Todo lo que necesitas saber para una certificación Linux

Linux LPI

Artículo escrito por Denise para este blog. La autoría no es de Enrique Bravo, cuyo nombre figura por error al traspasar el blog a un nuevo alojamiento.

Una de las partes más importantes en aquellos que se enamoran del mundo GNU/Linux es demostrar lo que saben, y no hay mejor manera que obteniendo y luciendo una certificación oficial sea de la propia Linux Foundation o la gran cantidad de instituciones a lo largo del mundo que las ofrecen. Vamos a comentar el programa básico antes de la obtención de la primera categoría o certificación junior.

El examen LPI 101 y LPI 102 son requisito para la certificación LPIC-1, o sea nivel junior . La parte uno y dos previas son un amplio pero importante resumen de todo un sistema UNIX. Aqui solo voy a cubrir los aspectos básicos para la primera categoría, las siguientes categorías son LPIC-2 o nivel avanzado  y LPIC-3 o nivel senior.

Categoría de Hardware

Aquí se exige a los usuarios que puedan configurar lo básico en la BIOS de una maquina x86 como deshabilitar y configurar periféricos, manejar errores y configurar sistemas para permitir el uso de teclados, por ejemplo. El uso y configuración de tarjetas de sonido, modems, uso de comandos como lspci para conocer las especificaciones del hardware pci y el conocido por todos lsusb.
Saber configurar y entender el uso de:

  • /proc/ioports
    /proc/interrupts
    /proc/dma
    /proc/pci
    /proc/dma
    /proc/interrupts
    /proc/ioports
    /proc/pci
    lspci
    lsusb

También se recomienda conocer y saber manejar herramientas para la configuración de dispositivos SATA, conocer la diferencia de dispositivos no-IDE, configurar la BIOS para arrancar con o sin dispostivos no-IDE y/o IDE.
Entre otros aspectos de hardware también exige conocer detalles de configuración de puertos seriales, modems y soporte para dispositivos USB.

La mejor forma de aprender y estar preparado para este módulo y creo que para el resto también, es conocer nuestro equipo, aquí hace falta la practica casi diaria y ser curioso, conocer y manosear nuestro sistema desde hardware y configurarlo desde software, el mejor consejo que me han dado sobre una certificación Linux es que aprenda todo a mi tiempo, sin presiones, sin pensar que tengo un examen que resolver y no trate de memorizar nada a la fuerza; he estado en el mundo GNU/Linux por pocos años, aún asi pienso tomarme otro par para aprender más y sentirme con la confianza necesaria para realizar la certificación.

Instalación de Linux y los paquetes.
Lo más básico y que lo vemos cada vez que realizamos una instalación manual de algún sistema Linux es el particionado de nuestro disco duro, este módulo exige conocer el esquema de particiones usado por Linux, como crear la swap y elegir el sistema de archivos, crear la partición de arranque, etc. El boot manager es otro tema que debemos conocer y saber usar, saber los métodos de arranque como son por CD/DVD o una memoria USB. Conocer y configurar GRUB o LILO.

Importante conocer y usar estos recursos:

  • / (root) filesystem
    /var filesystem
    /home filesystem
    swap space/boot/grub/grub.conf
    /boot/grub/menu.lst
    grub-install
    MBR
    superblock
    first stage boot loader
    /etc/lilo.conf
    lilo
    mount points
    partitions

Otra parte que incluye este módulo es el conocimiento del uso de make, para la instalación de aplicaciones desde el código fuente, debemos conocer como descomprimir hasta como modificar los archivos makefile, compilar, comprobar errores, cambiar rutas, etc. Algunas herramientas son:

  • RPM para Red Hat y DPKG para Debian y derivadas
    /usr/src/
    gunzip
    gzip
    bzip2
    tar
    configure
    make
    unpack
    configure
    /etc/dpkg/dpkg.cfg
    /var/lib/dpkg/*
    /etc/apt/apt.conf%

Comandos de UNIX y GNU

Todos los que usaron, usamos y estamos aprendiendo GNU/Linux al menos una vez en la vida escribimos estos comandos, sea un simple cd, creamos un archivo vacío con touch, usamos pwd, listamos con ls, crear o eliminar directorios, etc. Este módulo quizá sea uno de los más fáciles en este examen, aún asi vale la pena repasarlos, grabarlos en nuestra mente y nuestro corazón, el uso día a día de la terminal en lugar de la GUI hace posible que este módulo sea pan comido.
En la parte avanzada podemos notar el uso de comandos para redireccionar, crear, matar y monitorear procesos así como entender cada parámetro del comando top, saber leer los errores y las advertencias.

