Colaboratorio: cifrado de archivos en Dolphin

Con el paso a Plasma 5 se perdieron algunas funcionalidades realmente útiles de Dolphin. Os enseño cómo recuperar una de ellas. Enlace externo: tutorial publicado en Colaboratorio.

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Chakra se encuentra a sí misma

Suele ocurrir cada cierto tiempo: recibo un correo de algún usuario de Chakra con una pregunta variable en su forma, pero constante en su fondo. Del tipo, “¿cómo va la distro?”, “¿para cuándo la nueva ISO?” y cosas así. Yo hace tiempo que no la tengo como distribución principal, debido al desbarajuste de los primeros meses de Plasma 5 y al fatídico mensaje de marras por el que no se extingue aún mi odio a systemd. Pero, cual amor platónico de juventud, sigo muy pendiente de ella y al final acabo volviendo a instalarla (la última vez, hace unos días). Son precisamente este tipo de cuestiones que me hacen los que aprecian a la distribución las que me terminan llevando a la conclusión de que la comunicación sigue fallando, no tanto para los que se defienden en inglés, pero bastante más para los hispano-hablantes. Así que, póngame una ración de noticias sobre Chakra, por favor.

Encuentro en Suiza

Lo podéis leer con más detalle en la página personal de Lisa Vitolo (aka shainer) quien a principios de año volvió por sus fueros colaborando con el equipo de Chakra. El pasado 19 de Septiembre tuvo lugar un importante acontecimiento que, a mi modo de ver, denota la madurez de un proyecto: el primer encuentro cara a cara entre desarrolladores. El sitio escogido fue el Valle Verzasca, en Suiza. Cuando una serie de personas decide emplear sus recursos en un viaje de esta envergadura pues, no sé a vosotros, pero a mí me lleva a pensar que se pretende dar un paso adelante en la dirección correcta, aquella que nos lleve a un desarrollo más activo y más comprometido. Para mayor regocijo, compruebo que Gallaecio ha vuelto a contribuir, en palabras de Lisa, “me gusta pensar que inspirado por nosotros”. ¿Veis a lo que me refería?

Principales respuestas a las sugerencias de los usuarios

En el foro de Chakra hay un apartado (en inglés) para que cada cual deje sus impresiones e ideas sobre mejoras que puedan implementarse en el futuro. Uno de los temas tratados en la reunión hace referencia a algunas de estas sugerencias, que han encontrado respuesta. Las detalla Neophytos Kolokotronis en el foro y os las traduzco por aquí:

  • ISO mínima. Es una petición de hace mucho tiempo. Los desarrolladores ya han implementado una opción para instalación mínima desde la red en Calamares, de modo que debería estar disponible en próximos lanzamientos.

  • Añadir un widget “Pastebin” y una identidad “Chakra Live User” a Konversation, todo ello en el “Live CD”.

  • Manjaro Settings Manager. Aunque se trata de un programa muy útil es complicado de implementar con nuestros recursos actuales, ya que arrastra muchas dependencias específicas de Manjaro. Si hay alguien dispuesto a hacer una versión para Chakra o algo similar, nos encantaría saberlo.

  • Aplicación para ordenar los “mirrors”. No queremos que se haga de forma automática, interferiría con las configuraciones particulares. Los usuarios siempre pueden utilizar “rankmirrors”. Los nuevos “mirrors” siempre se anuncian en redes sociales para conocimiento general.

  • Controlador Nvidia-testing “rolling”. Esto es demasiado para los recursos disponibles y no concuerda con nuestros objetivos actuales. En lugar de eso, debemos mantenernos en nuestro modelo de actualización 3-4 veces al año.

  • Probar 5 distribuciones distintas, con base KDE, para averiguar qué nos puede faltar. Es una buena idea para poner en valor nuestra distribución, aunque difícil de llevar a cabo, dado que la mayoría de nosotros utiliza sistemas muy personalizados para su trabajo o la Universidad. Solemos probar “Live CDs” de distintas distribuciones para ver cómo funciona el instalador o para probar aplicaciones específicas. Las sugerencias de los usuarios siempre son bienvenidas.

