casa, último piso en un bloque de cuatro alturas, recibe el solano en sus paredes y techos durante todo el día, convirtiéndose en un horno muy difícil de soportar. El ordenador también lo sufre y lo demuestra, con el ventilador funcionando a tope durante mucho tiempo. En Windows, mejor ni os lo cuento, pero ya os podéis hacer una idea: se dispara y hace un ruido ensordecedor todo el rato, ya que el sistema de Microsoft se pasa las horas muertas haciendo desfragmentaciones y otras prácticas que prefiero no conocer (serán indexaciones… o no) con el ventilador girando a toda velocidad. Lo mismo me da, puesto que solo entro en ese sistema de higos a brevas cuando me apetece jugar a algo.

¿Y qué pasa con GNU/Linux? Últimamente venía usando openSUSE Leap 42.1 y antes que éste llevaba ya unos meses fijo en Linux Mint 17.3 Cinnamon. Ambos son grandes sistemas, hecho irrefutable al que contribuye una gran cantidad de servicios preinstalados y que corren de inicio. Para entendernos: un pelín inflados de contenido para garantizar su funcionamiento en el mayor número de equipos posible. El ventilador, sin llegar ni de lejos a las cotas de ruido y actividad de Windows 10, también se movía a veces más de lo deseable.

De modo que decidí buscarme una distribución para el verano. Una liviana. Tenía que ser con Plasma 5, porque tengo visto y comprobado que con el resto de escritorios siempre echo algo a faltar. Cinnamon, al menos el que entrega Linux Mint, es lo más parecido a una buena experiencia de uso para mí, pero KDE sigue ganando. Chakra ya la tenía instalada en el disco externo y tampoco estaba del todo satisfecho como para pasarla al SSD. Y entonces me acordé de Arch Linux.

Más de tres años después, de vuelta a Arch

Mi última pelea de enamorados con Arch fue a cuenta de la dichosa tarjeta gráfica integrada en mi APU AMD A8. Me llovieron críticas en Taringa, por cierto, pues interpretaron el artículo como un ataque a la distribución, cuando en realidad era un lamento por mi incapacidad para mantenerla. Lo comentó precisamente un “archer”, Eugenio M. Vigo, en “3 maneras de instalar Arch“: es más difícil el trabajo de conservación de la distro que la propia tarea de configurarla al inicio. Sea como fuere, la APU queda ya fuera de la ecuación, gracias a la NVIDIA donada por Yoyo el pasado mes de noviembre.

Me planteé usar alguno de los métodos mencionados en mi artículo sobre la instalación de Arch, con preferencia por Antergos, pero al final decidí que merecía la pena echar unas horas y hacerlo a pelo. Yo es que soy un friki informático que disfruta con estas cosas, lo admito. En unos ratillos durante una única jornada tenía Arch a pleno rendimiento con KDE Plasma 5. Y pasados los primeros minutos en los que Baloo se pone a indexar, el ventilador está más calladito que nunca… qué alivio.

Al poco tiempo de empezar este blog, que por cierto en sus inicios tenía un nombre totalmente distinto (aplauso para el que lo encuentre en la captura de mi KDE de 2011), dediqué un primer artículo a mi devoción absoluta por Arch Linux. El paso de los meses y años me fue haciendo más cómodo y menos deseoso de leer manuales o wikis, de ahí que empezara a mirar hacia otras distribuciones más sencillas de utilizar y mantener. De vez en cuando me invadía la nostalgia y hacía una instalación en alguna partición olvidada, por los viejos tiempos. La maldición del “archer”, que no me termina de abandonar nunca: “Archer una vez, archer para siempre”.

 

Arch Linux KDE 2011
Mi primer Arch Linux con KDE data del año 2011

 

Así que ya sabéis, como aquel antiguo anuncio de aire acondicionado, Arch Linux es el silencio para tu ventilador. Y no te digo nada si encima eres fan de Openbox, eso ya debe ser gloria bendita. A mí, acérrimo entusiasta de KDE, me ha funcionado para bajar un poco el calor espantoso de mi habitación de trabajo y diversión, a la par que vuelvo a sentirme a gusto con la que fue mi distribución preferida desde que la descubrí. Que nadie se piense que openSUSE o Linux Mint convierten tu equipo en un tostador, que tampoco es eso. Sospecho, por unos problemillas a la hora de copiar archivos grandes a una unidad externa, que algo no estaba del todo bien configurado en mi instalación de la distro del Geeko. En cualquier caso, noto el KDE de Arch más ligero en general.