El uso básico de VI es contemplado también, enfocándose en comandos de edición, etc:

  • /, ?
    h,j,k,l
    G, H, L
    i, c, d, dd, p, o, a
    ZZ, :w!, :q!, :e!
    :!

Dispositivos y sistema de archivos

Aprender a configurar particiones y a editar las actuales es parte del aprendizaje de cualquier linuxero, algún día todos nosotros nos toparemos con redimensionar, eliminar y borrar alguna partición, saber las particiones de nuestro sistema con fdisk, darle formato a un disco vacío con mkfs o crear una partición de intercambio con mkswap; también este modulo se enfoca en comprobar la integridad de las particiones, monitorear espacio libre y reparar posibles errores que se presenten.

En otro apartado vemos detalles de como administrar los archivos, cambiar sus permisos y localizar los directorios importantes de la raíz del sistema.

El sistema X Window

Aqui nos adentramos a conocer el sistema X Window, instalarlo y configurarlo. Se ven cosas básicas como instalar las fuentes, configurar tarjeta gráfica y vídeo; se ve también una introducción a GNOME, KDE y el uso e instalación de un Window Manager como Openbox u otros. Algunos recursos son:

  • xorgcfg
    xorgconfig
    /etc/X11/xorg.conf XF86Setup
    xf86config
    xvidtune
    /etc/X11/XF86Config
    .Xresources
    .xinitrc
    .Xdefaults
    xhost

Examen LPI 102

La segunda parte es un poco más enfocada en módulos del kernel, algunas tareas administrativas, el genial shell scripting y un poco de seguridad del sistema. Hay un módulo que habla sobre servicios de impresión, es de los más fáciles de este examen. El módulo sobre el kernel considera que sepamos comandos básicos para entender como está estructurado, la configuración actual y versión del kernel. Se enfoca en los comandos necesarios para conocer los módulos cargados; también se adentra en el conocimiento que tengamos sobre configurar el kernel actual, recompilarlo, instalar un nuevo kernel precompilado o compilarlo a mano.
Se deben conocer estos comandos  y utilidades:

  • /usr/src/linux/*
    /usr/src/linux/.config
    /lib/modules/kernel-version/*
    /boot/*
    make
    make targets: all, config, menuconfig, xconfig, gconfig oldconfig, modules, install, modules_install, depmod, rpm-pkg, binrpm-pkg, deb-pkg
    /lib/modules/kernel-version/modules.dep
    /etc/modules.conf
    /etc/modprobe.conf
    depmod
    insmod
    lsmod
    rmmod
    modinfo
    modprobe
    uname

Manuales

Para esta parte podemos aprender mucho de nuestro sistema así como identificar los manuales más importantes para su uso cotidiano. También nos invita a conocer sobre la documentación del sistema en /usr/share/doc/ y elegir cual conservar y cual no. Hay una sección donde nos indica que debemos tener habilidad de poder buscar documentación sobre un sistema Linux en Internet.

Shell scripting

Una de las partes para algunos de lo más divertidas, para otros difícil es la programación en shell, usando en este caso BASH; invita a saber crear y configurar scripts para automatizar tareas usuales del sistema o resolver las necesidades de los usuarios. Considera que debemos conocer y saber usar comandos y utlidades como:

  • ~/.bash_profile
    ~/.bash_login
    ~/.profile
    ~/.bashrc
    ~/.bash_logout
    ~/.inputrc
    function
    export
    env
    set
    lists
    seq
    unset
    for
    while
    test
    chmod

Tareas administrativas

Como todos sabemos, un sysadmin no solo resuelve los problemas que ocurran en un equipo, el soporte técnico también considera eliminar, configurar y crear cuentas de usuario, agregar o revocar privilegios; es necesario conocer el funcionamiento y contenido de ficheros importantes del sistema. Si bien cada módulo exige un número considerable de comandos, con el tiempo, el usuario se acostumbra y puede fácilmente recordar y asociar la gran cantidad de comandos con tareas hechas rutina e incluso hacer uso de comandos combinados para una mayor eficiencia. Conocer lo siguiente:

  • /etc/passwd
    /etc/shadow
    /etc/group
    /etc/gshadow
    chage
    gpasswd
    groupadd
    groupdel
    groupmod
    passwd
    useradd
    userdel
    usermod
    /etc/profile

Fundamentos de redes

Importante no solo en una certificación de Linux, sino para toda carrera en la Informática es conocer y saber configurar los protocolos TCP, IP, UDP, conocer el uso de Ipv4 e Ipv6, resolver errores, configuraciones de redes y saber usar comandos como:

  • /etc/services
    ftp
    telnet
    host
    ping
    dig
    traceroute
    whois
    /etc/hosts
    /etc/networks
    /etc/host.conf
    /etc/resolv.conf
    /etc/nsswitch.conf
    ifconfig
    ifup & ifdown
    route
    dhcpcd
    dhclient

En este módulo puedo recomendar leerte la currícula de CISCO CCNA, que contiene lo básico de redes y un poco de WAN, Wireless y mucho más. Para mi es uno de los módulos con más teoría, puesto que para entender los comandos es necesario conocer detalles como “subneting”.

