Después de instalar openSUSE Leap 42.1 KDE

Ayer fue un día de duro trabajo. No trabajo del de verdad, del que se hace para ganarse las habichuelas y seguir adelante en la jungla neoliberal en la que nos han metido algunos, sino aquel que los friquis de la Informática gustamos de realizar de cuando en cuando: la instalación y puesta a punto de un sistema operativo. Hay quien reinstala Windows y se maravilla con la velocidad que tiene recién colocadito en el disco duro. No sé si los “maqueros” harán algo parecido, no lo creo. Y luego estamos los “linuxeros”. Anda que no nos gusta toquetear y disfrutar de las múltiples opciones que la libertad nos proporciona por la gracia de Tux.

Ando ya cantando las alabanzas de mi nuevo openSUSE Leap 42.1, rey y señor del disco duro SSD, con el que hasta el momento no ha habido problema alguno que reseñar. Cierto es que he sido extremadamente cuidadoso en la instalación y configuración, atendiendo solo a aquellos que más saben de la distribución del Geeko. Está claro que no es un sistema de instalar y punto, tiene sus cosillas, bastantes en realidad, que pueden frustrar a usuarios noveles o que no estén familiarizados con la particular metodología que se emplea en openSUSE. Yo lo tengo ya todo funcionando – soy así, un cansino que no para hasta que todo queda a su gusto – pero hoy solamente os comentaré las pinceladas básicas. Ya iremos desgranando en sucesivos artículos las piedras y bordes rugosos que me he encontrado en el camino. Poquito a poco, que se llega más lejos.

Cosas que hacer después de instalar openSUSE Leap 42.1

Como el tiempo es oro y no es plan de repetir lo que ya está escrito y documentado en la red, este apartado tan importante se puede resumir en un enlace:

Tutorial de Diversidad y un poco de todo sobre openSUSE Leap 42.1

Escrito por Benjamín García, se trata de un compendio de tareas a realizar, explicadas con claridad meridiana y paso a paso, de modo que es imposible equivocarse. Lo he seguido en dos ocasiones y en ambas todo ha quedado listo y sin líos de dependencias, algo que era común en mis anteriores experiencias con openSUSE. Me levanto y aplaudo a Benjamín por su tremendo trabajo. La única parte del tutorial – opcional, por cierto – que no he querido seguir es la adición de los repositorios de KDE para tener las últimas versiones de Plasma 5. Y no lo hago por dos motivos: el primero, el Plasma que viene de serie con Leap, versión 5.4.2, si bien no es el más actualizado sí que lo encuentro lo suficientemente parcheado como para que sus pequeños errores – muy pocos y que no provocan que Plasma haga “crash”, como en otras distribuciones – me molesten en demasía. El segundo motivo, uno de peso, es que cuando intenté hacerlo en una ocasión anterior no fui capaz de resolver los líos de dependencias que se originaban. Y no, no tengo ganas de pelearme con el sistema por subir una versión los paquetes del entorno de escritorio. Ya no.

Lo dicho, sigan ustedes el tutorial de Benjamín y todo saldrá bien. Palabra.

 

Escritorio KDE openSUSE
El primer paso hasta un bonito y funcional sistema es el tutorial de Diversidad y un poco de todo

 

Mejorar las tipografías de openSUSE Leap 42.1

Qué pesado el tío este de la sombra con las tipografías… lo sé. Soy muy sibarita con esa cuestión. Me encantan los suavizados redondeados y el buen acabado que se disfruta en Ubuntu, Linux Mint o Chakra. Y en openSUSE, tras retocar un par de cosas, también, por supuesto.

No he encontrado un tutorial en el que se deje claro lo que hay que hacer, imagino que este asunto, al ser tan subjetivo, provoca una gran variabilidad en las formas de afrontarlo y en la comparación de resultados finales. Hablando en plata, que habrá quien termine con unas tipografías peores, en su opinión, que las que trae la distribución de inicio. A mí nunca se me ha dado el caso y la mejora es significativa cada vez que lo he intentado.

Si buscáis el paquete “fontconfig” en la web de software de openSUSE y pulsáis en “Show unstable packages” vais a encontrar varias versiones del mismo. En mi instalación ha funcionado la primera que probé, la del repositorio “nick31”, que asegura incorporar los parches del famoso usuario Bohoomil de Arch Linux. Una vez se instala con el “1-click-install”, aseguraos de continuar suscritos al repositorio. Luego vais a Yast, al módulo de instalar software. Allí escogéis la pestaña “Repositorios”, os colocáis en el de nick31 y pulsáis la opción “Cambiar paquetes de sistema a versiones de este repositorio”. Fácil y práctico.

 

Infinality openSUSE
Hemos de asegurarnos de que cambiamos los paquetes de proveedor o no notaremos mejoría

 

A continuación abrimos las preferencias del sistema de KDE y pulsamos en “Tipo de letra”. Allí podéis escoger la tipografía que prefiráis, en mi caso he optado por Droid Sans. Si no están instaladas, como las fuentes de Ubuntu, por ejemplo, las encontraréis en la web de software de openSUSE. Suelo habilitar el suavizado de bordes, con una representación de subpíxeles RGB y un “hinting” suave. Es lo que mejor me funciona a mí, vosotros deberéis experimentar si el resultado no os convence, pues depende mucho de la tarjeta gráfica, el controlador (libre o propietario) y el monitor que tengáis.

Si optáis por cambiar la fuente predeterminada, conviene no olvidar abrir el módulo “Estilo de las aplicaciones” y cambiar también el tipo de letra a emplear en los programas que hacen uso de las librerías GTK, todo sea en pos de la uniformidad en el aspecto del sistema. Lo mismo sucede con las aplicaciones escritas en Qt4, es decir, que aún no han sido portadas a Qt5. Para este problema, openSUSE incorpora una entrada en el menú “Utilidades”, denominada “Ajustes de Qt4”, desde donde podremos seleccionar también el aspecto y el tipo de letra de estos programas.

Falta un paso más. Si no lo hacemos, cada vez que se abra alguna aplicación como superusuario no se aplicará nada de lo realizado en el párrafo anterior. De modo que pulsamos “Alt + F2” para ejecutar Krunner y escribimos la orden:

 

kdesu systemsettings5

 

Tras introducir la contraseña, estaremos cambiando las preferencias del sistema en modo “root”. Volvemos a repetir los pasos anteriores, esta vez para el superusuario. Ahora sí, todo correcto.