 

Arch Linux KDE Plasma 2016
Arch Linux con Plasma 5 en la actualidad

 

Si el verano pasado fue el del camaleón, este ha de ser el del arquero. Sí, ya sé lo que estáis pensando. Y lleváis razón. Más pronto que tarde, algo se romperá y me iré corriendo a Linux Mint Sarah o a Chakra, según sople el viento. Ya lo digo yo, que me conozco bien… De momento, calma chicha.

Salud

Advertencia: este relato está basado en hechos reales en el equipo del autor. Cualquier parecido con la realidad en otros equipos es pura coincidencia. Vamos que, a lo mejor, a ti te va Ubuntu más ligera que Arch. Aunque lo dudo.

Geeko y compañía

Han sido dos semanas intensas. Uno, por muy crecidito que esté ya, sigue albergando en su interior a un niño que mamó de la teta del equipo de la casta y el coraje, curtidas las posaderas en aquellos escalones de cemento armado, con mucho sol y alguna que otra lluvia, junto a los mismos incoercibles, auténticos Guardianes de Nervión. Por mucho que pueda reconocer que el fútbol actual vive en la desmesura, que los problemas de muchas personas son de una infinita importancia al lado de este circo mediático y de millonarios, el niño del Sánchez-Pizjuán sigue estando ahí. Permítanme que me dé el gusto de utilizar este pequeño espacio personal en la red para gritarlo a los cuatro vientos: gracias Sevilla, por haberme dado tanto.

Pero, ¿esto no era un blog de Linux? Sí, de GNU/Linux, pero también un blog personal. Ya pueden mis lectores odiantes de la fe palangana y/o balompédica, si es que tengo alguno, borrarme con mueca de asco de sus marcadores. Hala, con Dios. Venía hoy a escribir acerca de mi experiencia con openSUSE como sistema único en mi equipo de sobremesa y el primer párrafo que me ha salido pues, qué quieren que les diga, ha resultado como ha resultado. Lo dejo ahí, pero es que tanto morderse la lengua y aguantar a anormales por las redes sociales cansa una mijita. No se arañen más la cara que hace pupa. Vamos con Geeko.

Lo primero es lo primero, así que lo suelto sin más dilación: Geeko vuelve a tener compañía. Recuerden que había hecho una copia de seguridad de mi disco duro SSD, el cual tenía instalados Windows 10 y Linux Mint 17.3 Cinnamon. La situación hoy ha cambiado. Han vuelto los de Redmond… pero Geeko no se ha ido. El reto consistía en aguantar con openSUSE Leap 42.1 como sistema para todo, recurriendo a Wine en caso necesario. Máquinas virtuales con Windows, pues como que no, porque no soporto la virtualización que se come los recursos con voracidad y no sirve para jugar. Si hay que ir se va, pero ir “pa ná” es tontería. Traducción: para instalar Windows en Virtualbox, lo instalo en hardware real y a otra cosa.

Lo que he echado en falta en openSUSE

Se podría resumir en dos palabras: muy poquito. Todo lo más, un par de cosas, pues al fin conseguí instalar Spotify en la distro del camaleón gracias a las siempre útiles indicaciones que uno encuentra en los foros comunitarios. Con Acestream no hubo suerte, aunque me sirvió para probar de primera mano lo que es tener un repositorio propio en OBS y lo frustrante que resulta el intentar durante horas hacer funcionar algo que no está hecho para la distribución que uno usa. Es lo que más me molesta de la diversidad linuxera… la existencia de unos mínimos estándares se me antoja ya imprescindible para avanzar. Algo que nunca llegará y, por eso, amén de otras cuestiones externas, el año de Linux en el escritorio siempre será el que viene. Le tenía fe a los paquetes Snap de Ubuntu, mas me da que va a tardarse una eternidad en convertir eso en un estándar, si es que alguna vez sucede.