También hay un modulo sobre los servicios de red, básicamente indicando que debemos saber iniciar o detener servicios como ssh o ftp, limitar el acceso de otros servicios o incluso configurar servicios de correo o configurar Apache o algún servidor.

Seguridad

Por último pero no menos importante está el modulo de seguridad, donde podemos aprender mucho sobre servicios que controlar la seguridad del sistema, el uso del archivo shadow y psswd; también nos pide conocer el uso de nmap, para auditar y verificar paquetes, redes locales, etc. Es importante saber por ejemplo administrar el archivo psswd y también apagar servicios no necesarios.

Comentarios finales

Es posible que aún falten muchas cosas, se incluyan detalles o se remuevan de los exámenes oficiales, pero esta información da una aproximación bastante certera de lo que es un examen, o mejor dicho, los dos exámenes previos a la primer certificación Linux. Espero seguir practicando al igual que ustedes si aún no han tomado estos  exámenes, si han tenido experiencias sobre ellos o han aplicado para alguno; son bienvenidos los comentarios, aportes, aclaraciones. No solo me va a servir a mí, a todo lector que quiera adentrarse a la profesionalización de su conocimiento sobre GNU/Linux le va más que bien.

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Cómo instalar la última versión de Spotify en openSUSE

En una de mis recientes instalaciones de openSUSE Leap 42.1, la que fue resultado de un experimento para usar la distribución como único sistema en mi equipo de sobremesa, descubrí que solamente había echado en falta el poder disponer de la aplicación de escritorio de Spotify. A estas alturas pocas personas habrá que no conozcan esta popular solución para escuchar música de una inmensa biblioteca discográfica a cambio de soportar algún que otro anuncio cada cierto tiempo, algo que se puede evitar con una suscripción Premium. Yo soy un usuario habitual, tanto en el ordenador como en el móvil cuando salgo a correr.

En openSUSE encontré ciertas dificultades. Instalada desde el repositorio de Packman, la aplicación no arrancaba y lanzaba un lacónico mensaje de “Tubería rota”. Horas y horas de investigación al respecto – sí, otra vez más es la única forma – me llevaron a dar con la clave para su correcta instalación en la distro del Geeko. Sin embargo, recientemente me topé con un script que lo simplifica todo al máximo. Por si no sois tan afortunados como yo o, en el mejor de los casos, para evitaros la ardua tarea de búsqueda de una solución, os cuento cómo disponer de la versión más actualizada posible de Spotify. Es válido tanto para openSUSE Tumbleweed – según el autor – como para Leap 42.1 – de esto doy fe porque lo estoy disfrutando yo mismo.

El proceso es bien simple. Nos vamos al repositorio en GitHub del autor del script y descargamos el archivo comprimido que lo contiene, pulsando sobre el botón verde de “Clone or download” y luego en el azul de “Download ZIP”.

 

Script instalación Spotify openSUSE
Desde aquí podemos descargar el script de instalación

 

Habremos bajado así el archivo comprimido a nuestro equipo. Lo siguiente será descomprimirlo, algo que es tan fácil como hacer clic con el botón derecho en el administrador de archivos y escoger la opción “Extraer”. Yo uso Dolphin en KDE pero el proceso no difiere demasiado para Archivos de Gnome o Thunar de XFCE.

 

Descomprimir archivo Dolphin
Procedimiento para descomprimir el archivo recibido en Dolphin

 

Una vez extraído el contenido, vamos a abrir una terminal – ¿quién dijo miedo? ¡Es muy fácil! – cosa también harto simple en Dolphin: “Abrir terminal aquí”.

 

Abrir terminal openSUSE
A continuación abrimos un terminal en el directorio donde está el script

 

Lo siguiente ya es el paso definitivo para la instalación, tecleando como un usuario normal (no como root) la siguiente instrucción:

$ ./install-spotify.sh

 

El script descargará desde los servidores de Spotify la última versión disponible en formato “.deb” (paquetería de Debian y derivadas), hará las pertinentes transformaciones a “rpm” (paquetería de RHEL y SUSE, entre otras) y, tras preguntarnos la contraseña de administrador, procederá a instalar el programa en nuestro sistema.