  • Soporte de auditoría para el kernel. (N. del T: a partir de aquí todo se vuelve demasiado técnico para mí, disculpad si la traducción no es correcta). Ni tan siquiera Arch implementa esto y parece ser que solo e4rat se beneficiaría de ello. Pensamos que si tienes una buena razón para usar la auditoría, es que eres capaz de compilar tu propio kernel.

  • Kapudan. Aunque realmente nos gustaría reintroducirlo, hace tiempo que está abandonado, dado que KDE todavía no ha portado algunas librerías de Python a Frameworks 5. No obstante, hubo algunos avances durante nuestro encuentro y parece que seremos capaces de lanzarlo portado a Qt5 sin depender de dichas librerías.

  • Salida de pacman para determinados repositorios. Los repositorios no importan demasiado a los usuarios, a menos que estos sean estrictos sobre lib32 o gtk. Siempre se puede usar pacman -Sii para comprobar paquetes específicos o pacman -SI testing para ver qué paquetes están disponibles en testing. También se puede hacer una petición “upstream” a Arch para que se añada esta opción al script para comprobar las actualizaciones. Akabei podría ordenar actualizaciones por repositorios, pero todavía le falta un poco.

  • BFQ I/O Scheduler. Preferimos entregar un kernel lo más “vanilla” posible para que se ajuste a la mayoría de usuarios y que siga siendo sencillo de compilar. Se debería considerar el porqué esta característica nunca ha sido aprobada “upstream”.

  • Mantener particiones como f2fs entre instalaciones. Probablemente debería solicitarse esta característica a KDE para que la implemente en kpmcore. Además, si tuviéramos más información sobre lo que se pretende con esto podríamos responder más adecuadamente.

  • Tema claro para el escritorio. Esta es realmente una gran idea. El tema “heritage” podría adaptarse fácilmente, solo necesitamos alguien dispuesto a dedicarle tiempo a la tarea. De nuevo, si estás interesado, nos encantaría saberlo.

  • Minibackup. Está obsoleto tras el cambio a Plasma 5, por lo que ha sido eliminado de nuestros repositorios.

  • Tienda de aplicaciones. Una vez que Akabei esté finalizado, el plan es usar Discover como tienda de aplicaciones, sobre todo para programas y juegos. Queremos usarlo y contribuir al proyecto todo lo posible. Podríamos portar Octopi para implementar una búsqueda más detallada de paquetes para usuarios avanzados (comprobar librerías, etc.). Siempre se podrá usar akabei desde la terminal y, por supuesto, pakabei, que será una variante para quien prefiera seguir haciendo las cosas al estilo pacman.

Espero y deseo no haberme dejado nada y que nuestras respuestas sean satisfactorias. Por desgracia, no podemos contentar a todo el mundo, pues estamos centrados en alcanzar los objetivos que hemos fijado para Chakra, y tenemos que tener en cuenta los recursos disponibles. Como siempre, si te apetece ayudarnos a mejorar la experiencia Chakra, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros y te involucres.

Y, por supuesto, ¡que sigan las ideas y sugerencias!

Mis disculpas si la traducción no es la más acertada, reitero que algunos de los puntos tratados hacen alusión a temas demasiado técnicos para mi conocimiento de usuario medio. Siempre podéis consultar el texto original en los foros de Chakra.

Por mi parte, os dejo mi granito de arena para calmar la sed de noticias en español de aquellos que siguen a una distribución que nunca será para las masas, pero que siempre tiene contenta a una pequeña minoría. Y que así sea por mucho tiempo.

Salud

ACTUALIZACIÓN 4/10/16 : tenéis amplia información, incluyendo fotografías del encuentro, en la página de Chakra en español.

Cómo solucionar problemas de indexación en KDE

Que KDE sea para mí y para muchos otros usuarios un dechado de virtudes no quita que de cuando en cuando aparezcan problemas. Este que os voy a relatar no lo tiene todo el mundo, al estar relacionado con una determinada configuración de los directorios y particiones. Aunque es relativamente sencillo de arreglar, me llevó un rato y una cierta dosis de investigación por la red el dar con la solución, de manera que vamos a compartirla, que es de lo que se trata, con ánimo de facilitar las cosas a quienes se puedan topar con este inconveniente.