Instalar los iconos Antü en openSUSE Leap 42.1

Desde que conocí el trabajo de Fabián Alexis Inostroza para KDE no uso otra cosa. Tengo predilección por los temas claros, de ahí que no suela instalar la suite Antü completa, pero los iconos me parecen una auténtica maravilla. No están empaquetados para openSUSE, que yo sepa, pero su instalación no es para nada compleja. Desde la página de KDE-Look se puede descargar el pack. Basta copiar (como superusuario) a la ubicación predeterminada de los iconos para Plasma, que no es otra que “/usr/share/icons”, la carpeta Icons que está dentro de Antu-Master. Lo podemos hacer con Dolphin, si queremos, igual que antes, pulsando “Alt + F2” e introduciendo:

 

kdesu dolphin

 

Luego es cuestión de hacer un “copia y pega”, simplemente. Luego volvemos a las “Preferencias del sistema”, módulo “Iconos” y ahí los tendremos. Al igual que en el caso anterior de las tipografías, hay que tocar el módulo del aspecto GTK para que todo cuadre y repetir los pasos (salvo la copia a “/usr/share/icons”) como superusuario si queremos una apariencia homogénea en nuestro sistema.

 

Iconos Antü openSUSE
Detalle de iconos Antü en la barra de tareas de mi openSUSE

 

Por si no lo sabíais, el autor de esta suite sufrió un robo hace cosa de un mes que lo dejó sin equipos con los que seguir su trabajo. Buena oportunidad, si disfrutáis de su creación, de echarle una mano en el apartado “Donaciones” de su web.

Configurando las preferencias del sistema en openSUSE Leap 42.1

Para terminar estos primeros esbozos de personalización y adecuación del sistema a mis gustos personales, suelo abrir el poderoso “Preferencias del sistema” de KDE para cambiar aquello que no me gusta. No toco todo, pero casi. Os lo cuento punto por punto:

Tema del espacio de trabajo. En el caso particular de openSUSE, me gusta como queda el tema por defecto, por lo que no cambio nada aquí.

Iconos. Ya lo hemos visto antes: Antü es mi preferido para KDE.

Tipo de letra. Ídem de lo mismo, lo he explicado más arriba.

Estilo de las aplicaciones. Conviene revisar el módulo de aplicaciones GTK y adecuar el tema de iconos y la tipografía al resto del sistema. Si no nos gusta el aspecto de las ventanas por defecto aquí podremos ponerle remedio.

Comportamiento del escritorio. Suelo añadir, en “Bordes de pantalla”, la esquina inferior derecha para mostrar el escritorio. Utilizo la superior izquierda para el efecto “Exposé”, que viene habilitado de inicio. También desactivo el bloqueo de pantalla, pues no me gusta y no lo uso.

Accesos rápidos. Habilito normalmente un atajo común a Ubuntu y derivadas al que estoy habituado: CTRL + ALT + T para abrir una terminal. La fuerza de la costumbre es poderosa, joven padawan.

Arranque y apagado. Me gusta marcar “Comenzar con una sesión vacía” en el apartado “Sesión de escritorio”.

Preferencias regionales. Por alguna razón nunca aparece el español seleccionado en idiomas preferidos, algo que se puede solucionar en esta sección.

Pantalla y monitor. Importante para los jugones: en el módulo “Compositor” marcar la casilla “Suspender el compositor en las ventanas a pantalla completa” para ganar rendimiento y unos cuantos valiosos “FPS”.

KDE Connect. A pesar de que veamos el apartado para esta genial aplicación, el paquete que la aporta no viene instalado por defecto. Está en los repositorios oficiales y recomiendo su inclusión antes de configurar nada. Tampoco tiene sentido activar el plasmoide de barra de tareas, pues si lo hacemos estaremos duplicando la entrada de la aplicación, que queda minimizada sin que necesitemos añadir nada más. Además, el plasmoide no funciona correctamente.

 

Preferencias del sistema openSUSE
La pantalla de preferencias del sistema de openSUSE KDE

 

Pues esto es todo lo que hago nada más instalar openSUSE Leap 42.1 KDE. Os emplazo a próximas entradas para ir añadiendo importantes funcionalidades al escritorio con el noble objetivo final de conseguir un sistema capaz de cubrir todas nuestras necesidades informáticas. Que no es moco de pavo, ojo. Y con software libre, avalado por la excelente comunidad y equipo de desarrolladores que respaldan a esta distribución.

Salud y Geeko para todos

Anuncios

openSUSE como único sistema: ¿es posible?

Así, tal cual, sin anestesia ni nada me lanzaba su pregunta un lector la semana pasada a través del correo electrónico de contacto del blog. Inquietante, Iker, que diría aquel. Reconozco que mi reacción inicial fue de rechazo: no voy. Tranquilamente instalado en la dualidad, a veces trinidad, de emplear Linux Mint para el día a día, Windows para jugar y Chakra cuando me ataca el gusanillo empaquetador y traductor, no tiene sentido mirar más allá. Lo que funciona bien no se ha de tocar. Palabra de ley en GNU/Linux. Peeeero…

Quizás fue el exceso de cerveza en una celebración el pasado fin de semana, qué se yo. O la enésima final que mi equipo va a disputar en breve. El caso es que me hallé inundado por el optimismo y la imperiosa necesidad de responder afirmativamente a la pregunta del lector. Claro que se puede, por mis castas que lo voy a demostrar. Cuando se produce ese singular “clic” en mi cabeza ya no hay vuelta atrás, lo sé muy bien porque me conozco desde hace casi cuatro décadas.

Rememorando mis experiencias con openSUSE me di cuenta de que la última vez que la tuve instalada no la quité. Se produjo un error de lectura y escritura en disco que acabó desembocando en la adquisición de mi primer SSD. No consigo recordar qué me llevó a Linux Mint en detrimento del Geeko o la propia Ubuntu, la cuestión es que no hubo espacio para openSUSE en ese disco. Supongo que fue cosa de la inmadurez de Plasma 5 y los novedosos cambios que introdujo el salto a Leap, valga la redundancia. Con la versión anterior, 13.2, llegué a estar más que satisfecho, como atestigua el artículo final de la serie “el verano del camaleón”, que dediqué a conocer mejor esta venerable distribución GNU/Linux.