Rápido, fácil y para toda la familia. Entre los aspectos negativos – ¿qué os creíais? Siempre hay un pero… – está la imposibilidad de actualizar la versión automáticamente cuando se produzca un nuevo lanzamiento. Si queremos disponer de futuras nuevas versiones será necesario volver a ejecutar el script. No obstante todo lo anterior, si no queremos complicaciones siempre podemos optar por usar Spotify desde el navegador, algo que hace ya bastantes meses que es posible e independiente del sistema operativo que usemos. Yo soy más tradicional, como os muestro en la captura:

 

Spotify openSUSE
Ya tenemos Spotify instalado en openSUSE

 

Espero que os sirva. Todo el crédito, por supuesto, para el autor del script y aquellos que lo precedieron, ya que se trata de un “fork” o bifurcación del programa original.

Fuente: https://github.com/cornguo/opensuse-spotify-installer

Salud y Geeko

Instalar controladores del adaptador inalámbrico TP-Link TL-WN822N en Linux

IMPORTANTE: el presente tutorial está obsoleto para versiones modernas del kernel, pues los controladores no compilan. La última versión probada con la que funciona es la rama 4.4. Nueva versión del tutorial, aquí.

Durante mis vacaciones de verano he decidido aceptar una oferta de la compañía Orange y contratar la fibra óptica y el móvil con ellos. Había salido escopeteado de allí tras una mala experiencia con el ADSL en dirección a Jazztel, solo para descubrir, apenas un par de meses después del cambio, que la primera absorbía a la segunda. Luego, técnicamente, nunca había dejado de estar en Orange y, la verdad por delante, no tuve problema alguno con la conexión de 20 Mbps de bajada y 2’5 de subida que me proporcionaban. Se ve que el problema era el alquiler de las líneas de cobre a Movistar.

Con la adopción de su tarifa Canguro he pasado a disfrutar de fibra simétrica con 50 Mbps de subida y bajada que, de momento – cruzo los dedos – van de fábula. Me he beneficiado también de un aumento en la cobertura del móvil en zonas rurales – como en la que desarrollo mi actividad profesional, la Enfermería – que ha pasado de apenas poderse hablar a disponer de 4G en todo su esplendor. Hasta aquí el artículo parece un anuncio patrocinado por la compañía francesa, pero al igual que le di palos en su día justo es reconocer que actualmente funciona bien.

Descubrí que las nuevas velocidades traían nuevas dificultades. Mi obsoleto adaptador inalámbrico Conceptronic no era capaz de gestionar más allá de 30-35 Mbps, a unos escasos 5 metros del router Livebox y con un único muro de por medio. Os parecerá pedir demasiado, sobre todo a quienes por desgracia todavía no tienen acceso a conexiones de alta velocidad, pero la cuestión era que yo quería el 100% de la velocidad contratada. Aquí es donde entró en juego Amazon – otra compañía de la cual no tengo queja – y su web de compras. Tras leer comentarios a favor y en contra acerca de varios modelos y marcas, me decidí por adquirir un TP-Link TL-WN822N que llegó al día siguiente de pedirlo.

En Windows, como suele ocurrir, todo fue muy sencillo. Con solo conectar el aparato ya era reconocido y se instalaban los controladores correspondientes desde los servidores de Microsoft. A pesar de esto, procedí a instalar los que venían en la caja del adaptador, que además incluían una utilidad de conexión a la que, valga la redundancia, me cuesta hallarle la utilidad. Sin dramas ni investigaciones, ya tenía el adaptador andando en Windows con excelente desempeño: de las 3 redes escasas que detectaba el Conceptronic pasé a 15 ó más. Y con los 50 Mbps que entrega el router clavaditos. Ventajas, supongo, de un modelo que tiene 2 antenas de ganancia de las cuales dejo 1 paralela a la del router y la otra la coloco en perpendicular, como muestra la foto. El cable de extensión USB de metro y medio ayuda también, al permitir alejar el aparato de las interferencias del propio ordenador, los altavoces y el adaptador Bluetooth.