El problema: Baloo no indexa mis archivos

Como bien saben los usuarios veteranos de KDE, Baloo es el motor que se encarga de indexar los archivos de nuestros discos duros, tanto por contenido como por nombre o extensión. Es una herramienta muy útil para localizar los ficheros a un golpe de teclado, pues basta un ALT+F2 (lanza krunner) y luego ya podemos teclear las primeras letras de aquello que queremos encontrar. ¿Qué ocurría en mi Arch? Pues que no encontraba absolutamente nada.

El disco duro en el que almaceno mis datos está formateado en NTFS para procurar compatibilidad con Windows. Es una partición alojada en un disco mecánico, al contrario que el sistema operativo, que se encuentra en un disco de estado sólido (SSD). Por defecto, al realizar la instalación de KDE, Baloo tiene la instrucción de no indexar archivos más allá de los directorios del sistema, de modo que de primeras es imposible que localice nada fuera del disco SSD, dado que mi directorio “home” solamente contiene enlaces simbólicos y no verdaderos archivos. Si este fuese el único problema, la solución sería muy pero que muy sencilla: abrir las “Preferencias del sistema”, entrar en el módulo “Buscar”, pestaña “Búsqueda de archivos” y eliminar del recuadro “No buscar en estas ubicaciones” las particiones que contengan nuestros ficheros de datos.

Así lo hice yo, con el resultado de que seguía sin encontrar nada en mis búsquedas a través de krunner o Dolphin. ¿Dónde estaba el error, entonces?

Reiniciar Baloo y borrar su caché

Tras varias indagaciones por distintos hilos de discusión y foros de distribuciones diversas, hallé lo que buscaba en esta pregunta en el Reddit de KDE. Por alguna razón, una vez se ha creado la caché de Baloo no importa que se añadan nuevos directorios y particiones que buscar, el motor sencillamente las ignora. Esto es un “bug” en toda regla, si bien hay una forma directa de arreglarlo, como nos indican en el mencionado hilo de debate.

Hablan allí de desactivar y volver a activar la casilla de indexación de archivos en el módulo “Buscar”. Yo pasé por alto esa frase cuando lo leí por primera vez, de modo que me lancé a la solución por consola, que es la que he probado y me ha funcionado.

En primer lugar, desactivamos la indexación de archivos:

$ balooctl disable

A continuación, limpiamos la caché:

$ rm -r .local/share/baloo

Y volvemos a iniciar el motor:

$ balooctl enable

Enseguida notaremos por la actividad del disco que Baloo está haciendo su función. Si no nos lo creemos, podemos usar el comando en consola:

$ balooctl status

Que nos dará como salida la acción que está realizando en este momento (comenzando la indexación, indexando x archivos de y…).

 

Búsqueda de archivos en Dolphin
La búsqueda de archivos funciona bien tanto en krunner como en Dolphin

 

En el artículo de referencia mencionan además un problema del usuario que lo abre, relacionado con el fallo al indexar archivos de texto que no tengan extensión “.txt”. De esto yo no sé nada, porque en mi caso funciona correctamente tengan o no dicha extensión. Es probable que, al datar la pregunta de hace seis meses, el error haya sido solucionado en alguna de las actualizaciones de Plasma.

Rápido, fácil y ¿divertido? Bueno, eso ya depende de lo friki que sea cada uno… Solucionado y a otra cosa.

Salud

Fuentes de información:

https://www.reddit.com/r/kde/comments/3wo176/how_to_get_krunner_to_search_files_on_my_desktop/

Arch Linux y el silencio

Para los que vivimos en el valle del Guadalquivir, sur de España, el pasar de la primavera al verano no solo representa un cambio de estación. Supone dar la bienvenida, a regañadientes siempre, a un calor asfixiante que no te deja respirar, pensar ni salir a la calle a según qué horas de la jornada. En especial se sufre mucho durante los primeros días de canícula, cuando el cuerpo no está todavía adaptado del todo. Si es que es posible imaginar que un ser humano se pueda acostumbrar a vivir a más de cuarenta grados día sí, día también. Este año, en el que he logrado mantener la promesa que me hice a mí mismo de convertirme en corredor popular, por una cuestión de salud y actividad física, la aparición del calor me obliga también a cambiar los hábitos de entrenamiento, porque a ver quién es el guapo que se pone a correr a las siete de la tarde por el parque.