 

Mi centrocampista todoterreno marcando el gol de la victoria
Una instantánea del pasado verano: jugando a Football Manager en openSUSE 13.2

 

Volviendo a la preguntita de marras, es de suponer, y así se lo hice saber al lector, que la respuesta depende de aquello que queramos hacer con el equipo. De modo que, antes de acometer la machada conviene clarificar este tema. Desde el punto de vista del usuario exclusivo de GNU/Linux, la decisión no debe tener mucha miga. Hoy en día la mayoría de distribuciones cubren todas las necesidades, con diferencias más o menos notables en cuanto al camino utilizado para hacerlo. Pero, ¿qué pasa con aquellos que jugamos en el PC? ¿Se puede considerar a openSUSE una alternativa seria en este sentido?

Teniendo en cuenta que debo instalar los controladores propietarios de NVIDIA, no parece buena idea optar por la edición “rolling” de la distro, la ya famosa “Tumbleweed” que probé en cierta ocasión. Leap 42.1, que ya tiene varios meses de recorrido, me parece la mejor elección. Y en cuanto a escritorio, bueno, a estas alturas no descubro nada nuevo cuando elijo KDE. Creo recordar además un intento de instalación con Gnome en el cual fui incapaz de levantar la red inalámbrica después de horas lidiando con el tema. Mejor me quedo en lo conocido que bastante arriesgada es ya la aventura por sí sola.

La lista de tareas que pretendo poder acometer con la ayuda de openSUSE la conformarían, más o menos, los siguientes puntos:

Cotidianas: navegar, escuchar música, descargar fotos, escribir en el blog…

Ofimática: solo uso LibreOffice, y de higos a brevas, así que poco problema veo aquí.

Deportes online: esto sí puede ser un reto, considerando que Acestream no está empaquetado para openSUSE. Veremos qué tal.

Juegos: pretendo usar también los exclusivos de Windows, mediante PlayOnLinux.

Uso del hardware: han de funcionar las dos impresoras, el escáner, los auriculares Bluetooth, la webcam y la conexión con el Moto X, vía KDE Connect.

 

¿Os creíais que era un farol? Clonezilla salvaguardando mi disco SSD

Armado con la potente Clonezilla – ya estoy cansado de reinstalar Windows – he realizado una copia del estado actual de mi SSD Samsung, con el fin de poder regresar fácilmente a aquello que actualmente me funciona. Claro, pensaréis con razón que cuando hago esto es que no estoy muy seguro de que el experimento resulte bien. Tenga o no un final feliz, pienso disfrutar y divertirme por el camino, además de ir dejando constancia por aquí del proceso. Ya sabéis que a veces me canso de probar distribuciones y decido dedicarme a otros menesteres. A ver cómo va la cosa, hagan ustedes sus apuestas. Cualquiera diría que hay preguntas de los lectores que las carga el diablo… del “distro hopping”.

Salud y Geeko para todos

Ubuntu 16.04 Xenial Xerus: un futuro prometedor

Hay cosas que nunca cambian y una de estas es la cita bienal que tenemos los usuarios barra simpatizantes de GNU/Linux con el lanzamiento de soporte extendido que nos trae Canonical. 2016 no podía ser una excepción, de manera que ya tenemos entre nosotros a Xenial Xerus, la nueva LTS de Ubuntu que ha de servir como base para cosas tan importantes como la tan esperada – por algunos – convergencia entre dispositivos y, lo que a mi juicio es más significativo aún, la presunta solución al eterno dilema entre estabilidad y novedad que parece supondrá la irrupción de Snap a modo de torbellino en los mundos de Tux, acerca del cual podéis leer más en este artículo de La mirada del replicante. Ya que estamos con enlaces, os dejo otro, una interesante reflexión de Eugenio M. Vigo acerca de este tema en su blog.

Pero vamos con Ubuntu. Aquellos, que haberlos, “haylos”, que se hayan apresurado a la instalación y configuración de la nueva versión como quien suscribe, tal vez estén a estas alturas un pelín decepcionados. En el sentido de que las cacareadas novedades no están aquí, al menos por el momento. Ubuntu 16.04 es más de lo mismo. De hecho costaría, para el ojo poco avezado, distinguir de primeras esta versión LTS de las dos anteriores. Tal y como os lo cuento. Este hecho no es por sí mismo necesariamente negativo. Canonical es amigo de los cambios graduales, cocinados a fuego lento, y no hace más que aquello a lo que nos tiene habituados: lanza una edición LTS que ha de servir como sólida base para implementar todas las mejoras de las que tanto hemos oído hablar últimamente.

Así que, ¿qué tenemos a día de hoy? Os cuento qué me han parecido mis primeras horas de uso de Ubuntu Xenial Xerus, nombre que cuesta recordar ahora pero que en nada recitaremos con suma facilidad. Así ha sido siempre.

Instalación

Amigo instalador de Ubuntu: ¿desde cuándo llevas con nosotros? Ubiquity y su interfaz gráfica es ya como de la familia. A excepción, claro está, de la presentación de diapositivas que se va cambiando con cada lanzamiento, volvemos a ver el sencillo y archiconocido programa que realiza su función sin demasiados contratiempos. Porque alguno he encontrado. De hecho, el primer intento de instalación salió rana y todavía no sé el motivo. Se quedó colgado justo antes de presentarme las particiones disponibles. Tras cancelar la operación y volver a iniciarlo, todo fue bien. Incluso me pareció que la instalación tomaba menos tiempo del habitual, a pesar de encontrarnos en plena vorágine de novedad, ésa que impulsa a miles de usuarios de todo el mundo a abalanzarse sobre cada nueva Ubuntu en cuestión de horas. O tal vez sean millones, este es un asunto mil veces discutido.

 

Diapositivas Ubuntu Xenial
La ardilla, un nuevo animal que se une al amplio zoológico de Ubuntu

 

Estimaciones aparte, en el rato que estuve probando el escritorio en vivo encontré un error muy feo, de esos que echan atrás a los usuarios noveles que tienen su primer contacto con GNU/Linux. El veterano reproductor Totem – llamado simplemente “Vídeos” desde hace tiempo – no funciona, de modo que es imposible reproducir siquiera los archivos de ejemplo como “Ubuntu through the years”. Malísima primera impresión, la verdad. ¿Es que nadie prueba estas cosas?