 

Adaptador TP Link TL-WN822N
El adaptador colocado estratégicamente, con una antena en paralelo y otra en perpendicular

 

Pero en Linux – ay, amigo, qué me vas a contar – la película es otra bien distinta. Sabía que este modelo dispone de soporte por los comentarios de Amazon. En las propias especificaciones así lo detallan también. Acudí contento y feliz a la web del fabricante para descubrir que los controladores garantizaban su funcionamiento con un kernel de las ramas comprendidas entre la versión 2.6.18 y la 3.10.10. Para que os hagáis una idea, esto es soportar únicamente hasta el kernel que venía con Ubuntu 13.04 y pare usted de contar. Antiquísimo, lo cual es llamativo si se tiene en cuenta la fecha de publicación: marzo de este 2016 en curso. Mi primera reacción fue pensar que era un error fruto de la escasa actualización de la página. Me bastó descargar los controladores y tratar de compilarlos para darme cuenta de que estaba equivocado. Efectivamente, con kernels modernos esto no iba a funcionar.

 

Controladores TP-Link TL-WN822N Linux
La web de TP-Link no deja lugar a dudas: solo hasta el kernel 3.10.10

 

Me costó unas cuantas horas de investigación encontrar un repositorio en github donde se daba solución a mi problema. Aunque se centraban en Debian y derivadas, para variar, y mi único Linux a día de hoy es el del Geeko. Como la cosa salió bien, he aquí un artículo-tutorial sobre los pasos necesarios para que el cacharro funcione igual de bien en openSUSE.

Antes de comenzar, una advertencia: existen 4 modelos diferentes del citado adaptador TP-Link. El mío es el último disponible, la cuarta versión. Al parecer, tanto éste como la versión anterior incorporan un chip Realtek al cual va dirigido el controlador que vamos a instalar. Las versiones 1 y 2 venían con un Atheros que, según he podido leer por la red, funcionaba con soporte directo del kernel, con lo que no se hacía necesario instalar ningún controlador adicional. En cristiano: si tienes las versiones 1 y 2, no se te ocurra seguir el tutorial. Sólo válido para versiones 3 y 4 del TL-WN822N.

Instalar las herramientas de compilación y desarrollo

A los que estamos habituados a la forma de proceder de las distribuciones basadas en Debian, lo primero que nos viene a la cabeza cuando hablamos de compilación es el paquete build-essential (en singular, que en muchos sitios lo he visto en plural y no es correcto). De modo que si vuestra distribución es Ubuntu, Linux Mint, Elementary o la propia Debian, es lo primero que deberéis hacer:

$ sudo apt install build-essential linux-headers-'uname -r'

El segundo de los paquetes instala las fuentes correspondientes a vuestro kernel actual, el cual se averigua con la orden incluida entre las comillas simples. Esto es necesario porque el controlador se ha de compilar necesariamente contra el kernel que se va a utilizar y no otro. Lo de “compilar contra” es un puro anglicismo que ruego me perdonen los Informáticos, pues no lo sé expresar de otra manera.

En openSUSE se debe hacer de un modo algo distinto. Dentro de Yast escogemos “Instalar/desinstalar software”. En la pestaña “Ver”, que se encuentra arriba a la izquierda, seleccionamos “Patrones” y marcamos “Desarrollo base” (ésta suele venir ya seleccionada) y “Desarrollo en C/C++”, que es el lenguaje de programación en que están escritos estos controladores. Aceptamos e instalamos los paquetes propuestos.

 

Instalar herramientas de desarrollo en openSUSE
El sistema de instalación por patrones característico de openSUSE

 

Nunca está de más, al terminar, lanzar por consola un:

$ sudo zypper inr

Para que se instalen las nuevas recomendaciones. Hecho esto solamente queda instalar algunas herramientas más:

$ sudo zypper in automake make linux-kernel-headers kernel-desktop-devel kernel-syms

Y tendremos nuestro ambiente de compilación y desarrollo listo para la tarea a acometer.

Clonando el repositorio de github e instalando los controladores

Para ello vamos a empezar con el paquete git:

$ sudo zypper in git

Y seguimos con la clonación del repositorio:

$ git clone https://github.com/jeremyb31/rtl8192eu-linux-driver

Entramos en el directorio:

$ cd rtl8192eu-linux-driver

Compilamos:

$ make

Instalamos:

$ sudo make install

Y solo nos quedará reiniciar. Si todo ha ido como debe, la lucecita verde de nuestro adaptador comenzará a parpadear poco después de iniciar el sistema para reafirmar nuestro rotundo éxito. Doy fe del mío propio con una captura de la velocidad medida en mi equipo con openSUSE Leap 42.1 edición KDE.

 

Velocidad fibra en Linux
Muy buena velocidad la que consigo con este adaptador. Esa simetría es genial.

 

Espero que os sirva y os ahorre unas cuantas búsquedas por Internet.

