Cómo instalar la última versión de Spotify en openSUSE

En una de mis recientes instalaciones de openSUSE Leap 42.1, la que fue resultado de un experimento para usar la distribución como único sistema en mi equipo de sobremesa, descubrí que solamente había echado en falta el poder disponer de la aplicación de escritorio de Spotify. A estas alturas pocas personas habrá que no conozcan esta popular solución para escuchar música de una inmensa biblioteca discográfica a cambio de soportar algún que otro anuncio cada cierto tiempo, algo que se puede evitar con una suscripción Premium. Yo soy un usuario habitual, tanto en el ordenador como en el móvil cuando salgo a correr.

En openSUSE encontré ciertas dificultades. Instalada desde el repositorio de Packman, la aplicación no arrancaba y lanzaba un lacónico mensaje de “Tubería rota”. Horas y horas de investigación al respecto – sí, otra vez más es la única forma – me llevaron a dar con la clave para su correcta instalación en la distro del Geeko. Sin embargo, recientemente me topé con un script que lo simplifica todo al máximo. Por si no sois tan afortunados como yo o, en el mejor de los casos, para evitaros la ardua tarea de búsqueda de una solución, os cuento cómo disponer de la versión más actualizada posible de Spotify. Es válido tanto para openSUSE Tumbleweed – según el autor – como para Leap 42.1 – de esto doy fe porque lo estoy disfrutando yo mismo.

El proceso es bien simple. Nos vamos al repositorio en GitHub del autor del script y descargamos el archivo comprimido que lo contiene, pulsando sobre el botón verde de “Clone or download” y luego en el azul de “Download ZIP”.

 

Script instalación Spotify openSUSE
Desde aquí podemos descargar el script de instalación

 

Habremos bajado así el archivo comprimido a nuestro equipo. Lo siguiente será descomprimirlo, algo que es tan fácil como hacer clic con el botón derecho en el administrador de archivos y escoger la opción “Extraer”. Yo uso Dolphin en KDE pero el proceso no difiere demasiado para Archivos de Gnome o Thunar de XFCE.

 

Descomprimir archivo Dolphin
Procedimiento para descomprimir el archivo recibido en Dolphin

 

Una vez extraído el contenido, vamos a abrir una terminal – ¿quién dijo miedo? ¡Es muy fácil! – cosa también harto simple en Dolphin: “Abrir terminal aquí”.

 

Abrir terminal openSUSE
A continuación abrimos un terminal en el directorio donde está el script

 

Lo siguiente ya es el paso definitivo para la instalación, tecleando como un usuario normal (no como root) la siguiente instrucción:

$ ./install-spotify.sh

 

El script descargará desde los servidores de Spotify la última versión disponible en formato “.deb” (paquetería de Debian y derivadas), hará las pertinentes transformaciones a “rpm” (paquetería de RHEL y SUSE, entre otras) y, tras preguntarnos la contraseña de administrador, procederá a instalar el programa en nuestro sistema.

Rápido, fácil y para toda la familia. Entre los aspectos negativos – ¿qué os creíais? Siempre hay un pero… – está la imposibilidad de actualizar la versión automáticamente cuando se produzca un nuevo lanzamiento. Si queremos disponer de futuras nuevas versiones será necesario volver a ejecutar el script. No obstante todo lo anterior, si no queremos complicaciones siempre podemos optar por usar Spotify desde el navegador, algo que hace ya bastantes meses que es posible e independiente del sistema operativo que usemos. Yo soy más tradicional, como os muestro en la captura:

 

Spotify openSUSE
Ya tenemos Spotify instalado en openSUSE

 

Espero que os sirva. Todo el crédito, por supuesto, para el autor del script y aquellos que lo precedieron, ya que se trata de un “fork” o bifurcación del programa original.

Fuente: https://github.com/cornguo/opensuse-spotify-installer

Salud y Geeko

openSUSE como único sistema: ¿es posible?