Para colmo, a los dos minutos de reiniciar y sin haber hecho nada del otro mundo, tenemos cuelgue a lo bestia. Había abierto Firefox y navegaba por mi propia web cuando se produjo una paralización total del sistema, de la cual hube de salir con la combinación mágica de teclas, ALT + ImprPant + REISUB. Esto me había ocurrido en anteriores versiones de Ubuntu y se debe a Nouveau, el controlador libre para gráficas NVIDIA. Ni que decir tiene que en cuanto volví al escritorio instalé, mediante la aplicación “Controladores adicionales”, el último controlador privativo para la tarjeta que, además, es el recomendado por los desarrolladores de Canonical. Problema resuelto.

 

Error Vídeos Ubuntu Xenial
Violación de segmento. Así no hay manera de reproducir vídeos en la sesión en vivo

 

Diseño

Imagino que para un diseñador gráfico el aspecto de Ubuntu debe ser lo más parecido a aquello que jamás diseñaría. A mí no me desagradan los tonos anaranjados y violetas, si bien es verdad que llevamos unos cuantos años con ellos y están más vistos que el tebeo. Los iconos, otro tanto de lo mismo, demasiado trillados para lo que es el novelerío actual que nos invade. No es que sea algo de suma importancia, pues se pueden cambiar fácilmente con la herramienta “Unity Tweak Tool”, pero de nuevo entra en juego el asunto de las primeras impresiones, que son las que quedan. Digamos que Ubuntu, como Linux Mint, va necesitando un lavado de cara.

Pocas novedades, por tanto, en el aspecto gráfico. Ventanas más redondeadas y una barra de desplazamiento más estilizada y moderna son los únicos cambios que han llamado algo mi atención. La tipografía, como siempre, excelente en su renderizado. No comentaré gran cosa acerca de la posibilidad de mover la barra de Unity a la parte inferior de la pantalla. Sinceramente, me parece ridículo el revuelo que ha levantado esta opción. Tan solo diré que semejante maravilla (¿cuántas líneas de código les habrá costado implementar eso?) se puede hacer mediante la herramienta “Unity Tweak Tool” o bien con un comando en la consola:

gsettings set com.canonical.Unity.Launcher launcher-position Bottom

 

Lo probé y el resultado, que tenéis más abajo, no me convenció. Consecuencias de llevar tanto tiempo viendo Unity a la izquierda, supongo. El caso es que me parece más feo todavía como barra inferior.

 

Unity en borde inferior
No sé a vosotros, a mí se me hace raro ver a Unity ahí abajo

 

Software

Entre las modificaciones que trae esta Ubuntu Xenial hay una que se ha comentado últimamente por la red: la desaparición del Centro de Software de Ubuntu, que ha sido reemplazado por la herramienta habitual en Gnome, rebautizada aquí como “Ubuntu Software”. Si bien se trata de una alternativa aceptable, que funciona con cierta celeridad y fluidez, aprecio en ella fallos groseros que me hacen seguir prefiriendo, por el momento, a su predecesora. Por ejemplo, tras añadir los repositorios de los socios de Canonical, y mediando un reinicio, no hay manera de que aparezcan aplicaciones de uso tan común como Skype o Steam. Y estar, estaban, como demuestra el hecho de que pude instalarlas usando la consola. Pero para Ubuntu Software parece que no existieran. Una vez más, un error que condiciona, para mal,  la experiencia del usuario novel.

 

Ubuntu Software en Xenial Xerus
Ubuntu Software, la nueva aplicación para instalar programas en la distribución

 

Entre los programas, ningún otro cambio significativo: Firefox, Thunderbird, Transmission, LibreOffice, Shotwell, Rhythmbox, Vídeos… Lo típico en Ubuntu desde hace eones. Vídeos, por cierto, sí que funciona una vez instalado, al contrario que en el escritorio en vivo. En lo que respecta a la reproducción de contenidos todo pasa por haber tenido la precaución de marcar la correspondiente casilla durante la instalación del sistema. Si lo hemos hecho así, no habrá archivo que se le resista a nuestro Ubuntu Xenial. Y si lo hubiera, basta instalar el paquete “ubuntu-restricted-extras” para dar solución al problema.

Rendimiento

He repetido hasta la saciedad en mis revisiones que Ubuntu 14.04 Trusty Tahr es la distribución GNU/Linux que mejor rendimiento saca a mi hardware. Esta afirmación está lejos de ser gratuita y se cimenta en el puñado de pruebas de Phoronix Test Suite y el “benchmark” gráfico Unigine Valley a las que he sometido a tantos sistemas que han pasado de modo efímero por mis discos duros. Sorprendentemente, parece ser que ni siquiera Ubuntu es capaz de batir a Ubuntu. Los resultados de Ubuntu 16.04, instalada desde cero en la “mismita” partición en la que habitaba la versión anterior, son inferiores en todos los casos salvo en el rendimiento gráfico, donde prácticamente son iguales (1 punto de diferencia). ¿Dónde está el truco aquí? Tal vez, y esto que hago es elucubrar, mi equipo va cumpliendo años y no se ajusta tan bien a las exigencias de los nuevos kernels (Ubuntu 16.04 viene con el 4.4 mientras la LTS anterior contaba con los de la serie 3.13). Otra explicación no le veo, salvo que Canonical nos entregue una versión de peor rendimiento que la anterior, algo que no parece ser así a poco que uno usa el sistema un rato, ya que se nota incluso más fluido y con respuestas más rápidas a la apertura de programas. Misterios de los “benchmarks”…

En la experiencia de uso diría que Ubuntu 16.04 merece un sobresaliente. Como os comento, no se notan apenas retardos en ningún aspecto del empleo habitual del sistema. Teniendo en cuenta que he instalado la distribución en mi disco externo (un disco duro tradicional) y que ahora me hallo habituado a la tremenda rapidez con la que se desenvuelve mi Linux Mint 17.3 en el disco de estado solido (SSD), entiendo que este Ubuntu se maneja bastante bien en todos los aspectos. 680 Mb de RAM al inicio y un encendido y apagado realmente rápidos para la primera versión LTS de la distro que implementa plenamente systemd.