¡Salud y Geeko!

Arch Linux y el silencio

Para los que vivimos en el valle del Guadalquivir, sur de España, el pasar de la primavera al verano no solo representa un cambio de estación. Supone dar la bienvenida, a regañadientes siempre, a un calor asfixiante que no te deja respirar, pensar ni salir a la calle a según qué horas de la jornada. En especial se sufre mucho durante los primeros días de canícula, cuando el cuerpo no está todavía adaptado del todo. Si es que es posible imaginar que un ser humano se pueda acostumbrar a vivir a más de cuarenta grados día sí, día también. Este año, en el que he logrado mantener la promesa que me hice a mí mismo de convertirme en corredor popular, por una cuestión de salud y actividad física, la aparición del calor me obliga también a cambiar los hábitos de entrenamiento, porque a ver quién es el guapo que se pone a correr a las siete de la tarde por el parque.

No, no voy a cambiar un blog linuxero por otro de Meteorología. Lo que pasa es que mi casa, último piso en un bloque de cuatro alturas, recibe el solano en sus paredes y techos durante todo el día, convirtiéndose en un horno muy difícil de soportar. El ordenador también lo sufre y lo demuestra, con el ventilador funcionando a tope durante mucho tiempo. En Windows, mejor ni os lo cuento, pero ya os podéis hacer una idea: se dispara y hace un ruido ensordecedor todo el rato, ya que el sistema de Microsoft se pasa las horas muertas haciendo desfragmentaciones y otras prácticas que prefiero no conocer (serán indexaciones… o no) con el ventilador girando a toda velocidad. Lo mismo me da, puesto que solo entro en ese sistema de higos a brevas cuando me apetece jugar a algo.

¿Y qué pasa con GNU/Linux? Últimamente venía usando openSUSE Leap 42.1 y antes que éste llevaba ya unos meses fijo en Linux Mint 17.3 Cinnamon. Ambos son grandes sistemas, hecho irrefutable al que contribuye una gran cantidad de servicios preinstalados y que corren de inicio. Para entendernos: un pelín inflados de contenido para garantizar su funcionamiento en el mayor número de equipos posible. El ventilador, sin llegar ni de lejos a las cotas de ruido y actividad de Windows 10, también se movía a veces más de lo deseable.

De modo que decidí buscarme una distribución para el verano. Una liviana. Tenía que ser con Plasma 5, porque tengo visto y comprobado que con el resto de escritorios siempre echo algo a faltar. Cinnamon, al menos el que entrega Linux Mint, es lo más parecido a una buena experiencia de uso para mí, pero KDE sigue ganando. Chakra ya la tenía instalada en el disco externo y tampoco estaba del todo satisfecho como para pasarla al SSD. Y entonces me acordé de Arch Linux.

Más de tres años después, de vuelta a Arch

Mi última pelea de enamorados con Arch fue a cuenta de la dichosa tarjeta gráfica integrada en mi APU AMD A8. Me llovieron críticas en Taringa, por cierto, pues interpretaron el artículo como un ataque a la distribución, cuando en realidad era un lamento por mi incapacidad para mantenerla. Lo comentó precisamente un “archer”, Eugenio M. Vigo, en “3 maneras de instalar Arch“: es más difícil el trabajo de conservación de la distro que la propia tarea de configurarla al inicio. Sea como fuere, la APU queda ya fuera de la ecuación, gracias a la NVIDIA donada por Yoyo el pasado mes de noviembre.

Me planteé usar alguno de los métodos mencionados en mi artículo sobre la instalación de Arch, con preferencia por Antergos, pero al final decidí que merecía la pena echar unas horas y hacerlo a pelo. Yo es que soy un friki informático que disfruta con estas cosas, lo admito. En unos ratillos durante una única jornada tenía Arch a pleno rendimiento con KDE Plasma 5. Y pasados los primeros minutos en los que Baloo se pone a indexar, el ventilador está más calladito que nunca… qué alivio.

Al poco tiempo de empezar este blog, que por cierto en sus inicios tenía un nombre totalmente distinto (aplauso para el que lo encuentre en la captura de mi KDE de 2011), dediqué un primer artículo a mi devoción absoluta por Arch Linux. El paso de los meses y años me fue haciendo más cómodo y menos deseoso de leer manuales o wikis, de ahí que empezara a mirar hacia otras distribuciones más sencillas de utilizar y mantener. De vez en cuando me invadía la nostalgia y hacía una instalación en alguna partición olvidada, por los viejos tiempos. La maldición del “archer”, que no me termina de abandonar nunca: “Archer una vez, archer para siempre”.