Acestream es, por tanto, el único programa que empleo habitualmente que no fui capaz de instalar en openSUSE. Y es una falta menor, dado que suelo darle uso en el salón y no en la habitación donde tengo el equipo de escritorio. Mientras tenga Linux Mint en el portátil, donde Acestream funciona de fábula, no supone problema alguno. Cuestión diferente es la de los juegos. En concreto, aquellos de Steam que, no existiendo para GNU/Linux, se deben utilizar bajo la versión para Windows, que en mi caso anda en Wine con PlayOnLinux. El rendimiento es bastante bueno, si acaso un puntito por debajo, del que se logra en el sistema de Microsoft. Sin embargo, hay programas auxiliares y utilidades que no corren ni para atrás. Uno de estos ejecutables es el que permite actualizar la base de datos de Pro Evolution Soccer a la temporada actual, que recién acaba – seguimos hablando de fútbol, después de todo – lo cual es importante para jugadores quisquillosos como yo.

En resumidas cuentas: pelín menos de rendimiento e imposibilidad de lanzar ciertos programas, lo cual me lleva las típicas preguntas de siempre: ¿para qué molestarse? ¿Por qué auto-limitarse si se dispone de licencia de Windows? O aunque ésta no se tenga, Windows 10 se puede descargar y el único precio a pagar por no activarlo es una marca de agua que apenas se percibe. Por ideario… no sé, ya eso es harina de otro costal. Mi intención con este experimento no era satisfacer la demanda romántica del usuario exclusivo de un sistema operativo libre. Me centré únicamente en lo práctico y, en ese aspecto, creo que el arranque dual es mucho mejor.

Y sin embargo me quedo con el Geeko

Aunque restauré mi disco duro original gracias a Clonezilla, apenas un rato de uso de Linux Mint 17.3 Cinnamon – pedazo de sistema, estable y sencillo – me hicieron echar de menos al entrañable camaleón. Ya dispongo de Linux Mint en el portátil, donde me permite hacer aquello para lo que uso ese ordenador, con total libertad y sin cortapisas a la instalación de Acestream. Esto no ocurre en openSUSE, pero como sistema de escritorio con su Plasma 5 pulido y la adición de los geniales iconos de Fabián, se alegra la vista. Uno está hecho a KDE, después de todo. “¡Distro hop!” y ale, cambiamos Linux Mint por openSUSE. Santas Pascuas.

 

Plasma 5 en openSUSE
Mi escritorio Plasma 5 en openSUSE Leap 42.1 con los iconos Antü

 

Como ya estoy más quemado que los palos del churrero, no voy a empezar con la retahíla de motivos por los cuales openSUSE mola mucho y Linux Mint un poco menos. O Chakra y sus limitaciones, lo mismo da. Todos tienen algo que les falta a los demás. Grandes sistemas inacabados donde falta un punto para la cuasi perfección, eso que podríamos conseguir si atendiésemos un poquito a los estándares y no existiese la imperiosa necesidad de tirar cada uno para un lado, muchas veces mirando su ombligo sin importar nada más. Yo quiero un “FrankenLinux”, con el aspecto y la versatilidad del Plasma 5 de openSUSE, la buena integración con la nube de Gnome en Antergos, la popularidad y cuota de uso de Ubuntu o Linux Mint, la estabilidad de Debian, la vertiente innovadora de Fedora, la comunidad de Chakra… Nueve años después, sigo buscando sin hallar. Y lo que te rondaré, morena. Porque eso es algo que no existe. Y si existiera, sería perfecto para mí, pero no lo sería para otro.

Conclusión que saco de las dos semanas de experiencia exclusiva “opensusera”: me encanta la distro, tanto que sigo usándola. Su estabilidad y su Plasma 5 donde todo funciona bien me han ganado para la causa. En otras implementaciones del escritorio KDE, es decir, en otras distribuciones, sigo encontrando errores aquí y allá, a veces relacionados con el dichoso systemd (dichoso es un eufemismo para no afear demasiado el texto con términos soeces) y otras con el propio Plasma 5. En openSUSE todo parece ir bien, al menos por el momento. Otro gallo cantaría si tuviese que escoger un único sistema para usar exclusivamente, por narices. Tendría que ser, todavía a día de hoy, año 2016, el de Microsoft. Afortunadamente existe el arranque dual y uno puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos a voluntad.

Salud y Geeko para todos