 

Phoronix Test Suite Ubuntu

Phoronix Test Suite Ubuntu

Unigine Valley Ubuntu 14.04
Resultado de Unigine Valley en Ubuntu Trusty

 

Unigine Valley Ubuntu 16.04
Resultado de Unigine Valley en Ubuntu Xenial Xerus

 

Estabilidad y errores

Una lástima el cuelgue provocado por Nouveau. En su momento, cuando usaba la anterior versión LTS, dicho error me llevó a salir corriendo de Ubuntu para no volver. No fue hasta más tarde, con Linux Mint ya en el equipo, que descubrí dónde estaba el fallo. Este problema recurrente me hace pensar que debe haber tal cantidad de errores en el ecosistema GNU/Linux que ni siquiera una empresa como Canonical es capaz de lidiar con algunos, de modo que ahí permanecen durante años, espantando a los usuarios. Podría ponerme en plan despotrique y considerar que estamos ante una situación inaceptable, pero entonces recuerdo que esto es software libre y aquí no existen las obligaciones. Aunque dadas las pretensiones de Canonical, este error que cuelga únicamente Ubuntu en mi equipo al usarlo con los controladores libres es lo suficientemente grave como para que se hubiera podido solucionar ya. En fin…

Obviando, aunque me cueste, este fallo, el resto de la experiencia es positiva. En uno de mis reinicios me encontré con la famosa ventana que informa de un error en el sistema del que ni siquiera me había percatado. Esto también es habitual en Ubuntu. Si nos molesta demasiado, siempre podemos desactivar apport. En cualquier caso, no podemos olvidar una característica común a los lanzamientos de Ubuntu en los últimos años, que también haría extensiva a otras distribuciones: no conviene tirarse como un poseso a descargar e instalar la nueva versión tan pronto como está disponible. Es mejor dejar pasar unos días, o un par de semanas, hasta que el uso masivo dé lugar a una buena cantidad de informes de error que ayuden a paliar los principales fallos. Es mi recomendación, la cual me salto en lo que a los análisis se refiere, por aquello de estar al pie de la actualidad.

 

Error Ubuntu Xenial
Las famosas ventanas de error suelen abundar en los primeros días de vida de una nueva Ubuntu

 

Mi opinión sobre Ubuntu 16.04 Xenial Xerus

Se podría resumir en la frase que encabeza el artículo. Creo que esta edición LTS de Ubuntu sienta las bases para todo lo que ha de venir, en especial Unity 8 y el nuevo paradigma que supone Snap para la distribución de software. Es indudable la capacidad que tiene Canonical para la innovación aunque a muchos les duela reconocerlo. Ya sé que existen propuestas similares, basta leer el artículo de Eugenio al que hacía referencia más arriba. Pero casi siempre es Canonical la que da el paso necesario para popularizar la novedad. Espero y deseo que tenga éxito también en esta empresa, pues si algo envidio de Windows es la diferenciación clara entre el sistema en sí y sus aplicaciones. En GNU/Linux hemos de renunciar muchas veces a las novedades en estas últimas con tal de no comprometer la estabilidad, debido a las diferentes versiones de librerías que, hasta ahora, no parecían poder convivir en armonía. De momento, Mozilla ha sido de las primeras en sumarse a la iniciativa. Veremos si esto no cambia en el futuro y hay muchos más apoyos. Todo sea por ir tachando líneas de la famosa lista de Tashkinov.

 

Probando cámara Ubuntu Xenial
Probando la cámara en Ubuntu 16.04 Xenial Xerus. Todo OK.

 

Y es precisamente en el porvenir en lo que parece pensar Canonical con este Ubuntu 16.04. Misma versión de Unity, mismo diseño gráfico y mismas aplicaciones de uso habitual dejan a las claras que se apuesta por la continuidad y la sobriedad, en espera de ir desarrollando todo lo que se nos ha prometido. A los usuarios de la versión LTS anterior no puedo recomendarles que actualicen, salvo necesidad extrema de algún programa en su última versión o algún problema con su hardware que pueda arreglar un nuevo kernel. Salvo eso, no veo motivo para cambiar por el momento. pues se van a encontrar con más de lo mismo. Pero qué demonios, ya nos conocemos todos, así que de sobra sabemos que vamos a actualizar. ¿O no? Difícil resistir el magnetismo de una nueva Ubuntu, para qué nos vamos a engañar. Que ustedes lo disfruten, moderadamente ahora y es probable que mucho más en los meses venideros.

Salud

Puntos fuertes: facilidad de uso y gran cantidad de programas. Ubuntu es, para muchos, un estándar.

Puntos débiles: fallos diversos, como en otras ediciones LTS, que suelen acabar por arreglarse en unas cuantas semanas.

Recomendada para: usuarios noveles.

[yasr_multiset setid=0]

PCLinuxOS Full Monty: una navaja suiza

Logo de PCLinuxOS

Es posible que mucha gente no sepa que PCLinuxOS sigue viva. Yo mismo, sin ir más lejos, pensaba hasta hace unos días que el proyecto creado por Bill Reynolds (Texstar) allá por 2003 se había quedado estancado en una fase de no-desarrollo. Recuerdo haber leído acerca de la imposibilidad de este hombre, creo que por razones de salud, para continuar su trabajo. Desde entonces, hace un par de años o más, no he estado al tanto de las andanzas de la distro. Sin embargo, ese observatorio de popularidad tan discutible que supone Distrowatch la seguía – y sigue – manteniendo en los altares. Me preguntaba, de ahí este artículo, a qué se podía deber esto.

Pues resulta que no solo sigue viva, sino que por sus singulares características conforma una distribución GNU/Linux especial: refugio de los “anti-systemd” (¡no lo incorpora, siguen con sysvinit!), de los “anti-Plasma 5” (están con KDE 4) y amiga de todos aquellos que alguna vez hayan sentido la necesidad de descargar una “ISO” con gran cantidad de software. Cantidades industriales, de hecho. No os lo podéis ni imaginar.

Antes de proseguir con el análisis de esta peculiar edición, llamada “Full Monty” (“slang” británico, algo así como “todo lo necesario, apropiado o disponible”, además de una icónica película de los 90), os aclaro que PCLinuxOS está disponible en ediciones más livianas, con KDE y Mate pero sin el excedente de software masivo. Además, la comunidad mantiene otras pocas versiones con distintos escritorios.