 

Arch Linux KDE 2011
Mi primer Arch Linux con KDE data del año 2011

 

Así que ya sabéis, como aquel antiguo anuncio de aire acondicionado, Arch Linux es el silencio para tu ventilador. Y no te digo nada si encima eres fan de Openbox, eso ya debe ser gloria bendita. A mí, acérrimo entusiasta de KDE, me ha funcionado para bajar un poco el calor espantoso de mi habitación de trabajo y diversión, a la par que vuelvo a sentirme a gusto con la que fue mi distribución preferida desde que la descubrí. Que nadie se piense que openSUSE o Linux Mint convierten tu equipo en un tostador, que tampoco es eso. Sospecho, por unos problemillas a la hora de copiar archivos grandes a una unidad externa, que algo no estaba del todo bien configurado en mi instalación de la distro del Geeko. En cualquier caso, noto el KDE de Arch más ligero en general.

 

Arch Linux KDE Plasma 2016
Arch Linux con Plasma 5 en la actualidad

 

Si el verano pasado fue el del camaleón, este ha de ser el del arquero. Sí, ya sé lo que estáis pensando. Y lleváis razón. Más pronto que tarde, algo se romperá y me iré corriendo a Linux Mint Sarah o a Chakra, según sople el viento. Ya lo digo yo, que me conozco bien… De momento, calma chicha.

Salud

Advertencia: este relato está basado en hechos reales en el equipo del autor. Cualquier parecido con la realidad en otros equipos es pura coincidencia. Vamos que, a lo mejor, a ti te va Ubuntu más ligera que Arch. Aunque lo dudo.

Geeko y compañía

Han sido dos semanas intensas. Uno, por muy crecidito que esté ya, sigue albergando en su interior a un niño que mamó de la teta del equipo de la casta y el coraje, curtidas las posaderas en aquellos escalones de cemento armado, con mucho sol y alguna que otra lluvia, junto a los mismos incoercibles, auténticos Guardianes de Nervión. Por mucho que pueda reconocer que el fútbol actual vive en la desmesura, que los problemas de muchas personas son de una infinita importancia al lado de este circo mediático y de millonarios, el niño del Sánchez-Pizjuán sigue estando ahí. Permítanme que me dé el gusto de utilizar este pequeño espacio personal en la red para gritarlo a los cuatro vientos: gracias Sevilla, por haberme dado tanto.

Pero, ¿esto no era un blog de Linux? Sí, de GNU/Linux, pero también un blog personal. Ya pueden mis lectores odiantes de la fe palangana y/o balompédica, si es que tengo alguno, borrarme con mueca de asco de sus marcadores. Hala, con Dios. Venía hoy a escribir acerca de mi experiencia con openSUSE como sistema único en mi equipo de sobremesa y el primer párrafo que me ha salido pues, qué quieren que les diga, ha resultado como ha resultado. Lo dejo ahí, pero es que tanto morderse la lengua y aguantar a anormales por las redes sociales cansa una mijita. No se arañen más la cara que hace pupa. Vamos con Geeko.

Lo primero es lo primero, así que lo suelto sin más dilación: Geeko vuelve a tener compañía. Recuerden que había hecho una copia de seguridad de mi disco duro SSD, el cual tenía instalados Windows 10 y Linux Mint 17.3 Cinnamon. La situación hoy ha cambiado. Han vuelto los de Redmond… pero Geeko no se ha ido. El reto consistía en aguantar con openSUSE Leap 42.1 como sistema para todo, recurriendo a Wine en caso necesario. Máquinas virtuales con Windows, pues como que no, porque no soporto la virtualización que se come los recursos con voracidad y no sirve para jugar. Si hay que ir se va, pero ir “pa ná” es tontería. Traducción: para instalar Windows en Virtualbox, lo instalo en hardware real y a otra cosa.

Lo que he echado en falta en openSUSE

Se podría resumir en dos palabras: muy poquito. Todo lo más, un par de cosas, pues al fin conseguí instalar Spotify en la distro del camaleón gracias a las siempre útiles indicaciones que uno encuentra en los foros comunitarios. Con Acestream no hubo suerte, aunque me sirvió para probar de primera mano lo que es tener un repositorio propio en OBS y lo frustrante que resulta el intentar durante horas hacer funcionar algo que no está hecho para la distribución que uno usa. Es lo que más me molesta de la diversidad linuxera… la existencia de unos mínimos estándares se me antoja ya imprescindible para avanzar. Algo que nunca llegará y, por eso, amén de otras cuestiones externas, el año de Linux en el escritorio siempre será el que viene. Le tenía fe a los paquetes Snap de Ubuntu, mas me da que va a tardarse una eternidad en convertir eso en un estándar, si es que alguna vez sucede.