Así, tal cual, sin anestesia ni nada me lanzaba su pregunta un lector la semana pasada a través del correo electrónico de contacto del blog. Inquietante, Iker, que diría aquel. Reconozco que mi reacción inicial fue de rechazo: no voy. Tranquilamente instalado en la dualidad, a veces trinidad, de emplear Linux Mint para el día a día, Windows para jugar y Chakra cuando me ataca el gusanillo empaquetador y traductor, no tiene sentido mirar más allá. Lo que funciona bien no se ha de tocar. Palabra de ley en GNU/Linux. Peeeero…

Quizás fue el exceso de cerveza en una celebración el pasado fin de semana, qué se yo. O la enésima final que mi equipo va a disputar en breve. El caso es que me hallé inundado por el optimismo y la imperiosa necesidad de responder afirmativamente a la pregunta del lector. Claro que se puede, por mis castas que lo voy a demostrar. Cuando se produce ese singular “clic” en mi cabeza ya no hay vuelta atrás, lo sé muy bien porque me conozco desde hace casi cuatro décadas.

Rememorando mis experiencias con openSUSE me di cuenta de que la última vez que la tuve instalada no la quité. Se produjo un error de lectura y escritura en disco que acabó desembocando en la adquisición de mi primer SSD. No consigo recordar qué me llevó a Linux Mint en detrimento del Geeko o la propia Ubuntu, la cuestión es que no hubo espacio para openSUSE en ese disco. Supongo que fue cosa de la inmadurez de Plasma 5 y los novedosos cambios que introdujo el salto a Leap, valga la redundancia. Con la versión anterior, 13.2, llegué a estar más que satisfecho, como atestigua el artículo final de la serie “el verano del camaleón”, que dediqué a conocer mejor esta venerable distribución GNU/Linux.

 

Mi centrocampista todoterreno marcando el gol de la victoria
Una instantánea del pasado verano: jugando a Football Manager en openSUSE 13.2

 

Volviendo a la preguntita de marras, es de suponer, y así se lo hice saber al lector, que la respuesta depende de aquello que queramos hacer con el equipo. De modo que, antes de acometer la machada conviene clarificar este tema. Desde el punto de vista del usuario exclusivo de GNU/Linux, la decisión no debe tener mucha miga. Hoy en día la mayoría de distribuciones cubren todas las necesidades, con diferencias más o menos notables en cuanto al camino utilizado para hacerlo. Pero, ¿qué pasa con aquellos que jugamos en el PC? ¿Se puede considerar a openSUSE una alternativa seria en este sentido?

Teniendo en cuenta que debo instalar los controladores propietarios de NVIDIA, no parece buena idea optar por la edición “rolling” de la distro, la ya famosa “Tumbleweed” que probé en cierta ocasión. Leap 42.1, que ya tiene varios meses de recorrido, me parece la mejor elección. Y en cuanto a escritorio, bueno, a estas alturas no descubro nada nuevo cuando elijo KDE. Creo recordar además un intento de instalación con Gnome en el cual fui incapaz de levantar la red inalámbrica después de horas lidiando con el tema. Mejor me quedo en lo conocido que bastante arriesgada es ya la aventura por sí sola.

La lista de tareas que pretendo poder acometer con la ayuda de openSUSE la conformarían, más o menos, los siguientes puntos:

Cotidianas: navegar, escuchar música, descargar fotos, escribir en el blog…

Ofimática: solo uso LibreOffice, y de higos a brevas, así que poco problema veo aquí.

Deportes online: esto sí puede ser un reto, considerando que Acestream no está empaquetado para openSUSE. Veremos qué tal.

Juegos: pretendo usar también los exclusivos de Windows, mediante PlayOnLinux.

Uso del hardware: han de funcionar las dos impresoras, el escáner, los auriculares Bluetooth, la webcam y la conexión con el Moto X, vía KDE Connect.

 

Clonezilla copia de seguridad
¿Os creíais que era un farol? Clonezilla salvaguardando mi disco SSD

 

Armado con la potente Clonezilla – ya estoy cansado de reinstalar Windows – he realizado una copia del estado actual de mi SSD Samsung, con el fin de poder regresar fácilmente a aquello que actualmente me funciona. Claro, pensaréis con razón que cuando hago esto es que no estoy muy seguro de que el experimento resulte bien. Tenga o no un final feliz, pienso disfrutar y divertirme por el camino, además de ir dejando constancia por aquí del proceso. Ya sabéis que a veces me canso de probar distribuciones y decido dedicarme a otros menesteres. A ver cómo va la cosa, hagan ustedes sus apuestas. Cualquiera diría que hay preguntas de los lectores que las carga el diablo… del “distro hopping”.

Salud y Geeko para todos