Instalación

No intentéis una instalación al uso en un “pendrive”. No funcionará. Cuando descargamos la imagen, se descargan también tres archivos de texto: la suma de verificación, notas sobre la versión y unas instrucciones que conviene leer. Nos dicen que la imagen se debe convertir en híbrida antes de pasarla al USB:

isohybrid -u pclinuxos64-kde-fullmonty-2016.03.iso

Posteriormente, hay que grabarla usando el comando dd:

dd bs=4M if=pclinuxos64-kde-fullmonty-2016.03.iso of=/dev/sdX && sync

donde sdX es la partición correspondiente al “pendrive”.

Además de lo anterior, se necesita una partición para el sistema de, al menos, 25 Gb, dada la cantidad de software que trae la distribución. Siguiendo estos consejos, algo obligatorio si queremos final feliz, no hay problema alguno en instalar PCLinuxOS Full Monty, más allá de que todo el proceso se realiza en inglés y tarda un buen rato. La aplicación que se encarga de ello es Draklive-installer, lo que nos recuerda los orígenes “mandrakeros” de la distro. En el caso de mi equipo, detecta la tarjeta gráfica NVIDIA y se instala directamente con el controlador propietario en su última versión disponible, que es la 361, sin intervención del usuario.

 

Draklive PCLinuxOS
El instalador Draklive es el encargado de ayudarnos con la tarea

 

Diseño

Es curioso lo que hace la fuerza de la costumbre. Mira que me he pasado años usando KDE 4 en Chakra y Arch. Pues hacía tanto que no lo instalaba que mi primera impresión, por lo añejo, era que estaba ante Trinity Desktop. Tuve que cerciorarme de que no era así… se ve que mi viejo amigo KDE 4 se ha quedado ya obsoleto. Tampoco ayuda demasiado el que se haya respetado el tema e iconos por defecto, Oxígeno, que realmente sí que se nota desfasado.

Por lo demás, la especial disposición de los escritorios, de la que os hablo a continuación, confieren a PCLinuxOS Full Monty una apariencia única. Y sobrecargada, claro, que es básicamente el objetivo de esta edición. No obstante, un par de cuestiones en positivo: el Grub y la pantalla de inicio están bien trabajados y, al igual que en el caso reciente de KaOS, destilan profesionalidad. El renderizado de fuentes, que lo sigo viendo horrible en Plasma 5, es realmente bueno aquí. Intuyo que con parcheado de por medio, pero las tipografías se ven perfectamente definidas y con calidad.

 

Escritorio Live PCLinuxOS
El escritorio de la sesión “live” de PCLinuxOS Full Monty, con KDE 4

Software

La madre del cordero en esta edición de PCLinuxOS. Creo que jamás había visto tal cantidad de programas de software libre en una distribución. Por lo menos, no recientemente. Recuerdo, así de pasada, a Ultimate Edition como el sistema con más aplicaciones instaladas de serie. Lo de este Full Monty es impresionante. Divide el espacio de trabajo en 6 escritorios, cada uno de los cuales está destinado a una actividad concreta y nos muestra enlaces directos a los programas disponibles para la tarea en cuestión. A saber:

Internet: aquí tenemos Firefox, Chrome, Opera, Kmail, Thunderbird, Dropbox, Skype…

Oficina: LibreOffice, Calibre, KMyMoney, Scribus, Abiword…

Juegos: la suite de KDE, Gcompris, Supertux2…

Multimedia: Clementine, Amarok, Audacity, GTKPod, VLC, Kino, Handbrake…

Gráficos: Gimp, Blender, Inkscape, Digikam, Darktable…

Sistema: Virtualbox, Yakuake, Synaptic, Firewall, Parental control…

Para instalar programas se usa Synaptic, aplicación siempre asociada a paquetería “.deb”, pero que en este caso funciona perfectamente bien con los “.rpm”. Cuenta con un notificador de actualizaciones integrado en la bandeja del sistema. En el par de días que lo he tenido instalado han llegado unas cuantas, por cierto, lo que denota que los desarrolladores siguen al pie del cañón ofreciendo novedades.

Y es que eso es lo mejor de todo: PCLinuxOS es una “rolling release”. Aunque siga apostando por KDE 4, todo el software está actualizado al máximo, además de contar con un kernel a la última (4.4.4). Otra ventaja: los pocos programas que precisemos y no estén instalados (como Spotify), están en el repositorio, por lo que no hay que añadir ningún PPA o nada por el estilo.

 

Software en PCLinuxOS
¿Quieres programas? Pues toma, ahí llevas aplicaciones para trabajar en casi cualquier cosa

 

Os advierto que hay muchos más programas instalados que los enlazados en cada escritorio virtual. Por poner algunos ejemplos: Steam, Tomahawk y Kodi. Y en cuanto a la configuración, contamos con muchísimas utilidades para monitorización del sistema. Los codecs multimedia vienen de serie, de tal suerte que no me ofreció resistencia ningún archivo multimedia. Insisto, es una distribución realmente completa.

Como, a veces, una imagen vale más que mil palabras, vamos con los pantallazos de los distintos escritorios de PCLinuxOS Full Monty.

 

Escritorio Internet PCLinuxOS
El primer escritorio, dedicado a Internet

 

Escritorio oficina PCLinuxOS
El segundo escritorio se centra en programas ofimáticos y de lectura de documentos

 

Escritorio juegos PCLinuxOS
El tercer escritorio virtual está dedicado a los juegos

 

Escritorio multimedia PCLinuxOS
Cuarto escritorio: para las aplicaciones multimedia (tareas de audio y vídeo)

 

Escritorio gráfico PCLinuxOS
El quinto elemento: escritorio dedicado a tareas gráficas (dibujo y fotografía)

 

Escritorio sistema PCLinuxOS
Por último, el no menos importante escritorio dedicado a la configuración de nuestro sistema

 

Rendimiento

Teniendo en cuenta la ingente cantidad de software y utilidades lo más común sería esperar un rendimiento paupérrimo. Pero no, no es el caso. Si bien ocupa poco más de 1 Gb en RAM al inicio (efectos desactivados por defecto), en ningún momento da sensación de pesadez, algo que sí sucede en la sesión en vivo, como ya nos advierten en las notas de desarrollo. Reconozco que no me creí, en un principio, la afirmación que hacen en dicho documento sobre que una vez instalado, el sistema iría fluido. Pequé de tener poca fe: realmente el comportamiento es genial.