Acestream es, por tanto, el único programa que empleo habitualmente que no fui capaz de instalar en openSUSE. Y es una falta menor, dado que suelo darle uso en el salón y no en la habitación donde tengo el equipo de escritorio. Mientras tenga Linux Mint en el portátil, donde Acestream funciona de fábula, no supone problema alguno. Cuestión diferente es la de los juegos. En concreto, aquellos de Steam que, no existiendo para GNU/Linux, se deben utilizar bajo la versión para Windows, que en mi caso anda en Wine con PlayOnLinux. El rendimiento es bastante bueno, si acaso un puntito por debajo, del que se logra en el sistema de Microsoft. Sin embargo, hay programas auxiliares y utilidades que no corren ni para atrás. Uno de estos ejecutables es el que permite actualizar la base de datos de Pro Evolution Soccer a la temporada actual, que recién acaba – seguimos hablando de fútbol, después de todo – lo cual es importante para jugadores quisquillosos como yo.

En resumidas cuentas: pelín menos de rendimiento e imposibilidad de lanzar ciertos programas, lo cual me lleva las típicas preguntas de siempre: ¿para qué molestarse? ¿Por qué auto-limitarse si se dispone de licencia de Windows? O aunque ésta no se tenga, Windows 10 se puede descargar y el único precio a pagar por no activarlo es una marca de agua que apenas se percibe. Por ideario… no sé, ya eso es harina de otro costal. Mi intención con este experimento no era satisfacer la demanda romántica del usuario exclusivo de un sistema operativo libre. Me centré únicamente en lo práctico y, en ese aspecto, creo que el arranque dual es mucho mejor.

Y sin embargo me quedo con el Geeko

Aunque restauré mi disco duro original gracias a Clonezilla, apenas un rato de uso de Linux Mint 17.3 Cinnamon – pedazo de sistema, estable y sencillo – me hicieron echar de menos al entrañable camaleón. Ya dispongo de Linux Mint en el portátil, donde me permite hacer aquello para lo que uso ese ordenador, con total libertad y sin cortapisas a la instalación de Acestream. Esto no ocurre en openSUSE, pero como sistema de escritorio con su Plasma 5 pulido y la adición de los geniales iconos de Fabián, se alegra la vista. Uno está hecho a KDE, después de todo. “¡Distro hop!” y ale, cambiamos Linux Mint por openSUSE. Santas Pascuas.

 

Plasma 5 en openSUSE
Mi escritorio Plasma 5 en openSUSE Leap 42.1 con los iconos Antü

 

Como ya estoy más quemado que los palos del churrero, no voy a empezar con la retahíla de motivos por los cuales openSUSE mola mucho y Linux Mint un poco menos. O Chakra y sus limitaciones, lo mismo da. Todos tienen algo que les falta a los demás. Grandes sistemas inacabados donde falta un punto para la cuasi perfección, eso que podríamos conseguir si atendiésemos un poquito a los estándares y no existiese la imperiosa necesidad de tirar cada uno para un lado, muchas veces mirando su ombligo sin importar nada más. Yo quiero un “FrankenLinux”, con el aspecto y la versatilidad del Plasma 5 de openSUSE, la buena integración con la nube de Gnome en Antergos, la popularidad y cuota de uso de Ubuntu o Linux Mint, la estabilidad de Debian, la vertiente innovadora de Fedora, la comunidad de Chakra… Nueve años después, sigo buscando sin hallar. Y lo que te rondaré, morena. Porque eso es algo que no existe. Y si existiera, sería perfecto para mí, pero no lo sería para otro.

Conclusión que saco de las dos semanas de experiencia exclusiva “opensusera”: me encanta la distro, tanto que sigo usándola. Su estabilidad y su Plasma 5 donde todo funciona bien me han ganado para la causa. En otras implementaciones del escritorio KDE, es decir, en otras distribuciones, sigo encontrando errores aquí y allá, a veces relacionados con el dichoso systemd (dichoso es un eufemismo para no afear demasiado el texto con términos soeces) y otras con el propio Plasma 5. En openSUSE todo parece ir bien, al menos por el momento. Otro gallo cantaría si tuviese que escoger un único sistema para usar exclusivamente, por narices. Tendría que ser, todavía a día de hoy, año 2016, el de Microsoft. Afortunadamente existe el arranque dual y uno puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos a voluntad.

Salud y Geeko para todos