No, no voy a cambiar un blog linuxero por otro de Meteorología. Lo que pasa es que mi casa, último piso en un bloque de cuatro alturas, recibe el solano en sus paredes y techos durante todo el día, convirtiéndose en un horno muy difícil de soportar. El ordenador también lo sufre y lo demuestra, con el ventilador funcionando a tope durante mucho tiempo. En Windows, mejor ni os lo cuento, pero ya os podéis hacer una idea: se dispara y hace un ruido ensordecedor todo el rato, ya que el sistema de Microsoft se pasa las horas muertas haciendo desfragmentaciones y otras prácticas que prefiero no conocer (serán indexaciones… o no) con el ventilador girando a toda velocidad. Lo mismo me da, puesto que solo entro en ese sistema de higos a brevas cuando me apetece jugar a algo.

¿Y qué pasa con GNU/Linux? Últimamente venía usando openSUSE Leap 42.1 y antes que éste llevaba ya unos meses fijo en Linux Mint 17.3 Cinnamon. Ambos son grandes sistemas, hecho irrefutable al que contribuye una gran cantidad de servicios preinstalados y que corren de inicio. Para entendernos: un pelín inflados de contenido para garantizar su funcionamiento en el mayor número de equipos posible. El ventilador, sin llegar ni de lejos a las cotas de ruido y actividad de Windows 10, también se movía a veces más de lo deseable.

De modo que decidí buscarme una distribución para el verano. Una liviana. Tenía que ser con Plasma 5, porque tengo visto y comprobado que con el resto de escritorios siempre echo algo a faltar. Cinnamon, al menos el que entrega Linux Mint, es lo más parecido a una buena experiencia de uso para mí, pero KDE sigue ganando. Chakra ya la tenía instalada en el disco externo y tampoco estaba del todo satisfecho como para pasarla al SSD. Y entonces me acordé de Arch Linux.

Más de tres años después, de vuelta a Arch

Mi última pelea de enamorados con Arch fue a cuenta de la dichosa tarjeta gráfica integrada en mi APU AMD A8. Me llovieron críticas en Taringa, por cierto, pues interpretaron el artículo como un ataque a la distribución, cuando en realidad era un lamento por mi incapacidad para mantenerla. Lo comentó precisamente un “archer”, Eugenio M. Vigo, en “3 maneras de instalar Arch“: es más difícil el trabajo de conservación de la distro que la propia tarea de configurarla al inicio. Sea como fuere, la APU queda ya fuera de la ecuación, gracias a la NVIDIA donada por Yoyo el pasado mes de noviembre.

Me planteé usar alguno de los métodos mencionados en mi artículo sobre la instalación de Arch, con preferencia por Antergos, pero al final decidí que merecía la pena echar unas horas y hacerlo a pelo. Yo es que soy un friki informático que disfruta con estas cosas, lo admito. En unos ratillos durante una única jornada tenía Arch a pleno rendimiento con KDE Plasma 5. Y pasados los primeros minutos en los que Baloo se pone a indexar, el ventilador está más calladito que nunca… qué alivio.

Al poco tiempo de empezar este blog, que por cierto en sus inicios tenía un nombre totalmente distinto (aplauso para el que lo encuentre en la captura de mi KDE de 2011), dediqué un primer artículo a mi devoción absoluta por Arch Linux. El paso de los meses y años me fue haciendo más cómodo y menos deseoso de leer manuales o wikis, de ahí que empezara a mirar hacia otras distribuciones más sencillas de utilizar y mantener. De vez en cuando me invadía la nostalgia y hacía una instalación en alguna partición olvidada, por los viejos tiempos. La maldición del “archer”, que no me termina de abandonar nunca: “Archer una vez, archer para siempre”.

 

Arch Linux KDE 2011
Mi primer Arch Linux con KDE data del año 2011

 

Así que ya sabéis, como aquel antiguo anuncio de aire acondicionado, Arch Linux es el silencio para tu ventilador. Y no te digo nada si encima eres fan de Openbox, eso ya debe ser gloria bendita. A mí, acérrimo entusiasta de KDE, me ha funcionado para bajar un poco el calor espantoso de mi habitación de trabajo y diversión, a la par que vuelvo a sentirme a gusto con la que fue mi distribución preferida desde que la descubrí. Que nadie se piense que openSUSE o Linux Mint convierten tu equipo en un tostador, que tampoco es eso. Sospecho, por unos problemillas a la hora de copiar archivos grandes a una unidad externa, que algo no estaba del todo bien configurado en mi instalación de la distro del Geeko. En cualquier caso, noto el KDE de Arch más ligero en general.