Si hablamos de pruebas de rendimiento, comparando PCLinuxOS Full Monty con Ubuntu, Chakra y KaOS, es la peor parada en 2 de los 5 tests. Sin embargo, resulta ganadora por estrecho margen en la comparativa gráfica usando el “benchmark” Unigine Valley. Conclusión: buen rendimiento, en general, para todo lo que ofrece.

 

Benchmark PCLinuxOS

 

Unigine Valley PCLinuxOS
Resultados de Unigine Valley bajo PCLinuxOS Full Monty

 

Estabilidad y errores

Mi añorado KDE 4, en una de sus últimas versiones, se comporta con férrea estabilidad. Si a esto le unimos la fluidez que antes os comentaba, obtenemos una experiencia de uso muy agradable. Puede cargar un poco la vista la gran cantidad de opciones disponibles pero, una vez más, es que ése es el objetivo de esta versión. El capítulo de errores queda, pues, vacío, salvo el últimamente frecuente problema del desplazamiento de la pantalla a la derecha con la tasa de refresco del monitor a 75 Hz, usando el controlador propietario. No hay más y se resuelve en un periquete.

 

Actualizar PCLinuxOS
Actualizar este sistema “rolling release” es sencillo con Synaptic

 

Mi opinión sobre PCLinuxOS Full Monty

He tenido que rebuscar bien para hallar mi única referencia a este sistema en el blog. “Centrado en la usabilidad” titulaba el artículo de 2012. Creo que ese eslogan no ha perdido vigencia, pues casi todo lo que uno encuentra en este PCLinuxOS de 2016 está orientado a hacer la vida más fácil al usuario final. Supone un fantástico arsenal de programas con el que ir bien preparado a la batalla en cualquier equipo que se nos ponga por delante, lo cual, es ya una tremenda ventaja por sí sola.

Luego están otras cuestiones que merece la pena plantearse. Por ejemplo, el hecho de que PCLinuxOS haya ignorado esa gigantesca controladora de procesos que es systemd en favor del paradigma clásico. Son pocas las distribuciones que se han resistido al cambio y de ellas, sin duda alguna, PCLinuxOS es la que cuenta con mayor popularidad, especialmente en Estados Unidos. ¿Opción para aquellos que reniegan del “monstruo” una vez que Ubuntu y Linux Mint hayan dado el paso en sus LTS, cosa que ocurrirá de manera inmediata?

 

Webcam PCLinuxOS
Mostrando la mano a la cámara en PCLinuxOS Full Monty

 

Software actualizado a tope, kernel novedoso, ausencia de systemd… Argumentos a favor de este PCLinuxOS sobran, aunque el último de ellos sea más que discutible y dependa de filias y fobias de cada quien. En su debe, tal vez que se trata de una distribución con escaso tirón mediático. No obstante, cuenta con su propia revista electrónica y hasta su tienda de “merchandising”, más una comunidad que parece tan activa y orgullosa como siempre. No es para menos. El sistema que propone PCLinuxOS funciona muy bien y no puedo más que recomendarlo a aquellos que gusten de una navaja suiza del software libre a su entera disposición.

Y con esto y un bizcocho, descansito de Semana Santa. Que este ritmo de publicación no hay quien lo aguante y en la vida real se multiplica el trabajo por estas fechas. Espero nos leamos a la vuelta. Entre tanto, material para entretenerse esta PCLinuxOS.

Salud

Puntos fuertes: software de todos los colores y centrado en la sencillez de uso.

Puntos débiles: para algunos, su versión antigua de KDE. Para mí esto no es problema.

Recomendada para: usuarios noveles o con necesidad de gran cantidad de aplicaciones.

[yasr_multiset setid=0]

3 maneras de instalar Arch Linux

Taza con logo de Arch

A lo mejor hoy es el día en el que te has decidido a dar el paso. Llevas el tiempo suficiente en GNU/Linux, disfrutando de la usabilidad que brinda alguna de las distribuciones más famosas, más amigables con el usuario. Y tú piensas que no tienes suficiente, que quieres más. Mayor control sobre lo que instalas o dejas de instalar, conocimientos acerca de la estructura de los directorios en GNU/Linux, sentir que llevas el volante de tu propio equipo… profundizar, en resumidas cuentas, en el sistema que tanto te gusta.

Amig@, yo estuve allí, créeme. Aunque ya esté de vuelta y prefiera economizar mis esfuerzos y el tiempo que dedico al ordenador, un día sentí esa llamada de la que te hablo. Descubrí Arch Linux y supe que era lo que llevaba un tiempecillo curioso buscando. Me presentaron a Pacman y enseguida comprendí que era el gestor de paquetes definitivo por su rapidez y sencillez. Fue amor a primera vista. Por aquellos días era posible instalar Arch Linux merced a un “script” conocido con el poco original nombre de Arch Installation Framework (marco de instalación de Arch). Una vez estuve convencido de que era el sistema idóneo para mí – y desde luego que lo era en aquel preciso momento – me curré una serie de tres tutoriales para ayudar a otros usuarios que hubieran decidido seguir el mismo camino.

Entonces ocurrió que el mencionado marco dejó de tener soporte por parte de los que lo mantenían y a los desarrolladores de Arch se les encendió una bombilla según la cual la utilización del AIF era poner las cosas demasiado fáciles a los usuarios. ¿Para qué malgastar recursos en eso? Ello provocó un cambio drástico en la forma de instalar la distribución, debiendo realizar cada cual todos los pasos en consola, lo cual me obligó a publicar una cuarta entrega de mis tutoriales.

Pero bueno, ya está bien, que aquí no hemos venido a leer cincuenta enlaces antiguos sobre métodos obsoletos de instalación. Hemos venido a hablar de los tiempos que corren. Así que te cuento: ¿qué opciones tienes si estás pensando en dar el salto a Arch Linux?

Opción 1: instalar Arch Linux “a pelo”

Y sin anestesia, ahí es nada. Si escoges esta primera opción, una de dos: o te conviertes de primeras en un auténtico “archer” o sales corriendo espantado para no volver. Ojo, no es tan difícil como parece. Aquí un servidor lo ha hecho más de diez veces – sin exagerar – y siempre lo ha conseguido. Tan solo requiere despojarse de esa etiqueta que nos constriñe la mente según la cual es una tarea demasiado friki.