 

Arch Linux KDE Plasma 2016
Arch Linux con Plasma 5 en la actualidad

 

Si el verano pasado fue el del camaleón, este ha de ser el del arquero. Sí, ya sé lo que estáis pensando. Y lleváis razón. Más pronto que tarde, algo se romperá y me iré corriendo a Linux Mint Sarah o a Chakra, según sople el viento. Ya lo digo yo, que me conozco bien… De momento, calma chicha.

Salud

Advertencia: este relato está basado en hechos reales en el equipo del autor. Cualquier parecido con la realidad en otros equipos es pura coincidencia. Vamos que, a lo mejor, a ti te va Ubuntu más ligera que Arch. Aunque lo dudo.

Geeko y compañía

Han sido dos semanas intensas. Uno, por muy crecidito que esté ya, sigue albergando en su interior a un niño que mamó de la teta del equipo de la casta y el coraje, curtidas las posaderas en aquellos escalones de cemento armado, con mucho sol y alguna que otra lluvia, junto a los mismos incoercibles, auténticos Guardianes de Nervión. Por mucho que pueda reconocer que el fútbol actual vive en la desmesura, que los problemas de muchas personas son de una infinita importancia al lado de este circo mediático y de millonarios, el niño del Sánchez-Pizjuán sigue estando ahí. Permítanme que me dé el gusto de utilizar este pequeño espacio personal en la red para gritarlo a los cuatro vientos: gracias Sevilla, por haberme dado tanto.

Pero, ¿esto no era un blog de Linux? Sí, de GNU/Linux, pero también un blog personal. Ya pueden mis lectores odiantes de la fe palangana y/o balompédica, si es que tengo alguno, borrarme con mueca de asco de sus marcadores. Hala, con Dios. Venía hoy a escribir acerca de mi experiencia con openSUSE como sistema único en mi equipo de sobremesa y el primer párrafo que me ha salido pues, qué quieren que les diga, ha resultado como ha resultado. Lo dejo ahí, pero es que tanto morderse la lengua y aguantar a anormales por las redes sociales cansa una mijita. No se arañen más la cara que hace pupa. Vamos con Geeko.

Lo primero es lo primero, así que lo suelto sin más dilación: Geeko vuelve a tener compañía. Recuerden que había hecho una copia de seguridad de mi disco duro SSD, el cual tenía instalados Windows 10 y Linux Mint 17.3 Cinnamon. La situación hoy ha cambiado. Han vuelto los de Redmond… pero Geeko no se ha ido. El reto consistía en aguantar con openSUSE Leap 42.1 como sistema para todo, recurriendo a Wine en caso necesario. Máquinas virtuales con Windows, pues como que no, porque no soporto la virtualización que se come los recursos con voracidad y no sirve para jugar. Si hay que ir se va, pero ir “pa ná” es tontería. Traducción: para instalar Windows en Virtualbox, lo instalo en hardware real y a otra cosa.

Lo que he echado en falta en openSUSE

Se podría resumir en dos palabras: muy poquito. Todo lo más, un par de cosas, pues al fin conseguí instalar Spotify en la distro del camaleón gracias a las siempre útiles indicaciones que uno encuentra en los foros comunitarios. Con Acestream no hubo suerte, aunque me sirvió para probar de primera mano lo que es tener un repositorio propio en OBS y lo frustrante que resulta el intentar durante horas hacer funcionar algo que no está hecho para la distribución que uno usa. Es lo que más me molesta de la diversidad linuxera… la existencia de unos mínimos estándares se me antoja ya imprescindible para avanzar. Algo que nunca llegará y, por eso, amén de otras cuestiones externas, el año de Linux en el escritorio siempre será el que viene. Le tenía fe a los paquetes Snap de Ubuntu, mas me da que va a tardarse una eternidad en convertir eso en un estándar, si es que alguna vez sucede.

Acestream es, por tanto, el único programa que empleo habitualmente que no fui capaz de instalar en openSUSE. Y es una falta menor, dado que suelo darle uso en el salón y no en la habitación donde tengo el equipo de escritorio. Mientras tenga Linux Mint en el portátil, donde Acestream funciona de fábula, no supone problema alguno. Cuestión diferente es la de los juegos. En concreto, aquellos de Steam que, no existiendo para GNU/Linux, se deben utilizar bajo la versión para Windows, que en mi caso anda en Wine con PlayOnLinux. El rendimiento es bastante bueno, si acaso un puntito por debajo, del que se logra en el sistema de Microsoft. Sin embargo, hay programas auxiliares y utilidades que no corren ni para atrás. Uno de estos ejecutables es el que permite actualizar la base de datos de Pro Evolution Soccer a la temporada actual, que recién acaba – seguimos hablando de fútbol, después de todo – lo cual es importante para jugadores quisquillosos como yo.

En resumidas cuentas: pelín menos de rendimiento e imposibilidad de lanzar ciertos programas, lo cual me lleva las típicas preguntas de siempre: ¿para qué molestarse? ¿Por qué auto-limitarse si se dispone de licencia de Windows? O aunque ésta no se tenga, Windows 10 se puede descargar y el único precio a pagar por no activarlo es una marca de agua que apenas se percibe. Por ideario… no sé, ya eso es harina de otro costal. Mi intención con este experimento no era satisfacer la demanda romántica del usuario exclusivo de un sistema operativo libre. Me centré únicamente en lo práctico y, en ese aspecto, creo que el arranque dual es mucho mejor.

Y sin embargo me quedo con el Geeko

Aunque restauré mi disco duro original gracias a Clonezilla, apenas un rato de uso de Linux Mint 17.3 Cinnamon – pedazo de sistema, estable y sencillo – me hicieron echar de menos al entrañable camaleón. Ya dispongo de Linux Mint en el portátil, donde me permite hacer aquello para lo que uso ese ordenador, con total libertad y sin cortapisas a la instalación de Acestream. Esto no ocurre en openSUSE, pero como sistema de escritorio con su Plasma 5 pulido y la adición de los geniales iconos de Fabián, se alegra la vista. Uno está hecho a KDE, después de todo. “¡Distro hop!” y ale, cambiamos Linux Mint por openSUSE. Santas Pascuas.

 

Plasma 5 en openSUSE
Mi escritorio Plasma 5 en openSUSE Leap 42.1 con los iconos Antü

 

Como ya estoy más quemado que los palos del churrero, no voy a empezar con la retahíla de motivos por los cuales openSUSE mola mucho y Linux Mint un poco menos. O Chakra y sus limitaciones, lo mismo da. Todos tienen algo que les falta a los demás. Grandes sistemas inacabados donde falta un punto para la cuasi perfección, eso que podríamos conseguir si atendiésemos un poquito a los estándares y no existiese la imperiosa necesidad de tirar cada uno para un lado, muchas veces mirando su ombligo sin importar nada más. Yo quiero un “FrankenLinux”, con el aspecto y la versatilidad del Plasma 5 de openSUSE, la buena integración con la nube de Gnome en Antergos, la popularidad y cuota de uso de Ubuntu o Linux Mint, la estabilidad de Debian, la vertiente innovadora de Fedora, la comunidad de Chakra… Nueve años después, sigo buscando sin hallar. Y lo que te rondaré, morena. Porque eso es algo que no existe. Y si existiera, sería perfecto para mí, pero no lo sería para otro.

Conclusión que saco de las dos semanas de experiencia exclusiva “opensusera”: me encanta la distro, tanto que sigo usándola. Su estabilidad y su Plasma 5 donde todo funciona bien me han ganado para la causa. En otras implementaciones del escritorio KDE, es decir, en otras distribuciones, sigo encontrando errores aquí y allá, a veces relacionados con el dichoso systemd (dichoso es un eufemismo para no afear demasiado el texto con términos soeces) y otras con el propio Plasma 5. En openSUSE todo parece ir bien, al menos por el momento. Otro gallo cantaría si tuviese que escoger un único sistema para usar exclusivamente, por narices. Tendría que ser, todavía a día de hoy, año 2016, el de Microsoft. Afortunadamente existe el arranque dual y uno puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos a voluntad.

Salud y Geeko para todos