 

Pantalla de inicio Arch
Pantalla de inicio de la imagen de instalación de Arch Linux para las dos arquitecturas principales

 

No tendría sentido – cito aquí a un bloguero a quien solía leer, Rafael Rojas, cuya web ya no existe – poner una copia de todos los pasos que hay que seguir. Duplicidad de contenido absurda. Si tenéis la firme determinación de instalar un Arch Linux a las bravas, sabed que es el método recomendado por los desarrolladores, oh sorpresa, y que podéis consultar en español en el enlace de aquí abajo:

Guía de instalación de Arch Linux para principiantes

Puesto que Arch es una distribución “rolling release” pura, las imágenes de instalación no son más que una copia de los repositorios en un momento dado. La última “ISO” disponible la tenéis en su correspondiente página de descargas y se trata, como es habitual, de una misma imagen para arquitecturas de 32 y 64 bits.

Página de descarga de Arch Linux

 

Entorno de instalación de Arch
Este es el entorno desde el cual comenzaremos a construir nuestro Arch Linux a golpe de teclado. ¿Quién dijo miedo?

 

Opción 2: Arch Anywhere

Pero si la instalación estándar se te resiste, como suele suceder en GNU/Linux, tenemos otras opciones. Una de ellas es Arch Anywhere, un proyecto que persigue facilitar la labor al usuario. Esto no tiene por qué significar que esté dirigida a los menos dotados técnicamente, no necesariamente. Se me ocurre el caso de personas que instalan Arch Linux con cierta frecuencia – en ordenadores de otros, se entiende – y están un pelín cansados de repetir manualmente todos los pasos.

 

Escritorios en Arch Anywhere
Podemos seleccionar entre un buen número de escritorios para instalar a nuestro Arch Linux

 

Arch Anywhere no es una distribución. Lo que obtendremos una vez finalizada la instalación es un Arch Linux puro y duro. No añade repositorios distintos de los oficiales ni nada parecido. Simplemente rescata la filosofía del viejo AIF, añadiendo multitud de cosas útiles, como la posibilidad de escoger kernel (actual o LTS), realizar un particionado automático del disco, instalar nuestro entorno de escritorio preferido y las aplicaciones que queramos incluir de entrada. Fantástico. Y en español. Cuando digo nuestro entorno, me refiero a casi todos los entornos y gestores de ventanas más populares.

El proyecto está desarrollado por Dylan Schacht y podéis descargar la “ISO” y encontrar más información en su web:

Proyecto Arch Anywhere

 

Cinnamon en Arch Anywhere
Arch Linux con Cinnamon, instalado desde Arch Anywhere tras retocarlo un poco

 

Opción 3: Architect Linux

Este es un proyecto muy parecido al anterior, pero más completo a mi juicio. Iniciado y mantenido por Carl Duff, uno de los creadores de Manjaro, supone la evolución natural de Evo/Lution, aquella sensacional alternativa que nos brindaba un escritorio XFCE en vivo desde el cual se instalaba Arch Linux. Pese a no contar con el entorno mecionado, Architect nos ofrece todo lo que Arch Anywhere con algún extra añadido: posibilidad de escoger entre Wayland o Xorg como servidor gráfico, instalación de los “codecs” multimedia, distintos gestores de inicio de sesión, controladores propietarios y opciones de seguridad.

 

Codecs multimedia Architect
Pantalla de instalación de los codecs multimedia en Architect

 

Es mi opción preferida. Además de tener un mayor recorrido por la antigüedad del proyecto, también nos trae una “ISO” que pesa la mitad que la del proyecto anterior y menos de la mitad que la de Arch Linux. El motivo es que descarga absolutamente todo de los repositorios de la distribución. Ni que decir tiene que también obtendremos como resultado un Arch Linux puro, sin añadiduras.

Architect, a la que ahora han sumado otro proyecto que instala Arch con Openbox, llamado Pacbang, no solamente tiene foros donde consultar dudas, sino que hasta cuenta con una comunidad en Google Plus con casi mil integrantes. Os dejo los enlaces correspondientes:

Proyecto Architech & Pacbang Linux

Foros de Architect

Comunidad G+ de Architect Linux

 

Cinnamon en Arch desde Architect
El escritorio Cinnamon por defecto en Arch, instalado desde Architect

 

La alternativa gráfica: Antergos

¿Abrumado por tener que usar “scripts” y aplicaciones en modo texto? No temas: hay todavía más oportunidades de instalar Arch Linux que las mencionadas arriba. La distribución española Antergos te trae Arch Linux con un instalador gráfico, pudiendo escoger entre una “ISO” mínima y otra con un escritorio Gnome en vivo. Además, durante el proceso podremos instalar utilidades y programas varios a nuestra elección, desde LibreOffice a fuentes tipográficas, pasando por habilitar un cortafuegos o el soporte para impresión.

Antergos, no obstante, no es Arch Linux puro. Casi, casi. Resulta muy sencillo que lo sea, pues el único aditivo consiste en un repositorio propio donde predominan los paquetes que solamente dan cierta belleza estética al sistema. De hecho, el repositorio se puede añadir a cualquier instalación de Arch Linux si nos gusta el aspecto gráfico que trae la distribución. E igual que se añade, se quita.

 

Instalación de Antergos Gnome
Diversas opciones de instalación en Antergos para facilitar la vida al usuario

 

La distribución anteriormente conocida como Cinnarch pasó de proponer un único entorno (Cinnamon) a proveernos con hasta seis distintos entre los que escoger. Aun siendo una buena muestra, en este aspecto pierde claramente con respecto a las dos anteriores opciones de instalación, que ofrecían todo lo habido y por haber. Todo tiene un precio en esta vida. Podéis encontrar la información relativa a Antergos en su página web:

Antergos

Revisión de Antergos en el blog

Tres maneras (y media) de instalar Arch Linux. Podría haber titulado el artículo “Cuatro maneras…”, el no hacerlo obedece a una cuestión de rigurosidad. Antergos está considerada una distribución GNU/Linux aparte de Arch Linux. Aunque sabemos que es posible – y tremendamente sencillo – convertir Antergos en Arch, este hecho es suficiente para no contabilizarla como opción real. Dejémoslo en una buena alternativa.

¿Qué me dices? ¿Te animas a instalar Arch?

Salud